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La primera Vampiresa moderna: análisis de «La Novia de Corinto» de Goethe.


La primera Vampiresa moderna: análisis de «La Novia de Corinto» de Goethe.




En el poema de 1797: La novia de Corinto (Die Braut von Corinth), Goethe introduce la figura del Vampiro como uno de los primeros agentes de su concepto de Weltliteratur [«literatura mundial»]; es decir, el Vampiro como un motivo que atraviesa todas las culturas y naciones. En este contexto, la Vampiresa de La novia de Corinto desafía la división cultural entre las religiones cristiana y pagana. En cambio, el poema se ofrece como una mirada universal sobre el encuentro traumático con lo insondable.

Esto significa que La novia de Corinto es uno de los primeros poemas en abordar seriamente la figura del Vampiro. Como sucede en Lenore (Lenore) [Gottfried August Bürger], Goethe evita cuidadosamente el uso de la palabra «vampiro», aunque él mismo se refería a La novia de Corinto como un «poema vampírico» [vampyrisches gedicht]. Dicho de otro modo, Goethe fue el primer escritor en hacer respetable la figura del Vampiro en la literatura [ver: Poemas de vampiros]

Ahora bien, La novia de Corinto de Goethe está inspirado en un predecesor clásico: Flegón de Tralles y su obra Fragmenta Historicorum Graecorum [aprox. 130 d. C.]. Allí se relata la historia del joven Machates y su novia no-muerta, Philinion, que regresa de la tumba para pasar las noches con su amado. Esta historia fue reelaborada por Goethe y trasladada al marco de la Ilustración. En términos filosóficos, La novia de Corinto puede verse como un alegato contra los aspectos ascéticos del cristianismo cuando se los contrasta con el dionisiaco joi-de-vivre del paganismo [ver: Carmilla, Lucy y Helen: el monstruo femenino como figura de resiliencia]

Por lo tanto, el relato de Goethe sobre el regreso a la vida de una chica muerta está muy lejos del motivo del «amor más allá de la tumba» de la literatura gótica, y también de la parafernalia macabra de los poetas de cementerio. Sin embargo, La novia de Corinto no se abstiene de brindar detalles siniestros. Varias líneas evocan o mencionan directamente el hecho de beber sangre, y lo que es aún más interesante, la búsqueda compulsiva de más víctimas de parte de la Vampiresa, algo novedoso para la época, y que se convertiría en un lugar común en la ficción vampírica posterior [ver: El cuerpo de la mujer en el Gótico]

Al igual que Lenore de Gottfried August Bürger, La novia de Corinto de Goethe a menudo se denomina como una balada, ya que muestra algunos de los elementos formales [aunque secundarios] de este formato; por ejemplo, la descripción de un solo episodio, un rápido desarrollo de los acontecimientos, mínimos detalles del entorno y el contexto, y un énfasis en los elementos dramáticos y la intensidad de la narración. Sin embargo, a nivel estructural, La novia de Corinto de Goethe no exhibe las características repetitivas y el uso del estribillo, elementos comunes de la balada tradicional.

Es decir que La novia de Corinto de Goethe es un poema inusual. Utiliza elementos del Gótico, pero no es un poema gótico; en este sentido, lo único cierto es que La novia de Corinto de Goethe es un poema germinal, una pieza extraordinariamente influyente para lo que solo unos años más tarde se convertiría en la ficción vampírica. Goethe y Bürger prepararon el terreno para que el primer Vampiro literario propiamente dicho brotara en inglaterra en 1819; según algunos, en El entierro (The Burial) de Lord Byron; o en su elegante plagio: El vampiro (The Vampyre) de John Polidori.

La novia de Corinto fue escrito después del famoso viaje de Goethe a Italia, y sus versos reflejan la nueva apreciación por el erotismo que el autor había ganado durante su larga estancia en Roma, probablemente leyendo a Flegón, cuyo libro recoge breves y jugosos relatos sobre personas deformes, hermafroditas, fantasmas y otros fenómenos sobrenaturales mezclados con leyendas y supersticiones antiguas y profundamente arraigadas en la cultura popular del siglo II d.C. En este contexto, La novia de Corinto alimentó a los críticos de Goethe, quienes lo consideraron un poema ofensivo.

La novia de Corinto de Goethe relata la historia del hijo de un ateniense que todavía se aferra a la antigua fe pagana. Llega a la ciudad de Corinto, a la casa de un amigo de su padre. La amistad entre estos dos hombres era tan intensa que, siendo jóvenes, prometieron casar a sus hijos en el futuro. Pero, durante la larga separación entre dos hombres, el amigo de Corinto se ha convertido al cristianismo, lo cual significa que toda su familia, incluida su hija, es ahora cristiana.


[«Y apenas el brillante cortejo de los antiguos dioses partió
la casa quedó en silencio.
Ya no se adora más que a un solo Dios
invisible en el cielo, Salvador sobre la cruz;
a quien nadie aquí le ofrece en sacrificio
toros o corderos
sino víctimas humanas en cantidad infinita.»]


A pesar de esto, el hijo del ateniente es bien recibido y agasajado en Corinto. Agotado por el largo viaje, se acuesta a dormir [vestido] cuando una hija de su anfitrión entra en la habitación. Es un episodio confuso. No queda del todo claro quien seduce a quién, pero definitivamente pasan la noche juntos. Desgraciadamente, la madre irrumpe en la habitación y los descubre:


[«Y el joven, en el primer momento de terror,
quiere cubrir con su velo a la muchacha,
esconder bajo el tapiz a la bien amada.
Pero ella se defiende y libera con prontitud,
como con la fuerza de un espíritu
su alta estatura
se yergue lentamente sobre el lecho.»]


Resulta que la chica es la misma hija que le habían prometido al joven; pero, al convertirse al cristianismo, la madre comprometió a su hija con una vida de castidad. Aquí se nos informa que esta decisión mató a la chica, literalmente. Murió de pena. Ahora, descubre el joven, la chica ha regresado como un fantasma con rasgos vampíricos:


[«Una fuerza me arroja fuera de la fosa
para buscar los bienes de los que me despojaron,
para amar aún al esposo perdido
y para chupar la sangre de su corazón.
Y cuando éste muera,
buscaré a otros
y mis jóvenes amantes serán víctimas de mi deseo.»]


