Mostrando entradas con la etiqueta relatos de magia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos de magia. Mostrar todas las entradas

«Madre de serpientes»: Robert Bloch; relato y análisis


«Madre de serpientes»: Robert Bloch; relato y análisis.




Madre de serpientes (Mother of Serpents) es un relato de terror del escritor norteamericano Robert Bloch (1917-1994), publicado originalmente en la edición de diciembre de 1936 de la revista Weird Tales, y luego reeditado por Arkham House en la antología de 1945: El que abre el camino (The Opener of the Way).

Madre de serpientes, probablemente uno de los cuentos de Robert Bloch menos conocidos, se introduce en uno de los temas más tenebrosos del relato pulp: el Vudú. En efecto, se trata de un relato de vudú clásico, aunque con características que, vistas en retrospectiva, dejan mucho que desear respecto de las fuentes que utilizaban los autores del género para informarse; en este caso, claramente el libro de William Seabrook: La isla mágica (The Magic Island), tan fascinante como inexacto para describir las características del Vudú.

Para la época en la que fue escrito Madre de serpientes, Haití probablemente debía ser tan extraño para un norteamericano como la superficie de Marte. En este contexto, tanto el vudú como los zombis funcionan de acuerdo a esa visión parcial, tendenciosa, desinformada. No obstante, y a pesar de todo eso, Robert Bloch hace un gran trabajo en el siguiente relato.




Madre de serpientes.
Mother of Serpents, Robert Bloch (1917-1994)

El vudú es algo muy raro. Hace cuarenta años era un tema desconocido, salvo en ciertos círculos esotéricos. En la actualidad existe una sorprendente cantidad de información al respecto debido a la investigación... y una sorprendente cantidad de información errónea. Recientes libros populares sobre el tema son, en su mayor parte, fantasías puramente románticas, elaboradas con las incompletas teorizaciones de los ignorantes.

Sin embargo, quizá esto sea lo mejor. Pues la verdad sobre el vudú es tal que a ningún escritor le interesaría o se atrevería a imprimirla. Parte de ella es peor que sus más descabelladas fantasías. Yo mismo he visto algunas cosas de las que no quiero discutir. Además, sería inútil contárselo a la gente, pues no me creería. Y una vez más quizá sea lo mejor. El conocimiento puede ser mil veces más aterrador que la ignorancia.

No obstante, yo lo sé porque he vivido en Haití, la isla oscura. He aprendido mucho por las leyendas, he tropezado con muchas cosas por accidente, y casi todo mi conocimiento proviene de la única fuente de verdad auténtica: las declaraciones de los nativos. Por lo general, no son gente habladora. Hizo falta paciencia y un trato prolongado con ellos antes de que se abrieran y me contaran sus secretos. Ésa es la razón por la que muchos de los libros de viaje son tan palpablemente falsos. Ningún escritor que permanece en Haití durante seis meses o un año podría ganarse la confianza de aquellos que conocen los hechos. Hay tan pocos que en realidad los conocen... tan pocos que no tienen miedo de relatarlos.

Pero yo los he descubierto. Dejad que os hable de los viejos días; los viejos tiempos en que Haití se levantó en un imperio transportado en una ola de sangre.

Fue hace muchos años, poco después de que los esclavos se hubieran rebelado. Toussaint l'Ouverture, Dessalines y el Rey Christophe los liberaron de sus amos franceses, los liberaron después de sublevaciones y masacres y establecieron un reino basado en una crueldad más fantástica que el despotismo que imperaba antes.

Por entonces no había nativos felices en Haití. Habían conocido demasiado la tortura y la muerte; la vida despreocupada de sus vecinos de las Indias Occidentales era por completo ajena a estos esclavos y descendientes de esclavos. Floreció una extraña combinación de razas: salvajes hombres tribales de Ashanti, Dambalalah y la costa de Guinea; caribeños hoscos; vástagos morenos de franceses renegados; mezclas de sangre española, negra e india. Taimados y traicioneros gobernaban la costa, pero había moradores aún peores en las colinas.

Había selvas en Haití, junglas impenetrables, bosques rodeados de montañas e infestados de ciénagas llenas de insectos venenosos y fiebres pestilentes. Los hombres blancos no se atrevían a entrar allí, pues eran peores que la muerte. Plantas chupadoras de sangre, reptiles venenosos y orquídeas enfermas atiborraban los bosques, que escondían horrores que África jamás había conocido.

Pues es en aquellas colinas donde floreció el vudú verdadero.

Se dice que allí vivían hombres, descendientes de los esclavos fugados, y facciones proscritas que habían sido expulsados de la isla. Rumores furtivos hablaban de pueblos aislados que practicaban el canibalismo, mezclado con oscuros ritos religiosos. Versiones distorsionadas de la Misa Negra eran corrientes. La sombra de Obeah estaba por todas partes. El sacrificio era común, las ofrendas de gallos y cabras eran cosas aceptadas. Había celebraciones en honor de Barón Samedi y los otros dioses traídos desde tierras antiguas.

Todo el mundo lo sabía. Cada noche los tambores resonaban desde las colinas, y los fuegos centelleaban por encima de los bosques. Muchos papalois y hechiceros conocidos residían en el linde mismo de la costa, pero jamás se los molestó. Casi todos las personas "civilizadas" aún creían en los hechizos y los filtros; incluso los que iban a la iglesia se entregaban a los talismanes y encantamientos en tiempos de necesidad. Desde luego había escándalos, desapariciones misteriosas y protestas esporádicas de los ciudadanos emancipados. Pero no era sabio meterse con aquellos que se inclinaban ante la Madre Negra, o provocar la ira de los terribles ancianos que moraban a la sombra de la Serpiente.

Ése era el rango de la hechicería cuando Haití se convirtió en una república. La gente a menudo se pregunta por qué existe aún la magia hoy en día; quizá sea más secreta, pero todavía sobrevive. Se pregunta por qué los espantosos zombis no son destruidos, y por qué el gobierno no ha intervenido para erradicar los demoníacos cultos que aún acechan en la penumbra de la jungla.

Tal vez esta historia proporcione una respuesta: este cuento secreto y antiguo de la nueva república. Los funcionarios, al recordar el relato, todavía tienen miedo a interferir demasiado, y las leyes que han sido promulgadas se hacen cumplir con poca fuerza.

Porque el Culto de la Serpiente de Obeah jamás morirá en Haití, esa isla fantástica cuya sinuosa costa se parece a las fauces abiertas de una monstruosa serpiente.

Uno de los primeros presidentes de Haití era un hombre culto. Aunque nacido en la isla, fue educado en Francia, y cursó extensos estudios durante su estancia en el extranjero. En su acceso al cargo más alto de la tierra se le vio como un cosmopolita ilustrado y sofisticado del tipo moderno. Por supuesto que aún le gustaba quitarse los zapatos en la intimidad de su despacho, pero nunca exhibió sus pies desnudos en capacidad oficial. No me malinterpretéis, el hombre no era un Emperador Jones; sencillamente, era un caballero de ébano instruido. De hecho, era un hombre muy astuto.

