Mary Elizabeth Coleridge.
1861-1907
1861-1907
Con gran placer le damos la bienvenida a Mary Elizabeth Coleridge a nuestra pequeña biblioteca gótica.
La lectura de esta Dama me fue sugerida hace muchos años, mientras estudiaba el áspero y fascinante inglés medieval, por un amigo más embebido que yo en el verso anglosajón; con la excusa de que Mary Coleridge utilizaba con frecuencia verdaderas perlas arcaicas en su poesía. Pero cuando me enfrenté a sus versos sentí un encantamiento que iba más allá del amor a las curiosidades filológicas.
En ella encontré a una de las mujeres más imaginativas de la literatura inglesa; y a una de las más intrincadas y melancólicas poetas góticas. Sus escenarios son lúcidos y sombríos a la vez, ya que suele urdir sus tramas a partir de detalles reconocibles, pero siempre cruzando el umbral hacia un mundo inquietante y, en ocasiones, completamente sobrenatural.
Su obra poética fue rigurosamente ignorada por los traductores; razón por demás placentera para quienes, como nosotros, disfrutan recorriendo los viejos volúmenes de una literatura que ciertamente no fue concebida para todos los ojos.
Para comenzar nuestro recorrido por la oscura poesía de Mary Elizabeth Coleridge, El Espejo Gótico no ha podido ceder a la tentación de traducir primero el siguiente poema.
Mary Coleridge: Poemas:
La lectura de esta Dama me fue sugerida hace muchos años, mientras estudiaba el áspero y fascinante inglés medieval, por un amigo más embebido que yo en el verso anglosajón; con la excusa de que Mary Coleridge utilizaba con frecuencia verdaderas perlas arcaicas en su poesía. Pero cuando me enfrenté a sus versos sentí un encantamiento que iba más allá del amor a las curiosidades filológicas.
En ella encontré a una de las mujeres más imaginativas de la literatura inglesa; y a una de las más intrincadas y melancólicas poetas góticas. Sus escenarios son lúcidos y sombríos a la vez, ya que suele urdir sus tramas a partir de detalles reconocibles, pero siempre cruzando el umbral hacia un mundo inquietante y, en ocasiones, completamente sobrenatural.
Su obra poética fue rigurosamente ignorada por los traductores; razón por demás placentera para quienes, como nosotros, disfrutan recorriendo los viejos volúmenes de una literatura que ciertamente no fue concebida para todos los ojos.
Para comenzar nuestro recorrido por la oscura poesía de Mary Elizabeth Coleridge, El Espejo Gótico no ha podido ceder a la tentación de traducir primero el siguiente poema.
Mary Coleridge: Poemas:
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