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«No envidio a los muertos que descansan»: Mary Coleridge; poema y análisis


«No envidio a los muertos que descansan»: Mary Coleridge; poema y análisis.




No envidio a los muertos que descansan (I Envy Not the Dead That Rest) es un poema victoriano de la escritora inglesa Mary Coleridge (1861-1907), publicado en las dos antologías principales de esta destacada autora del período: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following) y Poemas (Poems).

No envidio a los muertos que descansan, sin dudas uno de los grandes poemas de Mary Coleridge, nos introduce en las reflexiones de una mujer acerca de la vida, el tiempo y la inmortalidad.

En este sentido, No envidio a los muertos que descansan es una declaración en contra de la supuesta paz que sobrecoge al alma después de la muerte. Mary Coleridge, y tantos otros, prefiere en cambio la incertidumbre, la agitación, los desengaños de esta vida terrenal, por encima del lento y monótono reposo de la inmortalidad.




No envidio a los muertos que descansan.
I Envy Not the Dead That Rest, Mary Coleridge (1861-1907)

No envidio a los muertos que descansan,
a las almas que vuelan y cantan,
y no por el bien de los benditos
estoy dispuesta a morir.

Si alguna vez los hombres fueron puestos en la tierra,
bien podrían reposar en ella,
donde los espíritus no vuelven a nacer;
a esos sí los envidio.

Mi ser estaría feliz de entregarse,
regocijándome por ser liberada;
pero si para siempre debo vivir,
entonces déjame vivir en serio.

¿Qué paz podría concebirse
en la alegría que combate con la lucha?
¿Qué dichosa inmortalidad
es tan dulce como la propia vida?


I envy not the dead that rest,
— The souls that sing and fly;
Not for the sake of all the Blest,
— Am I content to die.

If ever men were laid in earth,
— And might in earth repose,
Where spirits have no second birth —
— Those, those, I envy, those.

My being would I gladly give,
— Rejoicing to be freed;
But if for ever I must live,
— Then let me live indeed.

What peace could ever be to me
— The joy that strives with strife?
What blissful immortality
— So sweet as struggling life?


Mary Coleridge
(1861-1907)




Poemas góticos. I Poemas de Mary Coleridge.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Mary Coleridge: No envidio a los muertos que descansan (I Envy Not the Dead That Rest), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Sincera conmigo misma, falsa con todos»: Mary Coleridge; poema y análisis


«Sincera conmigo misma, falsa con todos»: Mary Coleridge; poema y análisis.




Sincera conmigo misma, falsa con todos (True to Myself Am I, and False to All) —a veces traducido al español como: Soy leal conmigo, falsa con todos— es un poema victoriano de la escritora inglesa Mary Coleridge (1861-1907), publicado originalmente en la antología de 1896: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following); y luego reeditado de manera póstuma en la colección de 1908: Los poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

Sincera conmigo misma, falsa con todos, sin dudas uno de los grandes poemas de Mary Coleridge, nos entrega una visión extraña sobre los conflictos internos respecto de la sinceridad y la necesidad de resguardar ciertos sentimientos, incluso de disimularlos del modo más descarado, con el objeto de protegerlos de la mirada de los demás.

En este sentido, Mary Elizabeth Coleridge interpreta esa contradicción presente en el corazón de la mujer victoriana, a quien se le exigía el mayor recato emocional y físico para resguardar su reputación. En este marco, ser sincera con una misma, es decir, estar en contacto con esos deseos e impulsos reprimidos, implicaba necesariamente ser falsa con los demás.




Sincera conmigo misma, falsa con todos.
True to Myself Am I, and False to All, Mary E. Coleridge (1861-1907)

Sincera conmigo misma, falsa con todos,
el miedo, la tristeza, el amor, nos sujetan con su virtud.
Pero cuando los labios traicionan el llanto del espíritu,
la voluntad, que debería ser soberana, es esclavitud.

Por lo tanto, deja que el terror me mate
antes de pedirle ayuda a los hombres.
Deja que el pesar envidie al suspiro.
¿Tienes miedo? ¿Infelicidad?
¡No! La mentira sobre la menguante verdad
se alza como una muro.

¿Alguna vez has amado? ¡No, nunca!
Mientras tanto, el corazón en mi carne se vuelve de piedra.
Y, sin embargo, vil lo considero,
el corazón dentro de mi corazón entero
gime sin palabras, y cuando ven una cara, una sola cara,
se abren para sonreír los severos ojos del alma.


True to myself am I, and false to all,
Fear, sorrow, love, constrain us till we die.
But when the lips betray the spirit’s cry,
The will, that should be sovereign, is a thrall.
Therefore, let terror slay me, ere I call
For aid of men. Let grief begrudge a sigh.
‘Are you afraid?’—‘unhappy?’ ‘No!’ The lie
About the shrinking* truth stands like a wall.
‘And have you loved?’ ‘No, never!’ All the while,
The heart within my flesh is turned to stone.
Yea, none the less that I account it vile,
The heart within my heart makes speechless moan,
And when they see one face, one face alone,
The stern eyes of the soul are moved to smile.


Mary Coleridge
(1861-1907)




Poemas góticos. I Poemas de Mary Coleridge.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Mary Coleridge: Sincera conmigo misma, falsa con todos (True to Myself Am I, and False to All), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«El funeral del diablo»: Mary Coleridge; poema y análisis


«El funeral del diablo»: Mary Coleridge; poema y análisis.




El funeral del diablo (The Devil's Funeral) es un poema victoriano de la escritora inglesa Mary Coleridge (1861-1907), publicado originalmente en la antología de 1896: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following), y luego reeditado en la colección de 1908: Poemas (Poemas).