Tenía que serlo con el fin de llegar a presidente en aquellos tempranos días; sólo los hombres extremadamente astutos alcanzaron alguna vez ese rango. Quizá os ayude un poco que os diga que en aquellos tiempos el término "astuto" era para un haitiano educado sinónimo de "deshonesto". Por lo tanto, resulta fácil darse cuenta del carácter que tenía el presidente cuando se sabe que se lo consideraba uno de los políticos de más éxito que jamás haya dado la república.

En su corto reinado pocos enemigos se le opusieron; y aquellos que trabajaban contra él por lo general desaparecían.

Su habilidad era fenomenal. Tenía una perspicacia para las finanzas que le benefició mucho; es decir, le benefició tanto en su vida oficial como personal. Siempre que consideraba necesario subir los impuestos, también incrementaba el ejército y lo enviaba a escoltar a los recaudadores. Sus tratados con los países extranjeros eran obras maestras de ilegalidad legal. Este Maquiavelo sabía que debía trabajar deprisa, ya que los presidentes tenían una manera peculiar de morir en Haití. Parecían particularmente sensibles a la enfermedad... al envenenamiento por plomo, como podrían decir nuestros modernos amigos gángsters. Así que el presidente actuó deprisa en verdad, y realizó un trabajo magistral.

Realmente fue notable, a la vista de su pasado humilde. Pues la suya fue una saga de éxito al estilo del buen Horatio Alger. No conoció a su padre. Su madre era una bruja en las colinas, y aunque bastante famosa, había sido muy pobre. El presidente había nacido en una cabaña de madera; todo un entorno clásico para una futura y distinguida carrera. Sus primeros años habían sido plácidos, hasta que a los trece años lo adoptó un benevolente ministro protestante. Durante un año vivió con ese hombre amable, realizando las tareas de un criado en la casa. De repente, el pobre ministro murió a causa de un oscuro mal; fue de lo más lamentable, pues había sido bastante rico y su dinero aliviaba gran parte del sufrimiento de esa zona en particular.

En cualquier caso, ese rico ministro murió, y el hijo de la pobre bruja partió a Francia para recibir una educación universitaria. En cuanto a ella, se compró una mula nueva y no dijo nada. Su habilidad con las hierbas le había proporcionado a su hijo una posibilidad en el mundo, y estaba satisfecha.

Pasaron ocho años antes de que el muchacho regresara. Había cambiado mucho desde su partida; prefería la sociedad de los blancos y la de los mulatos de piel clara de Port-au-Prince. Se sabe que también le prestaba poca atención a su anciana madre. Su melindrez recién adquirida le hacía ser dolorosamente consciente de la ignorante simpleza de la mujer. Además, era ambicioso, y no le interesaba publicitar su relación con una bruja tan famosa.

Porque ella era bastante famosa a su manera. De dónde había venido y cuál era su historia original, nadie lo sabía. Pero durante muchos años su cabaña en las montañas había sido el punto de encuentro de adoradores extraños e incluso de emisarios extraños. Los oscuros poderes de Obeah se evocaban en su sombrío altar de las colinas, y un grupo furtivo de acólitos residía allí con ella. Sus fuegos rituales siempre brillaban en las noches sin luna, y se entregaban bueyes en bautismos sangrientos al Reptil de la Medianoche. Pues era una Sacerdotisa de la Serpiente.

Ya sabéis, el Dios-Serpiente es la deidad real de los cultos a Obeah. Se la adoraba en Dahomey y Senegal desde tiempos inmemoriales. Veneran a los reptiles de forma peculiar, y existe cierto vínculo oscuro entre la serpiente y la luna creciente. ¿Curiosa, verdad, esa superstición de la serpiente? El Jardín del Edén tuvo a su tentador, ya sabéis, y la Biblia habla de Moisés y su báculo de serpientes. Los egipcios reverenciaban a Set, y los antiguos hindúes tenían un dios cobra. Da la impresión de estar generalizado por todo el mundo ese odio y adoración por las serpientes. Siempre parecen ser reverenciadas como criaturas del mal. Los indios americanos creían en Yig, y los mitos aztecas siguen el modelo. Y, por supuesto, las danzas ceremoniales de los Hopi son del mismo orden.

Pero las leyendas de la Serpiente Africana son especialmente terribles, y las adaptaciones haitianas de sus ritos son peores.

En la época de la que hablo se creía que algunos de los grupos vudú criaban en realidad serpientes; pasaban a los reptiles de contrabando desde Costa de Marfil para usarlos en sus prácticas secretas. Había rumores de pitones de unos seis metros sobre los Altares Negros, y de envíos de serpientes venenosas que mataban a los enemigos de los maestros del vudú. Es un hecho conocido que un peculiar culto que adoraba a los gorilas había introducido furtivamente en el país a unos simios antropoides; por lo que las leyendas de la serpiente podrían haber sido igualmente verdad.

Sea como fuere, la madre del presidente era una sacerdotisa, y tan famosa, a su manera, como su distinguido hijo. Él, justo después de su regreso, había ascendido poco a poco al poder. Primero había sido recaudador de impuestos, luego tesorero, y por último presidente. Varios de sus rivales murieron, y aquellos que se le opusieron no tardaron en descubrir que era oportuno eliminar su odio; pues aún era un salvaje de corazón, y a los salvajes les gusta torturar a sus enemigos. Se rumoreaba que había construido una cámara secreta bajo el palacio, y que sus instrumentos estaban oxidados, aunque no por el desuso.

El abismo entre el joven estadista y su madre comenzó a ensancharse justo antes de su subida al poder presidencial. La causa inmediata fue su matrimonio con la hija de un rico plantador mulato de piel clara de la costa. No sólo la anciana se vio humillada porque su hijo contaminó la estirpe familiar, sino que se mostró más indignada debido a que no fue invitada a la boda.

Se celebró en Port-au-Prince. Los cónsules extranjeros asistieron, y la crema de la sociedad haitiana estuvo presente. La hermosa novia había sido educada en un convento y sus antecedentes se consideraban en la más alta estima. Sabiamente, el novio no se dignó a profanar la celebración nupcial incluyendo a su desagradable madre. Sin embargo, ella fue y observó la celebración desde la puerta de la cocina. Y estuvo bien que no revelara su presencia, ya que habría avergonzado no sólo a su hijo, sino también a unos cuantos más... dignatarios que a veces la consultaban de manera no oficial.

Lo que vio de su hijo y de su prometida no fue agradable. El hombre era ahora un dandy afectado, y su esposa una coqueta tonta. La atmósfera de pompa y ostentación no la impresionó; detrás de sus máscaras festivas de educada sofisticación, sabía que la mayoría de los presentes eran supersticiosos que habrían ido corriendo a verla en busca de encantamientos o consejos oraculares en cuanto tuvieran problemas. No obstante, no hizo nada; sólo sonrió con amargura y volvió a casa cojeando. Después de todo, todavía amaba a su hijo.

Sin embargo, la siguiente afrenta no pudo pasarla por alto. Fue en la toma del cargo de nuevo presidente. Tampoco a ese acontecimiento se la invitó, pero ella fue. Y en esta ocasión no se quedó en las sombras. Después de que el juramento de posesión fuera recitado, marchó con decisión ante la presencia del nuevo gobernante de Haití y lo abordó delante de los mismos ojos del cónsul de Alemania. Era una figura grotesca: una vieja pequeña y fea que apenas medía un metro y medio, descalza y vestida con harapos.

