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Wilkie Collins: cuentos destacados


Wilkie Collins: cuentos destacados.




Wilkie Collins (1824-1889) fue un magnífico escritor inglés y amigo personal de Charles Dickens. En este contexto, los cuentos de Wilkie Collins son verdaderos clásicos del relato victoriano, era en la que se destacó principalmente por sus relatos de fantasmas.

En este segmento iremos recorriendo todos los cuentos de Wilkie Collins.




Cuentos de Wilkie Collins.
  • La casa embrujada (The Haunted House)
  • La dama de la granja Glenwith (The Lady of Glenwith Grange)
  • La dama del sueño (Blow Up with the Brig!)
  • La mano muerta (The Dead Hand)
  • Después de oscurecer (After Dark)
  • El abismo congelado (The Frozen Deep)
  • El asedio de la cabaña negra (The Siege of the Black Cottage)
  • El capitán y la ninfa (Mr. Captain and the Nymph)
  • El diario de Anne Rodway (The Diary of Anne Rodway)
  • El fantasma de John Jago (John Jago's Ghost)
  • El loco Monkton (Mad Monkton)
  • El matrimonio de Gabriel (Gabriel's Marriage)
  • El mozo de cuadra (The Ostler)
  • El policía y el cocinero (Mr. Policeman and the Cook)
  • El señor Lepel y el ama de llaves (Mr. Lepel and the Housekeeper)
  • El tigre amarillo (The Yellow Tiger)
  • El último cochero de postas (The Last Stage Coachman)
  • Hermana Rose (Sister Rose)
  • La cuna fatal (The Fatal Cradle)
  • La máscara amarilla (The Yellow Mask)
  • La señora Zant y el fantasma (Mrs. Zant and the Ghost)
  • La señorita Bertha y el yankee (Miss Bertha and the Yankee)
  • La señorita Jeromette y el clérigo (Miss Jéromette and the Clergyman)
  • Las gafas del diablo (The Devil's Spectacles)
  • La tragedia de un matrimonio (A Marriage Tragedy)
  • Memorias de un hijo adoptado (Memoirs of an Adopted Son)
  • Mi espejo negro (My Black Mirror)
  • Nuestro último paseo (Our Last Walk)
  • ¡Nueve en punto! (Nine O'Clock!)
  • Percy y el profeta (Mr. Percy and the Prophet)
  • Señora Bullwinkle (Mrs. Bullwinkle)
  • ¿Señorita o señora (Miss or Mrs.?)
  • Una cama terriblemente extraña (A Terribly Strange Bed)
  • Una carta robada (A Stolen Letter)
  • Una fortuna fatal (A Fatal Fortune)
  • Un pasaje en la vida del señor Perugino Potts (A Passage in the Life of Mr. Perugino Potts)




Antologías. I Relatos de Wilkie Collins.


El artículo: Wilkie Collins: cuentos destacados fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Bocetos por Boz»: Charles Dickens; libro y análisis


«Bocetos por Boz»: Charles Dickens; libro y análisis.




Bocetos por Boz (Sketches by Boz) —cuyo título completo es: Bocetos por Boz: relatos de la vida cotidiana y su gente (Sketches by "Boz," Illustrative of Every-day Life and Every-day People)— es una colección de relatos victorianos del escritor inglés Charles Dickens (1812-1870), publicado en 1839.

Bocetos por Boz es una estupenda antología, la cual reune algunos de los mejores cuentos de Charles Dickens publicados entre 1833 y 1836. Muchas de estas historias abordan cuestiones relacionadas al relato fantástico, e incluso al relato de terror, géneros que en las manos de Charles Dickens claramente se elevan a una dimensión superior.




Bocetos por Boz.
Sketches by Boz, Charles Dickens (1812-1870)
  • El velo negro (The Black Veil)
  • El accesorio extraviado del señor John Dounce (The Misplaced Attachment of Mr. John Dounce)
  • El año nuevo (The New Year)
  • El bautismo de Bloomsbury (The Bloomsbury Christening)
  • El embaucador equivocado (The Mistaken Milliner)
  • El gran duelo de Winglebury (The Great Winglebury Duel)
  • El hombre del corredor (The Broker's Man)
  • El internado (The Boarding-House)
  • El paciente de hospital (The Hospital Patient)
  • El señor Minns y su primo (Mr. Minns and his Cousin)
  • Haciendo una noche de eso (Making a Night of It)
  • Horatio Sparkins (Horatio Sparkins)
  • La academia de baile (The Dancing Academy)
  • La excursión de vapor (The Steam Excursion)
  • La muerte del borracho (The Drunkard's Death)
  • Las cuatro hermanas (The Four Sisters)
  • Las elecciones para Beadle (The Election for Beadle)
  • La señora Joseph Porter en el camino (Mrs. Joseph Porter, Over the Way)
  • La señorita Evans y el águila (Miss Evans and the Eagle)
  • Las sociedades de las damas (The Ladies' Societies)
  • Los remolcadores de Ramsgate (The Tuggses at Ramsgate)
  • Nuestro vecino de al lado (Our Next-Door Neighbour)
  • Sentimiento (Sentiment)
  • Un almuerzo en Poplar Walk (A Dinner at Poplar Walk)
  • Un pasaje en la vida del señor Watkins Tottle (A Passage in the Life of Mr. Watkins Tottle)




Relatos góticos. I Libros de Charles Dickens.