El joven no sobrevivirá a su encuentro, y ambos estarán unidos en la muerte. El último verso de La novia de Corinto dice:


[«Escucha, madre, mi última plegaria:
levanta una hoguera,
abre la estrecha tumba donde me ahogo,
y da reposo a los amantes entregándolos al fuego.
Cuando la chispa salte,
cuando ardan las cenizas,
nos elevaremos hacia los antiguos dioses.»]


De este modo, La novia de Corinto de Goethe reconfigura una larga tradición de vampiresas seductoras, la cual terminará de adquirir sus rasgos típicos con Carmilla (Carmilla) de Sheridan Le Fanu, considerablemente más encantadora que el Conde Drácula de Bram Stoker [ver: Drácula y las mujeres]. La Novia, sin embargo, también reabsorbe algunos elementos de las Lamias y las Empusas de los mitos griegos; no ya para devorar a sus amantes indiscriminadamente, sino para cazar a su antiguo prometido, el cual le fue despojado por haberla convertido al cristianismo [ver: Mina y Lucy: la ideología de género en «Drácula»]

Otro aspecto interesante de La novia de Corinto de Goethe, que más adelante pasaría a formar parte de los rasgos típicos de las Vampiresas en la ficción, es esta capacidad para atraer a su amante a una red de ilusión, como si la Vampiresa fuese capaz de elaborar una fantasía totalmente subjetiva para su víctima, la cual generalmente involucra un intenso placer sensual mientras ella bebe su sangre. Es decir, el placer como anestesia para que la víctima no se resista al ataque, sino más bien para que se entregue voluntariamente e incluso disfrute el proceso:


[«Ella es fría como el hielo,
aunque blanca como la nieve.
La inundación de su ardor
calienta su sangre fría,
pero ningún corazón late en su pecho.»]


Para entender a la Vampiresa de La novia de Corinto de Goethe primero debemos entender cómo la figura del Vampiro pasó del folclore a la literatura, y hacerlo implica observar cómo evolucionó el pensamiento desde la Ilustración hasta el Romanticismo [ver: Características del Romanticismo]. Entre estos dos se encuentra el movimiento literario alemán Strum und Drang [«tormenta e ímpetu»], concepto que encapsula los dos elementos principales del Romanticismo: «tormenta» enfatiza el poder sublime de la naturaleza en la inspiración del artista; el «ímpetu» enfatiza el papel de las emociones [o de la voluntad] en la expresión de la agitación presente en la naturaleza. En esencia, este movimiento argumenta que, si bien el hombre es capaz de tener y comprender opciones morales, su naturaleza emocional puede obligarlo a actuar de manera irracional [ver: Filosofía del Romanticismo]

Sin embargo, a diferencia del pensamiento de la Ilustración, Goethe ve este impulso irracional no como un problema, sino como uno de los sellos distintivos del carácter humano. En otras palabras, el ser humano es más «humano» cuando actúa de acuerdo a sus emociones.

Coincidiendo con el surgimiento de la novela gótica, Johann Wolfgang von Goethe escribió La novia de Corinto, donde estableció las bases para la figura de la Vampiresa en la literatura occidental, una figura que volverá a aparecer, ya con sus rasgos definitivos, en Carmilla y Drácula. Goethe revela gradualmente la naturaleza vampírica de su Novia; sin embargo, a diferencia de Bram Stoker y Sheridan Le Fanu, la protagonista femenina no recibe un nombre [tampoco el joven], y espera hasta el final del poema para revelar que está muerta. Si bien esta técnica sirve para aumentar el suspenso, un recurso común de la literatura gótica, La novia de Corinto de Goethe es más escurridiza que muchas vampiresas del género.

Desde la perspectiva del lector, la Novia atraviesa tres cambios de identidad: primero Goethe parece darle cualidades tradicionalmente fantasmales; posteriormente la separa de esta identificación y finalmente, a través de su carácter seductor y su sed de sangre, la define como un Vampiro. Sin embargo, Goethe y la Novia nunca usan explícitamente la palabra «vampiro» en ninguna parte del poema. Al igual que Wilhelm en el poema de Bürger, la Novia es una mujer que ha regresado de la muerte, no por haber sido mordida, sino por amor, o, mejor dicho, por haber sido despojada de su amor al ser convertida al cristianismo; lo cual es un giro inesperado [ver: El cuerpo de la mujer en el Horror]

Muy temprano en el poema, la Novia se le aparece por primera vez al joven en su dormitorio, justo cuando se está quedando dormido. No se mueve como una figura sólida, sino más bien como un fantasma, no caminando sino deslizándose o flotando:


[«Casi está dormido
cuando un huésped extraño
se introduce en la recámara
por la puerta abierta.
Al resplandor incierto de la lámpara ve avanzar
por el cuarto a una joven silenciosa y púdica,
cubierta de un velo y un vestido blancos;
un lazo negro y dorado ciñe la frente.
Cuando ella lo percibe
se azora y estremece
y alza blanca su mano.»]


Que la Novia se le aparezca al joven cuando este se encuentra entre el sueño y la vigilia, que ella aún no tenga voz propia y, además, que muestre una apariencia pálida, etérea, la conecta más con las representaciones tradicionales de fantasmas; sin embargo, podría decirse que su comportamiento vampírico [sed de sangre, sobre todo], más adelante en el poema, es más significativo que aquellos rasgos fantasmales. Estos rasgos son tan importantes que eventualmente pasaron a formar parte de las características comunes de los vampiros en la ficción.

La piel pálida de la Novia se mencionará nuevamente en las estrofas 7 y 14, creando una característica recurrente que se queda en la memoria del lector. Junto con su andar etéreo, su silencio, su piel pálida [que también se describe en el poema como «fría»], insinúan que ella no es del todo «normal», pero tampoco lo prueba realmente. Lo cierto es que Goethe crea una imagen dual con su Vampiresa. Ella es, a la vez, una encarnación de la belleza, un objeto sensual, pero no es completamente humana: es una figura liminal que está viva y muerta.

