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Cuentos de Mary Elizabeth Braddon: clásicos victorianos


Cuentos de Mary Elizabeth Braddon: clásicos victorianos.




Mary Elizabeth Braddon (1835-1915) fue una destacada escritora inglesa, autora de verdaderos clásicos del cuento victoriano y el relato gótico, el los cuales abundan las referencias a los crímenes, las pasiones desbordadas, la locura, las traiciones.

Si bien es cierto que las novelas de Mary Elizabeth Braddon son, quizá, la faceta más reconocida de su producción literaria, sus relatos de terror se encuentran entre los mejores del período. De eso, precisamente, nos ocuparemos en esta sección, con algunos de los mejores cuentos de Mary Elizabeth Braddon.




Mary Elizabeth Braddon: cuentos victorianos:
  • El abrazo frío (The Cold Embrace)
  • La buena Lady Ducayne (Good Lady Ducayne)
  • La sombra en el rincón (The Shadow in the Corner)
  • Cómo oí a mi propia voluntad leer (How I Heard My Own Will Read)
  • Del diario de un doctor (From a Doctor's Diary)
  • Doctor Carrick (Dr. Carrick)
  • El cortejo de sir Philip (Sir Philip's Wooing)
  • El huésped temido (The Dreaded Guest)
  • Ella misma (Herself)
  • El legado de sir Hansbury (Sir Hanbury's Bequest)
  • El misterio de Fernwood (The Mystery at Fernwood)
  • El nombre del fantasma (The Ghost's Name)
  • El rostro en el cristal (The Face in the Glass)
  • El visitante de Eveline (Eveline's Visitant)
  • En la abadía de Chrighton (At Chrighton Abbey)
  • John Granger (John Granger)
  • Justicia salvaje (Wild Justice)
  • La esposa del pintor de escena (The Scene-Painter's Wife)
  • La isla de las caras viejas (The Island of Old Faces)
  • La pequeña mujer de negro (The Little Woman in Black)
  • La promesa de mi esposa (My Wife's Promise)
  • La sombra en el rincón (The Shadow in the Corner)
  • Mi sueño (My Dream)
  • Su secreto (His Secret)
  • Sus viejos amigos (His Oldest Friends)
  • Su última aparición (Her Last Appearance)
  • Una revelación (A Revelation)



Más autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.

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El libro victoriano de los entierros prematuros


El libro victoriano de los entierros prematuros.




Si hablamos de la posibilidad de ser enterrado vivo es probable que lo primero que pensemos sea en el relato de terror de Edgar Allan Poe: El entierro prematuro (The Premature Burial), de 1844, donde un sujeto trastornado sufre de catalepsia, es decir, de ataques periódicos que lo conducen a un estado que fácilmente puede ser confundido con la muerte. Esto, naturalmente, lo lleva a tomar toda clase de precauciones para evitar ser enterrado vivo.

Mucho antes de que Edgar Allan Poe escribiera El entierro prematuro, el temor a ser enterrado vivo ya era algo común en la época, y no sin razones. Muchas personas eran enterradas prematuramente debido al desconocimiento médico de numerosas afecciones. Edgar Allan Poe simplemente olfateó ese miedo colectivo y lo transformó en uno de sus mejores relatos góticos.

De hecho, si observamos cuidadosamente la obra de Edgar Allan Poe notaremos que El entierro prematuro es apenas un relato acerca del miedo a ser enterrado vivo. Hay otros cuatro más en donde alguien, persona o animal, es enterrado antes de tiempo: Berenice (Berenice), El barril de Amontillado (The Cask of Amontillado), La caída de la Casa de Usher (The Fall of the House of Usher) y El gato negro (The Black Cat).

Casi treinta años antes del cuento de E.A. Poe, en 1816, se publicó un extraño libro titulado: El peligro del entierro prematuro (The Danger of Premature Interment), el cual causó una especie de histeria colectiva alrededor del tema.

En principio, el libro intentaba destacar algunos casos notables de entierros prematuros a lo largo de la historia, pero también explicar algunas tradiciones ancestrales a través de esas inhumaciones a deshora.

Por ejemplo, el libro deduce que la costumbre egipcia, y las de otros tantos pueblos de la antigüedad, de dejar lámparas y objetos valiosos en los sepulcros para que el fallecido disfrute de la vida de ultratumba, es consecuencia de entierros prematuros que, luego de ser descubiertos, se atribuyeron a manifestaciones del propio muerto quejándose de la falta de utensilios indispensables en el otro lado.

Para evitar este tipo de hechos desafortunados, insistimos, sobre los cuales no se intuía la posibilidad de que el sujeto haya sido enterrado vivo, los pueblos de antaño comenzaron a embalsamar a sus muertos. De este modo, el peligro de ser enterrado con vida quedaba elegantemente zanjado.

El peligro del entierro prematuro generó un verdadero caldo de cultivo para la histeria. Antes de su publicación, el siglo XIX ya estaba fascinado por el tema. Después de su aparición, esa fascinación mórbida se transformó en un horror tangible y perfectamente posible para cualquiera.

El libro presenta varios cientos de casos de reportes de personas enterradas estando vivas; y también de los errores comunes cometidos por la medicina de la época. Debido a eso, se empezaron a diseñar ataúdes equipados con dispositivos de emergencia para que el enterrado pudiera comunicarse con el exterior; por ejemplo, poleas internas que accionaban campanas ubicadas fuera del cajón, las cuales alertaban al sepulturero de un entierro apresurado.

El brote de pánico acerca de la posibilidad de ser enterrado con vida generó, además, toda clase de organizaciones bienintencionadas que divulgaban estos peligros e intentaban promulgar leyes que los redujeran al mínimo posible, como la Sociedad para la prevención de que las personas sean enterradas vivas (Society for the Prevention of People Being Buried Alive), fundada en 1896, la cual presentó una ley para que las personas solo sean enterradas cuando el hedor y la putrefacción de la carne fuesen evidentes.

Para apoyar la nueva legislación, que de hecho nunca se aprobó, sus propulsores presentaron los dudosos estudios del psiquiatra Enrico Morselli, quien le dio un nombre y un diagnóstico a los muertos que despertaban inesperadamente en sus ataúdes: Taphefobia.

Adicionalmente, este médico arrojó un dato escalofriante: el enterrado vivo promedio vivía unas dieciocho horas dentro del cajón antes de morir por falta de oxígeno.

Los que estaban a favor de la ley reforzaron sus argumentos presentando algunas cartas de George Washington, quien exigió a sus subalternos ser enterrado varios días después de ser declarado muerto.

Los únicos beneficiados por la histeria colectiva a propósito de ser enterrado vivo fueron, por un lado, los escritores góticos, y por el otro, los fabricantes de ataúdes. En este sentido, uno de los diseños más espectaculares perteneció a J.G. Kirchbaum, que en 1882 patentó un ataúd equipado con periscopio, sistema de ventilación y dispositivos de alerta que podían ser oídos a un kilómetro de distancia.

Tres años después, en 1885, el New York Times destrozó la invención de Kirchbaum al presentar el reporte de una mujer que había adquirido uno de sus ataúdes y, posteriormente, fue encontrada con claras evidencias de haber sido enterrada viva. Entre otras cosas, sus uñas se habían desprendido al rascar desesperadamente el interior del cajón.

Algunos estudiosos deducen que la costumbre de salir de casa equipado con toda la documentación correspondiente que valide nuestra identidad procede de aquellos años de pánico colectivo. En 1905, William Tebb recopiló más de doscientos casos de personas enterradas vivas, y lo que es aún peor, de sujetos que despertaron súbitamente durante la autopsia. En este punto vale recordar que los cadáveres sin ser identificados solían ser entregados a las escuelas de medicina para ser oportunamente diseccionados.

Casi cien años después de la publicación de El peligro de ser enterrado vivo, Sigmund Freud introdujo en 1919 la teoría de que el miedo a ser enterrado prematuramente tiene origen en una fantasía que, en principio, no tiene nada de aterradora: el retorno a la vida intrauterina.

En otras palabras, cuando pensamos en ser enterrados vivos nuestro subconsciente emite el recuerdo discontinuo de nuestra vida en el útero materno. Desde luego, no se trata de un recuerdo consciente, sino de una impresión mucho más profunda, que al no poder ser examinada por la consciencia se transforma en un impulso de miedo.

Edgar Allan Poe ya lo había anticipado en El entierro prematuro.


Ser enterrado vivo es, sin ningún género de duda, el más terrorífico extremo que jamás haya caído en suerte a un simple mortal. Que le ha caído en suerte con frecuencia, con mucha frecuencia, nadie con capacidad de juicio lo negará. Los límites que separan la vida de la muerte son, en el mejor de los casos, borrosos e indefinidos... ¿Quién podría decir dónde termina uno y dónde empieza el otro?




Libros prohibidos. I Libros extraños y lecturas extraordinarias.


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Jack el destripador y su influencia en la literatura


Jack el destripador y su influencia en la literatura.




Jack el destripador fue un célebre asesino del siglo XIX que operaba en la región de Whitechapel, Londres, autor de al menos cinco asesinatos en 1888, y quizás otros antes y después, alcanzando una cifra especulativa de once crímenes que aún continúan sin resolverse.