El análisis y resumen del libro de Charles Dickens: Bocetos por Boz (Sketches by Boz), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Charles Dickens: cuentos destacados


Charles Dickens: cuentos destacados.




Charles Dickens (1812-1870) fue, sin dudas, uno de los más importantes escritores ingleses de todos los tiempos. De hecho, los cuentos de Charles Dickens, realmente fantásticos desde todo punto de vista, han trascendido largamente los parámetros de la literatura victoriana, inscribiéndose de manera inapelable entre los clásicos de la literatura universal.

En esta sección de El Espejo Gótico iremos agrupando algunos de los más destacados cuentos de Charles Dickens.




Charles Dickens: cuentos destacados:




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Charles Dickens: cuentos destacados fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Clausuramos «Jurassic Park»: historia de los dinosaurios en la literatura


Clausuramos «Jurassic Park»: historia de los dinosaurios en la literatura.




Si aún en pleno siglo XXI los dinosaurios continúan fascinándonos, haciendo rentables enormes producciones cinematográficas, algunas sin demasiada imaginación, qué decir de la época en la cual la teoría de la evolución de las especies continuaba siendo discutida. En definitiva, los dinosaurios son un motivo cultural, universal; y, como tal, la literatura los exprimió al máximo.

Los dinosaurios están en todas partes, incluso en sitios en donde jamás esperaríamos encontrarlos.

En el poema In Memoriam (In Memoriam, 1850), de Alfred Tennyson, se los define como «dragones del pasado» (Dragons of the prime); no ya como metáfora, sino debido a que la palabra dinosaurio era relativamente nueva e inadecuada para la poesía. Por otra parte, en Casa desolada (Bleak House, 1853), de Charles Dickens, se imagina a un megalosaurio caminando tranquilamente por Holborn Hill.

Desde luego, no podemos decir que Dickens y Tennyson realmente escribieron acerca de los dinosaurios, sino más bien que los aprovecharon en términos simbólicos y dentro de un contexto totalmente alejado de la ciencia ficción.

¿Pero cómo deberíamos clasificar las historias de dinosaurios?

Siendo que el ser humano y los dinosaurios no convivieron, todas sus historias necesariamente deben apelar a ciertos recursos y géneros que van desde la ciencia ficción a lo fantástico, pasando por una enorme variedad de subgéneros.

De hecho, los dinosaurios forjaron un subgénero literario completamente nuevo, conocido como Lost World, o Mundo Perdido; cuyo nombre homenajea a la novela de Arthur Conan Doyle: El mundo perdido (The Lost World, 1912), donde el profesor Challenger encabeza una expedición a la selva amazónica venezolana y encuentra toda clase de criaturas prehistóricas. Si bien es cierto que los dinosaurios ocupan un rol menor en la historia, sobre todo en comparación con la gran cantidad de homínidos primitivos y criaturas de un pasado inconcebiblemente remoto que allí aparecen, El mundo perdido es recordada como una de las primeras novelas en utilizar a los dinosaurios en el presente.

Dentro de este subgénero podemos añadir a El lagarto de Lemuria (The Wizard of Lemuria), de Lin Carter, primera obra del ciclo de Thongor acerca del continente perdido de Lemuria y sus aterradoras criaturas prehistóricas. También a El rostro en el abismo (The Face in the Abyss, 1931), de Abraham Merritt, donde un intrépido ingeniero que estudia las ruinas Incas en Sudamérica descubre la existencia de una corte de serpientes colosales, antiguamente consideradas como dioses, que aún sobreviven y ansían recuperar su pasado de gloria.

A propósito de los mitos precolombinos, Las piedras de Nomuru (The Stones of Nomuru), de L. Sprague de Camp, viaja a la mítica Kukulka, en este caso, un planeta interdimensional en donde aún pueden encontrarse dinosaurios y toda clase de criaturas del pasado.

El ciclo Pellucidar (Pellucidar), de Edgar Rice Burroughs, está infestado de dinosaurios, los cuales habitan en una especie de reino subterráneo, donde también encontramos humanos prehistóricos conviviendo con una raza de reptilianos con poderes psíquicos; combinación extraña pero no inédita en la literatura.

En todas las novelas de este ciclo —En el centro de la Tierra (At the Earth's Core), Pellucidar (Pellucidar), Tanar de Pellucidar (Tanar of Pellucidar), Tarzán en el centro de la Tierra (Tarzan at the Earth's Core), De vuelta a la Edad de Piedra (Back to the Stone Age), Tierra del terror (Land of Terror) y Salvaje Pellucidar (Savage Pellucidar)— podemos encontrar las más variadas especies de dinosaurios.

Uno de los primeros en pensar a los dinosaurios dentro del subgénero de la Tierra Hueca (Hollow Earth), fue nada menos que Julio Verne. En Viaje al centro de la Tierra (Voyage au centre de la terre), de 1863, accedemos a un vasto continente subterráneo poblado con diversas criaturas prehistóricas, entre ellas, los dinosaurios, aunque estos poseen un valor apenas decorativo para el argumento.

