Mostrando entradas con la etiqueta Caroline Lamb. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caroline Lamb. Mostrar todas las entradas

Novelas y relatos protagonizados por Lord Byron.


Novelas y relatos protagonizados por Lord Byron.




Basta repasar superficialmente su vida para advertir que Lord Byron encarna el verdadero arquetipo del Vampiro [ver: Lord Byron: el primer vampiro moderno]. En cierta forma, el Drácula (Dracula) de Bram Stoker está basado en Lord Byron, o al menos en aquello que Lord Byron representaba con indudable fuerza: el ideal gótico del aristócrata decadente, individualista, enamorado de sí mismo; percibido desde afuera como una criatura enigmática, atrayente, y ciertamente peligrosa.

El primer ejemplo del héroe byroniano, que además es un vampiro de elegante crueldad, se encuentra en el relato de John William Polidori: El vampiro (The Vampyre, 1816). Recordemos que Polidori fue, entre otras cosas, médico personal de Lord Byron, y alguien a quien el poeta solía desestimar y caricaturizar en público [ver: La marca de Lord Ruthven: análisis de «El Vampiro» de Polidori]

La tormentosa relación de Lord Byron y John William Polidori es abordada en la trilogía de Benjamin Markovits: Impostura (Imposture), donde el médico realiza un minucioso análisis del comportamiento y las obsesiones de su paciente.

Otra aparición interesante de Lord Byron como protagonista de una pieza de ficción es en la novela: Glenarvon (Glenarvon), de su ex-amante Caroline Lamb.

Lord Byron vuelve a aparecer en la saga: Fantasmas de Albión (Ghosts of Albion), de Amber Benson y Christopher Golden; en La novela de Lord Byron: la tierra del crepúsculo (Lord Byron's Novel: The Evening Land), de John Crowley, donde se descubre un libro prohibido del poeta; algo similar a lo que ocurre en Las memorias secretas de Lord Byron (The Secret Memoir of Lord Byron), de Christopher Nicole; y en Las memorias de Lord Byron (Memoirs of Lord Byron), de Robert Nye; donde somos testigos del hallazgo de un libro maldito inédito del poeta.

Además de su faceta como vampiro, Lord Byron apareció en numerosas novelas de ciencia ficción, por ejemplo, en: La fuerza de su mirada (The Stress of Her Regard) y Las puertas de Anubis (The Anubis Gates), de Tim Powers, donde se ensaya un escandaloso viaje en el tiempo.

Otras dos apariciones destacables dentro de la ciencia ficción son: La máquina diferencial (The Difference Engine), de William Gibson y Bruce Sterling; y en Conversaciones con Lord Byron sobre la perversión, 163 años después de su muerte (Conversations with Lord Byron on Perversion, 163 Years After His Lordship's Death), de Amanda Prantera, donde el cerebro de Lord Byron logra ser reimplantado en una computadora.

Más allá de estas participaciones, Lord Byron siempre estuvo fuertemente asociado a los vampiros. Uno de los ejemplos modernos más atractivos es la novela de Tom Holland: El vampiro: el verdadero peregrinaje de George Gordon, sexto lord Byron (The Vampyre: Being the True Pilgrimage of George Gordon, Sixth Lord Byron), donde se relata cómo Lord Byron se convirtió en vampiro durante su primer viaje a Grecia.

Recordemos que durante este viaje Lord Byron realizó una proeza física notable, y hasta entonces considerada como imposible. A pesar de las severas deformaciones óseas de sus pies, Lord Byron logró cruzar nadando las aguas del Helesponto, algo que, hasta entonces, solo había logrado el mítico Leandro.

En la novela de Tom Holland, Lord Byron es un aristócrata más o menos igual al resto. Solo tras su conversión en vampiro se torna en aquel seductor implacable, que a pesar de sus deficiencias físicas, era capaz de cautivar la atención de cualquier mujer y despertar la admiración de los hombres.

Lord Byron siguió interpretando a distintos vampiros del romanticismo, por ejemplo, en Fuego divino (Divine Fire), de Melanie Jackson, donde aparece como inmortal. Una visión más infantil ocurre en La historia del gran amor de Lucy (The History of Lucy's Love Life), donde una joven llamada Lucy utiliza una máquina del tiempo para viajar hacia el año 1813 y así conocer al gran amor de su vida, desde luego, nada menos que Lord Byron.