Por la naturaleza horrorosa de esos asesinatos, por sus misteriosas cartas a la prensa, pero sobre todo debido al hecho de que nunca fue identificado, Jack el destripador fue el más perfecto icono del terror de la sociedad victoriana.

Con estos antecedentes resulta lógico que Jack el destripador haya tenido tamaña influencia en la literatura.

De hecho, ciertas indicios de Jack el destripador se encuentran en obras tan conocidas como El extraño caso del doctor Jeckyll y Mr. Hyde (The Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde), de Robert Louis Stevenson; Drácula (Dracula), de Bram Stoker; e incluso en los relatos detectivescos de Sherlock Holmes.

A propósito de Holmes, es oportuno señalar que en 1907 se publicó un extraño opúsculo en Alemania llamado: Wie Jack, der Aufschlitzer, gefasst wurde; que significa más o menos: Cómo Jack el destripador fue atrapado. Naturalmente, quien logró capturar a Jack el destripador fue nada menos que Sherlock Holmes.

Si bien puede ser difícil de encontrar, existe una vieja traducción al español de este relato, que data de los años '30, titulada: Memorias íntimas del rey de los detectives No. 3, El Destripador.

Una de las mayores y más inmediatas influencias literarias de Jack el destripador se percibe en la novela de Marie Belloc Lowndes: El inquilino (The Lodger), de 1913.

La novela de Marie Belloc Lowndes relata la historia de una pareja de ancianos, el señor y la señora Bunting, quienes sospechan que su inquilino, el señor Sleuth, es en realidad un misterioso asesino conocido como el Vengador (Avenger), en una clara alusión a Jack el destripador y una de sus más terroríficas afirmaciones a la prensa.

Esta interesante obra luego sería adaptada nada menos que por Alfred Hitchcock en 1927, versión que en español se tituló alternativamente: El inquilino y El enemigo de las rubias.

Allí se aprovecha la figura de Jack el destripador pero se descartan otras, quizás más interesantes, que luego serían parte de numerosas especulaciones y teorías sobre la verdadera identidad del asesino.

Estas hipótesis, algunas de ellas verdaderamente alocadas, alcanzaron su cima de popularidad con la obra de Stephen Knight: Jack el destripador: la solución final (Jack the Ripper: The Final Solution), donde se desarrolla una inquietante teoría conspirativa que involucra a la masonería, la realeza y la aristocracia médica de la Inglaterra victoriana.

Lo cierto es que a partir del Jack el destripador surgió una larga lista de obras de ficción inspiradas en los crímenes de Whitechapel; la mayoría de ellas, novelas góticas que se inscriben en el Penny Dreadful, es decir, breves relatos cortos que desarrollaban con macabra minuciosidad aquellas atrocidades que la prensa sólo podía mencionar de pasada.

Un ejemplo es la novela negra de John Francis Brewer: La maldición sobre Mitre Square (The Curse Upon Mitre Square), de 1888, quien ubica el asesinato de Catherine Eddowes como elemento central de la historia.

En cierta forma, la literatura en general y especialmente la novela negra hicieron un tremendo esfuerzo para evaporar los prejuicios que rodeaban el caso de Jack el destripador.

En Londres más oscura (Darkest London), de Margaret Harkness, publicada en 1889, se derriban algunos de estos prejuicios al especular que Jack el destripador no era en modo alguno un carnicero judío, como muchos por entonces creían, pulverizando esa teoría popular de forma bastante convincente.

Otras hipótesis, sin embargo, continuaron floreciendo en el imaginario colectivo; por ejemplo aquella que señala que la verdadera identidad de Jack el destripador corresponde a la de Lewis Carroll, el autor de Alicia en el País de las Maravillas.

Antes de continuar añadimos los siguientes títulos de historias especulativas sobre Jack el destripador:

Un caso para resolver (A Case to Answer, Edgar Lustgarten); Terror sobre Londres (Terror Over London, Gardner Fox); Ritual en la oscuridad (Ritual in the Dark, Colin Wilson); El pequeño amigo de Jack (Jack's Little Friend, Ramsey Campbell); La vida privada de Jack el destripador (The Private Life of Jack the Ripper, Richard Gordon); Whitechapel: huellas en escarlata (White Chappell, Scarlet Tracings, Iain Sinclair); Destripador (Ripper, Stefan Petrucha); y Yo, el destripador (I, Ripper, Stephen Hunter); entre otras.

Ahora bien, más allá de estas historias especulativas, Jack el destripador adquirió un protagonismo absoluto en muchas novelas de terror y relatos fantásticos. Dos de las mejores obras al respecto corresponden a Robert Bloch, colaborador de los Mitos de Cthulhu y miembro del llamado Círculo de Lovecraft.

La más conocida es La noche del destripador (Night of the Ripper), de 1984; donde el inspector Abberline investiga el caso de Jack el destripador, el cual parece moverse libremente en los círculos íntimos de la reina Victoria. Como dato curioso conviene agregar que uno de los personajes de la novela es nada menos que Arthur Conan Doyle.

La menos conocida de las dos historias de Robert Bloch sobre Jack el destripador, aunque probablemente la mejor de todas, es Sinceramente suyo: Jack el destripador (Yours Truly, Jack the Ripper); publicada en la edición de julio de 1943 de la revista pulp Weird Tales.

Aquí, Jack el destripador es descrito como un Eterno, es decir, una criatura inmemorial que debe oficiar sacrificios humanos para prolongar su participación en la inmortalidad.

También vale la pena estacar el cuento de Robert Arthur: El cuchillo (The Knife), donde el arma utilizada por Jack sigue buscando una mano que lo empuñe en pleno siglo XX.

Para cerrar este repaso, acabadamente incompleto, conviene añadir la curiosidad de que incluso Batman se ocupó de Jack el destripador.

Efectivamente, en la novela gráfica de 1989, Gotham by Gaslight, un ancestro victoriano del Caballero de la Noche persigue a Jack el destripador fuera de su jurisdicción; esta vez en las oscuras callejuelas de Nueva York.




Libros extraños y lecturas extraordinarias. I Taller de literatura gótica.


Más literatura gótica:
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Una antología de cuentos victorianos de terror.


Una antología de cuentos victorianos de terror.




Pesadillas a gas: antología de cuentos victorianos de terror (Gaslit Nightmares: An Anthology of Victorian Tales of Terror) es una colección de relatos de terror publicada originalmente en 1988.

Salvo una o dos excepciones, los cuentos de terror que integran la antología pertenecen a una segunda categoría entre los clásicos del género, aunque prácticamente todos sus autores participan de la elite de lo macabro del período victoriano.






Una antología de cuentos victorianos de terror.
Gaslit Nightmares: An Anthology of Victorian Tales of Terror.
  • En la corte del dragón (In The Court Of the Dragon, Robert W. Chambers)
  • Luella Miller (Luella Miller, Mary E. Wilkins Freeman)
  • El difunto del señor Watkins de Georgia (The Late Mr. Watkins Of Georgia, Joel Chandler Harris)
  • El fantasma en el molino (The Ghost in the Mill, Harriet Beecher Stowe)
  • El hechizo místico (The Mystic Spell, Dick Donovan)
  • El modelo fantasma (The Phantom Model, Hume Nisbet)
  • El molino embrujado (The Haunted Mill, Jerome K. Jerome)
  • El segador negro (The Black Reaper, Bernard Capes)
  • El zapatero maldito (The Accursed Cordonnier, Bernard Capes)
  • La cabeza de la serpiente (The Serpent’s Head, Lady Dilke)
  • La cosa inmortal (The Undying Thing, Barry Pain)
  • La muerte del borracho (The Drunkard’s Death, Charles Dickens)
  • La venganza de los muertos (The Vengeance Of The Dead, Robert Barr)
  • La vieja casa de Vauxhall Walk (The Old House In Vauxhall Walk, J.H. Riddell)
  • Un experimento psicológico (A Psychological Experiment, Richard Marsh)
  • Un viaje inesperado (An Unexpected Journey, J.H. Pearce)




Antologías. I Relatos góticos.


El análisis y resumen del libro: Una antología de cuentos victorianos de terror (Gaslit Nightmares: An Anthology of Victorian Tales of Terror) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Relatos victorianos de hombres lobo y licántropos


Relatos victorianos de hombres lobo y licántropos.





Terroríficas transformaciones: antología del cuento de hombres lobo de la era victoriana (Terrifying Transformations: An Anthology of Victorian Werewolf Fiction) es una colección de relatos de hombres lobo publicada en 2012.

Todos los cuentos de hombres lobo y licántropos que integran la antología pertenecen al período victoriano, más precisamente entre los años 1838 y 1896.