Prácticamente no existe sitio en el planeta en el que no existan dinosaurios literarios:

En Más allá de la gran muralla del sur (Beyond the Great South Wall, 1899), de Frank Savile, descubrimos a una inquietante variedad de brontosaurios viviendo en la Antártida. Cuando Londres cayó (When London Fell, 1937), de W.J. Passingham, revela la existencia de dinosaurios viviendo en los túneles del subterráneo de Londres. Y Las siluetas de la noche (The Night Shapes, 1962), de James Blish, coloca a los últimos dinosaurios viviendo en un remoto valle de África.

La idea de que es posible revivir a los dinosaurios a través de la ciencia tiene su inicio literario en El monstruo del lago LaMetrie (The Monster of Lake LaMetrie, 1899), de Wardon Allan Curtis, donde un científico loco consigue criar a un dinosaurio para luego transplantarle un cerebro humano, con consecuencias previsiblemente nefastas para la humanidad.

Durante la era victoriana, la ciencia percibió a los dinosaurios como máquinas de matar; y la literatura continuó este vago prejuicio hasta convertirlo en un icono cultural. No hay forma de escribir sobre los dinosaurios si estos no se dedican exclusivamente a devorar humanos. La mayoría de los ejemplos cinematográficos de nuestro tiempo evidencian claramente que ese motivo no ha variado demasiado.

Otra manera de acceder a una realidad poblada por los dinosaurios es agotando las infinitas posibilidades del Viaje en el Tiempo.

En este sentido, existen muchísimas historias que nos trasladan hacia el pasado en una máquina del tiempo para conocer personalmente a los dinosaurios: El ruido de un trueno (A Sound of Thunder), de Ray Bradbury, Un arma para dinosaurios (A Gun for Dinosaur, L. Sprague de Camp), Pobre pequeño guerrero (Poor Little Warrior, Brian Aldiss), son ejemplos notables de viajes en el tiempo y dinosaurios.

Dentro de esta línea incluso podemos citar a un personaje que viajó en el tiempo para registrar la extinción de los dinosaurios: el protagonista de Después del amanecer (Before the Dawn, 1934), de John Taine.

De similar argumento, pero superior en términos de ejecución, se encuentra El día de los cazadores (Day of the Hunters, 1950), de Isaac Asimov, donde un científico viaja al pasado para estudiar la extinción de los dinosaurios, y descubre que estos fueron exterminados por una raza de reptilianos, sus descendientes, del mismo modo en que el Homo Sapiens precipitaría la extinción de la megafauna de su tiempo; por ejemplo, el mamut.

Claro que hay historias en las que los dinosaurios no se extinguieron en absoluto. Algunas ya las hemos mencionado; otras, sin embargo, examinan la posibilidad de que los dinosaurios fueron evolucionando. Por ejemplo, en Al oeste del Edén (West of Eden), de Harry Harrison, los dinosaurios evolucionaron hasta alcanzar un grado rudimentario pero letal de inteligencia. Esta raza de reptilianos disputó la supremacía en la cadena alimentaria al enfrentarse con los primeros grupos organizados de Homo Sapiens.

En otros casos, la evolución de los dinosaurios en sociedades altamente complejas ocurre en universos paralelos, como el diseñado por Robert Sheckley en Dimensión de milagros (Dimension of Miracles), donde los herederos de los dinosaurios forman una civilización similar a la nuestra, aunque con hábitos sedentarios más propicios para seres de sangre fría.

Tampoco es necesario esperar a Jurassic Park para encontrar un parque de diversiones poblado de dinosaurios. En Los parasaurianos (The Parasaurians, 1969), de Robert Wells, se nos presenta un inquietante parque temático habitado con toda clase de dinosaurios, aunque con la salvedad de que no son reales, sino robots. Naturalmente, estos pierden el control y empiezan a cazar y a matar a los desprevenidos visitantes.

También es importante señalar que, mucho antes de que Michael Crichton publicara Jurassic Park (Jurassic Park, 1990), la ciencia ficción ya había pensado en la posibilidad de crear y clonar dinosaurios a partir de muestras de ADN; por ejemplo, en Temporada de caza (The Hunting Season, 1951), de Frank M Robinson; o en Rutas (Roadmarks, 1979), de Roger Zelazny, donde se describe el arduo proceso de clonar a un tiranosaurio.




Universo Pulp. I Taller de literatura.


Más literatura gótica:
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Una novela para cada signo del zodiaco


Una novela para cada signo del zodiaco.




La astrología aspira a convertirse en spoiler de la vida.

A todos nos gusta saber algo del libro que vamos a leer o la película que vamos ver. Para eso existen las reseñas, las contratapas, los trailers; en fin, toda una ingeniería que nos confía una parte superflua de la historia pero que se reserva los asuntos más relevantes.

La astrología se rehúsa a anticipar los eventos míseros de nuestro futuro, como una uña encarnada o un sifón que nos abandona a la mitad de un aperitivo; en cambio, resuelve pronosticar hechos decisivos para la trama de nuestra vida.

