Historia real de una amiga imaginaria escrita por una niña


Historia real sobre una amiga imaginaria escrita por una niña.

Todos los grandes autores del relato de terror, desde Edgar Allan Poe a H.P. Lovecraft, o Algernon Blackwood a Stephen King, hubiesen dado cualquier cosa por preservar ese sutil vínculo que los niños tienen con lo sobrenatural, no ya como algo objetivo, sino como expansión de la realidad.

Desdichadamente, la razón objetiviza nuestros demonios, los identifica, los clasifica, los vuelve entidades más o menos sólidas contra las que podemos luchar, o al menos escondernos con cierto grado de eficacia.

Los niños, en cambio, admiten lo inadmisible, conviven despreocupadamente con lo inexplicable, y a menudo lo relatan de una forma aún más escalofriante de lo que podrían hacerlo los grandes maestros del horror.

A continuación compartimos una impresionante historia de terror sobre una amiga imaginaria escrita e ilustrada por una niña, quizás, futura heredera de las grandes narradoras góticas.



La historia de Lisa.


Esta es Lisa. Ella es mi amiga. Mi mamá y mi papá no pueden verla y por eso dicen que es mi amiga imaginaria. Lisa es muy buena amiga.


Hoy intenté plantar una flor en el jardín. Intenté plantarla junto al arenero pero Lisa dice que ahí es donde su papá está durmiendo, entonces la planté en un montoncito de tierra.


Hoy Lisa fue a la escuela conmigo. La traje para presentarla, pero la señora Monroe se enojó porque no puede verla. Lisa se enojó y entonces escondió el borrador del pizarrón.


Ayer fue mi fiesta de cumpleaños. Mamá compró pizza pero nadie vino. Lisa dice que la gente llegó hasta el porche y luego se fue. Pero dejaron regalos. Obtuve tres Barbies, algunos zapatos y cinco dólares. Lisa y yo jugamos con las Barbies.


La señora Monroe se ausentó hoy. La maestra suplente se llama señora Digman. Ella es linda y agradable y nos deja comer snacks antes del almuerzo. Desearía que la señora Digman siguiera siendo nuestra maestra.


Hoy Jonnathin Parker robó mi cartuchera. La señora Digman no pudo encontrarla, y entonces le ordenó que me diera sus lápices. Lisa también fue a la escuela pero la señora Digman no puede verla, aunque dice que cree que Lisa es real.


Ayer Lisa y yo salimos a dar un largo paseo hasta que salió la luna. Papá se enojó mucho y dijo que Lisa era estúpida y falsa. Lisa se puso triste y desapareció. Hoy no vino a la escuela pero la señora Digman dice que la señora Monroe ya no regresará.


Ayer Papá estuvo todo el día en el trabajo. No regresó ni siquiera para la cena. Hoy sigue en el trabajo. Mamá me preparó un pudding para mi almuerzo. Mi favorito.


Extraño a Lisa. Papá está realmente ocupado en el trabajo. No volvió a casa en todo el fin de semana. Mamá está enojada con él. Voy a escribirle una carta a Lisa


Querida Lisa: te extraño. Por favor, regresa. Siento mucho que mi papá haya sido malo. Tu eres mi mejor amiga.


Lisa volvió ayer. Dijo que lamentaba haberme dejado y yo le conté que mi papá todavía no regresaba a casa. Lisa dice que él y la señora Monroe están durmiendo como su papá. Espero que despierten pronto.




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Historia de los cuernos del metal


Historia de los cuernos del metal.

Formar un par de cuernos empleando los dedos de la mano es un gesto anterior al advenimiento del metal.

El origen de este gesto, conocido como Mano Cornuta, se remonta a la India; donde era utilizado por Buda para exorcizar a los demonios y remover obstáculos durante la meditación, es decir, anular los pensamientos negativos.

A finales de la Edad Media, el gesto de los cuernos con la mano se vio por primera vez en una ilustración de Satanás, más precisamente en el libro prohibido conocido como Libro de las maravillas (Kitab al-Bulhan).

El gesto de los cuernos con la mano se esparció rápidamente por el Mediterráneo, donde se lo empleó para rechazar maldiciones más o menos discretas, como el mal de ojo (Malocchio) o sencillamente la mala suerte.