El funeral del diablo, acaso entre los mejores poemas de Mary Coleridge, narra un acontecimiento asombroso: así como Nietzsche anunció la muerte de Dios, esta autora casi olvidada, descendiente del poeta Samuel Taylor Coleridge, declara que el Diablo ha muerto.

Lo curioso de ese deceso no es el luto del infierno, el duelo de los réprobos, la angustia de los pecadores, ya sin el respaldo del atávico chivo expiatorio, sino las dificultades que presenta el entierro de una criatura que ha estado presente desde el momento de la creación.




El funeral del diablo.
The Devil's Funeral, Mary Coleridge (1861-1907)

¡Gente buena, el Diablo está muerto!
¿Quiénes son los portadores que llevan el velo?
Uno de ellos piensa que también asesinó a Dios
con la misma espada que a Satanás mató.

Otro cree que ha salvado la vida de Dios;
el Diablo fue siempre el Dios de la contienda.
¡Un manto púrpura sobre él se extendió!
Un rey que yace muerto.

El peor de los reyes nunca gobernó
tan bien como este magnífico Rey del Infierno.
¿Cuál es la recompensa por su sufrimiento?
Él mismo está muerto, pero el infierno permanece.

Forjó su ataúd antes de morir.
Fue hecho de oro, siete veces templado,
con las brillantes palabras de aquellos
que se jactaban de haberlo abandonado.

¿Dónde lo enterrarás? ¡No en la tierra!
En flores venenosas él renacería.
No en el mar.
Los vientos y las olas lo liberarían.

Acuéstenlo en la pira funeraria.
Toda su vida ha vivido en el fuego.
Y a medida que las llamas ascendían al cielo,
Satanás se transformó en un ángel de luz,
para poder cumplir mejor con el trabajo
en el que siempre se esforzó cuando vivía debajo.


The Devil is dead, good people all!
Who are the bearers that bear the pall?
One of them thinks he has slain God too,
With the self-same sword that Satan slew.

One of them thinks he has saved God's life;
The Devil was ever the God of strife.
A purple pall above him spread!
A king it is that is lying dead.

The worst of kings never ruled so well
As this magnificent King of Hell.
What is the guerdon of all his pains?
He is dead himself, but Hell remains.

He forged his coffin before he died.
'Twas made of gold that was seven times tried:
The glittering golden words of those,
Who counted themselves his chiefest foes.

Where will you bury him? Not on earth!
In poison flowers he would come to birth.
We will not cast him into the sea.
The winds and the waves would set him free.

Lay him out straight on the funeral pyre!
All his life he has lived in fire.
And lo! as the crackling flame burns bright,
Satan transformed to an angel of light,
That he may work more utter woe
Than ever he worked when he dwelt below.


Mary Coleridge
(1861-1907)




Poemas góticos. I Poemas de Mary Coleridge.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Mary Elizabeth Coleridge: El funeral del diablo (The Devil's Funeral), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Poemas de Mary E. Coleridge»; libro y análisis


«Poemas de Mary E. Coleridge»; libro y análisis.




Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge) es una colección de poemas victorianos de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado de manera póstuma en 1907.

La antología reúne algunos de los mejores poemas de Mary Elizabeth Coleridge publicados hasta entonces. La mayoría ya había aparecido en otras dos colecciones fundamentales: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following) y La recompensa de la fantasía (Fancy's Guerdon).




Poemas de Mary E. Coleridge.
Poems by Mary E. Coleridge, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)
  • A la memoria (To Memory)
  • El funeral del diablo (The Devil's Funeral)
  • El otro lado del espejo (The Other Side of a Mirror)
  • Indeseado (Unwelcome)
  • La bruja (The Witch)
  • Lámparas de la calle (Street Lanterns)
  • La muerte y la dama (Death and the Lady)
  • La mujer blanca (The White Woman)
  • No envidio a los muertos que descansan (I Envy Not the Dead That Rest)
  • Nunca dijimos adiós (We Never Said Farewell)
  • Pena (Affection)
  • Sincera conmigo misma, falsa con todos (True to Myself Am I, and False to All)
  • Al principio (At First)
  • Amo e invitado (Master and Guest)
  • Aún no (Not Yet)
  • Azul y blanco (Blue and White)
  • Buen viernes en mi corazón (Good Friday in my Heart)
  • Cada hombre por su propia mano (Every Man for His Own Hand)
  • Canción (Song)
  • Celos (Jealousy)
  • Chillingham (Chillingham)
  • Combate mortal (Mortal Combat)
  • Confidencia (Confidence)
  • Cuando mi amor (When My Love)
  • Después de San Agustín (After St. Augustine)
  • Dos canciones (Two Songs)
  • Dueto (Douet)
  • El amanecer ardiente (The Fiery Dawn)
  • El budista (The Buddhist)
  • Eleanor (Eleanor)
  • El funeral del diablo (The Devil's Funeral)
  • El galardón de la fantasía (Fancy's Guerdon)
  • El hugonote (A Huguenot)
  • El jardín de Armida (Armida's Garden)
  • Él no sabe que los muertos son tuyos (He Knoweth Not that the Dead are Thine)
  • El pájaro azul (The Blue Bird)
  • El rey con dos rostros (The King with Two Faces)
  • El tren (The Train)
  • Él vino a los suyos y los suyos no lo recibieron (He Came Unto His Own and His Own Received Him Not)
  • En la alfombra del hogar (On the Hearth Rug)
  • En la muerte de la noche (At Dead of Night)
  • Entierro (Burial)
  • En un día así (On Such A Day)
  • Holman Hunt (Holman Hunt)
  • Horror (Horror)
  • Ido (Gone)
  • Invocación (Invocation)
  • La casa desierta (The Deserted House)
  • La dama en la sala de estar (The Lady on the Drawing Room Floor)
  • La recompensa de la fantasía (Fancy's Guerdon)
  • Larghetto (Larghetto)
  • La sombra en la pared (The Shadow on the Wall)
  • Lentamente (Slowly)
  • Los gemelos (The Twins)
  • Mandrágora (Mandragora)
  • Matrimonio (Marriage)
  • Mi verdadero amor (My True Love)
  • No se encontró ningún lugar (There was no Place Found)
  • Nuestra señora (Our Lady)
  • Ojos (Eyes)
  • Palabras aladas (Winged Words)
  • Para tu propio ser (To Thine Own Self)
  • Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge)
  • Poemas selectos de Mary Coleridge (The Collected Poems of Mary Coleridge)
  • Punctilio (Punctilio)
  • Regalos (Gifts)
  • Regina (Regina)
  • San Andrés (St. Andrew's)
  • Sobre las colinas y más allá ('Over de Hills and Far Away)
  • Sueños matutinos (Morning Dreams)
  • Tu mano en la mía (Thy Hand in Mine)
  • Una diferencia (A Difference)
  • Un aniversario (An Anniversary)
  • Un momento (A Moment)
  • Uno y todo (One and All)
  • Un pájaro azul (A Blue Bird)
  • (Go)
  • ¡Vuelve a casa! (Come Home!)