Antología del cuento victoriano de hombres lobo.
Anthology of Victorian Werewolf Fiction.
  • Hugo el lobo (Hugues, the Werwolf, Sutherland Menzies)
  • El lobo blanco de las montañas Hartz (The White Wolf of the Hartz Mountains, Frederick Marryat)
  • El lobo gris (The Gray-Wolf, George MacDonald)
  • La loba (The Werewolf, Clemence Housman)
  • La marca de la bestia (The Mark of the Beast, Rudyard Kipling)
  • Donde no hay nada está Dios (Where There is Nothing, There is God, William Butler Yeats)
  • El hombre lobo del pantano de Grendel (The Werewolf of the Grendelwold, F. Scarlett Potter)
  • El lobo blanco de Kostopchin (The White Wolf of Kostopchin, Gilbert Campbell)
  • El otro lado: leyenda bretona (The Other Side: A Breton Legend, Eric Stenbock)
  • Historia de un hombre lobo (A Story of a Werewolf, Catherine Crowe)
  • Horror pastoral (A Pastoral Horror, Arthur Conan Doyle)
  • Licantropía en Londres o el hombre lobo de Wilton-Crescent (Lycanthropy in London; or, The Wehr-Wolf of Wilton-Crescent, Dudley Costello)
  • Morraha (Morraha, Joseph Jacobs)
  • Wagner, el hombre lobo (Wagner, the Werewolf, George W. M. Reynolds)




Relatos de hombres lobo. I Antologías.


El análisis y resumen del libro: Antología del cuento victoriano de hombres lobo (Anthology of Victorian Werewolf Fiction) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La mujer en el siglo XIX»: Margaret Fuller.


«La mujer en el siglo XIX»: Margaret Fuller.




La mujer en el siglo XIX (Woman in the Nineteenth Century) es un interesante estudio realizado por Margaret Fuller, editora, periodista y militante por los derechos de la mujer. El libro fue publicado originalmente en julio de 1843.

La base del ensayo de Margaret Fuller parte de una premisa espiritual: el hombre heredó el gobierno del planeta cuando se convirtió en un ser elevado, es decir, cuando comprendió el amor divino. Hubo un tiempo, lejano y mitológico para nosotros, en el que el hombre estuvo plenamente conciente de ese amor. No obstante, en el aquí y ahora de Margaret Fuller -1843- la sociedad duerme un sueño de ingnorancia.

En este período mitológico, por ejemplo, encarnado en el mito de Orfeo y Euridice, los hombres gobernaban la idea del amor divino. Pronto, asegura Margaret Fuller, vendrán tiempos en los que hombres y mujeres disfruten de plena igualdad de derechos para acceder a ese amor.

La mujer del siglo XIX es un libro que examina minuciosamente el pensamiento masculino para entender el comportamiento de la mujer, sus costumbres, su ideal de amor, y principalmente su rol dentro de una sociedad atravesada por fuertes paradigmas patriarcales.

Margaret Fuller discute sobre el dinero, sobre las mujeres y el trabajo, sobre la maternidad, sobre el amor y la necesidad de una igualdad de derechos entre hombres y mujeres para que ese amor sea lícito, no solo ante los ojos de Dios, sino ante la sociedad en su conjunto. Para ello La mujer del siglo XIX realiza un extraordinario repaso por la mentalidad femenina.




La mujer en el siglo XIX.
Woman in the Nineteenth Century, Margaret Fuller.

Material relacionado:




Libros prohibidos. I Feminología.


El resumen del libro de Margaret Fuller: La mujer en el siglo XIX (Woman in the Nineteenth Century) fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«El culto a la belleza: la avant-garde victoriana»: Lynn Federle Orr; libro y análisis


«El culto a la belleza: la avant-garde victoriana»: Lynn Federle Orr; libro y análisis.




El culto de la belleza: la avant-garde victoriana (The Cult of Beauty: The Victorian Avant-Garde) es un libro de la investigadora y curadora del Fine Arts Museum de San Francisco Lynn Federle Orr, publicado en 2012.

¿Es el arte quien forja el ideal de belleza o es la propia sociedad, a través del arte, quien expresa ese ideal, haciéndolo cada vez más incalcanzable?.

El culto de la belleza no traslada hacia los inicios de este debate en el siglo XIX, donde un grupo de artistas, arquitectos y diseñadores reformularon el concepto de belleza, acaso transformándola para siempre.

Este Movimiento Estético (The Aesthetic Movement), como llegó a llamárselo, reunió a las personalidades más destacadas del arte, uniendo a los grandes románticos con los prerrafaelitas, entre ellos, Dante Gabriel Rossetti, William Morris, Edward Burne-Jones, mezclándolos con los bohemios y figuras menos conocidas pero igualmente influyentes, como James McNeill Whistler.

El culto de la belleza nos relata este momento de quiebre cultural, donde lo bello quedó establecido para todos, no ya en una pintura o un poema, sino en un arte integral que incluía, por ejemplo, el diseño y la decoración, permitiendo que esa abstracción participase de la vida cotidiana de cualquiera que pueda costearla.

En aquel tiempo, y acaso en todos, la belleza siempre fue onerosa.

El culto de la belleza examina el desarrollo de esta revolución estética y su influencia en el siglo XX.

¿Por qué algo es bello? ¿Por qué una abstracción, que de ninguna forma es universal, simula una uniformidad que glorifica lo estético?

Este libro de Lynn Federle Orr intenta responder estas preguntas, por cierto, alejadas de la filosofía de Kant, revelando que en cierto momento del siglo XIX los hombres que forjaban el arte de su tiempo decidieron vivir dentro de él, gestando de ese modo un paradigma que nos acompaña, o nos castiga, en nuestra propia era.




Libros prohibidos. I Era victoriana.


El análisis y resumen del libro de Lynn Federle Orr: El culto de la belleza: la avant-garde victoriana (The Cult of Beauty: The Victorian Avant-Garde) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La loca del desván»: Sandra Gilbert y Susan Gubar.


«La loca del desván»: Sandra Gilbert y Susan Gubar.




La loca del desván: escritoras y la imaginación literaria del siglo XIX (The Madwoman in the Attic: The Woman Writer and the Nineteenth-Century Literary Imagination) es un libro de las investigadoras Sandra Gilbert y Susan Gubar publicado en 1979.

La loca del desván de Sandra Gilbert y Susan Gubar libro examina la literatura victoriana desde una perspectiva feminista. De hecho, el título de esta magnífica investigación está inspirado en la novela de Charlotte Brontë: Jane Eyre (Jane Eyre), más precisamente en el episodio en donde Bertha Mason es encerrada en el ático por su marido.

La loca del desván estudia a las escritoras más prominentes del período victoriano: Jane Austen, Charlotte Brontë, Emily Brontë, Elizabeth Barrett Browning, Christina Rossetti, Emily Dickinson, y luego retrocede aún más en el tiempo hacia figuras de incalculable valor, como Mary Shelley.

La loca del desván de Sandra Gilbert y Susan Gubar examina la problemática de las escritoras del siglo XIX, cuyas protagonistas a menudo oscilan entre lo angelical y lo diabólico, confinando el proceso creativo a una especie de maniqueismo literario, por supuesto, forjado por una visión masculina del asunto, donde las mujeres son clasificadas como puras o impuras.

El libro se apoya en las observaciones de Virginia Woolf, quien le recomendaba a sus colegas mujeres escribir para matar el ideal ético y estético de mujer que la sociedad les había impuesto. Esta noción de la literatura como ejercicio catártico parece haber dado buenos frutos en la era victoriana; una época en donde muchas escritoras elegían publicar utilizándo seudónimos masculinos, en parte, por sugerencia de los editores, pero también para ahorrarse las miradas de soslayo y una excesiva rigurosidad de parte de la crítica.

Naturalmente, casi todas las autoras de la era victoriana pueden ser vistas como las «locas del desván», es decir, mujeres que han desoído los mandamientos sociales y se han dedicado, con mayor o menor éxito, a lo que realmente las apasionaba: la literatura.




La loca del desván.
The Madwoman in the Attic, Sandra Gilbert y Susan Gubar.

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  • https://www.academia.edu/45647431/La_loca_del_desv%C3%A1n_la_escritora_y_la_imaginaci%C3%B3n_literaria_del_siglo_XIX




Libros prohibidos. I Feminología.


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«Tess, la de los d'Urberville»: Thomas Hardy; novela y análisis.


«Tess, la de los d'Urberville»: Thomas Hardy; novela y análisis.




Tess, la de los d'Urberville: una mujer pura fielmente presentada (Tess of the d'Urbervilles: A Pure Woman Faithfully Presented) [a veces traducida como Tess d' Urberville] es una novela victoriana del escritor inglés Thomas Hardy (1840-1928), publicada en 1891.

Tess, la de los d'Urberville, una de las mejores historias de Thomas Hardy, fue una novela censurada desde su primera edición, realizada por entregas en el periódico británico The Graphic. Desde sus inicios fue duramente criticada, sobre todo por desafiar las costumbres amorosas de la época.

Thomas Hardy analiza escrupulosamente los conflictos de su tiempo, sobre todo la contraposición entre la vida rural y la vida en las grandes ciudades, las cuales generan individuos en clara oposición de intereses.

Tess, la de los d'Urberville es una obra llena de símbolos y alegorías que no siempre resultan oscuras. Por un lado nos presenta a Angel, un caprichoso hombre de clase media, y a Tess, una mujer que vive en perfecta armonía con el mundo natural. La relación entre ambos se frustra rápidamente, y tras la ausencia de Tess, Angel cae en un estado de melancolía y abatimiento en el que podemos ver las consecuencias del hombre citadino que se aleja de la naturaleza.