En cualquier caso, se trataba de un gesto apotropaico, es decir, una especie de mantra gestual como protección contra el mal.

Ahora bien, la evolución de la Mano Cornuta y su posterior asociación al metal se inició con Gerald Gardner —autor de: Brujería hoy (Witchcraft Today), El libro de las sombras (The Book of Shadows) y El significado de la brujería (The Meaning of Witchcraft)—, uno de los principales impulsores del movimiento Wicca.

Quienes defienden esta postura sostienen que la Mano Cornuta representa a Cerunnos, el dios cornudo de la Wicca.

Posteriormente, Anton LaVey, músico, escritor, y fundador de la Iglesia de Satán, definió en cierto modo el nuevo simbolismo de la Mano Cornuta, que luego sería generosamente recibido por el metal.

En este contexto, los cuernos también simbolizan rechazo, pero al cristianismo.

El el dedo índice y el meñique levantados representan los cuernos del macho cabrío, es decir, de Lucifer, mientras que los dedos medio y anular retractados, acompañados por el pulgar, simbolizan al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sujetos a los principio activos de Satanás.

El desembarco definitivo de la Mano Cornuta en el rock y el heavy metal se produjo en los años '80.

Ronnie James Dio, que colaboró con Black Sabbath, sostuvo haber sustraído el gesto de la mano con cuernos de su abuela, una italiana que solía emplearlo para alejar el mal de ojo. Lo utilizó como reemplazo del gesto de la paz que utilizaba su predecesor como vocalista de la banda, Ozzy Osbourne.

Si bien el signo de los cuernos con la mano ya circulaba en los años '60 y '70, especialmente entre los jóvenes, como símbolo de rebeldía contra lo establecido, fue sobre los escenarios de Black Sabbath donde realmente se popularizó, convirtiéndose en un verdadero símbolo universal.





Más cultura gótica. I Leyendas urbanas.


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Soñar con alguien que no es tu pareja


Soñar con alguien que no es tu pareja.

Soñar con alguien que no es tu pareja no es sinónimo de infidelidad.

Este tipo de sueños a menudo opera en sentido inverso.

De hecho, los símbolos que utilizamos en sueños para expresar la infidelidad, ya sea el miedo a ella o el deseo de experimentarla, suelen estar bastante desconectados de cualquier metáfora comprensible.

La infidelidad propiamente dicha suele estar representada bajo la figura de animales e insectos en sitios inusuales. Las arañas, escorpiones y gatos sobre la cama son los que mejor representan el miedo a que nuestra pareja nos sea infiel.

Si estos animales se comportan de forma agresiva con el sujeto, entonces no hablamos de miedo a que nos sean infieles, sino a la sospecha de que efectivamente nos están engañando.

Ahora bien, soñar con alguien que no es tu pareja en un contexto que no es romántico, ni de cercanía física, puede expresar cierto deseo de ser infiel.

Pero la infidelidad, al menos dentro de los sueños, rara vez es fácil de identificar.

Por ejemplo, soñar con hacer el amor con alguien que no es tu pareja puede no tener nada que ver con la infidelidad; en cambio, soñar que estamos comiendo con alguien del sexo opuesto es un síntoma irrebatible del deseo de infidelidad.

Soñar con alguien que no es tu pareja, en cualquier contexto placentero, es un claro síntoma de insatisfacción.

No necesariamente indica que las cosas no marchen bien en la pareja, solo que existe algún grado de insatisfacción, quizás de frustración, que durante el sueño expresamos en una situación que podría ser vista como de traición.

Por otro lado, soñar que estamos más de una persona (y que ninguna es tu pareja) en un contexto comprometedor, refleja cierto grado de inestabilidad e indecisión emocional; no ya del otro, es decir, de nuestra pareja, sino del propio soñador.

Seguramente será difícil notarlo, pero cuando soñamos con alguien que no es nuestra pareja en el escenario onírico predomina el color blanco y, simultáneamente, la suciedad, símbolos de la confianza que puede ser traicionada.





Más diccionario de sueños. I Estudio e interpretación de los sueños. I El lado oscuro de la psicología.



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Superman como símbolo de Moisés


Superman como símbolo de Moisés: mitología del superhéroe.

Resulta difícil justificar un título tan ambicioso, al menos para los que nos interesa la mitología de los superhéroes; sin embargo, la relación entre Superman y Moisés es demasiado evidente como para perjudicarla con un mal razonamiento.