Naturalmente, el hijo ignoró su presencia.

La bruja marchita se pasó la lengua por sus encías desdentadas en terrible silencio. Luego, con tranquilidad, comenzó a maldecirlo... no en francés, sino en el dialecto nativo de las colinas. Invocó la ira de sus dioses sobre su cabeza desagradecida, y le amenazó tanto a él como a su esposa con venganza por su relamida ingratitud.

Los invitados quedaron conmocionados. También el nuevo presidente. No obstante, no perdió la compostura. Con calma llamó con un gesto a los guardias, quienes se llevaron a la ahora histérica bruja. Trataría con ella después.

La noche siguiente, cuando consideró adecuado bajar a la mazmorra a razonar con su madre, ella no estaba. Había desaparecido, le dijeron los guardias, moviendo los ojos misteriosamente. Hizo que fusilaran al carcelero y regresó a sus aposentos oficiales.

Estaba un poco preocupado respecto a la maldición. Veréis, él sabía de lo que era capaz la mujer. Tampoco le gustaron las amenazas que profirió contra su mujer. Al día siguiente hizo que le fabricaran unas balas de plata, igual que el Rey Henry en los viejos días. También compró un encantamiento ouanga de un hechicero que conocía. La magia lucharía contra la magia.

Aquella noche, una serpiente le visitó en sueños; una serpiente de ojos verdes que le susurró a la manera de los hombres y le siseó con aguda y burlona risa cuando él la golpeó en su sueño. Por la mañana había un olor reptilesco en su dormitorio, y un légamo nauseabundo sobre su almohada que emitía un olor similar. Y el presidente supo que sólo su encantamiento le había salvado.

Aquella tarde su esposa echó en falta uno de sus vestidos parisinos, y el presidente interrogó a los sirvientes en su cámara. Descubrió algunos hechos que no se atrevió a contarle a su mujer, y a partir de ese momento dio la impresión de estar muy triste. Ya había visto trabajar a su madre con figuras de cera antes: pequeños maniquíes que se parecían a hombres y mujeres, vestidos con partes de sus prendas robadas. A veces les clavaba agujas o los asaba sobre un fuego bajo. Siempre las personas reales enfermaban y morían. Ese conocimiento hizo al presidente bastante desdichado, y estuvo más preocupado cuando regresaron unos mensajeros y le dijeron que su madre había desaparecido de su vieja cabaña en las colinas.

Tres días después su esposa murió de una herida dolorosa en el costado que los médicos no pudieron explicar. Estuvo en agonía hasta el final, y justo antes de morir se rumoreó que su cuerpo se puso azul y se hinchó hasta el doble de su tamaño normal. Sus rasgos estaban carcomidos como con lepra, y sus extremidades dilatadas se parecían a las de una víctima de elefantiasis. En Haití hay horribles enfermedades tropicales, pero ninguna mata en tres días.

Después de eso, el presidente enloqueció.

Como Cotton-Matters antaño, inició una cruzada de caza de brujas. Se envió a los soldados y a la policía a peinar todo el campo. Los espías fueron a los cobertizos de las cimas de las montañas, y las patrullas armadas se agazaparon en campos lejanos donde trabajan los muertos vivientes, con sus vidriosos ojos mirando incesantemente a la luna. Se interrogó a las mamalois sobre los fuegos, y se asó a los poseedores de libros prohibidos sobre llamas alimentadas con esos mismos volúmenes que guardaban. Los sabuesos ladraron en las colinas, y los sacerdotes murieron en los altares donde solían realizar sacrificios. Sólo se había dado una orden especial: la madre del presidente debía ser capturada con vida y sin recibir daño alguno.

Mientras tanto, él permaneció sentado en palacio con las brasas de la lenta locura en sus ojos: brasas que ardieron con llama demoníaca cuando los guardias trajeron a la bruja marchita, a quien habían capturado cerca de aquella terrible arboleda de ídolos que hay en la ciénaga.

La llevaron abajo, aunque se debatió y arañó como un gato salvaje, y luego los guardias se fueron y dejaron a su hijo a solas con ella. Solo, en la cámara, con una madre que le maldijo desde el potro. Solo, con un fuego frenético en los ojos, y un gran cuchillo de plata en la mano.

El presidente pasó muchas horas en su cámara secreta durante los siguientes días. Rara vez se lo vio por el palacio, y sus sirvientes recibieron órdenes de que no debía molestársele. Al cuarto día subió por la escalera oculta por última vez, y la titilante locura de sus ojos se había desvanecido.

Qué sucedió en la mazmorra jamás se sabrá con certeza. Sin duda es lo mejor. El presidente era un salvaje de corazón, y para el bárbaro la prolongación del dolor siempre aporta éxtasis. Sin embargo, se sabe que la vieja bruja maldijo a su hijo con la Maldición de la Serpiente en su último aliento, y ésa es la maldición más terrible de todas.

Se puede obtener cierta idea de lo que pasó conociendo la venganza del presidente, ya que tenía un sentido del humor lúgubre y la noción de la retribución de un salvaje. Su esposa había sido asesinada por su madre, quien creó una imagen de cera de ella. Él decidió hacer lo que sería exquisitamente apropiado.

Cuando subió por la escalera aquella última vez, sus sirvientes vieron que llevaba con él una vela grande, hecha de grasa de cadáver. Y como nadie vio nunca más el cuerpo de su madre, hubo conjeturas curiosas respecto a cómo la había conseguido. Pero también la mente del presidente se inclinaba hacia las bromas macabras.

El resto de la historia es muy sencilla. El presidente fue directamente a su despacho en el palacio, donde depositó la vela sobre su escritorio. Había descuidado el trabajo en los últimos días, y tenía muchos asuntos oficiales que atender. Permaneció sentado en silencio un rato, mirando la vela con una sonrisa curiosa y satisfecha. Luego ordenó que le llevaran los documentos y anunció que se ocuparía de ellos de inmediato. Trabajó toda la noche, con dos guardias estacionados en el exterior junto a la puerta. Sentado a su mesa, se dedicó a su tarea a la luz de la vela... esa vela hecha con aquella grasa profana.

Era evidente que la maldición lanzada por su madre no le molestaba en absoluto. Una vez satisfecho, descartó toda posibilidad de venganza. Ni siquiera era lo suficientemente supersticioso como para creer que la bruja pudiera volver de la tumba. Permaneció bastante tranquilo allí sentado, todo un caballero civilizado. La vela proyectaba sombras ominosas sobre el cuarto en penumbra, pero él no lo notó... hasta que fue demasiado tarde. Entonces, alzó la vista para ver la vela de grasa retorcerse hasta adquirir una vida monstruosa.

¡La vela estaba viva!

Era una cosa sinuosa, y que se retorcía, moviéndose en su candelabro con un propósito siniestro. El extremo de la llama pareció brillar con intensidad y adquirir un súbito y terrible parecido. El presidente, sorprendido, vio la cara ígnea de su madre; una cara diminuta y arrugada de fuego, con un cuerpo de grasa que se lanzó hacia el hombre con espantosa facilidad. La vela se estiraba como si estuviera derritiéndose; se estiraba y extendía hacia él de un modo terrible.