En el arte los spoilers son indeseables. Nadie quiere saber de antemano el final de una película, o en tal caso cualquier episodio intermedio que posea algún grado de relevancia, como la muerte de tal o cual personaje. Pero cuando se trata de la vida a muchos les gustaría saber en detalle qué es lo que va a pasar.

De ahí la vigencia de la astrología.

Esta refutación de las predicciones, las profecías, los pronósticos, los buenos y malos augurios, no nos impide jugar con la astrología; aunque en principio debamos establecer nuestras propias reglas.

Dejemos de lado los anuncios impactantes de la astrología como pseudociencia y tomemos, por ejemplo, las supuestas características de cada signo del zodiaco. Sobre ellas basaremos la siguiente lista de novelas, una para cada signo zodiacal.



Aries:
El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye, J.D. Salinger)


Ideal para el signo de Aries, es decir, para personas independientes, duras cuando la ocasión lo justifica, y que rara vez se inclinan por la fantasía sin cierto grado de conexión con la realidad objetiva.

En este contexto, El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), de J.D. Salinger, parece escrito para todos aquellos que valoren la autoderminación y el valor para despejar la maleza de lo superfluo y dedicarse a perseguir las grandes abstracciones de la vida.



Tauro:
Crimen y castigo (Prestupleniye i nakazaniye, Fyodor Dostoyevsky)


Los del signo de Tauro probablemente aprecien mejor que nadie los clásicos de la literatura debido a su notoria capacidad para ser pacientes, tenaces, cuando no directamente obstinados.

Este podría ser el caldo de cultivo ideal para Crimen y castigo, de Fyodor Dostoyevsky, ya que combina el aplomo que supone la comisión de un hecho abominable con el remordimiento necesario para confesarlo.

Perfecto para sujetos con metas claras, objetivas, que siempre obtienen lo que quieren, aunque al final esto no coincida exáctamente con lo que es mejor para ellos.



Géminis:
El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde (Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde, Robert Louis Stevenson)


Si bien es un error suponer que el signo de Géminis posee dos caras, cuando más bien las incluye a todas; es decir, posee multitudes dentro de sí mismo; este clásico de Robert Louis Stevenson expresa a la perfección al menos dos facetas de esa variada personalidad.

Lo interesante de este signo del zodiaco es que sus miembros pueden identificarse con todas las variantes de las emociones humanas, lo cual los coloca en una posición de privilegio para examinar la neurosis y aún la violencia inusitada que se expresan a partir del mismo principio.



Cáncer:
Cumbres borrascosas (Wuthering Heights, Emily Brontë)


Ser sensible no es un defecto, como lo prueban millones de personas bajo el signo de Cáncer.

Para ellos, las relaciones con amigos, familia y pareja son esenciales para sentirse plenos, muy a pesar de que el resto del mundo a veces no comprenda la complejidad de su universo interior.

Estos individuos entienden a la perfección la nostalgia, la tristeza, pero también la alegría que supone estar vivo en un mundo donde la mayoría duerme un criterioso sueño hecho de hábitos adquiridos. En este contexto, Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, es una opción inobjetable.



Leo:
El viejo y el mar (The Old Man and the Sea, Ernest Hemingway)


Acusados injustamente de narcisistas, las personas del signo de Leo son, según nos cuentan nuestros astrólogos de cabecera, líderes por naturaleza. Creativos, apasionados, audaces, los del signo de Leo no pueden leer nada que no les interese profundamente.

Basándonos en estos datos inciertos podemos especular que su opción más adecuada es, desde luego, Ernest Hemingway.

Hemingway posee la rara cualidad de abordar cuestiones profundas desde una poderosa simplicidad. El viejo y el mar (The Old Man and the Sea) es el ejemplo más paradigmático de su maravillosa obra.



Virgo:
Un mundo feliz (Brave New World, Aldous Huxley)


Novela ideal para los del signo de Virgo, básicamente autómatas hiperorganizados pero con un fuerte sentido de humanidad.

Un mundo feliz, de Aldous Huxley, nos lleva a recorrer un futuro cargado de reglas y prohibiciones cuyo propósito es adormecer el instinto natural del hombre por lo bello en favor de lo práctico.

Quizás este futuro refleje bastante bien la personalidad de Virgo: organizado hasta el más mínimo detalle pero siempre con el corazón abierto y bien predispuesto para el trabajo y el esfuerzo.



Libra:
Historia de dos ciudades (A Tale of Two Cities, Charles Dickens)


Sociales, diplomáticas, las personas de Libra son lo que se dice equilibradas. Rara vez caen en extremismos, fundamentalismos, pero cuando sí lo hacen efectúan esa transición con la más atildada ferocidad.

Los de Libra prefieren las astucias sobre la acción directa, de modo que podrían convertirse en ávidos lectores de este clásico de Charles Dickens.

Historia de dos ciudades (A Tale of Two Cities) plantea dos enfoques opuestos: la paz y la tranquilidad, la vida sencilla, sin grandes sobresaltos, en contraste con la agitación, el desafío y el caos. El equilibrio entre ambos extremos parece ser el terreno más óptimo para los librianos.