En el relato de terror: El drama negro (The Black Drama), de Manly Wade Wellman, publicado en las páginas amarillentas de Weird Tales, recorremos el descubrimiento de una obra perdida de Lord Byron, plagiada escandalosamente por Polidori para dar forma a El vampiro. Curiosamente, este relato perdido de Lord Byron realmente existe, al menos en parte, ya que nunca lo concluyó. Sus acólitos lo han bautizado: El entierro (The Burial), y sus similitudes con el cuento Polidori es innegable.

Una de las últimas apariciones de Lord Byron en la literatura ocurre en la novela: Jane muerde (Jane Bites Back), de Michael Thomas Ford, donde Lord Byron y Jane Austen se revelan como parte de una sociedad secreta de vampiros.




Lord Byron. I Autores con historia.


El artículo: Novelas y relatos protagonizados por Lord Byron fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Historia de la Novela Rosa

Historia de la Novela Rosa.


La Novela Rosa, llamada así en español para distinguirla del Romance Novel de los países de habla inglesa; o el Roman à l'eau de rose de Francia, ambos provenientes del Romanticismo, es un género literario relativamente moderno que utiliza personajes y atmósferas convencionales para narrar las peripecias de dos enamorados que luchan por estar juntos.

En la Novela Rosa, hay que decirlo, aunque sin intención de arruinarle el final al lector ansioso, el amor siempre triunfa.

Casi todos los especialistas coinciden en afirmar que la Novela Rosa proviene directamente del Romance Medieval, es decir, de la historia de un amorío tormentoso que concluye venturosamente, aunque con algunas características propias que se han vuelto excluyentes para sus lectoras, especialmente en los países de lengua inglesa, cuya cifra de autores y lectores supera ampliamente los promedios de otras culturas.

En cierta forma, la Novela Rosa adoptó la fórmula griega de la tragedia amorosa, que consiste en la siguiente secuencia: Enamoramiento, fuga, boda, separación forzada (por rapto, guerra, oposición parental, etc), reencuentro y final.

Unos de los primeros ejemplos de la Novela Rosa son los clásicos de Samuel Richardson: Clarissa (Clarissa) y Pamela, o la virtud recompensada (Pamela: Or, Virtue Rewarded), de 1740, donde recorremos la historia de una virtuosa joven que logra reformar el espíritu libertino de su amado, y luego casarse con él.

Tras el éxito de Samuel Richardson aparecieron algunas parodias memorables, como Tom Jones (Tom Jones), de Henry Fielding, donde se relatan las aventuras de un joven lascivo empeñado en recuperar su herencia, conociendo en el camino a la hermosa Sophia Western, una mujer firme y virtuosa que prefigura a las heroínas de Jane Austen.

Henry Fielding nos dejó otra parodia imperdible de Pamela, titulada Shamela (Shamela); donde se invierten los roles de aquella muchacha virtuosa que logra torcer la voluntad libertina de su amado, para convertirse en una audaz caza-fortunas que destruye sistemáticamente las pulsiones de vida de su objetivo sentimental.

En esta línea de obras picarescas, que podríamos incluir dentro de la matriz de la Novela Rosa, vale destacar a: Glenarvon (Glenarvon, Caroline Lamb); El vicario de Wakefield (The Vicary of Wakefield, Oliver Goldsmith); Amor en exceso, o la investigación fatal (Love in Excess; or the Fatal Enquiry, Eliza Haywood); El árabe (The Sheik, Edith Maude Hull) y El profesor (The Professor; Charlotte Brontë).

Para algunos, la primera oleada de Novelas Góticas poseen elementos que luego serían adoptados y reciclados por la Novela Rosa, especialmente las obras de Ann Radcliffe: El italiano (The Italian), El romance del bosque (The Romance of the Forest) y Los misterios de Udolfo (The Mysteries of Udolpho); esta última satirizada brillantemente Jane Austen en La abadía de Northanger (Northanger Abbey), donde logró contrastar el misterio áspero de novela gótica con la cotidianeidad de las debildades humanas.

