Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Poema de Edgar Allan Poe.
Relato de M.R. James.
Poema de Samuel Coleridge.

Frases de William Shakespeare.
Relato de Edgar Allan Poe.
Poema de Robert Herrick.


Ciclo Hércules Poirot (Agatha Christie)

Ciclo Hércules Poirot (Agatha Christie)


Hércules Poirot (Hercule Poirot) es uno de los detectives más notables de la literatura del siglo XX. Entre 1920 y 1975 protagonizó la cifra escalofriante de 33 novelas y 50 relatos. Su autora fue nada menos que Agatha Christie (1890-1976), madre de otra gran detective literaria: la Señora Marple (Mrs. Marple)

El propio Hércules Poirot es un homenaje al relato de detectives. De hecho, su nombre honra a dos ejemplos olvidados del género: Hercule Popeau, de Marie Belloc Lowndes y Monsieur Poiret de Frank Howel Evans. Otras influencias ineludibles son el inspector Hanaud, de A.E.W. Mason, y el gran Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle, que a su vez se inspiró en C.A. Dupin, de Edgar Allan Poe. En este sentido, Hércules Poirot continúa la tradición de detectives que resuelven sus casos utilizando únicamente el razonamiento.

Hércules Poirot llega a Inglaterra tras la ocupación alemana de su tierra natal, Bélgica, durante la Primera Guerra Mundial. No trabaja oficialmente para Scotland Yard, sino que se dedica a resolver crímenes por su propia cuenta, aunque a menudo es invitado gentilmente a participar de las pesquisas por las autoridades locales.

Las historias de Hércules Poirot aparecieron ininterrumpidamente durante cincuenta y cinco años, desde 1920 hasta 1975. Esta regularidad le valió un homenaje póstumo que ningún otro personaje de ficción logró alcanzar. Tras la aparición de su último relato, el periódico The New York Times publicó un obituario el 6 de agosto de 1975:

Hercule Poirot Is Dead; Famed Belgian Detective; Hercule Poirot, the Detective, Dies.
(Hércules Poirot está muerto; afamado detective belga; Hércules Poirot, el detective, muere)

La relación de Agatha Christie con Hércules Poirot siempre fue tensa, y hasta conflictiva. Ella lo veía como un tipo más bien detestable, egocéntrico, cuya personalidad parecía agigantarse a medida que se esforzaba por humanizarlo. La única razón por la que Agatha Christie no lo mató durante los primeros años es porque el público lo adoraba.

Físicamente, Hércules Poirot dejaba mucho que desear. Era un hombre bajo, ligeramente obeso, de cabeza con forma ovoidal, de bigote rígido y acaso militar, pulcro en exceso y con un andar elegante y digno. Agatha Christie desliza que una mancha en su atuendo le dolería más que una bala.

Trazar una biografía de Hércules Poirot es prácticamente imposible. A menudo suministra información falsa sobre sus antecedentes, o bien datos erróneos de su pasado, cuyo propósito es ajustarse la personalidad de su interlocutor y de ese modo obtener información de él. 

Sus ardides no tienen reservas morales de ningún tipo. Es capaz de hablar de familiares con enfermedades o discapcidades para generar la empatía de sus interrogados. Su propia madre suele ser el blanco de insólitas disfunciones apócrifas. A veces la describe como inválida, otras como discapacitada mental, por ejemplo, para investigar una serie de misteriosos crímenes en un hospital.

Hércules Poirot muere, literalmente, en el relato Telón, uno de los mejores cuentos policiales del siglo XX. Allí, nuestro afrancesado detective sigue la pista de un asesino que no ha matado a nadie realmente, pero que mediante estratagemas ha conseguido que otros mataran por él. Su cuerpo fue enterrado en la fe cristiana y su funeral fue organizado por Hastings, su mejor y tal vez único amigo.

Como todo detective afamado, Hércules Poirot no trabaja por dinero. Solo admite casos que plantean algún tipo de desafío mental.

Su mayor orgullo, curiosamente, es su bigote, a quien juzga como el mejor de toda Inglaterra. Su personalidad es fríamente atildada. Adora el orden y la higiene personal, y sobre todo el método. De hecho, en su departamento no existen muebles curvos. Todo debe ser perfectamente recto, como sus razonamientos. Su inglés es correcto, aunque de vez en cuando comete algún error gramatical; en especial cuando alguien lo confunde con un francés. Constantemente amenaza con su retiro, que nunca se concreta, para dedicarse a cultivar calabazas.

Hércules Poirot abjura de la ciencia forense. De hecho, sus métodos no tienen nada de "policiales". Su mayor interés está en el estudio de la naturaleza humana, es decir, en la psicología, y a partir de ella sacar conclusiones. Desprecia incluso las pruebas más evidentes, como las huellas digitales, y en cambio se interesa por asuntos aparentemente intrascendentes, pero que al final resultan decisivos.

Los oficiales de Scotland Yard se burlan abiertamente de sus métodos, aunque todos admiten que el resultado final siempre es irrefutable. El único "enemigo" de Hércules Poirot es un avezado sabueso de la Sûreté, llamado Giraud, cuya metodología es más moderna y menos "lógica". En uno de sus relatos más notables, Hércules Poirot incluso llega a poner a su bigote como garantía en una apuesta con Giraud para ver quién resuelve antes el crimen.

Ciclo Hércules Poirot (Agatha Cristie)
El artículo: Ciclo Hércules Poirot, de Agatha Christie fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

1 comentarios:

Dana dijo...

Gracias, me encantan tus publicaciones