Escorpio:
El monje (The Monk, Matthew Lewis)


Decir que los de escorpio son apasionados sería decir muy poco realmente. Todo parece indicar que uno querría tenerlos de su lado, nunca como enemigos. Pueden ser amigos ferozmente leales, amantes acalorados, o implacables adversarios que nunca olvidan ni perdonan.

Pocas novelas admiten este grado de intensidad, de pasión, de retorcida y vengativa naturaleza; salvo que apelemos a autores con las mismas características.

El monje (The Monk), de Matthew Lewis, expresa el aspecto más desaforado del signo de Escorpio, eso sí, hasta límites vecinos de la criminalidad más abyecta.



Sagitario:
Diccionario del diablo (Devil's Dictionary, Ambrose Bierce)


Sagitario es el signo que mejor entiende el humor en todas sus facetas, desde lo más inocente a lo más oscuro.

Entusiastas, filosóficos, curiosos, los sagitarianos son capaces de abordar las grandes cuestiones del universo desde una perspectiva más bien hilarante, sin perder por ello su agudeza natural.

Si bien el Diccionario del diablo (Devil's Dictionary), de Ambrose Bierce, no es una novela sino más bien un conjunto enciclopédico de observaciones, presenta las características típicas que el sagitariano disfruta intensamente. Ideal para sus sujetos más inclinados por lo ácido.



Capricornio:
Jane Eyre (Jane Eyre, Charlotte Brontë)


Los capricornianos son probablemente las personas más gentiles y amables de todos los signos del zodiaco. Hablamos aquí de sujetos disciplinados pero con cierta inclinación por lo fantástico.

Si hubiese que resumirlos en pocas palabras habría que decir que los capricornianos no toleran estupideces.

Los de Capricornio no necesariamente se ven atraídos por los clásicos; y ciertamente esta novela de Charlotte Brontë quizás sea un tanto gótica para ellos. No obstante, en su esencia nos habla de una mujer independiente que aprende a valerse por sí misma, a confiar en sus propios deseos; muy aconsejable para los especímenes de este signo.



Acuario:
El hombre hembra (The Female Male, Joanna Russ)


Inclasificables desde todo punto de vista. Los acuarianos pueden ser excéntricos, humanitarios, activistas, o básicamente cualquier cosa que exija cierto grado compromiso.

Acuario es un signo original, por lo tanto los acuarianos tienden a vivir en su propio mundo, no siempre luminoso sino en ocasiones bastante oscuro.

Este fuerte compromiso con exteriorizar de forma casi obsesiva lo que les ocurre convierte a los acuarianos en sujetos ideales para los rincones más inaccesibles de lo fantástico. Al respecto, la gran novela de Joanna Russ: El hombre hembra (The Female Male), que presenta el desafío narrativo de convertir a un hombre en mujer, literalmente, resulta ideal para emparejarse tanto con la intensidad de los acuarianos como con su búsqueda de justicia e igualdad.



Piscis:
Un mundo devastado (Earthworks, Brian Aldiss)


A los del signo de Piscis les convendría cualquier novela capaz de capturar su imaginación, por cierto, desbordante.

Lo extraño, lo mágico, lo que se corre ligeramente de lo habitual y lo cotidiano, son poderosos atractivos para ellos.

Esto los coloca como grandes lectores de todo lo que se relacione directamente con la fantasía pero no necesariamente con lo fantasioso. Hay una diferencia, no siempre clara, entre ambos universos, pero el pisciano es perfectamente capaz de distinguirla.

Las distopías son perfectas para los piscianos, y dentro de ellas la novela de Brian Aldiss: Un mundo devastado (Earthworks), donde se nos lleva a recorrer un futuro arrasado por desastres ecológicos, aunque todavía con espacio para la lucha y la individualidad.




Más antologías. I Más novelas.


Más literatura gótica:
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10 grandes novelas con finales de mierda


10 grandes novelas con finales de mierda.


¿Un buen final hace a una gran novela?

No siempre. De hecho, hay excelentes novelas, incluso clásicos universales de la literatura, con rotundos finales de mierda.

E.M. Forster, en su obra: Aspectos de la novela (Aspects of the Novel), afirma que cualquier final posible para una novela resulta decepcionante, aún cuando sea conmovedor.

¿Por qué?

Porque todo final supone una herida fatal al argumento, un quiebre sin retorno.

Podemos pensar que hasta los autores más rupturistas se vuelven conservadores cuando llega el momento de definir un final.

Desde aquí hacemos una diferencia, o una tercera alternativa para los buenos o malos finales: el final genuino. Desde luego, como lectores no nos quedamos satisfechos, ni mucho menos, pero no nos sentimos engañados por el autor.

Existen incluso finales buenos y genuinos con un tratamiento deplorable por parte del autor.

Repasemos los que a nuestro juicio son los más interesantes.



10- Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (Alice's Adventures in Wonderland, Lewis Carroll)

El engaño es siempre una posibilidad desagradable para el lector.