Otros clásicos de la Novela Rosa, aunque con características que podrían incluirlas en distintos géneros, son: Orgullo y prejuicio (Pride and Prejudice), de Jane Austen, Cumbres borrascosas (Wuthering Heights), de Emily Brontë, y Jane Eyre (Jane Eyre), de Charlotte Brontë.

Ahora bien, ¿cuáles son las características de la Novela Rosa?

Solo existen dos reglas de oro para la Novela Rosa.

La primera define que su argumento debe centrarse en una relación amorosa cuyos integrantes se esfuerzan para superar las vicisitudes que buscan separarlos. Pueden existir matices y tangentes narrativas, pero el hilo conductor de la historia siempre debe ajustarse a esta relación tormentosa. Podríamos decir que los protagonistas de la Novela Rosa SIEMPRE deben jugarse por amor.

La segunda característica de la Novela Rosa ocurre al final, que siempre debe ser feliz, o al menos positivo o veladamente venturoso. Todas las Novelas Rosas, sin excepción, deben dejar al lector con la certeza de que el amor ha vencido, y que la relación entre los protagonistas perdurará eternamente.

Los motivos para esta estructura invariable, y por cierto muy exitosa comercialmente, reside en el hecho de que los finales optimistas y emocionalmente satisfactorios le proponen al lector una especie de justicia sentimental y poderosamente maniquea, donde el bien siempre es recompensado, y donde "el malo", encarnado en celosos partícipes secundarios o padres intolerantes, es oportunamente castigado.

En este sentido, la Novela Rosa formula la siguiente hipótesis: 

Sólo el amor incondicional es incondicionalmente recompensado.

Sin ánimos de caer en clasificaciones de género, hay un dato objetivo acerca de la Novela Rosa, que acaso explique parcialmente el por qué de sus rotundos finales felices. El 95% de los lectores de la Novela Rosa son mujeres; cifra que le permite a los autores ajustarse a sus necesidades y deseos.

Se han desarrollado estudios estadísticos que van aún más lejos, y sostienen que, en promedio, la lectora de Novelas Rosas es una mujer urbana que trabaja, estudia y posee un nivel socio-cultural medio. Su edad promedio oscila entre los 35 y 50 años; aunque últimamente el rango se ha expandido en ambos sentidos; especialmente en las últimas décadas, donde el género (y sus lectoras) se han vuelto más exigentes respecto al contenido, los personajes, y sobre todo las historias de amor.



Más novelas góticas. I Novelas góticas de amor.


Más literatura gótica:
El artículo: Historia de la Novela Rosa fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Novelas de «Roman à clef» [novelas en clave]


Novelas de «Roman à clef» [novelas en clave]




El Roman à clef (la novela en clave) es un género literario que busca representar la realidad a través de una fachada fantástica. No es estrictamente una alegoría, sino más bien una deconstrucción de lo real dentro de un ámbito ficcional. Roman à clef significa «romance con llave», y de eso se trata realmente. Estas novelas utilizan nombres ficticios para representar personas reales, y la «llave» para interpretar su verdadera identidad se encuentra en la astucia del lector para develar las pistas que deja el autor.

En cierta forma, la novela en clave es una obra de ficción cuyo propósito es enmascarar la identidad de sus personajes. Con el tiempo, la «clave» terminó constituyéndose en la aparición de un personaje público y reconocido, cuya presencia revelaba la identidad de los protagonistas. La verdadera impulsora del Roman à clef fue Madeleine de Scudery (1607-1701), quien en el siglo XVII definió formalmente su estilo para representar figuras políticas sin caer en la censura o verse implicada en procedimientos judiciales disciplinarios. Su mejor discípulo, incluso mejor que ella misma, fue Victor Hugo.

El Roman à clef es tanto una novela como un acertijo, con la curiosidad de que su estructura ofrece todas las herramientas para descifrarlo; algo así como un laberinto artificioso cuyos muros interiores se encuentran perfectamente señalizados

Repasemos algunas grandes novelas del Roman à clef</>, varias de las cuales podemos encontrar en nuestra biblioteca.




Novelas de «Roman à clef».