No obstante, no todo es tan simple cuando se trata de Thomas Hardy. Tess es, en cierta forma, una representante de lo natural, pero no de los campesinos cuya vida ha sido destruida por la revolución industrial. De hecho, es una mujer educada que ambiciona la superación social. En este sentido, Angel podría representar el idealismo liberal, incapaz de reconocer que su riqueza se construye a partir de la desigualdad social.

Pero lo realmente interesante de Tess, la de los d'Urberville es el análisis de la doble moral victoriana que cae sobre la protagonista. Tess es, en todo sentido, una buena mujer, con buenos pensamientos, deseos y anhelos. Sin embargo, su entorno [la sociedad] la desprecia luego de enterarse de que ha perdido la virginidad fuera del marco regulatorio del matrimonio.

Ahora bien, Thomas Hardy se pone claramente del lado de Tess, sin embargo, la doble moral victoriana sobre la virginidad y la pureza de la mujer es la que facilita el desarrollo del argumento.

Tess, la de los d'Urberville es una novela fuertemente relacionada con lo pagano, con lo mitológico. La propia Tess puede ser vista como una deidad telúrica, o bien como el paradigma de la mujer sacrificada en aras de un epílogo moralizante para la sociedad. La historia incluso comienza en la fiesta de la cosecha, que rápidamente nos recuerda a Perséfone. Ya en el crepúsculo de la novela nos encontramos en Stonehenge, donde Tess completa su destino de heroína justo en el templo arquetípico de lo pagano.

Según esta visión, Tess podría ser un símbolo de la naturaleza: amable, fértil y explotable; como casi todas las mujeres de aquel período que fueron presas de la doble moral reinante.

Antes de pasar directamente a la novela, conviene mencionar el legado de Tess, la de los d'Urberville. De hecho, podemos encontrar a la propia Tess en el relato de M.R. James: El grabado (The Mezzotint), así como en la novela de Margaret Atwood: Mi duquesa muerta (My Last Duchess)




Tess, la de los d'Urberville.
Tess of the d'Urbervilles, Thomas Hardy.

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  • https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/tess_de_d_urberville.pdf




Novelas de Thomas Hardy. I Novelas victorianas.


El resumen y análisis de la novela de Thomas Hardy: Tess la de los d'Urbervilles (Tess of the d'Urbervilles) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Tres hombres en un bote»: Jerome K. Jerome; novela y análisis.


«Tres hombres en un bote»: Jerome K. Jerome; novela y análisis.




Tres hombres en un bote (Three Men in a Boat) —también traducido como Tres hombres en una barca— es una novela victoriana del escritor inglés Jerome K. Jerome (1859-1927), publicada en 1889.

La novela se despega ligeramente de las inclinaciones de nuestra biblioteca por tratarse de una sátira, aunque con la objeción de que sus ironías no están completamente despegadas del absurdo y el horror.

En junio de 1888, Jerome K. Jerome se casó con Georgina Elizabeth Henrietta Stanley Marris [Ettie], apenas nueve días después de que ella se divorciara de su primer esposo. La luna de miel, rápida como las nupcias, tuvo lugar sobre el río Támesis. De aquella experienia Jerome K. Jerome extrajo su obra más determinante: Tres hombres en un bote.

En la historia, su esposa fue reemplazada por los amigos de Jerome K. Jerome: George Wingrave [George] y Carl Hentschel [Harris]. Esta sustitución le permitió elaborar situaciones maravillosamente absurdas, que sin embargo también se vinculan directamente con la historia del Támesis. La popularidad de Tres hombres en un bote fue inmediata, y continúa hasta nuestros días. En sus primeros veinte años vendió más de un millón de copias alrededor del mundo, una cifra descomunal para la época.

En éxito de Tres hombres en un bote le permitió a Jerome K. Jerome dedicarse por completo a la literatura, aunque nunca con la popularidad de aquella. En 1892 venció nada menos que a Rudyard Kipling en la carrera por ser el editor en jefe de The Idler, publicación que estimulaba la pereza y el ocio como elementos esenciales de la vida moderna.




Tres hombres en un bote.
Three Men in a Boat, Jerome K. Jerome (1859-1927)

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  • https://www.suneo.mx/literatura/subidas/Jerome%20K.%20Jerome%20Tres%20hombres%20en%20una%20barca.pdf




Novelas góticas. I Novelas de Jerome K. Jerome.


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Relatos de mujeres diabólicas


Relatos de mujeres diabólicas.




Hoy compartimos otra estupenda colección de relatos de terror centrada en nuestras admiradas escritoras victorianas: Las Señoras del mal: antología de historias sobrenaturales de damas victorianas (The Gentlewomen Of Evil: An Anthology Of Rare Supernatural Stories From The Pens Of Victorian Ladies), editada por Peter Haining y publicada originalmente en 1967.






Las Señoras del mal.
The Gentlewomen Of Evil.




Antologías. I Relatos de terror.


El análisis y resumen del libro: Las Señoras del mal: antología de historias sobrenaturales de damas victorianas (The Gentlewomen Of Evil: An Anthology Of Rare Supernatural Stories From The Pens Of Victorian Ladies) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

11 cuentos de terror de escritoras victorianas


11 cuentos de terror de escritoras victorianas.




Otra interesante antología de terror lanzada en 2009, con material inédito en nuestra lengua, es: El género más oscuro: cuentos sobrenaturales y macabros de escritoras victorianas (The Darker Sex: Tales of the Supernatural and the Macabre by Victorian Women Writers), donde se reúnen las más notables escritoras victorianas y su vigorosa fascinación por el horror.






El género más oscuro: cuentos sobrenaturales y macabros de escritoras victorianas.
The Darker Sex: Tales of the Supernatural and the Macabre by Victorian Women Writers.




Antologías. I Relatos góticos.


El artículo: 11 cuentos de terror de escritoras victorianas fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«El Escarabajo»: Richard Marsh; novela y análisis.


«El Escarabajo»: Richard Marsh; novela y análisis.




El Escarabajo: un misterio (The Beetle: A Mystery) es una novela gótica del escritor inglés Richard Marsh, publicada en 1897.

El Escarabajo se convirtió rápidamente en el primer éxito comercial de Richard Marsh, hecho destacable si tenemos en cuenta que fue publicado el mismo año que la novela de vampiros de Bram Stoker: Drácula (Dracula).

El Escarabajo de Richard Marsh narra la historia de una ominosa figura oriental que persigue a un político británico en las calles de Londres, donde provoca verdaderos estragos gracias a sus poderes hipnóticos y una cualidad insólita para la metamorfosis física, adoptando, en general, la forma de un coleóptero descomunal. La novela se desarrolla desde el punto de vista de varios personajes, herramienta inefable de las novelas victorianas, logrando, sobre todo, intensificar el misterio y retrasar la resolusión de la historia.

El Escarabajo de Richard Marsh fue escasamente traducido al español, de modo que les dejamos apenas unos capítulos de la novela, con la intención continuar la pesquisa en las bateas de alguna biblioteca especializada.




El Escarabajo.
The Beetle, Richard Marsh (1897-1915)

"Ni un cuarto vació". eso dijo tirand la puerta en mi cara. Este fue el golpe final. Por haber pasado todo el día buscando trabajo; por haber rogado por un trabajo que me diera el suficiente dinero para comprar un poco de comida; acaso eso era malo. Pero enfermo del corazón, deprimido de mi mente y mi cuerpo, cansado y fatigado por haber sido obligado a ese orgullo, debí haber dejado el orgullo atrás , y haber pedido, sin dinero, sin hogar, y sin la casa. El vagabundo que de verdad era, solicitando en vano alojanmiento en una sala ocasional !Acaso era malo, muy malo, ¿que malo podía ser?.

Miré fijamente, tontamente, en la puerta el que justo habían golpeado en mi Cara. Yo apenas podría creer que eso era posible. Yo apenas esperado para figurar como un vagabundo; pero, suponiéndolo Concebible que podría hacerme un vagabundo, que debería ser rechazado La admisión a aquella morada de toda la ignominia, la sala del vagabundo, No han logrado una profundidad de miseria del cual nunca hasta en pesadillas Yo había soñado. Como estaba de pie maravillado con lo que debía hacer el hombre se sentó en curvado cerca a mí en la sombra de la pared no vas permitir todavía hay.

¿Dijo estaba lleno?

Eso era una mentira manejable- ellos siempre dicen que esta lleno. Ellos quieren conservar el numero bajo. Estuve mirando por el rodillo del ojo a este hombre. Su cara se veía preocupada, sus manos estaban dentro de sus bolsillos, su ropa era vieja y su tono ronco. Te refieres a que dijo que estaba lleno sin estarlo, que ellos no me dejaron en ese cuarto. Eso es no es broma. Pero si hay estaba el cuarto no me dejarían entrar. Claro que lo harían y créeme si fueras tu, yo lo dejaría créeme que lo haría.