Aquí, Alicia se entrevera con personajes realmente bizarros, se encoge al ingerir un brebaje mágico, juega croquet con un flamenco, y hasta se enfrenta a terribles acertijos sin solución posible: ¿Por qué se parece un cuervo a un escritorio? (Why is a raven like a writing desk?).

Desafortunadamente, Lewis Carroll no brinda la solución al acertijo.

En cambio, descarta la exquisita posibilidad de un final ambiguo, abierto, y lo sustituye por el mayor cliché de la literatura: ¡fue todo un sueño!



9- Mujercitas (Little Women, Louisa May Alcott)

La trama de esta novela, realmente atrapante, dramática en muchos pasajes, queda destrozada por las decisiones finales de Louisa May Alcott.

Jo, casi un arquetipo de la nueva mujer: independiente, libre, intelectualmente desafiante, termina casándose con el profesor Bhaer, un grisáceo alemán que la disuade de convertirse en escritora.

Si este detalle constituye en sí mismo un final de mierda, qué decir de la secuela: Buenas esposas (Good Wives), también editado en español bajo el título: Aquellas mujercitas. Devastador.



8- Grandes esperanzas (Great Expectations, Charles Dickens)

Charles Dickens escribió varios finales para la novela, pero finalmente se quedó con el más pobre: Pip y Estella caminando tomados de la mano hacia un furioso ocaso.

Se trata de un final desafortunado, cuanto menos, teniendo en cuenta la personalidad de Estella y la dinámica de su relación con Pip a lo largo de la historia.

Podríamos decir que conforma un final mediocre para una novela sensacional.



7- Cumbres borrascosas (Wuthering Heights, Emily Brontë)

Cumbres borrascosas es, sin dudas, una de las más viscerales y poderosas historias de amor de todos los tiempos.

La relación entre Heathcliff y Catherine posee todos los ingredientes necesarios: pasión, prohibición, deseo, obsesión, e incluso sadismo. Toda la trama nos conduce hacia un desenlace trágico; así se lo intuye, así lo espera el lector...

Catherine pasa de la locura y el dolor por la pérdida de Heathcliff a morir ella misma. Su hija, Cathy, se casa con Hareton; y Lockwood, muy desorientado,  regresa demasiado tarde como para declararse. Final de novela rosa para una obra muy poderosa.

Así concluye Emily Brontë una atrapante historia de odios y desencuentros familiares: con una boda entre dos personajes de tercera línea.



6- Los misterios de Udolfo (The Mysteries of Udolpho, Ann Radcliffe)

La atmósfera de esta notable novela gótica de Ann Radcliffe perfiló para siempre los matices del género: incidentes terribles, horror psicológico, castillos en ruinas, sucesos sobrenaturales, villanos retorcidos, sádicos melancólicos; y una heroína virginal: Emily, también huérfana, sensible, pía, que nos termina agotando con sus permanentes desmayos.

No es raro que las mujeres se desmayen en la novela gótica. En todas, sin excepción, esto ocurre al menos una o dos veces. Sin embargo, en Los misterios de Udolfo se llega a una cifra asombrosa: ¡diez desmayos!; uno de ellos, el más espectacular, ocurre al final, cuando Emily recupera sus derechos sobre la herencia familiar.



5- El canto de la alondra (Song of the Lark, Willa Cather)

Relata la historia de una muchacha, Thea, que pasa de una infancia llena de privaciones a convertirse en una reconocida soprano de nivel internacional.

Este debería ser el final, es decir, la apoteosis de la heroína que alcanza sus sueños y se caga regiamente en su pasado.

Sin embargo, Willa Cather, una extraordinaria autora, siente que las palabras superan a los hechos, y en vez de dejarnos con la exquisita escena de Thea seduciendo al público con su voz, decide incluir un capítulo final donde los personajes hablan incansablemente, durante páginas y páginas, acerca de lo que acabamos de presenciar.



4- Huckleberry Finn (Huckleberry Finn, Mark Twain)

Tras el viaje revelador, río abajo, de Huck y Jim; donde Mark Twain parece decirlo todo acerca del costado oscuro de Norteamérica, retratando además la historia de una amistad entrañable entre un muchacho blanco y uno de color, ambos tratando de eludir la esclavitud; el final nos ofrece una gran decepción.

El sentido de aquel viaje era, en última instancia, evitar que Jim sea convertido en esclavo; sin embargo, ya sobre el final emergen algunas intrigas y bromas que retuercen la trama hasta rozar el humor más absurdo, la comedia más cruel.



3- El Señor de los Anillos (The Lord of the Rings, J.R.R. Tolkien)

La partida de Bilbo, Frodo, Galadriel y Gandalf de los Puertos Grises, abandonando la Tierra Media para siempre y dejándonos sumidos en una nostalgia imperecedera, es probablemente el mejor final concebible para una historia tan compleja y, a la vez, sutil.

Sin embargo, este no es el final realmente.

J.R.R. Tolkien insistió en publicar una serie de apéndices que, si bien son realmente interesantes para cualquiera que se haya sentido cautivado por la historia, oscurecen el efecto dramático de aquel final perfecto.