Más novelas de terror. I Novelas del romanticismo.


El análisis y resumen de las novelas del Roman à clef fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Glenarvon»: Caroline Lamb; novela y análisis


«Glenarvon»: Caroline Lamb; novela y análisis.




Glenarvon (Glenarvon) es una novela gótica de la escritora inglesa Caroline Lamb (1785-1828), publicada en 1816.

Glenarvon, uno de los clásicos de la literatura gótica, narra la historia del vampiro Lord Ruthven, a su vez inspirado en la personalidad del poeta inglés Lord Byron.

Es importante señalar que Lord Byron y Caroline Lamb fueron amantes, y que la composición de Lord Ruthven, y por tal caso todo el argumento de Glenarvon, se apoyan en el desencanto que sufrió la autora al ser engañada por el poeta.

La novela narra estos desagradables sucesos y les añade una fuerte dosis de sentimentalismo: Glenarvon corrompe a su joven e inocente esposa, Calantha, básicamente un retrato de la propia Caroline Lamb, conduciéndola poco a poco a la muerte.

Vale destacar que el Lord Ruthven que aparece en Glenarvon luego sería aprovechado por John William Polidori para su relato: El vampiro (The Vampyre), donde también se emplea la figura elusiva de esta criatura para retratar los aspectos más oscuros de la personalidad de lord Byron.

En este sentido, Glenarvon es menos una novela de vampiros que una historia típica del romanticismo, donde una mujer en apuros se ve atormentada por un villano sumamente perverso.

Caroline Lamb, por su parte, omite el hecho de que estaba casada cuando entabló aquella relación tormentosa con lord Byron, haciéndolo absolutamente responsable de su desgracia.

A propósito, la leyenda dice cuando lord Byron murió, Caroline Lamb se topó con su cortejo fúnebre y enloqueció. Sus últimos años fueron de una profunda tristeza, de una melancolía que nunca tocó fondo. Nadie sabe si alguna vez se arrepintió del despecho vertido en Glenarvon.

Por el momento no hay versiones en PDF en español de Glenarvon, de manera que compartimos el original en inglés.




Glenarvon.
Glenarvon, Caroline Lamb (1785-1828)
Copia y pega el link en tu navegador para leer online en PDF o descargar Glenarvon, de Caroline Lamb:
  • https://ebooks.adelaide.edu.au/l/lamb/caroline/glenarvon/




Novelas góticas. I Novelas de Caroline Lamb.


Más literatura gótica:
El análisis y resumen del libro de Caroline Lamb: Glenarvon (Glenarvon), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Caroline Lamb: novelas


Caroline Lamb: novelas.




Lady Caroline Lamb (1785-1828) fue una escritora inglesa del romanticismo, miembro de la aristocracia, y generalmente reconocida como amante del poeta Lord Byron; aunque también es importante destacarla como una de las más importantes mujeres en la novela gótica.

La relación entre Caroline Lamb y Lord Byron sería retratada por la autora en: Glenarvon (Glenarvon), una de las grandes novelas góticas del período, donde el poeta es retratado bajo la máscara del mítico vampiro Lord Ruthven, otro de los libros clásicos de la literatura gótica.

A continuación compartimos las mejores novelas de Caroline Lamb en nuestra biblioteca.




Caroline Lamb: obras completas:
  • Glenarvon (Glenarvon)
  • Ada Reis (Ada Reis)
  • Graham Hamilton (Graham Hamilton)
  • Penruddock (Penruddock)
  • Un nuevo canto (A New Canto)




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Caroline Lamb: novelas fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Lord Ruthven: historia de un vampiro literario


Lord Ruthven: historia de un vampiro literario.




Lord Ruthven es uno de los personajes más paradigmáticos de la literatura gótica, y sin dudas uno de los vampiros literarios con mayor historia e influencia en el género [ver: La marca de Lord Ruthven]

En definitiva, Lord Ruthven pertenece a una misteriosa raza de vampiros, aunque, de hecho, su mayor particularidad subyace en su identidad, su procedencia, y en su habilidad para adaptarse a las circunstancias. Si bien es cierto que Lord Ruthven fue creado por un solo autor, posteriormente fue ampliado y moldeado por otros.