El presidente aulló, pero era demasiado tarde. La resplandeciente llama del extremo se apagó, quebrando el hechizo hipnótico que lo mantenía en trance. Y en ese momento la vela saltó, mientras la habitación desaparecía en la temida oscuridad. Era una oscuridad horrible, llena de gemidos y el sonido de un cuerpo debatiéndose que se hizo cada vez más y más débil.

Estaba inmóvil cuando los guardias entraron y encendieron las luces. Sabían lo de la vela de grasa y la maldición de la bruja. Ésa es la razón por la que fueron los primeros en anunciar la muerte del presidente; los primeros en meterle una bala en la nuca y afirmar que se había suicidado.

Le contaron la historia al sucesor de la presidencia, y éste dio órdenes de que se abandonara la cruzada contra el vudú. Era mejor así, pues el nuevo gobernante no deseaba morir. Los guardias le explicaron por qué le habían disparado al presidente, pues este había sido estrangulado por la vela, por su madre, enroscada alrededor de su cuello como una serpiente gigantesca.

Robert Bloch (1917-1994)




Relatos góticos. I Relatos de Robert Bloch.


Más literatura gótica:
El análisis y resumen del cuento de Robert Bloch: Madre de serpientes (Mother of Serpents), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Grandes cuentos de Lord Dunsany


Grandes cuentos de Lord Dunsany:




Los cuentos de Lord Dunsany se encuentran entre los mejores del género fantástico, llegando a influir poderosamente en autores como H.P. Lovecraft, J.R.R. Tolkien, Jorge Luis Borges y Ursula K. Le Guin; entre tantos otros.

Por lo general, en los cuentos de Lord Dunsany se combinan el folklore y las leyendas, y sobre todo los mitos celtas, para dar forma a un nuevo estilo que se basa, por un lado, sobre la tradición popular, pero también sobre fuertes elementos oníricos, es decir, sobre la necesidad del hombre de todas las épocas de soñar con seres mágicos y lugares de ensueño.

En este contexto, los relatos de Lord Dunsany poseen una gran habilidad para introducir al lector en los secretos mejor guardados de la naturaleza y su vínculo con lo mágico: hadas, elfos, bosques embrujados, ciudades pobladas por lánguidas criaturas inmortales; todo eso es parte del universo de Lord Dunsany.

En esta sección daremos cuenta de algunos de los grandes cuentos de Lord Dunsany, aquellos que, a nuestro entender, resumen lo mejor de su producción literaria.




Los mejores cuentos de Lord Dunsany:




Más autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Grandes cuentos de Lord Dunsany fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

DELAQUEEL: palabra mágica para cumplir un deseo imposible


DELAQUEEL: palabra mágica para cumplir un deseo imposible.




Años había tardado. Y muchas lecturas. Muchísimas.

Es bien sabido por los eruditos de la tradición que las palabras mágicas, las que de verdad pueden ayudarte a cumplir un deseo imposible, no se difunden abiertamente. Después de todo, cualquiera puede decir ABRACADABRA, cualquiera entregarse mansamente al destino con un OJALÁ, sin entender jamás las oscuras fuerzas que está invocando.

Por esa razón los sabios han ocultado la palabra mágica, y sus sutiles variaciones, en el mejor lugar posible: a la vista de todos, en la frecuencia más alta de todas las lenguas, donde todos puedan decirla, todos los días, todo el tiempo.

El universo depende de esa repetición.

Y María lo sabía.

A tal punto lo sabía que se rehusó a hablar: guardó silencio durante años, décadas enteras, estudiando las posibles pronunciaciones de la palabra, su musicalidad.

Por eso, y únicamente por eso, María había tardado tantos años, y tantas lecturas.

No es para nada sencillo rastrear el paradero de los libros prohibidos, y menos aún encontrar los códigos secretos que le permiten a uno descifrar aquel énfasis arcano.

Pero María lo había logrado: con tenacidad, con astucia, pero sobre todo con infinita paciencia, los libros más herméticos del saber humano se abrieron ante ella como delicadas flores.

Uno a uno los fue descifrando.

Uno a uno los fue deconstruyendo.

Uno a uno los fue desnudando de todo secreto.

Y lo había conseguido.

Después de muchos años de errar a la sombra de pesados anaqueles, de evaluar fórmulas cabalísticas, de impregnarse los pulmones con el moho de los libros viejos, María pronunció la palabra mágica.

DELAQUEEL.

Y su deseo imposible se cumplió.

Su pequeño hijo, por fin, había regresado de la tumba, y el hecho de que estuviese asfixiándola era una cuestión totalmente secundaria.




Crónicas del profesor Lugano. I Egosofía: filosofía del Yo.


Más literatura gótica:
El artículo: DELAQUEEL: palabra mágica para cumplir un deseo imposible fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

El nacimiento de la magia roja en la era victoriana


El nacimiento de la magia roja en la era victoriana.




Si bien la relación entre el erotismo y la magia tienen una larga historia en el imaginario popular de occidente, la práctica de la magia roja es una invención relativamente reciente.

Existen rastros de la magia erótica en la Edad Media, el Renacimiento, y principalmente en la obra de místicos como Emanuel Swedenborg; sin embargo, la magia roja propiamente dicha es un producto específico de la era victoriana.

No es ilógico pensar que esta forma de entender la magia, relacionada directamente con el sexo, haya tenido un enorme impacto en el desarrollo de nuevas actitudes frente a cuestiones hasta entonces intachables como el amor y el matrimonio.

De todos los profetas de la magia roja en la era victoriana se destaca una figura controvertida, enigmática, prácticamente desconocida por la mayoría: Paschal Beverly Randolph.

La contribución más significativa de Randolph al ocultismo victoriano, y también la más polémica, es el sexo.

Randolph desarrolló una serie de elaboradas técnicas de magia roja que, aseguró, podían ayudar al individuo a alcanzar toda clase de objetivos, ya sean terrenales o espirituales; y todo eso a través de un estado de profunda realización física y espiritual.

En última instancia, Randolph creía que la magia roja tenía el poder de desatar nudos profundamente arraigados en la psique.

Sus técnicas tuvieron una tremenda influencia en distintos movimientos ocultistas de la era victoriana y otros desarrollados durante el siglo XX; entre ellos, la Ordo Templi Orientis; a la cual pertenecieron hombres de la talla de Aleister Crowley —creador de la filosofía de Thelema— y Gerald Gardner —creador del movimiento Wicca—; hasta llegar a organizaciones como la Orden Tifoniana, cuyo profeta principal, extrañamente, es nada menos que H.P. Lovecraft.

A pesar de su enorme influencia, Randolph cosechó un interés casi nulo de los historiadores. De hecho, existe apenas un puñado de ensayos acerca de su notorio aporte a la magia roja en la era victoriana; ausencia que también resulta inexplicable a la luz de sus contactos políticos, entre ellos, Abraham Lincoln, amigo personal del ocultista.

En una época donde el evolucionismo daba sus primeros pasos, Randolph concibó una teoría a la cual bautizó Pre-Adamismo, es decir, la creencia que de que los seres humanos son anteriores al nacimiento del Adán de los mitos bíblicos.