El se rompió en un partido de vóleibol. Pero que hago. Por que dales otra alternativa déjales ver que tus no estas bromeando. Yo dudo después actúan con su consejo por segunda vez yo toco la campana. La puerta estaba abierta y quien anterior mente habría respondido a mis llamados estaba con la puerta abierta el había estado hablado con los guardias para defenderse no me había avisado.

Que aquí otra ves! Cual es tu juego?

Piensas que no he echo nada mejor que esperar desde que tu me lo dijiste. Quiero admitirlo. Después no lo vas a admitir. Quiero ver a alguien con autoridad. Nunca has visto a alguien con autoridad. Quiero ver a alguien superior a ti, quiero ver al máster. No lo veras. Él cerró la puerta para, pero prepárate para poner las manos a la obra confió que tengo un pie lo suficientemente adentro para prevenir que le disparen, continuo dirigiendolo.

Estas seguro que esta lleno. Lleno dos horas antes. ¿Pero que voy ha hacer?. No se que vas ha hacer. ¿Que es lo mas cerca a la casa de trabajo?. 'Kensington'.

Prontamente abrirán la puerta como el me respondió poniendo fuera su brazo el confía en mi seguridad antes yo debía recobrar la puerta que estaba serrada el hombre mal vestido había continuado viendo la escena ahora el habla. Es un tipo agradable ¿no? Es solo uno de los pobres- el tiene algún derecho de actuar como uno de los oficiales. Yo ya le dijo que habían algunos pobres con mas don de gente que los oficiales un largo vistazo ellos piensas que ellos son los dueños de la casa, creen que los son, oh eso es un mundo correcto, eso es. El se calmo. Yo dude, por algún tiempo había estado suscrito a una lluvia en el aire. Ahora estaba comenzando a caer en una llovizna. Esto solo necesita va un poco de mi ambiente, mi compañero estaba mirándome con un poco de curiosidad.

No conseguiste dinero. No lo necesario. Es esto muy difícil. Es la primera ves que lo hago en una forma casual no se ve como si fuera conseguirlo ahora, yo pensé que tu te veías un poco fresco que vas ha hacer. Que tan lejos es Kensington.

Trabajar nosotros, más o menos tres millas pero si fuera tu yo trataría hasta St Georges.

¿Dónde es eso?

En la calle fulham. Kensington's es solo un pequeño lugar ellos estarán bien allá, y eso siempre esta lleno y con las puertas abiertas, ¿algunas ves has ido a St Georges? El estaba cayado. Yo tome sus palabras en mi mente sintiendo un pequeño descanso para tratar en otro lado. En ese monto el empezó de nuevo. E viajado desde esta indicación- yo he vagabundeado todo el dia -, y todo el camino como camina, yo he registrado minuciosamente a los Ammersmith, yo dijo, - y ahora yo tengo un nuevo abrigo desde esto, esto ha sido un buen país, eso es ,- yo siempre deseo- el alma en el que barre dentro – el mar, yo lo creo! Pero no voy a ir lejos- yo he dormido en Ammersmith o yo sabré la razón porque. Como vas a manejar eso, ¿tienes algún dinero? Que si tengo algún dinero, por dios – yo veo que piensas que lo tenia – yo sueno como si pensara que lo tuviera pero no lo tengo ahora lo conseguiré en estos seis meses.

Como vas ha hacer para conseguir una cama entonces?

O lo voy hacer pero ¿Por qué en este sentido?. El levanto dos piedras una en cada mano, la de su izquierda la tiro al vidrio que estaba detrás de la puerta de la guardia, el estrelle al tirarla la lámpara en medio, así es como voy a conseguir una cama. La puerta estaba abierta y la llovizna había reaparecido, el disparo como si se perdiera por nosotros en la oscuridad. Quien hizo eso. - y si tu quieres tu puede hacerlo de nuevo eso depende si tu vista es buena. Antes de que alguien pudiera interferir el había arrojado la piedra de su mano derecha en otra dirección. Yo sentí que era tiempo de irme. El estaba ganándose una noche de arrastro del resto que no estaba dispuesto a pagar. Cuando me fui dos o tres personas aparecieron en la escena y el hombre mal vestido estaba en desacuerdo con la franqueza que en este sentido había dejado un poco de deseo. Yo seguí desinformado. Pero no se había ido lejos antes de que yo decidiera que yo debía haber dejado mi fortuna en el desdichado lugar, y un accidente con la ventana. Además mas que eso mi pie se doblo como todo pero no iba a volver ha hacer esto.

Aun mas miserable la noche fuera de la puerta de la excursión podía duramente estar buscando, la lluvia era como un tropiezo y no era lo único que se veía en el cielo pero estaba mirando para ver esto en una pequeña distancia desde cualquier dirección, el vecindario esta mal iluminado, yo era extraño, yo había venido por Hammersmith como ultimo recurso, esto se veía para mi como si hubiera encontrado alguna ocupación que permitiera que mi cuerpo y mi alma estuvieran juntas en cualquier parte de Londres, y que ahora únicamente estaba dejando a Hammersmith incluso en la casa de trabajo no me iba a dejar.

Retratando desde el inhospitable portal de la guardia yo había estado tomando en primera vuelta a la izquierda – y por el momento había estado feliz de hacerlo. En la oscuridad y con la lluvia, el lugar donde había estado apareciendo infinitamente. Yo me veía como dejando la civilización detrás mío. El camino no estaba pavimentado, la carretera como si nunca hubiera sido echa apropiadamente. Las casas eran más o menos alejadas. Todo lo que yo encontré con la imperfección de la luz me hizo sentir solo.

Yo supuse que eran entre las 11 y media noche, no me había rendido por no haber conseguido trabajo y las tiendas estaban cerradas y en Hammersmith esa noche en algún momento no habían cerrado temprano después yo encontré un lugar desalojado esto era solo por el miedo que yo había adquirido de gastar la noche al aire libre son comida, cuando la amaneció yo debía haber estar cansado. Preparado para nada eso yo lo veía en la noche con la libertad. Esto era realmente feo para quien me llevaba frente a la puerta de la casa de trabajo, era miércoles. Desde el domingo en la noche nada previsible había pasado mis labios pedían agua de las fuentes publicas – con la excepción de un pesado de pan que un hombre me había dado a quien yo encontré en la raíz de un árbol en el parque de Holanda. Tres días yo había estado andando prácticamente todo el tiempo en mis pies parecía que yo iba hambriento hasta la mañana que iba colapsar había llegado el final todavía en ese extraño e inhabitable lugar donde no podía conseguir comida a esa hora de la noche ¿y como?.

No sabía que tan lejos iba a ir. Con cada yarda que caminaba mis pies se cansaban más estaba moribundo dentro y fuera no tenia y ni la fortaleza ni el coraje. Y todo era tenebroso yo pensaba que debía haber mas ruido, tenia cerca unas cosas. Si solo la muerte hubiera venido a mi rápido y doloroso que tan cierto era, amigo. Yo debí haber pensado en eso, era la agonía de morir pulgada por pulgada lo cual era muy duro. Eso era algunos minutos antes de poder recogerme lo suficiente para con un dibujo desde uno de los soportes y empezar a refrescarme. Yo empecé a andar por la carretera. Desde la parte trasera del estado, por unos segundos yo recordé donde estaba, un poco dispuesto a dejar las cosas así, acepto que fue bueno que dios me mandara y me pusiera esa noche justo hay, una larga noche, cada minuto paso como una eternidad. El cielo sabia que yo me veía a solo diez millas cuando venia hacia a mi la guía yo la tome era el comienzo de la agonía del hambre, pero yo estaba en contra de esto, justo hay alado del camino. Sin eso yo debí haber caído. El ataque apareció a las ultimas horas, supuse que eran solo segundos, pero cuando volví a mi mismo parecía que todo hubiera sido un sueño, un sueño con extremo dolor, exclame duramente.

Por un pedazo de pan yo no iba a hacer esto. Me mire un poco desaseado, como yo había echo esto desde la primera vez entonces fui consiente que cerca a mi estaba la casa, no era un larga era un de esas llamadas villas que en primavera atraía las multitudes de Londres, y que era rentada por 25 a 40 euros al año. En la lejanía podía ver, con el imperfecto de la luz que no habían otra construcción, a 20 o 30 yardas desde el lugar, habían 3 ventanas en una tienda de lata, al lado de esto había un cuadro muy cerca, el hall de la puerta estaba a mi derecha. La casa era tan cerca a la carretera pública que sobre la pared yo podía haber tocado una de las ventanas en el piso mas bajo. Habían dos de echas. Una de echas era inclinada y estaba abierta, al fondo en el centro parecían que hubieran seis pulgadas.


Capítulo II.
Dentro.

Me di cuenta, y, para hablar mentalmente retrate todos los pequeños detalles de la casa del frente de donde yo estaba parado con casi una natural percepción. Un momento antes, el mundo se mostro frente a mis ojos. No vi nada. Ahora lo veo todo con claridad de cuando yo estaba allí en shock. Sobre todo vi la ventana abierta. Empecé conscientemente como si yo lo hubiera echo, de una forma curiosa respire. Estaba muy cerca a mí, muy cerca. Yo tenia pero al estrechar la mano para verificar sobre la abertura. De primeras dentro, mi mano estaba a punto de secarse. Como estaba lloviendo afuera. Mi ropa estaba húmeda, yo estaba empapado por el cielo. Y cada segundo parecía llover más duro. Mis dientes estaban titilando, Y mis huesos estaban congelados.