En cierta forma, J.R.R. Tolkien permutó el hecho poético por información, mapas y cronologías que, insisto, son exquisitas, pero que nada aportan al verdadero final.



2- Drácula (Dracula, Bram Stoker)

El desenlace es realmente excitante: Morris perfora el corazón de Drácula antes de caer él mismo debido a una puñalada artera. El conde muere, Transilvania llora, el castillo tenebroso se ilumina pálidamente bajo un amanecer rojo...

No obstante, este no es el final de la novela de Bram Stoker, aunque debió haberlo sido.

El epílogo nos traslada al futuro, siete años después de aquellos hechos. Allí presenciamos las chirlas y alargadas reflexiones de Jonathan Harker, preocupado porque los periódicos londinenses no se hicieron eco de la tragedia. Abraham Van Helsing lo tranquiliza asegurando que la prensa es innecesaria para legitimar hechos realmente extraordinarios.



1- It (It, Stephen King)

Después de atravesar orgías, literalmente, para desterrar al horrible payaso Penniwise, autor de crímenes atroces, a lo largo de cientos y cientos de páginas que no fatigan al lector, Stephen King nos conduce hacia uno de los finales más absurdos de toda su obra.

Catatónica, la esposa de uno de los protagonistas, Bill, recibe un adecuado tratamiento que finalmente la libera de esa condición.

¿Cómo?

¡Mediante un largo paseo en bicicleta...




Más antologías. I Autores con historia.


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5 novelas que Morgan Freeman recomienda leer


5 novelas que Morgan Freeman recomienda leer.


El prestigioso actor Morgan Freeman, ganador del premio Oscar, es también reconocido como un apasionado lector.

A continuación compartimos sus 5 novelas favoritas, donde aparecen algunos clásicos de la literatura mezclados con obras más contemporáneas. Una de ellas, de hecho, lo tuvo como protagonista.



1- Grandes esperanzas (Great Expectations, Charles Dickens)

Más allá de ser una de las mejores novelas de Charles Dickens, Grandes esperanzas es sin dudas la más oscura de todas.

Básicamente es una novela acerca de las pérdidas y el sufrimiento, y cómo a menudo las usamos para sobrellevar la vida.

Allí, la señora Havisham usa la pérdida de su matrimonio para justificar una vida en soledad, encerrada en una casa que bien podría ser una prisión o una tumba. Joe el herrero absorbe su dolor por la pérdida y la utiliza como medio para sentir compasión, por sí mismo y por los demás. Pip, el protagonista central, huérfano y apesadumbrado, llega a la conclusión de que la pérdida de sus sueños y esperanzas no son razones suficientes para dejar de vivir.


2- Azabache (Black Beauty, Anna Sewell)

También editado como Belleza negra, es una de esas novelas enfocadas a un público juvenil pero que pueden ser perfectamente leídas y apreciadas por los adultos.

Relata la historia de un hermoso caballo negro que atraviesa todo tipo de situaciones, la mayoría, horrorosas; como amos crueles, maltrato y arduas e interminables jornadas bajo el sol abrasador.

Sin embargo, cuando todo parece conducirlo irreversiblemente al desastre, Beauty descubre que al final del camino le aguarda un destino muy peculiar.


3- ¡Absalom! ¡Absalom! (Absalom!, Absalom!, William Faulkner)

Novela cruda, demoledora, que narra la historia de la familia Sutpen durante la Guerra de Secesión a través de cuatro personajes que intentan reconstruir los hechos que la condujeron a la catástrofe.

Podemos pensar que esta ambigua y paradójica novela de William Faulkner trata temas tan complejos como el amor, la venganza y el racismo; pero también sobre los límites morales y éticos del propio ser humano, encapsulado en un tiempo preciso, en un espacio concreto, que le impide actuar como su corazón le ordena, sometiéndose por completo a los valores de esa sociedad en particular, horriblemente cruel, en muchos casos.


4- Moby Dick (Moby Dick, Herman Melville)

Qué decir sobre esta novela clásica de Herman Melville, su elusiva ballena y aquel perseguidor obsesivo, el capitán Ahab.

Moby Dick es, en cierta forma, una fuerza primordial de la naturaleza, que en este caso se encarga de atacar ferozmente a todos los barcos balleneros que encuentra. El capitán Ahab, loco por sus deseos de venganza a causa de la pérdida de su pierna y su buque, es una figura todavía más extraña, que quizas representa la sed insaciable del hombre y su negación de los equilibrios que la naturaleza establece.

Debajo de la superficie de la historia, en gran parte acerca de profecías, pesca y aceite de ballena, subyace una mirada fascinante sobre la antigua lucha entre el bien y el mal, y cómo nuestras obsesiones juegan un rol decisivo en su definición.


5- Rita Hayworth y la redención de Shawshank (Rita Hayworth and the Shawshank Redemption, Stephen King)

Morgan Freeman de hecho protagonizó la adaptación cinematográfica de esta atrapante historia sobre la amistad, el encierro y la esperanza.