Sus polémicas hipótesis, contrarias a los argumentos de la Biblia, sostenían que esta raza de hombres apareció hace alrededor de 100.000 años. Fueron editadas en 1863 en un libro prohibido durante mucho tiempo: Hombre Adamita (Adamite Man), firmado con el seudónimo Griffin Lee.

En esta obra Randolph esboza sus primeros intentos de explicar la magia roja como residuo filosófico del hombre pre-adamita. Para contrastar sus ideas hay que decir se anticipó incluso al nacimiento de términos como sexualidad, cuya primera aparición en el vocabulario data 1892, más precisamente de una traducción de Richard von Krafft-Ebing de un viejo tratado medieval conocido como Psychopathia Sexualis.

Dentro de este escenario de represión de los instintos, la magia roja prometía revelar las llaves para desbloquear los misterios más profundos del ser humano; es decir, de sus instintos primarios legítimos, anteriores a la historia de Adán, Eva y la manzana que nunca existió.

La era victoriana consideraba que el sexo es una fuerza poderosa pero también potencialmente peligrosa; un poder sagrado que puede ser crucial para alcanzar la realización personal pero que su abuso también puede conducir a la ruina social; de tal forma que la reprimió, la silenció, la hizo partícipe del costado más primitivo del ser. La magia roja, en cambio, intentó salvarla de esa prisión moral.

También hay que decir que Randolph exageró al empoderar de tal forma al sexo, convirtiéndolo en un vehículo potencial de las fuerzas más oscuras del universo.

La eucaristía de la magia roja es, naturalmente, el sexo; siendo el orgasmo un momento de quiebre en donde es posible unirse con estas fuerzas cósmicas, ya sean oscuras o luminosas, que permiten al individuo acceder a planos de existencia imposibles e incluso adquirir poderes inimaginables.

Tal vez para ahorrarse algunos problemas legales, Randolph recomendaba que la práctica de la magia roja debía ser realizada dentro del marco matrimonial; profetizando enormes peligros para aquellos aventureros que exploraran sus posibilidades por fuera de esta institución.

Lo verdaderamente curioso de esta filosofía de la magia roja, es que su fundación coincide con otras prácticas notables de Randolph.

A medida que fue profundizando en el poder del erotismo se fue convirtiendo en un fuerte defensor de los derechos de la mujer; incluso fundó un grupo abolicionista que buscaba sentar las bases de una nueva sociedad igualitaria, libre, y sin distinciones de raza.

Ése, quizá, fue el mayor mérito de la magia roja: entender que el sexo no es un pecado, sino una bendición. Con esa certeza es relativamente sencillo combatir otros prejuicios.




Más sobre Magia Roja. I Diarios Wiccanos.


Más literatura gótica:
El artículo: El nacimiento de la magia roja en la era victoriana fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Magia negra: auge y caída del Anticristo»: Marjorie Bowen; novela y análisis.


«Magia negra: auge y caída del Anticristo»: Marjorie Bowen; novela y análisis.




Magia negra: auge y caída del Anticristo (Black Magic: a Tale of the Rise and Fall of the Antichrist) es una novela de terror de la escritora británica Marjorie Bowen (1885-1952), publicado en 1909.

Magia negra combina elementos de la novela histórica con ligeros matices del relato por entregas, desarrollando la eterna lucha entre el Bien y el Mal; con la excepción de que en la novela de Marjorie Bowen es el Mal quien finalmente termina triunfando.

Marjorie Bowen aprovecha en Magia Negra la honda fascinación del público británico por aquel género novedoso, sensacionalista, incluyendo la magia negra, la brujería, pero también las intrigas políticas y los amores indecentes; todo eso dentro del marco de la Edad Media, en pleno auge del Imperio Romano-Germánico, las Cruzadas y el poder centralizado del Vaticano.

Los protagonistas de Magia Negra son Theirry de Dendermonde y Dirk Renswoude, cuyos destinos se entrelazan caprichosamente cuando Theirry escolta al noble Balthasar de Courtrai en su encuentro con Dirk. Entre ambos se entabla la porfiada camaradería de quienes se descubren como estudiosos del ocultismo.

Al reconocerse mutuamente en el hábito de la sabiduría oscura, ambos caballeros resuelven emprender una especie de viaje iniciático para volverse dignos del Anticristo. Es así que comienza un herético y blasfemo viaje de estudios por toda Europa.

Theirry se revela en Magia Negra como un sediento aficionado al esoterismo, posee además un fuerte sentido ético que le impide entregarse a las mayores atrocidades. Dirk, en cambio, es implacable en su búsqueda de saberes ocultos. Vacío de escrúpulos, sin vestigios de moral y ética que moderen sus actos, Dirk se transforma en un ser tan oscuro, tan nefasto, que Marjorie Bowen solo barajó un destino posible para él: convertirlo en Papa.

Ya en confortable sillón del Vaticano, Dirk da inicio al reino del Anticristo.

Marjorie Bowen escribió Magia Negra cuando tenía veinticuatro años de edad. Carece, eso sí, de los matices melancólicos que luego aparecerían con frecuencia en sus relatos fantásticos.

Más allá de sus defectos, mezcla volátil de romanticismo con novela gótica, sobrecargada y ambiciosa, Magia Negra es una novela muy recomendable para los aficionados a la literatura oscura y, por qué no, a las artes del maligno.

Si bien Magia Negra no es una novela fácil de conseguir, existe por allí una traducción al español realizada en la década del '60 que puede conseguirse en algunas bibliotecas.

A modo de adelanto dejamos un párrafo significativo:


«No había ley; no se perseguían los crímenes; la virtud se volvió objeto de burla; muchos conventos se cerraron y abandonaron, y sus ocupantes previos se reincorporaron al mundo que tanto echaban de menos; los pobres eran desheredados, se robaba a los ricos; horrendas y blasfemas procesiones en honor de alguna deidad pagana recorrían cada noche las calles; ni los curas inspiraban respeto, ni el nombre de Dios, temor; la peste avanzaba entre la población aniquilando cientos de personas, cuyos cuerpos eran arrojados al Tíber, y sus espíritus se unían a los demonios que cada noche bailaban en la Campagna al ritmo de las tormentas resonantes. Las brujas se reunían en los pantanos de la Maremma, y por la noche iban a la ciudad arrastrando tras de sí un vapor gris empapado de fiebre. Las cuerdas de las campanas empezaron a pudrirse en las Iglesias, mientras las campanas tañían en los campanarios. El oro se herrumbraba en los altares, y los ratones roían las vestiduras de las imágenes sagradas de los santos.»




Más novelas de terror. I Novelas de Marjorie Bowen.


El análisis y resumen de la novela de Marjorie Bowen: Magia negra: cuento sobre el auge y caída del Anticristo (Black Magic: a Tale of the Rise and Fall of the Antichrist) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Hechizo para invocar a los muertos


Hechizo para invocar a los muertos.




A lo largo de la historia de la magia encontramos centenares y tal vez miles de invocaciones a los muertos, desde el antiguo Egipto hasta el Renacimiento y todavía más allá, en las páginas de grandes maestros del ocultismo como Eliphas Levi y Aleister Crowley.