Y dentro la ventana estaba abierta, debía estarlo, estaba empapado.

No se veía ni una sola alma, no había ningún humano en algún lugar cerca, yo no escuchaba ningún sonido, estaba solo en medio de esa noche oscura todas las creatura de dios estaban escondidas en el cielo que no se abría, no había nadie que se viera alrededor nada importaba, necesitaba miedo y no pánico, mientras tanto la casa estaba vacía, probablemente era mi plan, que alguien tocara la puerta para llamar la atención de los demás por la ventana abierta, lo ultimo que podía hacer era acatar mis planes pero supuestamente el lugar estaba vacío por lo que seria lógico que tocaran, no había posibilidad, de pronto en el vecindario no peleaba por nada y de pronto la gente estaba en casa y yo asustado. Yo había aprendido en la escuela que el mundo es ingrato para haber causado que la ventana estuviera cerrada la mencionada ventana, la conveniente ventana, y no todo iba bien después de esto, pero todavía sentía pena esperanza, hambre afuera en el frio y la lluvia, ¡mejor nada que esto nada ¡, en esta situación era demasiada tarde yo solo debía a decirme a mi mismo que debería comportarme de una buena manera, debería estar seguro.

Sabiendo sobre la pared baja encontré que debería ser muy fácil poner mi mano dentro del cuarto. Que caliente estaba allí podía sentir la diferencia de la temperatura en mis uñas rápidamente, me pare sobre la pared y justo allí estaba el cuarto cómodo, entre la ventana y la pared, con los pies sentía el piso como si fuera sementó, me detuve y trate de abrirla no puede ver nada estaba muy oscuro adentro el blindaje se veía arriba, me parecía increíble que alguien viviera en esta casa y estuviera durmiendo dejando la ventana abierta. Yo puse mi oreja en el marco, todavía cavia duda de que el lugar estuviera vacio. Decidí empujar la ventana par haber dentro era re confortable, si alguien me encontraba en el acto después había tiempo para describir las circunstancias. Y para explicar como llegue al punto de cómo desactive la alarma, solo debía ser cuidadoso, en este momento el clima podría ayudarme.

No había ni un pedacito esto realmente estaba ocurriendo el silencio que se sentía era aterrador de echo tan lejos como se fuera no solo un sonido me iba a asustar, después sin hacer ruido entre al cuarto, pero no fui lejos, no podía ver nada, ninguna cosa, todo lo que puede decir en la habitación podía ser una casa desamoblada se de porque estaba en una casa vacía, en la casa no había nada que me digiera lo contrario ¿Qué debía hacer?. Si la casa estaba vacía, en gran parte para mi había dicho que hubiera sido cuestión de moral sino era legal bien para hacerlo valer, quien con Corazón podía negarme, difícilmente el mas puntilloso terrateniente orando por mi segué moviendo mis piernas dentro del cuarto.

En el momento en el que hice esto empecé a tomar conciencian que en cualquier momento el cuarto no estaba completamente desamoblado. El piso era de tapete, yo había puesto mis pies en buenos tapetes en mis tiempos pero nunca en unos de estos, lo que me recordó en algún momento haber estado en el parque Richmond, en este mis pies se sentían seguros, por mi pobre viaje mis pies no se veían lujosos, nunca se sabia el camino, ¿podría yo estar acertado en esto?, o ¿podría estar alucinando?, bote mi ropa al piso y la deje en el tapete para después dormir, pero estaba muy hambriento, ¡entonces si alguien vivía allí no iba a tener comida!.

Me moví un paso al lado tocando con mis manos cuando sentí que tocaba como un árbol con mis pies sin encontrar algún obstáculo, empecé a desear no encontrar nada en la casa cuando pasara, que no hubiera forzado la ventana, estaría seguro afuera nuevamente. Empecé a pensar de la seguridad de algo en la habitación, no había nada, que me convenciera de pronto había cosas sobrenaturales allí, pero sin embargo yo sabia que había algo. Era mas que una horrible corazonada lo que yo estaba sintiendo, en todo momento me sentía observado. Lo que era con migo no se lo puedo decir, nunca pude adivinar, era algo en mi organización menta que había sido usurpado podía ser un parálisis parecía un niño usando el lenguaje pero estaba sobreprotegido hablando afuera prácticamente con mi ultimo contador, y en ese instante sin reclusión sentía una curiosa sensación que nunca antes había sentido, una sensación de pánico y susto estaba de pie y voltio, no hice ningún movimiento aparte de mi respiración asustada, sentía un presencia malvada que se me acercaba.

No sabia cuanto tiempo iba a estar allí de pie. Pero ciertamente era un espacio de tiempo considerable, no me moví ni un grado no escuchaba nada y nada pasaba, hacia un esfuerzo por verme como un buen hombre sabia que en algún momento iba ser necesario y después me preguntaba a mi mismo que por que estaba asustado ¿que podía haber en el cuarto para hacerme sentir todo esto?, Lo que fuera era seguro que estaría como yo por mi vulgar entrada desde que entre había la probabilidad de que habría alguien allí, en este momento yo me sentí vulnerable. Tuve que poner lo mejor de mi para que la presión bajara y mantener mucho coraje para tener mi cabeza en los hombres, y en ese momento me voltee de nuevo para salvar mi alma no podía decir nada pero estaba perdido, mi corazón palpitaba en el fondo de mi pecho, podía oírlo latir fuerte, estaba temblando del susto, sentía mucho terror empecé a ver frente a mis ojos como empezaba a surgir una luz que sin razón aumentaba mis nervios, mis oídos empezaron a taparse por la tención y el susto.

Algo se movió. Se escucho un sonido ligero, que apenas puede escuchar. Buscaba de donde venia ese sonido mire a delante mío y se veían dos haces de luz, no los había visto antes pero ahora estaban allí parecían ojos de gato, pero yo sabia que eran esos ojos y sabia que no eran de gato, pero no sabia que eran me dio susto pensarlo. Estos venían hacia a mi, la criatura con estos ojos se acercaba, eran tan intensos mis deseo por volar que hubiera preferido morir hay parado pero no pude controlarme mi cuerpo se movida como si yo no lo controlara los ojos venían hacia mi, en un momento como a dos y tres pasos pero de repente se produjo un sonido como si en el piso. Los ojos desaparecían y reaparecían pocas después más o menos a seis pulgadas del suelo y de nuevo venia.

Por esto creía que la cría que tenia los ojos era pequeña por que no obedecer a mi instinto de huir de ella?, simplemente no podía debe ser el estrés y las privaciones que había tenido y que incluso todavía sentía tiene que ver mucho con mi comportamiento en ese omento por lo que sentí todo lo que estaba pasando. Generalmente creo que mi espíritu es como el de un hombre común, que cuando estaba sumido en las aguas del resentimiento y la humillación era obligado a hacer una acción que en sus momentos mas felices se había considerado incapaz de hacer. Poco a poco los ojos venían muy lentamente moviéndose de un lado a otro como si su dueño caminara torcido, nunca había sentido algo como lo que estaba sintiendo quería escapar ni siquiera por un instante deje de mirarlos hasta que llego a mis pies sin detenerse en un momento lo sentí en mi bota y yo seguía asustado y con nauseas me quede parado, me di cuenta que la creatura empezaba a subir por mi cuerpo, pero incluso así yo no pude decirle nada esto me estaba trepando mas fácil era de forma horizontal, perpendicular a mi, pensaba que era un araña gigante, la araña de las pesadillas un monstro concebido de una visión horrorosa, este hacia una suave presión contra mi ropa, y se agarraba a ella fuertemente, sentía la presión de cada uno de sus pasos, sentía como si la creatura me abrasaba cada vez que se pegaba y despegaba desplazándose sobre mi.

Subía y subía hasta que llego a mi espalda y avanzaba hacia mi ombligo, la impotencia que estaba sintiendo en este m omento me hacia sentir invadido, creo que era parte de mi agonía, me sentía desamparado como si estuviera en un horrible sueño, yo entendía así que me sacudí fuertemente para que la creatura cayera pero no podía mover todos los músculos del susto. Como la criatura de los ojos comenzó a tocar la parte mas pequeña de las lámparas que positivamente emiten rayos de luz, por sus rayos comencé a percibí lo débil que era su cuerpo, parecía mas grande que lo que yo pensaba, ni el cuerpo ni el organismo era floreciente, como de un color amarillo, que lumbrada en la oscuridad, aunque todavía podía ser un animal de la familia de las arañas, algún miembro monstruoso de que yo nunca había leído esto era difícil como algo tan ligero ejercía tanta presión, que lo hacia adherirse a mis piernas, podía sentir que se pegaba, su peso aumentaba cada ves que iba mas arriba mientras que se acercaba yo sentí un olor muy feo y cuando se acercó a mi cara este olor era insoportable

Cuando estaba en mi pecho empecé a sentir un incomodo movimiento como si cada ves que respirara su cuerpo se pusiera mas pesado, sus piernas tocaron mi piel en la base de mi cuello y se pegaron a el ¿será que lo podre olvidar?, lo tengo frecuentemente en mis sueños mientras este estaba allí se veía como si sus piernas estuvieran delante de el, caminaba con lentitud hacia mi cuello con una lentitud misteriosa un cuarto de pulgada a la vez. Su peso causa sobre los músculos de mi espalda llego a mi quijada y toco mis labios y yo seguía allí parado mientras recorría mi cara con su cuerpo y su mal olor, abrazándome con su multitud de piernas, el horror de esto me enloquecía, estaba conmovido del susto por lo que tire a la creatura lo tire al piso, chichaba como si estuviera perdiendo parte de su espíritu hasta llegar a la ventana hasta que moví mi pie, había un obstáculo por lo que caí de cabeza al suelo.