Esta, quizás, es una de las contribuciones más duraderas de Goethe a la literatura vampírica. Aunque la Novia parece ser simplemente un fantasma al comienzo del poema, al final se revela claramente como un Vampiro. En contraste con el Vampiro del folclore, La novia de Corinto de Goethe se inclina menos hacia las características de los vivos y más hacia un estado verdaderamente ambiguo entre la vida y la muerte. Dada la influencia de Goethe en escritores posteriores, sus elecciones conscientes sobre cómo representa a su Vampiresa no solo son importantes, sino decisivas para las posteriores representaciones de vampiros en la ficción.

Por supuesto, La novia de Corinto de Goethe es una obra germinal, es decir que su Vampiresa da inicio a la tradición del género, pero todavía comparte mucho con el folclore, las leyendas y supersticiones sobre vampiros de la Edad Media. Por ejemplo, tanto en el poema de Goethe como en Lenore de Bürger, las figuras del Vampiro, aunque son no-muertos, parecen seguir siendo parte de la comunidad, algo que contrasta con los vampiros posteriores, entre ellos, Drácula, quienes se caracterizan por vivir aislados de las comunidades humanas [ver: Bloofer Lady: la transformación de Lucy Westenra]

Por otro lado, la Novia es una amante bienvenida por su víctima, no un objeto instantáneos de miedo, como las tres vampiresas que atacan a Jonathan Harker en el castillo de Drácula [ver: La verdad sobre las tres Vampiresas de Drácula]. Esta característica de familiaridad entre el Vampiro y su víctima aparece con más fuerza en las baladas alemanas que en gran parte de la ficción vampírica británica, pero es una característica que volverá en los cuentos de vampiros posteriores del siglo XX. Recién cuando el Vampiro alemán fue traducido al inglés, este sufrió un cambio de identidad que hará que sea menos heimlich y mucho más unheimlich, sobre todo a medida que la procedencia del Vampiro fue desplazándose cada vez más hacia Europa del Este [ver: Lo Siniestro en la ficción]


[«¿Ya no te satisface haberme amortajado en un sudario
y depositado en la tumba?
Pero una ley que me es propia me impulsa
fuera de la fosa estrecha al duro manto de la tierra.
Los cantos salmodiados por tus sacerdotes
y su bendición no tienen efecto alguno.
El agua y la sal son incapaces
de extinguir los ardores juveniles
y, ay, la tierra no enfría el amor.»]




Goethe. I Taller gótico.


Más literatura gótica:
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Poemas vikingos de amor


Poemas vikingos de amor.




En esta sección dedicada a los poemas vikingos de amor debemos hacer una aclaración, por cierto, justificada a través de la lingüística.

La palabra Vikingo presenta algunas curiosidades. El historiador Sharon H. Turner, en su obra de 1801: La historia de los anglosajones (The History of the Anglo-Saxons), asegura que la palabra Viking está conectada de algún modo con la palabra inglesa king, «rey». Esta deducción es errónea, como se demostraría más adelante, aunque no carece de cierta elegancia. Lo cierto es que la palabra Vikingo pertenece a los historiadores más que a la historia.

Es decir que nadie, fuera de las tierras de los Vikingos, llamaban a este pueblo de este modo. Ni siquiera los ingleses decían Vikingo cuando se referían a ellos. El término, en realidad, proviene del nórdico antiguo Vikingr, que a su vez está compuesto por la palabra Vik, «fiordo», y significa esencialmente «pueblo del fiordo».

¿Qué tiene que ver todo esto con los poemas vikingos de amor? No mucho, salvo para que nuestra justificación tenga algún sentido. Para los pueblos de las Islas Británicas, los Vikingos eran, en esencia, piratas venidos de los fiordos orientales, es decir, de los países nórdicos pero también de los pueblos germanos.

Es decir que nuestra sección de poemas de amor, que bien podría referirse a una serie más o menos interesante de poemas nórdicos de amor, necesariamente debe incluir el término Vikingo para justificar la aparición de poemas alemanes, o sea, poemas creados por autores que nacieron en los territorios de la antigua Germania. Hecha esta salvedad, nos disponemos a compartir algunos de los poemas de amor vikingos de nuestra biblioteca, así también como algunos artículos que acaso resulten de interés para quienes quieran descubrir más acerca de este pueblo realmente fascinante.




Poemas vikingos de amor.




Libros de poemas. I Poemas góticos.


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Poemas de amor en alemán y español


Poemas de amor en alemán y español.




Los grandes poetas alemanes forjaron los cimientos del Romanticismo, un movimiento artístico y cultural que va mucho más allá de los poemas de amor a los que estamos habituados. En este sentido, los poemas alemanes son verdaderos precursores del descubrimiento del Yo, tal como lo concebimos actualmente, así también como de la complejidad e idealización del amor; de ahí que sea tan importante para nuestra biblioteca agrupar algunos de los más importantes poemas de amor en alemán y español.

En esta sección, entonces, iremos recorriendo poco a poco los poemas de amor en alemán y español que se encuentran en nuestra biblioteca, por cierto, en constante expansión.




Poemas de amor en alemán y español:




Poemas en El Espejo Gótico. I Autores en El Espejo Gótico.


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Poemas nórdicos de amor


Poemas nórdicos de amor.








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«El rey de Thule»: Goethe; poema y análisis


«El rey de Thule»: Goethe; poema y análisis.




El rey de Thule (Der König in Thule) es un poema del romanticismo del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), compuesto en 1774 y luego integrado dentro de la tragedia: Fausto (Faust).

El rey de Thule, uno de los grandes poemas de Goethe, nos sitúa en la legendaria isla de Thule, especie de Atlántida o Avalon de los mitos nórdicos, y narra la despedida de un antiguo rey, ya anciano y decrépito, que se dispone a morir como un buen vikingo: bebiendo hasta el último instante.




El rey de Thule.
Der König in Thule, Goethe (1749-1832)

Había un rey en Thule,
que fue fiel hasta la tumba,
quien a su amada, ya en agonía,
entregó su copa dorada.