Invocar a los muertos no es un asunto sencillo, y mucho menos un juego o experimento que deba realizarse a la ligera. Si bien todos los hechizos para invocar a los muertos son peligrosos, algunos son visiblemente menos comprometedores que otros [ver: Invocación de los espíritus de los muertos]

La invocación a los muertos que a continuación comparto con ustedes proviene de la Antigua Mesopotamia, de la Sumeria enigmática que tantos monstruos le ha suministrado a H.P. Lovecraft y sus Mitos de Cthulhu. No es una invocación a los muertos común. De hecho, no se ha encontrado otra una invocación a los muertos que comparta sus características.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de analizar una invocación a los muertos es entender su naturaleza. Cuando lidiamos con fuerzas primordiales, elementales, o bien con entidades no humanas del plano astral, las palabras mágicas, tan importantes en otro tipo de hechizos, no tienen aquí otro propósito que aislar la conciencia del practicante.

Para decirlo de otro modo, en los hechizos de invocación de muertos las palabras no tienen un valor por sí mismas. Debemos pensar en ellas como herramientas que facilitan el alcance de ciertos estados mentales en el practicante.

Básicamente las palabras mágicas condicionan al mago, o en el caso de los hechizos de invocación a los muertos, al nigromante, y lo inclinan hacia determinadas vibraciones mentales, simplemente eso [ver: Nigromancia: el arte de invocar a los muertos]

En el caso de este hechizo de invocación a los muertos, los sacerdotes sumerios consideraban que ante criaturas de incalculable antigüedad el lenguaje resultaba incompleto, de modo que establecieron un proto-lenguaje, o sea, una serie de sonidos guturales que no tienen un sentido particular pero que operan sobre la mente del emisor proporcionándole una suerte de afinidad vibracional con el espíritu que desea invocar. Por eso a menudo vemos hechizos con palabras incomprensibles, incluso ridículas y prácticamente impronunciables [ver: Sobre los Nombres Bárbaros de Evocación]

Este hechizo de invocación a los muertos tiene como propósito establecer una comunión entre el emisor y las fuerzas que duermen en el vacío. De más está decir que aquí utilizaré una versión en español, no la original, de modo que pueda leerse o recitarse sin ningún tipo de peligro [ver: Peligros de invocar a los muertos]

Las invocaciones sumerias a los muertos suelen ser peligrosas aún cuando se las lee en voz baja, en especial si las recitan personas impresionables o particularmente sensibles, pero en este caso únicamente citaremos la primera parte de la invocación, de manera que no existe peligro alguno de recibir visitantes indeseables.

Esta invocación a los muertos tenía dos fases. En primer lugar el sacerdote debía pararse descalzo sobre un cementerio o fosa común. Las palabras tienen como objetivo despertar la conciencia de los muertos y obligarlos a ascender entre la tierra y los cadáveres, metáfora de las presiones del plano astral y mental, hasta subir a través del cuerpo del propio sacerdote, quien finalmente incorporaba momentáneamente al espíritu y podía consultárselo a través de su boca.


¡BAAAD ANGARU! ¡NINNGHIZHIDAAA!
¡Yo te invoco, Serpiente de lo Profundo! ¡Yo te invoco, NINNGHIZHIDAAA, Serpiente Cornuda de lo Profundo!
¡Yo te invoco, Serpiente Emplumada de lo Profundo!
¡NINNGHIZHIDAAA! ¡ABRE! ¡Abre las puertas para que pueda entrar!

¡Espíritu de las Profundidades, Recuerda!
¡En el Nombre de nuestro Padre, Enki, Señor y Amo de los Magos, abre!
¡ABRE! ¡MUERDE! ¡ARRÁSTRATE!! ¡SIENTE LA TIERRA! ¡TRÁGALA! ¡ASCIENDE EN ESPIRAL! ¡SUBE! ¡LLEGA! ¡ESTÁS! ¡ERES...! ¡YO!




Hechizoteca. I Diarios Wiccanos.


El artículo: Hechizo para invocar a los muertos fue realizado por Atenea Helenaus para El Espejo Gótico. Si tienes alguna duda o consulta escríbeme a elespejogotico@gmail.com

Las propiedades mágicas de las flores.


Las propiedades mágicas de las flores.




Hace un tiempo hablábamos sobre el lenguaje de las flores, aquel código secreto de los enamorados victorianos para comunicarse mutuamente a través del significado de cada flor. Hoy regresamos sobre el tema de las flores y sus lenguajes arcanos pero desde un enfoque distinto.

Las flores y la magia disfrutan una fructífera sociedad con varios miles de años de antigüedad. Cada flor, sostienen los magos y brujas, posee cualidades y fuerzas propias e intransferibles.

A propósito de esto citamos un interesante repaso sobre el poder y naturaleza de cada flor extraído del libro de Scott Cunningham: Enciclopedia de hierbas mágicas (Encyclopedia of Magical Herbs).




Las propiedades mágicas de las flores.

Amapola (Papaver spp.) Género: Femenino. Planeta: Luna. Elemento: Agua. Deidades: Hypnos y Deméter. Usos mágicos: Fertilidad, amor, sueño, dinero, suerte e invisibilidad. Las semillas y flores de Amapola se utilizan en mezclas elaboradas para ayudar a dormir.

Clavel (Dianthus carophyllus) Género: Masculino. Planeta: Sol. Elemento: Fuego. Deidad: Zéus. Usos mágicos: Protección, fuerza y curación. Los Claveles pueden usarse para hechizos con fines protectores y curativos. Se ponen en la habitación de un enfermo convaleciente para darle fuerza y energía.

Gardenia (Gardenia spp.) Género: Femenino. Planeta: Luna. Elemento: Agua. Usos mágicos: Amor, paz, curación y espiritualidad. Las flores frescas se colocan en la habitación de la persona enferma o en los Altares de curación para facilitar el proceso. Los pétalos secos también se añaden a las formulas y a los inciensos curativos.

Geranio (Pelargonium spp.) Género: Femenino. Planeta: Venus. Elemento: Agua. Usos mágicos: Fertilidad, salud, amor y protección. Todas las clases de Geranio son protectores si se cultivan en el jardín o se meten en casa recién cortados y se les pone en agua. Protege de las serpientes. Una parcela de Geranios rojos, plantada cerca de la casa de una Bruja, avisaba con sus movimientos la llegada de visitantes. Las flores estaban cargadas mágicamente y señalaban la dirección en que los extraños se aproximaban. Los geranios de flores rosadas se emplean en los hechizos de amor, y las variedades de color blanco aumentan la fertilidad.

Girasol (Helianthus annuus) Género: Masculino. Planeta: Sol. Elemento: Fuego. Usos mágicos: Fertilidad, deseos, salud y sabiduría. Las mujeres que desean concebir comen semillas de Girasol. Si se corta un Girasol al ponerse el Sol y al mismo tiempo se pide un deseo, éste se cumplirá antes del próximo atardecer. Los Girasoles que crecen en el jardín protegen contra pestes y dan la mejor de las suertes al jardinero.