Hace ya bastante tiempo, mientras buscaba referencias para el artículo: La psicología de los superhéroes, me topé con un libro realmente interesante: El mito del superhéroe (The Myth of the Superhero), de Marco Arnaudo, donde se retorna a un tema habitual en el estudio de los comics: la influencia de los mitos bíblicos en la construcción de los superhéroes.

La relación entre los superhéroes y los mitos hebreos comienza por sus creadores; por ejemplo, de Superman (Jerry Siegel y Joe Shuster), Batman (Bill Finger y Bob Kane), Capitán América (Joe Simon y Jack Kirby), y de una larguísima lista de personajes a cargo de Stan Lee y Will Eisner, por citar a los más conocidos; todos ellos de procedencia hebrea.

Dejemos de lado por un momento a los X-MEN y su clara alusión al antisemitismo, o a Spiderman, cuyo Peter Parker parece una réplica del inmigrante hebreo que llega Nueva York: neurótico, nervioso y lleno de culpa. El vínculo entre los superhéroes y la tradición hebrea alcanza su punto máximo con Superman, en cierta forma, una rara combinación entre la figura de Sansón, el Golem, e incluso Moisés.

A simple vista esto puede parecer descabellado, sin embargo, basta analizar las similitudes entre la mitología de Superman y ciertos aspectos de la tradición hebrea para advertir que sus semejanzas no pueden ser producto del azar.

Menos aún si consideramos que la mayoría de los superhéroes clásicos fueron creados a finales de los años '30, época donde los judíos fueron brutalmente perseguidos en Europa.

El pueblo hebreo, siguiendo la tradición del libro del Éxodo, debió enfrentarse a la aniquilación cuando el faraón ordenó ahogar a todos los niños varones hijos de esclavos. La madre de Moisés logra evitar la muerte de su hijo colocándolo en una cesta sobre la corriente del Nilo.

Por otro lado, los kryptonianos se enfrentan a una extinción similar, solo que en vez de utilizar un canasto los padres de Kal-El consiguen salvarlo colocándolo en una especie de sonda, o pequeña nave espacial, con destino a la Tierra.

Desde luego, en Kryptón no hay ningún faraón despótico que resuelva la aniquilación de los niños varones, sin embargo, el faraón es el representante de sol en la Tierra, y justamente es el sol de Kryptón quien origina la catástrofe conocida como "plaga verde" en aquel remoto planeta de la galaxia.

Cada uno en su "cesta", por decisión de sus padres, Superman y Moisés eluden la muerte y, en cierta forma, la sistemática extinción de sus estirpes.

También es sugerente que el verdadero nombre de Superman, Kal-El, incluya el sufijo "El", que en hebreo significa "Dios", el mismo que se encuentra en numerosos nombres de ángeles, entre ellos, Miguel, aquel arcángel que derrotó a Satanás y lo precipitó a los infiernos; digno precursor bíblico para un "salvador" llegado de Kryptón para combatir el mismo mal, ya bajo otro rostro.

Por otro lado tenemos el alter ego de Superman: Clark Kent, especie de parodia o estereotipo de los judíos que emigraron a los Estados Unidos en los años '30.

La S de Superman es en realidad un símbolo que significa "esperanza"; la misma que su padre, Jor-El (especie de versión kryptoniana del profeta José) deposita en su hijo.

En ambos casos, Jor-El y José, profetizan la catástrofe y son desatendidos por el pueblo.

Superman fue, en su infancia y adolescencia, un trabajador rural, y al igual que el pueblo hebreo, al que se le negó la posesión de tierras, su padre adoptivo no es dueño de los campos que trabaja.

Esta misma imposibilidad de ser dueño o titular de las tierras que trabajaban impulsó al pueblo hebreo al trabajo intelectual, es decir, a las letras; oficio que Superman adoptó bajo la forma del periodismo gráfico.

La influencia de los mitos bíblicos en la configuración de los rasgos esenciales de Superman es evidente, aunque no sería legítimo afirmar que ésa es su única influencia.

La figura de los superhéroes requieren muchos factores trabajando en simultáneo, en especial, una enorme flexibilidad para adaptarse a los intereses e inquietudes de una época determinada.




Más mitología comparada. I Libros de mitología.


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