Nada era más precioso para él;
la vació en cada ocasión, en cada fiesta;
y de sus ojos corrieron lágrimas de tristeza,
que humedecieron el áureo metal.

Cuando llegó la hora de su partida,
le entregó ciudades a su heredero,
el mundo entero,
excepto su copa querida.

Se sentó en el banquete real
con sus caballeros más estimados,
en el alto salón de su padre,
en un castillo junto al mar.

Ahí estaba el viejo rey
cuando bebió el último trago de vida;
y arrojó la copa sagrada encima
de las mareas que yacían abajo.

La vio hundirse y llenarse,
sumergirse en lo profundo del mar:
luego cayeron para siempre sus párpados,
para no beber nunca más.


Es war ein König in Thule,
Gar treu bis an das Grab,
Dem sterbend seine Buhle
einen goldnen Becher gab.

Es ging ihm nichts darüber,
Er leert' ihn jeden Schmaus;
Die Augen gingen ihm über,
So oft er trank daraus.

Und als er kam zu sterben,
Zählt' er seine Städt' im Reich,
Gönnt' alles seinen Erben,
Den Becher nicht zugleich.

Er saß beim Königsmahle,
Die Ritter um ihn her,
Auf hohem Vätersaale,
Dort auf dem Schloß am Meer.

Dort stand der alte Zecher,
Trank letzte Lebensglut,
Und warf den heiligen Becher
Hinunter in die Flut.

Er sah ihn stürzen, trinken
Und sinken tief ins Meer,
die Augen täten ihm sinken,
Trank nie einen Tropfen mehr.


Johann Wolfgang von Goethe
(1749-1832)




Poemas góticos. I Poemas de Goethe.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Goethe: El rey de Thule (Der König in Thule), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Elegías romanas»: Goethe; poemas y análisis


«Elegías romanas»: Goethe; poemas y análisis.




Elegías romanas (Römische Elegien) —publicado originalmente en Alemania bajo el título: Erotica Romana— es una colección de poemas del romanticismo del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), publicada en 1790.

La antología incluye algunos de los poemas de Goethe más famosos, como Pensamientos nocturnos (Nachtgedanken) y Amor inquieto (Rastlose Liebe), apenas dos de los veinticuatro poemas que conforman el ciclo.

Elegías romanas refleja en buena parte los viajes de Goethe por Italia, entre 1786 y 1788, donde quedó cautivado por la sensualidad de aquella cultura. La obra cuenta con algunos poemas prohibidos durante su tiempo; de hecho, al menos cuatro poemas de la versión original, compuesta poco antes de su regreso a Weimar, fueron censurados. Estos poemas malditos recién aparecerían en 1914, casi un siglo después de la muerte del autor.




Elegías romanas.
Römische Elegien, Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)

Copia y pega el link en tu navegador para leer online o descargar en PDF: Elegías romanas, de Goethe:
  • http://www.biblioteca.org.ar/libros/130721.pdf




Libros de poemas. I Poemas de Goethe.


El análisis y resumen del libro de Goethe: Elegías romanas (Römische Elegien), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Friedrich Schiller: poemas de amor destacados


Friedrich Schiller: poemas de amor destacados.




Friedrich Schiller (1759-1805) fue uno de los grandes poetas alemanes del romanticismo.

En esencia, Friedrich Schiller es capaz de concebir versos de una belleza inusitada, es cierto, pero también pasiones desbordantes, dramáticas, obsesivas, perturbadoras, las cuales expresan de un modo sublime las características del romanticismo. Sus poemas de amor, de hecho, se inscriben entre los más importantes del período.

En esta sección de El Espejo Gótico daremos cuenta de los mejores poemas en alemán y español de este notable maestro de la poesía universal, donde el amor, sobre todo, es el gran protagonista. De hecho, es justo pensar que los más destacados poemas de amor de Friedrich Schiller son, en síntesis, lo mejor de la poesía alemana de aquellos años.



Poemas de amor de Friedrich Schiller:




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


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Goethe: poemas de amor más importantes


Goethe: poemas de amor más importantes.




GoetheJohann Wolfgang Von Goethe (1749-1832)— fue uno de los mejores poetas alemanes del romanticismo. Si bien es cierto que su mayor contribución al movimiento se dio a través de la novela, sus poemas de amor (Liebesgedichte) fueron esenciales para definir las principales romanticismo.

En este segmento daremos cuenta de los mejores poemas de amor de Goethe, un autor que ha dejado una marca indeleble en la poesía occidental.




Poemas de amor de Goethe.
  • Amor sin descanso (Rastlose liebe)
  • Canción nocturna del caminante (Wanderers Nachtlied)
  • Elegías romanas (Römische Elegien)
  • El espejo de la musa (Spiegel der muse)
  • El rey de los elfos (Der Erlkönig)
  • El rey de Thule (Der König in Thule)
  • La danza de la muerte (Der totentanz)
  • Lamento al amanecer (Klaggensang)
  • La novia de Corinto (Die Braut von Corinth)
  • La primera Vampiresa moderna: análisis de «La Novia de Corinto» de Goethe.
  • Pensamientos nocturnos (Nachtgedanken)
  • Amor contra voluntad (Liebe wider Willen)
  • Amor huérfano (Verwaiste Liebe)
  • Annette (Annette)
  • Bienvenido y adiós (Willkommen und Abschied)
  • Cerca del amante (Nähe des Geliebten)
  • Eco (Nachklang)
  • El amante escribe (El amante escribe)
  • El amante, sin embargo (Die Liebende abermals)
  • El barquero (Der Wassermann)
  • Elegía de Marienbad (Marienbad Elegy)
  • Elegías romanas (Römische Elegien)
  • El diván de oriente y occidente (Westöstlicher Diwan)
  • El infiel (Der untreue Knabe)
  • El rey en Thule (Der König in Thule)
  • El sacrificio que el amor trae (Das Opfer, das die Liebe bringt)
  • Encontrado (Gefunden)
  • Eres mía (Du bist mein)
  • Estoy tan enamorado de ella (Bin so in Lieb zu ihr versunken)
  • Herman y Dorotea (Hermann und Dorothea)
  • Juego (Spiel)
  • La hermosa noche (Die schöne Nacht)
  • La primera noche de Walpurgis (Die erste Walpurgisnacht)
  • Me lo hiciste hace mucho tiempo (Du hattest längst mir's angetan)
  • Mignon (Mignon)
  • Monólogo del amante (Monolog des Liebhabers)
  • Necesidad de amor (Liebebedürfnis)
  • No sé si te amo (Ob ich dich liebe, weiß ich nicht)
  • Nuevo amor, nueva vida (Neue Liebe, neues Leben)
  • Prometeo (Prometheus)
  • Quédate conmigo (Bleibe, bleibe bei mir)
  • Quién compra dioses del amor (Wer kauft Liebesgötter)
  • Rosita del matorral (Heidenröslein)
  • Si los ojos están (Ja, die Augen warens)
  • Sumergido (Versunken)
  • Travieso y feliz (Frech und froh)