Jazmín (Jasminum officinale) Género: Femenino. Planeta: Luna. Elemento: Agua. Deidad: Visnú. Usos mágicos: Amor, dinero, sueños proféticos. Sus flores secas son apropiadas para la creación de pócimas de amor. Atraen el amor espiritual (lo opuesto al amor físico). Atraen dinero y riqueza si se llevan consigo o se queman. El Jazmín además, provoca sueños proféticos si se quema en una habitación. Oler las flores induce al sueño.

Lila (Syringa vulgaris) Género: Femenino. Planeta: Venus. Elemento: Agua. Usos mágicos: Exorcismo y protección. La Lila ahuyenta el mal donde se plante. Las flores frescas se pueden poner en una casa encantada para purificarla.

Lirio (Lilium spp.) Género: Femenino. Planeta: Luna. Elemento: Agua. Deidades: Afrodita, Juno, Nepthys y Kwan Yin. Usos mágicos: Protección, ruptura de hechizos de amor. Plantando Lirios en en jardín mantendrá alejados a los fantasmas y al mal. Protege del mal de ojo y evita las visitas indeseables al domicilio. Los Lirios son buen antídoto para los hechizos de amor.

Loto (Nymphaea lotus) Género: Femenino. Planeta: Luna. Elemento: Agua. Usos mágicos: Protección y apertura de cerraduras. Quien respire el aroma del Loto recibirá su protección.

Orquídea (Orchis spp.) Género: Femenino. Planeta: Venus. Elemento: Agua. Usos mágicos: Amor. Las Orquídeas se han empleado en los hechizos de amor, sobre todo su raíz, la cual se lleva dentro de un saquito. La Orquídea es uno de los símbolos de amor más conocidos en Occidente.

Rosa (Rosa spp.) Género: Femenino. Planeta: Venus. Elemento: Agua. Deidades: Hathor, Hulda, Eros, Cupido, Deméter, Isis, Harpocrates y Aurora. Usos mágicos: Amor, poderes psíquicos, curación, adivinación amorosa, suerte y protección.

Las Rosas se han empleado durante mucho tiempo en mezclas de amor debido a su asociación con las emociones. Llevar un ramo de Rosas cuando se efectúan hechizos de amor (se deben quitar las espinas), o bien una sola Rosa en un jarrón colocado sobre el Altar, son potentes en la magia amorosa. El agua de Rosas destilada de los pétalos se pone en el baño de amor. Los escaramujos (el fruto de las Rosas) se ensartan o se llevan encima como cuentas que atraen el amor. Beber un té hecho de capullos de Rosa antes de acostarse induce sueños proféticos.

Los pétalos y escaramujos de Rosa se emplean también en inciensos y hechizos curativos, y si se coloca sobre las sienes un paño empapado en agua de Rosas, acabará con los dolores de cabeza. También se ponen en las mezclas para la suerte y, cuando se llevan, actúan como protectores personales. Esparcir pétalos de rosa por toda la casa calma la tensión personal y los cataclismos del hogar. Las Rosas plantadas en el hogar atraen a las Hadas.




Hechizoteca. I Diarios Wiccanos.


El artículo: Propiedades mágicas de las flores fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Técnicas de Alta Magia: manual de autoiniciación»: Francis X. King y Stephen Skinner.


«Técnicas de Alta Magia: manual de autoiniciación»: Francis X. King y Stephen Skinner.




Técnicas de Alta Magia: manual de autoiniciación (Techniques of High Magic: A Manual of Self-initiation) es un libro de magia blanca de los investigadores Francis X. King —autor de: Enciclopedia de las artes adivinatorias (The Encyclopedia of Fortune Telling)— y Stephen Skinner —autor de: Feng-Shui (Feng-Shui)—, publicado en 1981.

Técnicas de Alta Magia: manual de autoiniciación de Francis X. King y Stephen Skinner propone algunos estudios y ejercicios dirigidos al desarrollo de la Alta Magia como vehículo para la superación personal.

La Alta Magia ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. El libro de Francis X. King y Stephen Skinner revela los detalles y secretos de las ceremonias paracticadas por ocultistas contemporáneos, herederos de aquella larga tradición que utiliza las fuerzas naturales para lograr profundos cambios en la consciencia de sus iniciados.





Técnicas de Alta Magia: manual de autoiniciación.
Techniques of High Magic: A Manual of Self-initiation, Francis X. King y Stephen Skinner.

Material relacionado:




Libros prohibidos. I Libros de magia blanca.


El resumen del libro Francis X. King y Stephen Skinner: Técnicas de Alta Magia: manual de autoiniciación (Techniques of High Magic: A Manual of Self-initiation) fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Enciclopedia de magia y alquimia»: Rosemary Ellen Guiley.


«Enciclopedia de magia y alquimia»: Rosemary Ellen Guiley.




Enciclopedia de magia y alquimia (The Encyclopedia of Magic and Alchemy) es un libro de ocultismo de la investigadora Rosemary Ellen Guiley, publicado en 2006.

Enciclopedia de magia y alquimia de Rosemary Ellen Guiley examina los hechos científicos y literarios detrás de estas prácticas ancestrales, no siempre relacionadas al esoterismo, desde los magos puramente narrativos, como Harry Potter, Gandalf y Dumbledore, a otros provenientes de la mitología, como Merlín, pasando por la tradición alquímica de la Edad Media, los nigromantes, Aleister Crowley, por ejemplo, y magos wiccanos contemporáneos; su filosofía, leyendas, procedimientos, materiales, rituales y hechizos.





Enciclopedia de magia y alquimia.
The Encyclopedia of Magic and Alchemy, Rosemary Ellen Guiley.

Material relacionado:




Hechizoteca. I Libros de Rosemary Ellen Guiley.


El análisis y resumen del libro de Rosemary Ellen Guiley: Enciclopedia de magia y alquimia (The Encyclopedia of Magic and Alchemy) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Espíritus, estrellas y encantamientos: peligros y beneficios de la magia»: L. Sprague de Camp.


«Espíritus, estrellas y encantamientos: peligros y beneficios de la magia»: L. Sprague de Camp.




Espíritus, estrellas y encantamientos: peligros y beneficios de la magia (Spirits, Stars, and Spells: the Profits and Perils of Magic) es un libro prohibido del escritor norteamericano de relatos de terror L. Sprague de Camp, escrito en colaboración con su esposa, Catherine Crook de Camp y publicado en 1966.

Espíritus, estrellas y encantamientos: peligros y beneficios de la magia de L. Sprague de Camp conforma uno de los más interesantes estudios sobre la historia de la magia y el ocultismo de la segunda mitad del siglo XX.




Espíritus, estrellas y encantamientos: peligros y beneficios de la magia.
Spirits, Stars, and Spells: the Profits and Perils of Magic, L. Sprague de Camp.

Material relacionado:




Libros de L. Sprague de Camp. I Hechizoteca.


El análisis y resumen del libro de L. Sprague de Camp: Espíritus, estrellas y encantamientos: peligros y beneficios de la magia (Spirits, Stars, and Spells: the Profits and Perils of Magic) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Gandalf vs. Dumbledore: ¿quién es el mago más poderoso?

Gandalf vs. Dumbledore: ¿quién es el mago más poderoso?