Me levanta rápidamente y con lluvia o sin lluvia quería salir de ese cuarto, todavía tenia mi mano hay, entonces a pesar de mi hambre y de mi ropa, deje que me dejaran (...) cuando alguien atrás mío prendió la luz


Capítulo III.
El hombre en la cama.

La luz que me llego fue sorprendente. Causando en un momento de comprobar, a partir de la cual se me acaba de recuperación cuando una voz dijo, 'quédese quieto! "

Hubo una calidad en la voz que no puedo describir. No sólo un acento de mando, sino un algo malicioso. Es un poco incierto, aunque si es un hombre el que habla no podría haberlo dicho positivamente, pero no he tenido una duda que se trataba de un extranjero. Es la voz más desagradable que había oído, y que había en mí el más desagradable efecto; para cuando dijo, 'quédese quieto! “Me quede quieto. Es como si no pudiera hacer otra cosa.

"Voltéate!"

Me volteé mecánicamente. Esa pasividad es peor que indigna, yo sabía que todo bien. E resentido con rabia. Pero en esa habitación, en esa presencia, Yo estaba muy nervioso. Cuando me voltee vi a alguien en la cama. A la cabeza de la cama es una plataforma. Sobre la plataforma fue una pequeña luz que reflejo la más brillante luz que nunca había visto.la vi plena en los ojos, después de haber en mí tal efecto que genero en unos segundos, no pude ver nada. A largo de toda la extraña entrevista que no puedo afirmar que he visto con claridad, el rayo de luz me dejo ciego. Sin embargo, después de un intervalo de tiempo, me hizo ver algo, y lo que hice ver lo que tenía y no han dejado de verse.

Vi a alguien delante de mí acostado en una cama. No podía a la vez decidir si se trataba de un hombre o una mujer. De hecho al principio yo dudaba si se tratara de algo humano. Pero, después, yo sabía que se trataba de un hombre, por esta razón, si no para otros, que era imposible esa criatura podría ser femenino. La pijama se le había subido y sólo vi su cabeza. Él sentar a su lado izquierdo, su cabeza descansando sobre su mano izquierda; inmóvil, el me miro a mí como si él trató de leer mi alma. Pero de verdad, creo que la leyó. Su edad no he podido adivinar, por ejemplo una mirada de edad que nunca había imaginado. Si hubiera afirmado que él había estado viviendo a través de los tiempos, se han visto obligados a admitir que, al menos, aguarda. Y, sin embargo, me sentía que era muy dentro del rango de posibilidad de que él no era mayor que yo, - había una vitalidad en sus ojos que era sorprendente. Tal vez habría sido que había sufrido una terrible enfermedad, y es lo que había hecho él para que se viera sobrenatural.

No ha habido ni un pelo en la cara o la cabeza, pero, para compensar, la piel, que es de un color amarillo, fue una impresionante masa de arrugas. El cráneo, y, de hecho, todo el cráneo, era tan pequeña como para ser algún animal. La nariz, por otra parte, es anormalmente grande, por lo tanto extravagantes son sus dimensiones, por lo que su forma peculiar, que se asemejaba el pico de algunas aves de rapiña. Una característica de la cara es que, prácticamente, tenía cortada la boca. La boca, con sus labios, entró inmediatamente debajo de la nariz y la barbilla, a todos los efectos. Esta deformidad - por la ausencia de barbilla ascendió a que - es que la cara parecía algo no humano, - y los ojos. Una característica del hombre eran sus ojos, que, a largo existe, me pareció sorprendente los ojos.

Sus ojos corridos, literalmente, en toda la parte superior de su rostro, y la columna de la nariz parecía el filo de una navaja. Eran de largo, y que esperaba de estrechas ventanas, y que parecía tener luz interna, ya que brilló con luces como con un faro en la casa. Escape de ellos, mientras que, como he tratado de reunirse con ellos, es como si yo no supiera nada. Nunca antes había sentido lo que sentí con esos ojos. Ellos me encadenado, desvalidos, hechizo determinado. Sentí que podía hacer conmigo lo que quisieran, y lo hicieron. Su mirada era inquebrantable, y sin parpadear; este hombre podría haberme mirado a mí durante horas y nunca hubiera parpadeado.

Fue él, el que rompió el silencio. Yo estaba sin palabras.

"Cierra la ventana '. Hice como él me mando. "Tirar abajo el ciego". obedecidas. "Vuelta de nuevo." Yo estaba todavía obedeciendo"."¿Cuál es su nombre? "

Entonces me habla, - para responder a él. Hubo esta extraña cosa acerca de las palabras pronunciadas, que vino de mí, no en respuesta a mi fuerza de voluntad, sino en respuesta a su pregunta. No es que yo quisiera hablar, sino que fue él. Lo que él ha querido que yo debería decir, he dicho. Sólo eso y nada más. Por el momento he dejado de ser un hombre, mi hombría se perdió en su voz. Yo estaba en pánico, un ejemplo de la obediencia pasiva que yo tenia.

'Robert Holt. " "¿Qué es usted?" 'Un empleado '. 'Usted se ve como si fuera un empleado. Hubo una llama de desprecio en su voz que me quemaba incluso, entonces. «¿Qué tipo de empleado es usted?" 'Yo soy de una situación ". 'Usted se ve como si estuviera fuera de una situación”. Una vez más el desprecio. '¿Es usted el tipo de empleado que es siempre de una situación? Usted es un ladrón ". 'Yo no soy un ladrón. " "¿Empleados de venir a través de la ventana?" Yo estaba todavía, el no debía limitarme a mi a hablar. «¿Por qué ha llegado a través de la ventana?" "Debido a que estaba abierto '. 'Así - ¿siempre a través de una ventana que está abierta? “ 'No' 'Entonces ¿por qué a través de esto? " "Porque yo estaba mojado, con hambre y cansado '. Las palabras vinieron de mí como si hubiera arrastrado uno por uno, - que, de hecho, lo hizo. '¿a esta casa? “ 'No' "¿El dinero?" 'No' "¿Amigos?" 'No' 'Entonces ¿qué clase de un empleado es usted? "

Yo no respondió a lo que él me decía, - yo no sabía lo que decir de mí. Yo era la víctima de la mala suerte, nada más. Infortunio me he ido a la desgracia. La firma de quien había sido empleado durante años en suspensión de pagos. Obtuve una situación con uno de sus acreedores, a menor salario. Ellos redujeron su personal, lo que me extraño. Después de un intervalo, obtuvo una contratación temporal, la ocasión que requería mis servicios pasó, y yo con él. Después de otro, y un largo intervalo de tiempo, me encontró de nuevo empleo temporal, el pago para el cual no es más que una miseria. Cuando era lo más que he podido encontrar. Eso fue hace nueve meses, y desde entonces no había ganado un centavo. Es tan fácil de hacer el mal, cuando usted está vagabundeando, y están viviendo en su la calle con la misma ropa.

Tuve que caminar todo Londres en busca de trabajo, - el trabajo de cualquier tipo habría sido bienvenido, siempre y cuando se me han permitido mantener el cuerpo y el alma juntos. Y yo había rogado en vano. Ahora me ha sido denegada la admisión como un hallazgo casual, - la forma fácil es la bajada! Pero yo no le dijo al hombre tumbado en la cama todo esto. Él no desea escuchar, - había cosas que he dicho sin querer. Puede ser que leyó mi historia sin decir lo que pensaba, es concebible. Sus ojos tenían poderes de penetración que eran peculiar de ellos. Lo sabía.

'Desnúdate'

Cuando ella hablo de nuevo lo que el dijo, en esos tonos en que se había referido antes. Obedeciendo, mal vestidos caída de todos modos a la palabra. Una mirada vino en su cara, como yo estaba desnuda delante de él, que, si se entiende por una sonrisa, es un indicio de la sonrisa, y que me llena con una sensación de repulsión. La piel blanca que tenia, el detenido, me devora con sus miradas, entonces continuo. Vuelve a alacena, se encuentra un montón de comida; comer de el.

Fui a un armario que estaba en un rincón de la habitación, sus ojos después de mí, como me mudé. Se llena de ropa, - prendas de vestir que podrían haber formado las existencias en el comercio de un costurero cuya especialidad es proporcionar vestuario para mucha gente. Un largo manto oscuro colgado en una clavija. Mi mano se desplazó hacia él, aparentemente por su propia voluntad. He puesto su amplio pliegue en mis pies.