Más autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


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Karoline von Günderrode: morir de amor en el romanticismo


Karoline von Günderrode: morir de amor en el romanticismo.




Karoline von Günderrode (1780-1806) fue una de las más importantes poetisas alemanas del romanticismo. Su historia, marcada por el amor y el tragedia, sirve de ejemplo de aquella verdadera epidemia que estremeció al romanticismo: los suicidios por amor.

1804 sería el año en el que comenzó la mayor aventura sentimental de Karoline von Günderrode, y también su más profundo descenso hacia los abismos del desengaño.

Para aquel entonces Karoline von Günderrode ya era una poetisa muy reconocida, o al menos su seudónimo lo era, Tian; con el cual firmó sus primeras obras: Poemas y fantasías (Gedichte und Phantasien) y Fragmentos poéticos (Poetische Fragmente), los cuales reflejan una personalidad extremadamente sensible:


Todo está en silencio y vacío,
ya nada me hace feliz;
ni los aromas ni los perfumes
ni los aires refrescan;
¡mi corazón está tan melancólico!

Ist Alles stumm und leer.
Nichts macht mir Freude mehr;
Düfte sie düften nicht,
Lüfte sie lüften nicht,
Mein Herz so schwer!

Poemas y fantasías (Gedichte und Phantasien)


Durante una excursión a Heidelberg, Karoline von Günderrode conoció al filólogo Georg Friedrich Creuzer, trece años mayor que ella, del cual se enamoró perdidamente. Ese mismo día también conoció a la esposa de Creuzer.

Pero la mujer de Creuzer no parecía ser un problema. De hecho, el académico le aseguró que su unión era una simplemente fachada, un matrimonio por conveniencia debido a su esforzada situación financiera.

La clandestinidad les exigió un alto grado de prudencia en sus encuentros, y no solo eso, sino que además se escribían mutuamente en griego para evitar que la esposa de Creuzer se enterara de su infidelidad.

Fue una etapa muy productiva en la obra poética de Karoline von Günderrode, en la cual llegaría a publicar algunos de los mejores poemas del romanticismo: Magia y hado (Magie und Schicksal), Historia de un Brahmán (Geschichte eines Braminen), Nikator (Nikator), El joven que buscaba la mayor belleza (Der Juengling der das Schoenste sucht), y el drama Udohla (Udohla).

En 1806, Karoline von Günderrode le propuso a Creuze huir juntos. Rusia o Alejandría eran destinos amigables con los amantes fugitivos, pero Creuzer no aceptó. No porque estuviese enamorado de su esposa, sino porque temía perder su cátedra en la Universidad de Heidelberg.

Devastada, Karoline von Günderrode le escribió al pastor Daub, su confidente, a quien le confesó su relación clandestina con Creuze. Este texto, casi olvidado, es una de las más hermosas declaraciones de amor del romanticismo alemán, donde la poetisa expresó que se sentía incapaz de soportar la pérdida de su amado.

La pareja no se distanció; en parte, porque la relación ya no exigía las precauciones de antes. El académico apoyaba, en teoría, las ideas utópicas de la época, sobre todo los nuevos modelos de convivencia, básicamente porque le permitían vivir a gusto con su esposa y mantener una relación paralela con su amante.

En una carta fechada a inicios de 1806, Creuzer le sugirió a Karoline von Günderrode que debería mudarse con ellos, es decir, con él y con su esposa, y vivir juntos en una especie de ménage à trois; por cierto, no por motivos sexuales, sino por fingida practicidad:


Mi esposa podría vivir con nosotros, como madre, como líder de nuestra casa.


Para la época, una sugerencia semejante solo podía evidenciar un rasgo enfermizo, un defecto en el carácter de Creuzer; sin embargo, lo más probable es que fuese formulada para obligar a Karoline von Günderrode a romper con él. El académico sencillamente no tenía ni el valor ni la intención de separarse de su esposa.

Para mediados de 1806 la situación era insostenible. Desesperada, Karoline von Günderrode le envió a su amante una carta desgarradora. El 26 de julio de ese mismo año el académico le respondió, también por carta, que había tomado la decisión de serle exclusivo a su esposa.

De este modo Creuzer le informaba oficialmente a Karoline von Günderrode la ruptura de su relación.

Destrozada, Karoline von Günderrode regresó a Winkel. Luego visitó las riberas del Rin y se atravesó el pecho con una daga de plata. Al día siguiente su cadáver fue encontrado a metros de la costa, vistiendo un vestido rojo y una sábana llena de piedras atada a la cintura.

Tenía apenas veintiséis años de edad.

El cuerpo sin vida de Karoline von Günderrode no fue enterrado en tierra sagrada debido a su condición de suicida. Se la inhumó en un simple túmulo, adornado con los versos de su poeta favorito: Johann Gottfried Herder.

Este fue el final de Karoline von Günderrode, pero también el principio de la persecución de su obra.

Creuzer, que por aquel entonces era uno de los eruditos más reconocidos de Europa, esencialmente un hombre poderoso e influyente en el ámbito literario, se enteró de dos cosas que ponían en peligro su reputación.