Libros de poemas. I Libros de Mary Elizabeth Coleridge.


El análisis y resumen del libro de Mary Elizabeth Coleridge: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Los seguidores de la fantasía»: Mary Elizabeth Coleridge; libro y análisis


«Los seguidores de la fantasía»: Mary Elizabeth Coleridge; libro y análisis.




Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following) es una colección de poemas victorianos de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado en 1896. Un año después llegaría la segunda parte: La recompensa de la fantasía (Fancy's Guerdon).

Los seguidores de la fantasía integra algunos de los poemas de Mary Elizabeth Coleridge más importantes. Hasta entonces, la autora se había ocupado principalmente de la novela gótica, pero la obra de Robert Browning, y quizá también el hecho de ser descendiente del poeta Samuel Taylor Coleridge, la impulsaron a explorar sus posibilidades en este campo.

De este modo Mary E. Coleridge fue reuniendo y corrigiendo poemas que realmente nunca había concebido para ser publicados. Para evitar conflictos con su reputación como narradora, los poemas de Los seguidores de la fantasía fueron firmados con un seudónimo: Anodos, nombre del protagonista de la novela de George MacDonald: Fantastes (Phantastes), cuyo significado es «errante».




Los seguidores de la fantasía.
Fancy's Following, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)
  • A la memoria (To Memory)
  • El funeral del diablo (The Devil's Funeral)
  • El otro lado del espejo (The Other Side of a Mirror)
  • La bruja (The Witch)
  • No envidio a los muertos que descansan (I Envy Not the Dead That Rest)
  • Sincera conmigo misma, falsa con todos (True to Myself Am I, and False to All)
  • Al principio (At First)
  • Amo e invitado (Master and Guest)
  • Aún no (Not Yet)
  • Azul y blanco (Blue and White)
  • Cada hombre por su propia mano (Every Man for His Own Hand)
  • Canción (Song)
  • Combate mortal (Mortal Combat)
  • Confidencia (Confidence)
  • Dos canciones (Two Songs)
  • Dueto (Douet)
  • Eleanor (Eleanor)
  • El hugonote (The Huguenot)
  • El jardín de Armida (Armida's Garden)
  • Él no sabe que los muertos son tuyos (He Knoweth Not that the Dead are Thine)
  • Él vino a los suyos y los suyos no lo recibieron (He Came Unto His Own and His Own Received Him Not)
  • En la alfombra del hogar (On the Hearth Rug)
  • En la muerte de la noche (At Dead of Night)
  • Entierro (Burial)
  • Horror (Horror)
  • Ido (Gone)
  • Invocación (Invocation)
  • Laghertto (Laghertto)
  • Lentamente (Slowly)
  • Mandrágora (Mandragora)
  • No se encontró ningún lugar (There was no Place Found)
  • Nuestra señora (Our Lady)
  • Ojos (Eyes)
  • Palabras aladas (Winged Words)
  • Para tu propio ser (To Thine Own Self)
  • Regalos (Gifts)
  • Regina (Regina)
  • San Andrés (St. Andrew's)
  • Sobre las colinas y más allá ('Over de Hills and Far Away)
  • Sueños matutinos (Morning Dreams)
  • Una diferencia (A Difference)
  • Un aniversario (An Anniversary)
  • Un momento (A Moment)
  • Un pájaro azul (A Blue Bird)
  • Uno y todo (One and All)
  • (Go)
  • Ven a casa (Come Home)




Libros de poemas. I Libros de Mary Elizabeth Coleridge.


El análisis y resumen del libro de Mary Elizabeth Coleridge: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Mary Coleridge: poemas destacados


Mary Coleridge: poemas destacados.




Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907) fue una importante poetisa inglesa del período victoriano. Descendiente de Samuel Taylor Coleridge, su producción poética se inclina por escenarios más bien sombríos, repleto de referencias a lo inquietante y lo sobrenatural.

En este segmento haremos un repaso por los poemas destacados de Mary Coleridge, una autora que ciertamente vale la pena descubrir.