'En el otro armario encontrará carne, y pan y vino. Cosas de Comer y beber’.

En el lado opuesto de la habitación, cerca de la cabeza de su cama, hubo un segundo armario. En este sentido, a un estante, he encontrado lo que parecía presionado el sector de la carne, varios pasteles redondos de lo probado como pan de centeno, y algunos delgado, agrio vino, en un cubiertas de paja frasco. Pero yo no estaba de humor para criticar; con mucha hambre, al igual que algunos hambrientos lobos, viendo que yo, en silencio todo el tiempo. Cuando me había hecho, que fue cuando yo había comido y bebido tanto como he podido celebrar, regresó su cara y soltó su sonrisa.

"Me gustaría que me podía comer y beber como el que si tenia este lujo! - Coloque de nuevo lo que queda’.- que parece un esfuerzo innecesario, hubo tan poco para poner. "Mira me en la cara."

Le miré a la cara, - y de inmediato se convirtió en conciencia, como lo he hecho, de que algo estaba pasando de mí, - la capacidad, por así decirlo, para ser yo mismo. Sus ojos crecieron más y más grandes, hasta que parecía llenar todo el espacio - hasta que se perdido en su inmensidad. Cogió su parte, dejando algo para mí, no sé qué, a su paso por el aire - cortar el sólido terreno de debajo de mis pies, por lo que caí de cabeza al suelo. Cuando caí, me sentía como un árbol. Y la luz se apago.

Capítulo IV.
Una solitaria vigilia.

Yo sabia que la luz salió para el menos singular, ni las partes menos inquietantes de mi condición era el hecho de saber y entender nunca perdí el conocimiento ni una vez durante las largas horas que siguieron .yo era consiente de la lámpara y el negro de la oscuridad que había he escuchado el sonido de un robo como si el hombre en la cama fuera la solución. durante toda esta interminable noche me quede, mi cerebro despierto, mi cuerpo muerto y esperando ¿que me había ocurrido? que probablemente llevaba algunas de las evidencias extremas de la muerte de mi instinto, me dijo --yo sabia que lo hizo aunque paradójico que pueda parecer, me sentía muerto como en los montes de especulación, yo estaba imaginando el como se sentía pero estaba inseguro de sus sentimientos, continuamente me preguntaba mi mismo si podría estar muerto, ¿mi cuerpo muerto y el cerebro? solo dios sabe, pero entonces, la agonía del pensamiento,

Las horas pasaron lentamente y el silencio era eterno solo los sonidos del trafico, pasos deprisa --la vida es el auge del mañana-- afuera de la ventana estaban los gorriones cantando, el gato maullando y el perro ladrando había una nata de leche y al llegar la luz aumento cada instante. Todavía llovía y ahora de nuevo ahora y de nuevo el golpeteo contra el panel, el viento tuvo que haber pasado porque por primera vez vino en una repentina el sonido de un reloj que muestra la hora, siete. Luego con el intervalo de toda la vida entre cada hora.

Hasta el momento en la misma habitación no se había producido ningún sonido. Cuando marcaron las 10 vino el ruido de un robo desde la dirección de la cama. Pies a intensificarse el uso de la palabra, avanzar hacia donde yo estaba es por eso actualmente percibe una cifra, mira las prendas de vestir de color, estaba de pie a mi lado mirandome.se encorvado y arrodillado lo único que me cubría un ordinario trapo sobre mi así que me senté en mi desnudez, me miro desde allí como si hubiera sido alguna bestia listo para el carnicero de la tienda y el se puso adelante mío. Entonces, si ya estaba muerto o vivía me dijo que esto no puede ser humano --nada parecido a esto debe ser imagen de dios me puso los dedos en mi mejilla, se los empuje a mi boca me toco mirándome los ojos cerré mis parpados, y sentí la gracia de sus labios presionando los míos.

A continuación esta parodia de hombría rescandese sus pies y dijo que si haciendo uso de la palabra ni yo ni a si mismo que no pudo decir.

-muerto -muerto- tan bueno como muerto, y mejor vamos a tener un enterrado.

El se aparto de mi sentí una puerta abrir y cerrar y sabia que el se había ido. El ha seguido a lo largo del día yo no tenia conocimiento real de su expedición que lo hizo acabar en la calle pero debo haberlo hecho porque la casa parecía estar sola que ha sido de la criatura de anoche, mi peor temor fue que había dejado detrás de el en la habitación conmigo, que sea, como una especie de perro guardián. Pero como los minutos y las horas pasaron y todavía no hay señal de sonido o cualquier cosa de la vida, llegue a la conclusión de que, si la cosa estaba allí es posiblemente como desvalido como yo y que durante la ausencia del propietario yo no tenía nada que temer de su atención demasiado apremiante.

Que con la excepción de mi mismo la casa se celebro nada humano yo tuve un fuerte presentimiento de prueba mas de una vez en el transcurso del día. Varias veces, tanto en la mañana y la tarde las personas sin tratado o sin motivo de atraer la atención de quien estaba dentro. Lo vehículos probablemente comerciantes de carros se parqueo al frente. Pero en todos los casos sus recursos siguen siendo letra muerta sea cual se quiera tenia que ir lejos insatisfactoriamente. Situada allí tórpida sin nada que hacer ni escuchar yo estaba posiblemente golpeado un poco pero eso fue por falta de respeto.

Un reloj que se hallaba hay acababa de dar las 12 del medio día cuando de pronto vi que la puerta se abría y al quien se acercaba a la puerta del frente como solo el silencio reinaba, yo me imagine que era un cliente del lugar se había devuelto y había prefirió haciéndolo silenciosamente y tal y cual como lo hizo cuando se fue. Sin embargo venia de las escaleras de la puerta, una llamada delicada pero peculiar como si una rata estuviera haciendo chirriar el piso entablado, se repitió por 3 veces y entonces hubieron como sonidos de pasos que secretamente se devolvieron hacia la puerta y esta se cerraba de nuevo una y otra vez este visitante volvía y se repetía otra vez aquel sonido que ya no quedaba duda que era una señal seguida por el mismo suceso en que retrocedía. Al rededor de las 3 el misterioso cliente regreso de nuevo y otra vez la señal se repetía. De pronto cuando no hubo respuesta los dedos golpeaban suavemente contra los panales de la puerta de frente, cuando aun así no había respuesta una pisadas se sentían al rededor de un lado de la casa. Entonces hay se oyó la señal pero tal vez de la parte de atrás y entonces otra ves los dedos golpeaban contra la que parecía la puerta de atrás. Nadie se noto de estos procedimientos, las pisadas se devolvían de nuevo y como antes la puerta se cerró otra vez.

Poco después, la claridad se estaba asomando y este visitante regreso para hacer una cuarta y mas intentos determinantes para llamar la atención con su presencia, este pelicular personaje y sus maniobras perecía que el que quien sea que estuviera adentro tenia razones muy especificas para ignorarlo. Es se metió atreves de toda esta panonia tan familiar 3 veces, tanto por el frente como por la parte de atrás y golpeaba los dedos en los paneles dela puerta. Esta vez sin embargo también trato de golpear sus dedos contra los marcos de su ventana. Pude oír muy claramente pero aun así distinto un ruido que parecía como si los nudillos de los dedos chocaban constantemente contra la pared de atrás de las ventanas, desilusionado si el volvía con su trabajo en la entrada, curiosamente las pisadas que hacia como en secreto venían de la casa y descansaba ante la ventana del cuarto, en el cual yo descansaba y entonces algo raro sucedió.

Mientras esperaba por aquellos golpecitos con los dedos vino en cambio el sonido de alguien o de algo batiéndose sobre la ventana como si fuera una criatura incapaz de alcanzar la ventana desde el suelo, era como una criatura incapaz de saltar un obstáculo como una par de de ladrillos. ese era el ruido que parecían como si garras rasgaran el obstáculo, un ruido como con una dificultad para mantenerse en la superficie del obstáculo, que clase de criatura seria yo no me lo imaginaba yo estaba abismado y quería descubrir lo que era esa criatura, yo había dado por hecho que este visitante o era mujer o hombre, pero ahora sin embargo parecía como si fuera un animal ya que los ruiditos que hacían parresia como un animal , claro que una rata si puede hacer esos ruidos pero no podría tocar el timbre no ha puerta.

Todo parresia como si el esfuerzo por trepar el obstáculo se había quedado corto de aliento, de pronto comenzó de nuevo el golpeteo y me di cuanta que seria poco probable el producto de dos humanos ya que eran ayudas y definidos, y mas bien parecían golpear de las uñas contra el vidrio, no era muy duro de todas maneras, pero si continuaba con mucha persistencia que se iban volviendo cada minuto que pasaba mas ansiosos u desesperantes que parecían como mas bien suspiro de aliento y como un sonido de abeja.

Richard Marsh (1857-1915)




Novelas de Richard Marsh. I Novelas góticas.


El análisis y resumen de la novela de Richard Marsh: El Escarabajo (The Beetle) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com



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