Karoline von Günderrode había escrito en secreto una obra titulada Meleté (Μελετή), en donde retrataba la historia clandestina de amor con Creuze, el cual aparecía bajo el nombre de Eusebio. El académico hizo todo a su alcance para prohibir su publicación póstuma; y de hecho lo consiguió. Recién en 1906, exactamente cien años después del suicidio de Karoline von Günderrode, el libro salió a la luz.

Pero no importa cuán poderoso hubiese sido Creuze; no todos los rastros de un amor desgraciado como aquel podían mantenerse en secreto.

Antes de suicidarse Karoline von Günderrode le escribió una carta de despedida a su mejor amiga, Bettina Brentano, en la cual le adjuntaba su último poema: Amor en todas partes (Überall Liebe), el cual se difundió, literalmente, por todas partes.​



¿Puedo guardar en mi corazón tan cálidos deseos?
Contemplar las coronas de flores de la vida,
y pasar frente a ellas sin llevar yo ninguna,
¿y no debo, además, despertar a la desesperación?

¿Renunciaré, orgullosa, al deseo más querido?
¿Debo, temeraria, entrar al reino de las sombras,
implorar a otros dioses otros placeres,
acaso pedir nuevas delicias a los muertos?

Descendí, pero incluso en el reino de Plutón,
en el lecho de las noches la pasión arde;
anhelantes, las sombras se inclinan ante otras sombras.

Pues perdido está aquel sin fortuna en el amor,
e incluso aunque descendiera a la laguna Estigia,
en el fulgor del cielo, seguiría sin olvidar.


Kann ich im Herzen heiße Wünsche tragen?
Dabei des Lebens Blütenkränze sehn,
Und unbekränzt daran vorübergehn,
Und muß ich trauernd nicht in mir verzagen?

Soll frevelnd ich dem liebsten Wunsch entsagen?
Soll mutig ich zum Schattenreiche gehn?
Um andre Freuden, andre Götter flehn,
Nach neuen Wonnen bei den Toten fragen?

Ich stieg hinab, doch auch in Plutons Reichen,
Im Schoß der Nächte, brennt der Liebe Glut,
Daß sehnend Schatten sich zu Schatten neigen.

Verloren ist, wen Liebe nicht beglücket,
Und stieg er auch hinab zur styg'schen Flut,
Im Glanz der Himmel blieb er unentzücket.




Poemas góticos. I Poemas alemanes.


Más literatura gótica:
El artículo: Karoline von Günderrode: morir de amor en el romanticismo fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La pantera»: Rainer María Rilke; poema y análisis


«La pantera»: Rainer María Rilke; poema y análisis.




La pantera (Der Panther) es un poema del escritor checo Rainer Maria Rilke (1875-1926), compuesto el 6 de noviembre de 1902 y publicado en la antología de 1907: Nuevos poemas (Neue Gedichte).

La pantera, uno de los mejores poemas de Rainer María Rilke, describe la visión de un hombre que observa a una pantera encerrada. El hombre, naturalmente, es el autor; y la pantera está inspirada en un animal capurado y exhibido en Le Jardin des Plantes de París.

La pantera es un poema que reproduce la enorme tristeza de ver un animal salvaje encerrado, con los instintos anestesiados y los músculos atrofiados. Sin embargo, en el brillo imperecedero de esos ojos tras las rejas habita algo más que un silencioso reproche. La pantera no está adormecida: nos espera, nos acecha, quizás porque sabe que algún día tendrá su revancha.




La pantera.
Der Panther, Rainer María Rilke (1875-1926)

(En Le Jardín des Plaintes; Paris)

Su mirada, cansada de ver rejas,
ya no retiene nada.
Cree que el mundo está hecho rejas
y, más allá, la nada.

Con su caminar suave, sus pasos fuertes y flexibles,
gira sobre sí en un círculo estrecho;
al igual que las fuerzas alrededor de un centro
en el que, alerta, habita una voluntad invencible.

Algunas veces se alza el telón de sus párpados,
muda, una imagen viaja hacia adentro,
recorre la calma tensa de sus miembros,
y cuando cae en su corazón, se funde y se desvanece.


(Im Jardin des Plantes, Paris)

Sein Blick ist vom Vorübergehn der Stäbe
so müd geworden, dass er nichts mehr hält.
Ihm ist, als ob es tausend Stäbe gäbe
und hinter tausend Stäben keine Welt.

Der weiche Gang geschmeidig starker Schritte,
der sich im allerkleinsten Kreise dreht,
ist wie ein Tanz von Kraft um eine Mitte,
in der betäubt ein großer Wille steht.

Nur manchmal schiebt der Vorhang der Pupille
sich lautlos auf -. Dann geht ein Bild hinein,
geht durch der Glieder angespannte Stille –
und hört im Herzen auf zu sein.


Rainer María Rilke (1875-1926)




Poemas góticos. I Poemas de Rainer María Rilke.


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El análisis y resumen del poema de Rainer Maria Rilke: La pantera (Der Panther), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«El Rey de los Elfos»: Goethe; poema y análisis.


«El Rey de los Elfos»: Goethe; poema y análisis.




El Rey de los Elfos (Der Erlkönig) es un poema del romanticismo del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), compuesto alrededor de 1782.

El Rey de los Elfos [cuya traducción correcta sería: El Rey de los Alisios] es uno de los mejores poemas de Goethe. Está inspirado en una leyenda muy arraigada en Alemania, a tal punto que cuando el poema fue publicado como parte de una balada, numerosos músicos intentaron adornarla con sus melodías. Entre ellos se encuentran: Schubert, Schumann y Beethoven, aunque éste último, dicen, quemó su composición por considerarla banal.




El Rey de los Elfos.
Der Erlkönig, Goethe (1749-1832)

¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche?
Es un padre con su hijo.
Tiene al pequeño en su brazo
Lo lleva seguro en su tibio regazo.

"Hijo mío ¿Por qué escondes tu rostro asustado?"
"¿No ves padre al Rey de los Elfos?
¿El Rey de los Elfos con corona y manto?"
"Hijo mío es el rastro de la neblina."