Poemas destacados de Mary Coleridge:
  • A la memoria (To Memory)
  • El funeral del diablo (The Devil's Funeral)
  • El otro lado del espejo (The Other Side of a Mirror)
  • Indeseado (Unwelcome)
  • La bruja (The Witch)
  • Lámparas de la calle (Street Lanterns)
  • La muerte y la dama (Death and the Lady)
  • La mujer blanca (The White Woman)
  • Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following)
  • No envidio a los muertos que descansan (I Envy Not the Dead That Rest)
  • Nunca dijimos adiós (We Never Said Farewell)
  • Pena (Affection)
  • Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge)
  • Sincera conmigo misma, falsa con todos (True to Myself Am I, and False to All)
  • Azul y blanco (Blue and White)
  • Buen viernes en mi corazón (Good Friday in my Heart)
  • Celos (Jealousy)
  • Chillingham (Chillingham)
  • Cuando mi amor (When My Love)
  • Después de San Agustín (After St. Augustine)
  • El amanecer ardiente (The Fiery Dawn)
  • El budista (The Buddhist)
  • El galardón de la fantasía (Fancy's Guerdon)
  • El hugonote (A Huguenot)
  • El pájaro azul (The Blue Bird)
  • El rey con dos rostros (The King with Two Faces)
  • El tren (The Train)
  • En un día así (On Such A Day)
  • Holman Hunt (Holman Hunt)
  • La casa desierta (The Deserted House)
  • La dama en la sala de estar (The Lady on the Drawing Room Floor)
  • La recompensa de la fantasía (Fancy's Guerdon)
  • Larghetto (Larghetto)
  • La sombra en la pared (The Shadow on the Wall)
  • Los gemelos (The Twins)
  • Matrimonio (Marriage)
  • Mi verdadero amor (My True Love)
  • Nuestra dama (Our Lady)
  • Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge)
  • Poemas selectos de Mary Coleridge (The Collected Poems of Mary Coleridge)
  • Punctilio (Punctilio)
  • Seguidor de la fantasía (Fancy's Following)
  • Tu mano en la mía (Thy Hand in Mine)
  • Un momento (A Moment)
  • ¡Vuelve a casa! (Come Home!)




Más autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.

El artículo: Mary Coleridge: poemas destacados fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Cuadernos de Coleridge»: Samuel Taylor Coleridge; libro y análisis.


«Cuadernos de Coleridge»: Samuel Taylor Coleridge; libro y análisis.




Los Cuadernos de Coleridge (Coleridge's Notebooks) es un nombre genérico para los setenta y dos cuadernos de anotaciones escritos por el poeta Samuel Taylor Coleridge entre 1794 y 1834.

Uno de los mejores biógrafos de Samuel Taylor Coleridge, Richard Holmes, comenta que los cuadernos abarcan un amplio rango de intereses, entre ellos, viajes, lecturas, teorías filosóficas, fantasías, observaciones, miedos personales y, tal vez lo más interesante, sus horrorosas pesadillas y sus experiencias personales con el opio.

Los Cuadernos de Coleridge son, en resumen, la fuente subterránea de su obra literaria, un caldero ardiente de ideas en crudo. En cierta forma, pueden ser vistos como la suma de la autobiografía romántica donde los abismos del ser no son desplazados ni rechazados, sino aceptados como una parte integral del Yo.

Originalmente, Samuel Coleridge jamás pensó en publicar sus Cuadernos. Su naturaleza era privada, íntima, y revelaba lo que pocas personas se atrevían a confesar, siquiera ante sí mismos. No obstante, con el tiempo fue amasando la idea de que los Cuadernos podrían ser una especie de legado para sus lectores y, principalmente, para sus discípulos.

Muchos antes de su publicación, Samuel Coleridge incluso le permtió a algunos seguidores utilizar las ideas vertidas en los Cuadernos. Uno de ellos fue nada menos que el poeta Robert Southey, autor de Thalaba, el destructor (Thalaba the Destroyer), quien se valió de ellos para una exquisita pieza colaborativa titulada Omniana, publicada en 1812.

Fue el nieto de Samuel Coleridge, Ernest Hartley Coleridge, quien en 1895 publicó una pequeña porción de los Cuadernos en una antología titulada Anima Poetæ. Un año después, el erudito alemán Alois Brandl editó la primera entrega de los Cuadernos.

Sin embargo, la verdadera aparición de los Cuadernos de Coleridge procede del énfasis de Kathleen Coburn, quien pasó veintisiete años decodificando el material en crudo escrito por Samuel Coleridge. La tarea, por cierto, titánica, comenzó en 1930, y recién finalizó en 1957.




Samuel Taylor Coleridge. I Autores con historia.


El análisis y resumen de los Cuadernos de Coleridge (Coleridge's Notebooks) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Porqué romper un espejo trae 7 años de mala suerte.


Porqué romper un espejo trae 7 años de mala suerte.




Según la leyenda popular, quien rompa un espejo tendrá siete años de mala suerte, una cifra para nada despreciable.

Ahora bien, ¿de dónde proviene este mito? ¿Por qué la maldición se ajusta a esos siete años de mala suerte? A continuación intentaremos responder estos interrogantes.

Es lógico pensar que un objeto solo puede estar maldito mientras ese objeto exista. Es decir, que la maldición de los siete años de mala suerte como consecuencia de un espejo roto debe provenir de una época en la que los espejos ya existían. Sin embargo, no todo es tan sencillo cuando hablamos de leyendas.