Realmente única dentro de la obra de Stephen King, inclinada claramente hacia el horror, Rita Hayworth y la redención de Shawshank nos ubica en una prisión durante los años '30, donde un hombre inocente y otro culpable entablan una entrañable amistad en un contexto atravesado por la crueldad y la desesperanza.

Uno de ellos alberga una inquebrantable fe en el futuro; el otro, en cambio, se muestra más bien escéptico acerca de los supuestos beneficios de la libertad. En cualquier caso, ambos deben superar sus limitaciones para entender que ni la libertad ni el futuro se acercan a nosotros, sino que es uno quien debe correr hacia ellas con los brazos abiertos.




Más antologías. I Autores con historia.


Más literatura gótica:
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17 mejores novelas históricas de todos los tiempos


Las novelas históricas intentan recrear un período o hecho histórico, a menudo utilizando personajes reales.

Podría decirse que toda novela es, en última instancia, una novela histórica; que incluso las fantasías más extravagantes proceden de lugares, hechos y personas concretas.

Sin embargo, para soslayar esto suele considerarse que ninguna obra es histórica si está escrita en el mismo tiempo en el que se desarrolla su trama. Es decir, si el autor y su obra son contemporáneos al hecho histórico que retrata.

¿Cuándo una novela se convierte en novela histórica?

Cuando entre la obra y los hechos que relata existen por lo menos cincuenta años de diferencia, cifra caprichosa pero admitida por la mayoría.

A continuación citamos (subjetivamente) las 17 mejores novelas históricas de todos los tiempos.



17 mejores novelas históricas de todos los tiempos.






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9 grandes novelas sobre hoteles (donde nadie se querría hospedar)


Los hoteles siempre han sido un espacio atrayente para los escritores, tal vez porque garantizan la presencia de muchas personas que no se conocen entre sí pero que interactúan en un lugar en común, que duermen bajo el mismo techo, y que a menudo comparten los mismos secretos.

Los hoteles permiten, por ejemplo, que un autor nos describa a una simpática pareja sentada en el lobby de un hotel sin que ese espacio nos informe mucho más sobre ellos, quiero decir, sin que sepamos si se trata de un matrimonio ya establecido en el rutinario hábito de acompañarse o una pareja de amantes clandestinos que buscan un lugar aséptico donde dar rienda suelta a su pasión.

Todo puede ocurrir en los hoteles, desde la vaga sensación de habitar un espacio más bien estéril, impersonal, a los arraigos más descabellados, y, por qué no, también a esa locura peculiar que inducen los sitios que son simultáneamente de todos y de nadie.



9 grandes novelas sobre hoteles.


1) El resplandor (The Shining, Stephen King)

Tal vez una de las novelas de hoteles más paradigmáticas, y sin dudas una de las mejores de Stephen King; con su colosal Overlook Hotel, embrujado hasta su última habitación.

2) Psicosis (Psycho, Robert Bloch)

Emplazada en el mítico Motel Bates, Psicosis (Psycho), la gran novela de Robert Bloch relata la historia de un asesino que se viste con las ropas de su madre muerta para llevar a cabo una verdadera carnicería.

3) El mal bajo el sol (Evil Under the Sun, Agatha Christie)

Agatha Christie es una de las autoras que más y mejor ha utilizado los hoteles como escenario de sus relatos policiales. En este caso, Hércules Poirot, uno de los sabuesos más brillantes del relato de detectives, busca pasar un tranquilo fin de semana cómodamente instalado en un hotel, que desde luego es sacudido por un misterioso asesinato.

4) La mujer del perrito (Dama s sobachkoy, Anton Chejov)

Interesante noveleta de Anton Chejov acerca de un banquero ruso y una ingenua mujer llamada Yalta, donde ambos quedan presos en una típica trama de casas embrujadas, en este caso, naturalmente, de hoteles embrujados.

5) Hotel (Hotel, Arthur Hailey)

Hotel es menos una novela de terror que un intento por desarrollar la idea de que los hoteles tienen vida propia, cuya función depende exclusivamente de la vida (o muerte) que le impriman sus huéspedes.

6) Estas tontas cosas (These Foolish Things, Deborah Moggach)

Llevada al cine bajo el título The Best Exotic Marigold Hotel, la novela de Deborah Moggach relata las aventuras en la India de un grupo de británicos retirados, profundamente averiados, que en los vagos salones de un hotel reflexionan acerca de las consecuencias de sus decisiones.

7) No hay país para los ancianos (No Country for Old Men, Cormac McCarthy)

Ubicada en un sórdido motel de El Paso, Texas, la novela desarrolla un largo suceso de hechos sangrientos.

8) El Hotel New Hampshire (The Hotel New Hampshire, John Irving)

Novela que recuerda (u homenajea) el estilo de Charles Dickens, retratando las historias cruzadas de dos hoteles que comparten el mismo nombre, y al parecer, la misma tendencia a lo sobrenatural.

9) El congreso futurológico (The Futurological Congress, Stanislaw Lem)

Especie de sátira sobre el progreso que se desarrolla en el aséptico salón de conferencias de un hotel, donde se suceden inagotables y las charlas que poco a poco se transforman en encuentros verdaderamente maniáticos.




Más novelas de terror. I Novelas góticas.


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