"¡Dulce niño ven conmigo!
Jugaré maravillosos juegos contigo;
Muchas encantadoras flores están en la orilla,
Mi madre tiene muchas prendas doradas."

"Padre mío, padre mio ¿no oyes
Lo que el Rey de los Elfos me promete?"
"Calma, mantén la calma hijo mío;
El viento mueve las hojas secas."

"¿No vienes conmigo buen niño?
Mis hijas te atenderán bien;
Mis hijas hacen su danza nocturna,
Y ellas te arrullarán y bailarán para que duermas."

"Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí,
A las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?"
"Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo:
Son los árboles de sauce grises."

"Te amo; me encanta tu hermosa figura;
Y si no haces caso usaré la fuerza."
"¡Padre mío, padre mío, ahora me toca!
¡El Rey de los Elfos me ha herido!"

El padre tiembla y cabalga mas aprisa,
Lleva al niño que gime en sus brazos,
Llega a la alquería con dificultad y urgencia;
En sus brazos el niño estaba muerto.


Wer reitet so spät durch Nacht und Wind?
Es ist der Vater mit seinem Kind;
Er hat den Knaben wohl in dem Arm,
Er faßt ihn sicher, er hält ihn warm.

"Mein Sohn, was birgst du so bang dein Gesicht?"
"Siehst, Vater, du den Erlkönig nicht?
Den Erlenkönig mit Kron und Schweif?"
"Mein Sohn, es ist ein Nebelstreif."

"Du liebes Kind, komm, geh mit mir!
Gar schöne Spiele spiel' ich mit dir;
Manch' bunte Blumen sind an dem Strand,
Meine Mutter hat manch gülden Gewand."

"Mein Vater, mein Vater, und hörest du nicht,
Was Erlenkönig mir leise verspricht?"
"Sei ruhig, bleibe ruhig, mein Kind;
In dürren Blättern säuselt der Wind."

"Willst, feiner Knabe, du mit mir gehn?
Meine Töchter sollen dich warten schön;
Meine Töchter führen den nächtlichen Reihn,
Und wiegen und tanzen und singen dich ein."

"Mein Vater, mein Vater, und siehst du nicht dort
Erlkönigs Töchter am düstern Ort?"
"Mein Sohn, mein Sohn, ich seh es genau:
Es scheinen die alten Weiden so grau."

"Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt."
"Mein Vater, mein Vater, jetzt faßt er mich an!
Erlkönig hat mir ein Leids getan!"

Dem Vater grauset's, er reitet geschwind,
Er hält in Armen das ächzende Kind,
Erreicht den Hof mit Müh' und Not;
In seinen Armen das Kind war tot.


Johann Wolfgang von Goethe
(1749-1832)




Poemas de Goethe. I Poemas góticos.


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El análisis y resumen del poema de Goethe: El Rey de los Elfos (Der Erlkönig), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La flor nocturna»: Joseph von Eichendorff; poema y análisis.


«La flor nocturna»: Joseph von Eichendorff; poema y análisis.




La flor nocturna (Die Nachtblume) es un poema del romanticismo del escritor alemán Joseph von Eichendorff (1788-1857), compuesto alrededor de 1838.

La flor nocturna es considerado como uno de los mejores poemas de Joseph von Eichendorff.





La flor nocturna.
Die Nachtblume, Joseph von Eichendorff (1788-1857)

La noche es un océano en calma,
Goce y pena y lamentos de amor
Se acercan de manera confusa
En la suave marejada.

Los deseos son como las nubes,
Navegan por los espacios aéreos,
¿Quién reconoce en el viento ligero
Si son sueños o pensamientos?

Aunque cierre la boca y el corazón,
Que alegres lloran a las estrellas:
En el abismo mudo del alma
Permanece la suave marejada.


Nacht ist wie ein stilles Meer,
Lust und Leid und Liebesklagen
Kommen so verworren her
In dem linden Wellenschlagen.

Wünsche wie die Wolken sind,
Schiffen durch die stillen Räume,
Wer erkennt im lauen Wind,
Ob's Gedanken oder Träume?

Schließ ich nun auch Herz und Mund,
Die so gern den Sternen klagen;
Leise doch im Herzensgrund
Bleibt das linde Wellenschlagen.


Joseph von Eichendorff (1788-1857)




Poemas de Joseph von Eichendorff. I Poemas góticos.


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El resumen, análisis y traducción al español del poema de Joseph von Eichendorff: La flor nocturna (Die Nachtblume) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Que los muertos descansen en paz»: Kaspar von Stieler; poema y análisis


«Que los muertos descansen en paz»: Kaspar von Stieler; poema y análisis.




Que los muertos descansen en paz (Laß die verstorbenen ruhen) —a veces traducido al español como: Deja que los muertos descansen en paz— es un poema de vampiros del escritor alemán Kaspar Von Stieler (1632-1707), publicado en la antología de 1660: La Venus fantasma (Die Geharnschte Venus).

Algunos consideran a Que los muertos descansen en paz como uno de los primeros ejemplos de vampiros en la poesía; anterior incluso a la nacimiento de las leyendas de vampiros durante el romanticismo.

Desde aquí nos parece un tanto arriesgado clasificar de ese modo a este gran poema de Kaspar von Stieler; sin embargo, la literatura gótica rápidamente lo adoptó como precursor de sus horrores, de modo tal que, más por respeto que por sincera convicción, lo preservamos dentro de esta sección dedicada a los vampiros.




Que los muertos descansen en paz.
Laß die verstorbenen ruhen, Kaspar von Stieler (1632-1707)

Muere, Filidor
¿por qué no has muerto por tu deseo?
El coro de promesas de las musas
anunciaba herederos a tu nombre,
aunque pensara Florilis
que ninguno lloraría por ti.
Florilis, seguramente,
reirá con tu muerte;
y, de seguro,
contará bromas
sobre tu ataúd
y saltará, vitoreará
y cantará sobre tu tumba.
Si alguien menciona tu nombre,
tras tu muerte,
como, cuando o donde sea,
ella se burlará sobre tu lápida,
ella misma estremecerá tus roídos huesos.
Mas, orgullosa niña,
no imagines
que así te dejaré ir.
Un rostro espectral,
similar al mío, te atormentará;
te perseguirá mi espectro e irá al lecho contigo.
Un sueño opresivo
te despertará a menudo.
Penosamente creerás cómo entonces puedo asustarte:
Haré tu vida miserable con lamentos y golpes.
Si por la mañana te encontraran heridas,
dirás que te las hice para vengarme.
Si caes enferma
te atormentaré en tus pensamientos.
Conviene entonces te corrijas
mientras aún hay tiempo para ello.
Si me desvaneces en las vaporosas aguas del Aquerón
no tendrá sentido quejarse
cuando mi fantasma te atormente.