El origen de los espejos rotos como punto de partida para la maldición de los siete años de mala suerte proviene de la Antigua Roma; de hecho, los primeros en crear algo parecido a un espejo de cristal. Un avance técnico semejante —recordemos que hasta entonces se utilizaban superficies pulidas de bronce como espejos— no necesariamente opera como punto de quiebre con las viejas supersticiones. Los romanos, así como los griegos y los chinos, creían que el reflejo de las cosas podía confiscar el alma del original.

Algo de esto puede apreciarse en el mito de Narciso y la ninfa Eco; el primero condenado a no alcanzar nunca su propio reflejo.

Los romanos fueron todavía más lejos. El espejo no solo refleja el alma, sino que ésta puede quedar encerrada si el vehículo que la conjura, en este caso, un espejo, se rompe súbitamente.

En algunos casos, los espejos no solo capturan el alma del original, sino que la distorsionan hasta volverla irreconocible. Un caso paradigmático ocurre en el poema de Mary Elizabeth Coleridge: El otro lado del espejo (The Other Side of the Mirror), donde una mujer anciana se sorprende desagradablemente al ver su reflejo demacrado, ya que en su interior aún se siente joven.

Un caso particularmente inquietante de espejos rotos y maldiciones se produjo en 1725, fecha de nacimiento de Maria Sophia Margaretha Catherina von Erthal, quien, ya en la adolescencia, descubrió que su espejo no solo le devolvía una imagen más bella y perfecta que el original, sino que éste era capaz de hablar con cierta autonomía.

Este espejo, cuyos fragmentos aún pueden verse en el Spessart Museum, hablaba por medio de aforismos, alcanzando una gran reputación a causa de su sentido crítico. Lamentablemente, María Sophia rompió accidentalmente una esquina del espejo, desencadenando siete años de pésima fortuna.

Vale aclarar que Maria Sophia fue, de hecho, el personaje real que inspiró el cuento Blancanieves (Snow White), y su espejo roto terminó siendo la fuente de aquel otro espejo parlante del cuento, cuya función, al parecer, era repetir incesamente las virtudes, imaginarias u objetivas, de su poseedora [ver: Lo que Disney nunca te contó sobre Blancanieves]

Pero los espejos rara vez reflajan una sola cosa. Detrás del alma que ha sido reflejada existe todo un universo alternativo, una realidad en donde los diestros son hábilmente zurdos y donde los libros, como sostiene Borges, se leen al revés.


Todo acontece y nada se recuerda
en esos gabinetes cristalinos
donde, como fantásticos rabinos,
leemos los libros de derecha a izquierda.


Otro rasgo destacable de los espejos como portales dimensionales ocurre en el poema de Alfred Tennyson: La dama de Shalott (The Lady of Shalott), donde la protagonista posee un espejo capaz de mirar la aldea de Camelot cuando ella misma sufre una maldición que se lo impide tajantemente. Siguiendo el razonamiento de Borges, la Camelot del espejo es otra Camelot, con rostros idénticos y arquitecturas inversas, habitada por el alma que captaban los espejos de la aldea.

Cuando un espejo se rompe, afirma la leyenda, también se rompe la conexión entre el original y el alma. En cierta forma, el alma queda atrapada en esa realidad inversa. De esta forma, el sujeto queda privado de su alma, de su esencia, dejándolo a merced de toda clase de calamidades. Tal vez por eso los vampiros no se reflejan en los espejos, justamente por carecer de un alma que pueda reflejarse.

Algunos sostienen que esta dinámica entre el alma y los espejos es la que sostiene la novela de Oscar Wilde: El retrato de Dorian Gray (The Picture of Dorian Gray). A simple vista podemos creer que no se trata de un espejo en absoluto, sino de un retrato, pero el alma de Dorian Gray queda atrapada en él, una especie de espejo rígido, estático, un sarcófago espiritual que refleja oscuramente los tintes de su alma corrupta.

Ahora bien, si un espejo se rompe dejando al alma fuera de nuestro alcance, ¿por qué la maldición solo se extiende durante siete años? ¿Qué ocurre tras este período?

Sobre este punto polémico existen dos explicaciones. Los romanos consideraban que el alma se renueva cada siete años, de modo que solo basta soportar este período de insospechadas calamidades para volver a la normalidad. Otros calculan que ese es el tiempo que le toma al alma abrirse paso desde su prisión de cristales rotos y así volver a su sitio.

En la antigüedad existían varios ritos para contrarrestar la maldición de los siete años de mala suerte. El alma rota en los cristales debía ser pulverizada. Si no hay reflejo, siquiera parcial, el problema se resolvía fácilmente. Los fragmentos del espejo roto debían ser reducidos a polvo. En la Edad Media, en cambio, se sepultaban los pedazos del espejo roto junto a las raíces de un árbol.

Algunos hombres y mujeres que han tenido la mala fortuna de romper un espejo sostienen que un instante antes de la catástrofe, sus reflejos los observaron independientemente de sus movimientos, como si de alguna forma se resistieran a repetir el gesto que propiciaría la rotura del espejo.

Los espejos son testigos mudos de nuestro mundo. Lo ven todo, lo atestiguan todo, y en silencio nos hacen pensar que estamos solos, tal vez aguardando el instante fatal en el que nos reemplacen; acaso sin que lleguemos a advertirlo.




Leyendas urbanas. I Mitos y leyendas oscuras.


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«Indeseado»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.


«Indeseado»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




Indeseado (Unwelcome) es un poema romántico de la escritora inglesa Mary Coleridge (1861-1907), compuesto alrededor de 1897 y publicado en la antología: Poemas (Poems); siendo considerado por muchos críticos como uno de los mejores poemas de Mary Elizabeth Coleridge.