Ficha técnica: Gandalf:
  • Nombres: Gandalf, Olórin, Mithrandir, El Jinete Blanco, El Caballero Blanco, Gandalf el Gris, Gandalf el Blanco, Incánus y Tharkûn
  • Raza: Maiar.
  • Edad: Inmortal.
  • Armas: Glamdring (espada) y cayado.
  • Aliados: Miembros de la comunidad del anillo, montaraces, rohirrim, elfos, enanos, águilas y hobbits.
  • Enemigos derrotados: Balrog, cientos de orcos, urk-hai, trasgos, trolls, haradrim y wargos.
  • Transporte preferido: Sombragris. 
  • Archienemigo: Sauron.


Ficha técnica: Dumbledore:
  • Nombre: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.
  • Raza: Humano.
  • Edad: 115 años.
  • Armas: Vara de Saúco.
  • Aliados: Orden del fénix, alumnos y profesores de Hogwarts.
  • Enemigos derrotados: ningún muerto en su prontuario.
  • Transporte preferido: Teletransporte.
  • Archienemigo: Lord Voldemort.




Más mitología. I Autores con historia.


Más literatura gótica:
El artículo: Gandalf vs. Dumbledore: ¿quién es el mago más poderoso? fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Relatos de magos que inspiraron a Harry Potter


Relatos de magos que inspiraron a Harry Potter.




Los magos jóvenes (The Young Magicians) es una antología de relatos fantásticos editados por Lin Carter —autor del ciclo Thongor de Lemuria y Conan el bárbaro (Conan the Barbarian)—, publicada en 1969.

Todos los cuentos fantásticos que integran la antología están protagonizados por magos, hechiceros, brujos, nigromantes y alquimistas; entre los que se encuentran aquellos que inspiraron a Harry Potter.




Relatos de magos que inspiraron a Harry Potter.
The Young Magicians.




El resumen y análisis del libro: Los magos jóvenes (The Young Magicians) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Novelas y relatos de Aleister Crowley


Novelas y relatos de Aleister Crowley.




Más conocido como ocultista, anfitrión de ángel Aiwass, y miembro de la Orden Hermética del Alba Dorada, Aleister Crowley fue un hombre que, de no haberse dedicado casi por completo al esoterismo, habría sido un poeta destacado.

No obstante, Aleister Crowley incursionó en el terreno de la ficción, principalmente de la mano de Simon Iff, un detective paranormal capaz de resolver misterios inexplicables para la ciencia.

A continuación daremos un breve repaso por las novelas y relatos de Aleister Crowley, un complemento indispensable de su obra ya que, a través de ellos, a menudo dejó signos, señales y claves significativas para comprender su filosofía.




Novelas y relatos de Aleister Crowley.
  • La hija de la luna (Moonchild)
  • Atlántida, el continente perdido (Atlantis, the Lost Continent)
  • A través del golfo (Across the Gulf)
  • El testamento de Magdalen Blair (The Testament of Magdalen Blair)
  • El violinista (The Violinist)
  • El Vixen (The Vixen)
  • En la bifurcación de los caminos (At the Fork of the Roads)
  • La estratagema (The Stratagem)
  • La iniciación (The Initiation)
  • La logia negra (The Black Lodge)
  • Qué cosas son una alegoría (Which Things are an Allegory)
  • Su pecado secreto (His Secret Sin)
  • Un experimento de nigromancia (An Experiment In Necromancy)




Libros de Aleister Crowley. I Literatura gótica.


El análisis y resumen de las Novelas y relatos de Aleister Crowley fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Tratado sobre magia blanca»: Alice Bailey; libro y análisis.


«Tratado sobre magia blanca»: Alice Bailey; libro y análisis.




Tratado sobre magia blanca (A Treatise on White Magic) es un libro de magia blanca de la ocultista inglesa Alice Bailey (1880-1949), publicado en 1934 bajo el título: El camino del discípulo (The Way of the Disciple).

Tratado sobre magia blanca, uno de los grandes libros de Alice Bailey parte de una premisa sencilla: la magia existe, tanto la magia blanca como la magia negra, y para que la primera sea considerada como tal debe ser puesta al servicio de la humanidad.

Tal como ocurre con otros libros esotéricos, Tratado de magia blanca le fue «dictado» telepáticamente a Alice Bailey por el maestro tibetano Djwal Khul.

Las aspiraciones de Tratado sobre magia blanca son bastante simples. Se trata de explicar los caminos de iniciación para el aspirante a la magia blanca, además de exponer los peligros que conllevan esa búsqueda.





Tratado sobre magia blanca.
A Treatise on White Magic, Alice Bailey.

Copia y pega el enlace para leer o descargar en PDF Tratado de magia blanca de Alice Bailey.
  • https://www.pdfdrive.com/tratado-sobre-magia-blanca-e51420158.html




Libros prohibidos. I Libros de Alice Bailey.


El resumen y análisis del libro de Alice Bailey: Tratado sobre magia blanca (A Treatise on White Magic) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Reinos de hechicería»: Lin Carter; libro y relatos.


«Reinos de hechicería»: Lin Carter; libro y relatos.




Reinos de hechicería (Realms of Wizardry) es una colección de relatos fantásticos reunidos por Lin Carter, publicada en 1977, en donde podemos encontrar magos, brujos, hechiceros, nigromantes, esoterismo, ocultismo, magia negra, magia blanca, magia roja, alquimistas y libros prohibidos.

Además de agrupar algunos clásicos del cuento fantástico, la antología ofrece breves extractos de novelas más extensas relacionadas con el tema de la magia.






Reinos de hechicería.
Realms of Wizardry.
  • Espadas del Reino Púrpura (Swords of the Purple Kingdom, Robert E. Howard)
  • La maldición que cayó sobre Sarnath (The Doom that Came to Sarnath, H.P. Lovecraft)
  • De cómo Orcher rompió el Koph (How Orcher Broke the Koph, Hannes Bok)
  • El amo del caos (Master of Chaos, Michael Moorcock)
  • El descenso cerca de Kor (The Descent Beneath Kor, H. Rider Haggard)
  • El despertar de la Diosa (The Goddess Awakes, Clifford Ball)
  • El libro de Lullume (The Book of Lullûme, Donald Corley)
  • El loto negro (Black Lotus, Robert Bloch)
  • El tesoro de los Gibelinos (The Hoard of the Gibbelins, Lord Dunsany)
  • La abrumadora sensación de Cherkis (The Whelming of Cherkis, Abraham Merritt)
  • La búsqueda de la piedra estelar (Quest of the Starstone, C.L. Moore y Henry Kuttner)
  • La canción de Thelinde (Thelinde's Song, Roger Zelazny)
  • La ciudad de los filósofos (The City of Philosophers, Richard Garnett)
  • Liane, la caminante (Liane the Wayfarer, Jack Vance)
  • Los dioses de la tierra (The Gods of Earth, Gary Myers)




Antologías. I Relatos fantásticos.


El análisis y resumen del libro de Lin Carter: Reinos de hechicería (Realms of Wizardry) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Relato de Arthur Machen.
Relato de Edmond Hamilton.
Poema de Laura Riding.


Relato de Maurice Level.
Poema de Clark Ashton Smith.
Taller gótico.