Stirb Filidor
Warum wilstu nicht willig sterben?
der Musen Chor
verspricht dir deines Nahmens Erben
ob Florilis schon meinet
daß niemand um dich weinet.
Zwar Florilis
wird wegen deines Todes lachen
Sie wird gewiß
sich lustig bey dem Sarge machen
und auff dem Grabe singen
mit jauchzen und mit springen.
Wird iemand denn
nach deinem Hinfall dein erwehnen
wie/ wo und wenn:
so wird sie in der Grufft dich höhnen
die abgefaulten Knochen
wird sie auch selbst bepochen.
Doch denke nicht
daß ich es dir wil Stolze schenken:
ein bleich Gesicht
das meinem gleichet soll dich kränken:
mein Geist soll um dich stehen
und mit zu Bette gehen.
Ein schweerer Traum
soll dich offt auß dem Schlaff' erwekken
du glaubest kaum
wie ich alsdenn dich werd' erschrekken.
mit werffen und mit poltern
wil ich dein Leben foltern.
Wird man auff dir
des Morgens blaue Flekken sehen
sprich: daß von mir
zur Rache dieses sey geschehen.
wirstu einmal denn kranken
plag' ich dich mit Gedanken.
Drum besser dich
dieweil es Zeit ist sich zu bessern.
Veriagstu mich
zu Acherontis Nebelwässern:
so hilfft alsdenn kein klagen
wenn dich mein Geist wird plagen.

Kaspar Von Stieler (1632-1707)


Poemas góticos. I Poemas de Kaspar Stieler.


Más literatura gótica:
El análisis, resumen y la traducción al español del poema de Kaspar Stieler: Que los muertos descansen en paz (Laß die verstorbenen ruhen) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Kaspar von Stieler: poemas


Kaspar von Stieler: poemas.




Kaspar von Stieler (1632-1707) fue uno de los grandes poetas alemanes de su tiempo. Buena parte de su producción lo coloca como uno de los principales antecesores del romanticismo, con motivos poéticos que van desde la guerra a lo fantástico, pasando además por lo grotesco y lo macabro.

En esta sección de El Espejo Gótico, dedicada a los poemas en alemán y español, daremos cuenta de los mejores poemas de Kaspar von Stieler.




Poemas de Kaspar von Stieler:
  • Que los muertos descansen en paz (Laß die verstorbenen ruhen)
  • El príncipe adorado (Der Vermeinte Printz)
  • Festival de Rudolstadt (Rudolstädter Festspiele)
  • La poesía de la espada (Die Dichtkunst des Spaten)
  • La Venus fantasma (Die Geharnischte Venus)




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Kaspar von Stieler: poemas fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

10 mejores frases en alemán y español


10 mejores frases en alemán y español.




Hoy regresamos sobre nuestra sección de frases en alemán y español de la mano de diez grandes poetas alemanes de distintos períodos literarios, del romanticismo en adelante. Sin nada más que agregar, los dejamos con las 10 mejores frases en alemán y español del día de hoy.




Ich bin vor dir im kalten staub, ich bin vor dir irgendwoher, aus einer erstarrten dunkelheit.
(Estoy ante ti en el frío polvo, estoy ante ti desde algún lugar, desde una helada oscuridad)
Mysterium, Friederike Mayröcker—


Eine schwarze höhle ist unser schweigen.
(Una negra gruta es nuestro silencio)
An den Knaben Elis (Al joven Ellis), Georg Trakl—


Alle straßen münden in schwarze verwesung.
(Todos los caminos desembocan en negra podredumbre)
Grodek: Georg Trakl—


Vertiefter wolkenzug erdrückt, den seufzenden verdruß, in den erloschenen alleen.
(Ahoga el paso de nubes abismadas, el suspirante hastío, en la avenida extinta)
Novembernacht (Noche de noviembre), Paul Zech—


Wiehert durch die grüne steppe, auf der die toten pferde mächtig sind.
(Relincha por la verde estepa, en la que los caballos muertos son poderosos)
Das Grubenpferd (El caballo de la mina), Paul Zech—


So reißt die spur der fledermaus durchs porzellan des abends.
(Así hiende la huella del murciélago la porcelana del atardecer)
Die achte elegie (La octava elegía), Rainer Maria Rilke


Ich forschte bleichen eifers nach dem horte, nach strofen drinnen tiefste kümmerniss.
(Con pálido celo buscaba yo el tesoro, estrofas plenas de hondísima aflicción)
Ich forschte bleichen eifers (Con pálido celo buscaba), Stefan George—


Ich habe dir in ernsten stillen stunden, betrachtungsvoll in heil'ger einsamkeit.
(Para ti, en horas graves y calladas, reflexiva, en sagrada soledad)
Zueignung (Dedicatoria), Karoline von Günderrode—


Es haben aber an eigner unsterblichkeit die götter genug.
(Pero con la propia inmortalidad tienen los dioses suficiente)
Der Rhein (El Rin), Friedrich Hölderlin—


Die liebe zur unsterblichkeit das eigentum auch, wie das unsere, Ist eines gottes.
(El amor a la inmortalidad es también propiedad, como la nuestra, de un dios)
¿Was ist Gott? (¿Qué es Dios?), Friedrich Hölderlin—



El artículo: 10 mejores frases en alemán y español fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Relato de T.G. Jackson.
Poema de H.P. Lovecraft.
Taller gótico.


Relato de Hume Nisbet.
Consultorio paranormal.
Poema de Leah Bodine Drake.