Indeseado.
Unwelcome, Mary Coleridge (1861-1907)

Éramos jóvenes, éramos alegres y éramos muy, muy sabios,
Y la puerta estaba abierta a nuestro banquete,
Cuando pasó una mujer con el Oeste en sus ojos,
Y un hombre con su espalda hacia Oriente.

Todavía crecen los corazones que golpeaban tan rápido,
La voz más fuerte todavía sonaba.
Las bromas murieron en nuestros labios cuando ellos pasaron,
Y los rayos de julio, gélidos, golpearon.

Las copas de vino empalidecieron,
El pan se volvió negro como el carbón.
El sabueso olvidó la mano de su señor,
Ella se hincó ante sus pies.

Déjame dormir donde yace el perro muerto,
Antes de sentarme nuevamente al banquete,
Donde pasa una mujer con los ojos llenos de Oeste,
Y un hombre con la espalda hacia Oriente.


We were young, we were merry, we were very very wise,
And the door stood open at our feast,
When there passed us a woman with the West in her eyes,
And a man with his back to the East.

O, still grew the hearts that were beating so fast,
The loudest voice was still.
The jest died away on our lips as thy passed,
And the rays of July struck chill.

The cups of red wine turned pale on the board,
The white bread black as soot.
The hound forgot the hand of her lord,
She fell down at his foot.

Low let me lie, where the dead dog lies,
Ere I sit me down again at a feast,
When there passes a woman with the West in her eyes,
And a man with his back to the East.


Mary Elizabeth Coleridge
(1861-1907)




Poemas de Mary Coleridge. I Poemas góticos.

Más literatura gótica:
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«Lámparas de la calle»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.


«Lámparas de la calle»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




Lámparas de la calle (Street Lanterns) es un poema gótico de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado en la antología de 1898: Los siete durmientes de Efeso (The seven Sleepers of Ephesus). Posteriormente reaparecería en la colección: Poemas (Poems), siendo considerado como uno de los mejores poemas de Mary Elizabeth Coleridge.






Lámparas de la calle.
Street Lanterns, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

Los caminos rurales son amarillos y pobres.
Recorremos las calles de la ciudad de Londres.

Nunca pasan los carruajes,
Nunca un carro vemos a pasar.

Un silencio indeseado roba
El sonido de las ruedas que giran.

Rápido muere el día de otoño,
Y el trabajador desanda su camino,

Emerge del vacío vespertino,
Una pequeña isla de soledad,

Alumbrado, quebrando la noche sonámbula
Por la luz de una minúscula lámpara.

Joyas de la oscuridad tenemos,
Más brillantes que la luciérnaga.

Sobre la tierra embotada son lanzados
Topacios, y destellos de rubí.


Country roads are yellow and brown.
We mend the roads in London town.

Never a hansom dare come nigh,
Never a cart goes rolling by.

An unwonted silence steals
In between the turning wheels.

Quickly ends the autumn day,
And the workman goes his way,

Leaving, midst the traffic rude,
One small isle of solitude,

Lit, throughout the lengthy night,
By the little lantern's light.

Jewels of the dark have we,
Brighter than the rustic's be.

Over the dull earth are thrown
Topaz, and the ruby stone.


Mary Elizabeth Coleridge
(1861-1907)




Poemas de Mary Elizabeth Coleridge. I Poemas góticos.

Más literatura gótica:
El análisis, resumen y traducción al español del poema de Mary Elizabeth Coleridge: Lámparas de la calle (Street Lanterns) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«A la memoria»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis


«A la memoria»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




A la memoria (To Memory) es un poema de amor de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado de manera póstuma en la antología de 1896: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following), y más adelante en la colección de 1908: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

A la memoria, uno de los mejores poemas de Mary Coleridge, es una obra cargada de nostalgia, de melancolía, donde incluso el recuerdo de los instantes felices se convierten en una perpetua tortura, en un recordatorio imborrable de lo que hemos perdido.



A la memoria.
To Memory, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

Extraño Poder, quién eres yo no lo sé,
asesino o doncella de mi fe.
Sólo sé que prefiero el castigo
del más implacable enemigo,
que vivir —como ahora vivo—
Mutilada día a día por ti.

Sin embargo, cuando sea yo quien someta
tus burlas caerán en la vana pretención,
murmurando en mi oído una canción
Una vez amada, largo tiempo olvidada;
y sobre mi frente sentiré aquel beso
que me hará desear morir antes que perderlo.


Strange Power, I know not what thou art,
Murderer or mistress of my heart.
I know I'd rather meet the blow
Of my most unrelenting foe
Than live---as now I live---to be
Slain twenty times a day by thee.

Yet, when I would command thee hence,
Thou mockest at the vain pretence,
Murmuring in mine ear a song
Once loved, alas! forgotten long;
And on my brow I feel a kiss
That I would rather die than miss.


Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)




Poemas góticos. I Poemas de Mary Elizabeth Coleridge.


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El análisis, traducción al español y resumen del poema de Mary Elizabeth Coleridge: A la memoria (To Memory), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Nunca dijimos adiós»: Mary Coleridge; poema y análisis


«Nunca dijimos adiós»: Mary Coleridge; poema y análisis.




Nunca dijimos adiós (We Never Said Farewell) es un poema de amor de la escritora inglesa Mary Coleridge (1861-1907), publicado en la antología de 1896: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following); y más adelante en la colección de 1907: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

Nunca dijimos adiós, sin dudas uno de los mejores poemas de Mary Coleridge, evidencia el talento de esta autora prácticamente olvidada en nuestros días, sobrina de Samuel Taylor Coleridge y amiga de Robert Browning y Alfred Tennyson.



