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La magia vudú y los vampiros


La magia vudú y los vampiros.




El Guédé —también llamado Ghede— pertenece a una de las más extrañas razas de vampiros de la misteriosa Haití, donde se lo conoce como «el vampiro vudú».

Su relación con la magia vudú proviene de su frecuentación con Baron Samedi, el loa de la muerte, cuya corte abunda en toda clase de espíritus familiares.

En este contexto, el Guedé preside sobre algunas parafilias escandalosas, en especial aquellas relacionadas con los cementerios, de tal forma que podemos emparentarlo con otras criaturas que habitualmente cazan en los cementerios, por ejemplo, los Ghouls y los Grobnik, entre otros.

Esta tendencia, además, ubica a este repulsivo vampiro como patrono de las enigmáticas Bustuariae, aquellas hembras pálidas que ejercían sus oficios en las inmediaciones de las necrópolis de la antigüedad.

A pesar de que su ocupación principal es vampirizar a sus enemigos, el Guédé suele ser retratado de forma bastante benévola; donde a menudo aparece como protector de inocentes, niños y locos en general.

Como vampiro, el Guédé no ofrece una vida de ultratumba particularmente deseable.

Sus víctimas no se convierten en vampiros sino en una extraña especie de zombis con facultades poco claras, cuando no directamente ineficaces. Se dice que, en ocasiones, toma posesión de ciertos cadáveres para realizar los más abominables ritos vudú.

Durante las ceremonias en su honor, el Guedé se encarna momentáneamente en sus devotos, sobre todo aquellos que utilizan las ropas que él mismo vestía durante su paso por el plano terrenal. Se lo suele ver vagando a la vera de los cementerios llevando un largo bastón de hueso, anteojos oscuros y sombrero.

Quienes se han cruzado con el Guédé, y han tenido la fortuna de sobrevivir a ese encuentro, denuncian que este vampiro posee una tremenda fuerza física, pero que se debilita rápidamente a causa de una dieta necrófaga con escaso valor nutricional.

Los que practican la magia vudú lo saben: aquellos que oigan un silbido apagado, poco armonioso, en las calles cercanas a los cementerios, deben torcer su rumbo inmediatamente ya que esto es una señal inequívoca de que el Guédé ha salido de cacería.




Más leyendas de vampiros. I Diario de un vampiro real.


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