A continuación repasaremos brevemente su historia.

El primer Lord Ruthven apareció en la novela gótica de 1816: Glenarvon (Glenarvon), de la escritora inglesa Caroline Lamb. Allí, curiosamente, no encarnó al típico vampiro del romanticismo; o mejor dicho, a ningún vampiro en absoluto, al menos no como estamos acostumbrados a concebir a este tipo de criaturas nocturnas.

Caroline Lamb, que había sido amante del poeta Lord Byron, creó a Lord Ruthven para interpretar los rasgos vampíricos de la personalidad del poeta; y que hoy podemos definir dentro de lo que habitualmente se conoce como vampiro emocional, a veces llamado vampiro psíquico o vampiro energético, pero que en aquella época sintetizaba de forma más o menos acabada la personalidad del típico don Juan.

Estas características hipnóticas de Lord Ruthven, es decir, la habilidad para seducir a sus víctimas, llevándolas al punto de desearlo con total devoción, luego se convertirían en lugares comunes en el relato de vampiros.

Tres años después, en 1819, Lord Ruthven reapareció en otro relato, esta vez de John William Polidori, titulado: El vampiro (The Vampire), donde al igual que en la novela de Caroline Lamb, interpreta una versión maliciosa de Lord Byron: un seductor que, al parecer, era verdaderamente implacable.

Las semejanzas entre Lord Ruthven y Lord Byron eran tan evidentes, que incluso el poeta disputó su autoría. De hecho, el cuento de Polidori se asemeja demasiado al relato inconcluso de Lord Byron: El entierro (The Burial), como para considerarlo una simple coincidencia.

Ya en la historia de Polidori, Lord Ruthven aparece retratado como un vampiro, que además de alimentarse de sangre ejerce sobre sus víctimas una influencia sumamente poderosa. Es, en definitiva, un vampiro sensual, atrayente, y profundamente ambiguo en términos de sexualidad.

Estas coincidencias nos permiten pensar que buena parte de las características típicas del vampiro del romanticismo, que luego se deslizaron hacia la época victoriana y desde allí hasta el siglo XX, consisten en una síntesis de la personalidad de Lord Byron.

En 1820 aparecieron dos nuevas obras protagonizadas por Lord Ruthven:

La primera pertenece al francés Charles Nodier, y se titula: Lord Ruthven o los vampiros (Lord Ruthwen ou les Vampires). La segunda corresponde a James Planché, y se publicó con el título: El vampiro o la novia de las islas (The Vampire, or The Bride of the Isles).

Varios años después, en 1852, el incansable Lord Ruthven volvió a aparecer, esta vez en la obra teatral de Dion Boucicault: El vampiro, un fantasma (The Vampire, a Phantasm).

Menos reconocida es su participación en la novela nórdica: Vampyren, escrita en 1848 por el poeta sueco Viktor Rydberg. Pero las andanzas de Lord Ruthven no concluyen aquí.

Por ejemplo, Alejandro Dumas, nada menos, suele comparar a Edmond Dantés, uno de los protagonistas de El conde de Montecristo (Le Comte de Monte-Cristo), con Lord Ruthven.

La popularidad de Lord Ruthven perdió fuerza con la aparición de otro vampiro, uno capaz de acaparar todas las miradas. Naturalmente, hablamos de Drácula de Bram Stoker.

Desde entonces, nadie insistió en recrear las noches sangrientas de Lord Ruthven, salvo en algunas películas de los años cincuenta y en juegos de rol que desvirtúan sus características principales. La literatura, con excepciones bastante deshonrosas, siguió el mismo camino.

De este modo llegó la muerte tardía del viejo Lord Ruthven, la cual, curiosamente, coincide con la reivindicación de Lord Byron como uno de los grandes poetas de su tiempo.




Novelas de vampiros. I Novelas góticas.


Más literatura gótica:
El artículo: Lord Ruthven: historia de un vampiro literario fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Relato de May Sinclair.
Poema de Robert E. Howard.
Poema de Walter de la Mare.


Relato de Charles Beaumont.
Poema de Clark Ashton Smith.
Poema de H. P. Lovecraft.