Nunca dijimos Adiós.
We Never Said Farewell, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

Nunca dijimos adiós, ni siquiera
Nos regalamos una última mirada,
No hubo signos en la cadena helada
Cuando fue rota, cuando desatados descendimos.

Y aquí descansamos juntos, eternamente, lado a lado;
Nuestro hogar fijado de por vida sobre el mármol.
Dos islas que los rugientes océanos
Ya no podrán separar.


We never said farewell, nor even looked
Our last upon each other, for no sign
Was made when we the linkèd chain unhooked
And broke the level line.

And here we dwell together, side by side,
Our places fixed for life upon the chart.
Two islands that the roaring seas divide
Are not more far apart.


Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)




Más poemas góticos. I Poemas de Mary Coleridge.


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«La mujer blanca»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis


«La mujer blanca»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




La mujer blanca (The White Woman) es un poema de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907) —bisnieta de Samuel Taylor Coleridge—, publicado en la antología de 1896: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following); y posteriormente en la colección de 1907: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

La mujer blanca, uno de los poemas de Mary Coleridge más destacados, plantea un escenario complejo en donde la feminidad sagrada se revela en todo su esplendor. Lejos de atribuirse aquel conspicuo sentido de prudencia del período victoriano, Mary Elizabeth Coleridge retrata el tema de la feminidad desde la pasión, la fuerza, el deseo y la voluntad.

La mujer blanca manifiesta aquellos secretos y misterios del ser mujer por fuera de las barreras represivas de la sociedad: la mujer salvaje, libre para experimentar sus emociones y pasiones independientemente del hombre y sus rutinas, sus normas sociales, sus reglas que definen a la hembra como mujer en tanto esta sea sumisa, fiel, fértil y productiva.

Mary Elizabeth Coleridge derriba estos muros y nos presenta a la mujer desde un ángulo completamente novedoso para la época. La mujer blanca no acentúa ninguna particularidad en términos de piel, sino todo lo contrario, se refiere a lo que Robert Graves denomina como La diosa blanca (The White Goddess); es decir, el principio femenino en estado puro, salvaje, y por eso mismo en absoluta posesión de su libertad



La mujer blanca.
The White Woman, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

¿Dónde se detiene la adorable,
La salvaje mujer blanca, mortal para el hombre?
Nunca han cedido sus cuellos bajo el yugo,
Ellas habitaban solas cuando surgió la mañana
Y el tiempo comenzó.

Son más altas que el hombre, cálidas,
Y sus mejillas siempre fueron pálidas.
Los tigres en sus guaridas acechaban,
El halcón colgando del cielo azul
Anhelaba con destrozarlas.

El mortal abismo ha soltado su mano nerviosa,
Más fuerte que toda nuestra voluntad,
Mano de forma ciclópea, beata, tallada en hierro;
Y cuando lucha, las salvajes mujeres blancas lloran
El tormentoso lamento de la guerra.

Sus palabras no son como las nuestras,
Si el hombre pudiese pasearse entre las olas
Del océano cuando rompen, y oírlas,
Escuchar el lenguaje perdido de la nieve
Cayendo en lúgubres torrentes,
Entonces conocerían la lengua olvidada.

Como la luz más pura, así son ellas;
Jamás han pecado,
Pero cuando los rayos del fuego eterno
Queman el horizonte, sus trenzas son desatadas,
Y en alas del viento occidental danzan sus ropas,
Barridas por el Deseo.

Mira, de doncellas nacen damas,
Y fuertes niños de las damas y la brisa,
Los sueños no son (en la gloria del día,
Vista a través de las puertas de marfil)
Más justos que estos.

Nadie encontrará sus hogares nobles,
Pues a la sombra primaveral del roble,
En la penumbra del oscuro bosque se ocultan.
Una de nuestra raza, perdida en el claro,
Vió con ojos humanos a la Dama Blanca,
Y mirando, murió.

Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)




Más poemas góticos. I Poemas de Mary Elizabeth Coleridge.


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«La bruja»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis


«La bruja»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




La bruja (The Witch) es un poema de la escritora británica Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado en la antología de 1897: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following), y luego en la colección de 1907: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

En La bruja, uno de los poemas destacados de Mary Coleridge, se articula el argumento del exiliado que desea volver a cruzar el umbral para ser admitido. Esto lo relaciona directamente con dos poemas magistrales: Christabel (Christabel) y Helada a medianoche (Frost at Midnight), ambos de Samuel Taylor Coleridge, ancestro de la propia Mary Elizabeth Coleridge [ver: «En este pecho se obra un hechizo»: análisis de «Christabel» de Samuel Coleridge.]

El arquetipo de la bruja, al menos tal como lo representa Mary Elizabeth Coleridge, se vincula directamente con el principio de la feminidad; es decir, con la mujer en estado puro, libre de las ataduras del aparato social diseñado para restringirla al ámbito del hogar y la productividad.



La bruja.
The Witch, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

He caminado mucho sobre la nieve,
No soy alta ni mi corazón fuerte.
Mis ropas están mojadas,
Y mis dientes se estremecen,
El camino ha sido largo
Por el penoso sendero crujiente.
He vagado sobre la exuberante Tierra,
Pero nunca he venido aquí antes.
¡Oh, levantádme sobre el Umbral
Y dejádme ante la Puerta!

El filo del viento es un enemigo cruel,
No me atrevo a pararme en la tempestad.
Mis manos son de piedra,
Y mi voz se lamenta.
Lo peor de la muerte ha pasado,
Pero aún soy una pequeña dama.
Mis delicados pies se han llagado,
Y en blancas heridas sangrado.
¡Oh, levantádme sobre el Umbral
Y dejádme ante la Puerta!

Su voz era la voz que la mujeres tienen
Rogando por un deseo del corazón.
Ella vino.
Ella llegó,
Y la llama temblando,
Hundiéndose en el fuego
Finalmente murió.
Nunca más en mi alma se encendió,
Desde que me agité en el suelo,
Levantándola sobre el Umbral,
Y dejándola ante la Puerta.


I have walked a great while over the snow,
And I am not tall nor strong.
My clothes are wet, and my teeth are set,
And the way was hard and long.
I have wandered over the fruitful earth,
But I never came here before.
Oh, lift me over the threshold, and let me in
at the door!

The cutting wind is a cruel foe;
I dare not stand in the blast.
My hands are stone, and my voice a groan, And the worst of death is past.
I am but a little maiden still;
My little white feet are sore.
Oh, lift me over the threshold, and let me in
at the door!

Her voice was the voice that women have,
Who plead for their heart's desire.
She came-she came-and the quivering flame
Sank and died in the fire.
It never was lit again on my hearth
Since I hurried across the floor,
To lift her over the threshold, and let her in
at the door!

Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)




Más poemas góticos. I Poemas de Mary Elizabeth Coleridge.


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«La muerte y la dama»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis


«La muerte y la dama»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




La muerte y la dama (Death and the Lady) es un poema victoriano de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado en la antología de 1897: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following), y luego en la colección de 1907: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

La poesía gótica no puede permitirse la omisión de este brillante poema de Mary Coleridge.

En los versos de La muerte y la dama se combinan algunos de los ingredientes esenciales de la literatura gótica: una mujer solitaria, presa de la angustia, es acechada por los más perversos y exquisitos pensamientos, que desde luego son cantados con la esperanza no transformarse en olvido.



La muerte y la dama.
Death and the Lady, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

Regresa, mi Señor, dijo ella,
como si fuera el Padre del Pecado
he odiado al Padre de los Muertos,
el verdugo de mi raza,
por amante de los vivos fue tomado.
Regresa, mi Señor, regrese.
Fuimos enemigos de la vejez,
cuando vuestra caricia era helada,
y mi seno cálido como la vida.
He luchado contra el acero de vuestros dedos,
he desviado el infame cuchillo.
La desesperación era mi fuerza,
y he vencido en la dura batalla.
Pero aquello que os venció,
nuevamente se elevó,
y hacia la Tierra desciende raudo.
Por última vez hemos luchado,
y el penoso combate concluye.
El peor y más secreto de los enemigos,
es ahora mi compañero sombrío.


Turn in, my lord, she said;
As it were the Father of Sin
I have hated the Father of the Dead,
The slayer of my kin;
By the Father of the Living led,
Turn in, my lord, turn in.
We were foes of old ; thy touch was cold,
But mine is warm as life;
I have struggled and made thee loose thy hold,
I have turned aside the knife.
Despair itself in me was bold,
I have striven, and won the strife.
But that which conquered thee and rose
Again to earth descends;
For the last time we have come to blows.
And the long combat ends.
The worst and secretest of foes,
Be now my friend of friends.


Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)




Más poemas góticos. I Poemas de Mary Elizabeth Coleridge.


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«Afecto»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis


«Afecto»: Mary Elizabeth Coleridge; poema y análisis.




Afecto (Affection) es un poema de amor de la escritora inglesa Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907), publicado en la antología de 1896: Los seguidores de la fantasía (Fancy's Following), y más adelante en la colección de 1907: Poemas de Mary E. Coleridge (Poems by Mary E. Coleridge).

Más conocida como descendiente de Samuel Taylor Coleridge (1772-1834) —autor de: Christabel (Christabel), Kubla Khan (Kubla Khan) y La balada del viejo marinero (The Rime of the Ancient Mariner)—, los poemas de Mary Coleridge poseen el singular valor de la originalidad; y sus obras, aunque escasamente reconocidas, integran una de las facetas más interesantes de la poesía victoriana.



Afecto.
Affection, Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)

La Tierra que creó la Rosa,
también es tu Madre, y no yo.
La llama donde brilla el espíritu de vuestra doncella
no fue encendida en ningún lugar
en el que yo haya reposado.
Yo existo tan abajo como el cielo sobre tí.
Era tu fuente y tu ángel, más no podía amarte.

¡Ofréceme tu consuelo,
alivia este tierno anhelo!
Vuestro sobrenatural encanto me vencerá,
una mano de hierro y un corazón de acero
golpearán, quebrarán y mutilarán,
sin sentir mis lamentos mientras muero.
Vuestra indiferencia es mi infierno,
allí soy débil, infinitamente pequeña junto a ti.


The earth that made the rose,
She also is thy mother, and not I.
The flame wherewith thy maiden spirit glows
Was lighted at no hearth that I sit by.
I am as far below as heaven above thee.
Were I thine angel, more I could not love thee.

Bid me defend thee!
Thy danger over-human strength shall lend me,
A hand of iron and a heart of steel,
To strike, to wound, to slay, and not to feel.
But if you chide me,
I am a weak, defenceless child beside thee
.

Mary Elizabeth Coleridge (1861-1907)




Más poemas góticos. I Poemas de Mary Elizabeth Coleridge.


Más literatura gótica:
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Relato de T.G. Jackson.
Poema de H.P. Lovecraft.
Taller gótico.


Relato de Hume Nisbet.
Consultorio paranormal.
Poema de Leah Bodine Drake.