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«Una casa embrujada y otros relatos cortos»: Virginia Woolf; libro y análisis


«Una casa embrujada y otros relatos cortos»: Virginia Woolf; libro y análisis.




Una casa embrujada y otros relatos cortos (A Haunted House and Other Short Stories) es una colección de relatos modernistas de la escritora inglesa Virginia Woolf (1882-1941), publicada en 1944.

La antología integra algunos de los mejores cuentos de Virginia Woolf, donde la autora combina magníficamente el relato fantástico con ciertos aspectos estéticos y filosóficos del Modernismo.

Una casa embrujada y otros relatos cortos fue publicado de manera póstuma, con textos seleccionados y corregidos por el esposo de Virginia Woolf: Leonard. Seis de ellos ya habían aparecido previamente en la colección de 1921: Lunes o martes (Monday or Tuesday), otros seis en revistas literarias entre 1922 y 1941, y finalmente los últimos seis eran cuentos inéditos hasta el momento, con solo dos de ellos —Momentos del ser (Moments of Being) y Al faro (The Searchlight)— revisados anteriormente por la autora.




Una casa embrujada y otros relatos cortos.
A Haunted House and Other Short Stories, Virginia Woolf (1882-1941)




Relatos góticos. I Libros de Virginia Woolf.


El análisis y resumen del libro de Virginia Woolf: Una casa embrujada y otros relatos cortos (A Haunted House and Other Short Stories), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Lunes o martes»: Virginia Woolf; libro y análisis


«Lunes o martes»: Virginia Woolf; libro y análisis.




Lunes o martes (Monday or Tuesday) es una colección de relatos modernistas de la escritora inglesa Virginia Woolf (1882-1941), publicada en 1921.

La antología está integrada por algunos de los cuentos de Virginia Woolf más destacados, donde la autora combina exquisitamente el relato fantástico con el Modernismo.

El título del libro, y de uno de los relatos que lo componen, Lunes o martes, proviene de un razonamiento al pasar en uno de los grandes ensayos de Virginia Woolf: Ficción moderna (Modern Fiction), de 1919. Allí la autora deduce lo siguiente:


Examina por un momento una mente ordinaria en un día ordinario. La mente recibe una miríada de impresiones —triviales, fantásticas, evanescentes, o grabadas con el filo del acero—. Vienen desde todas partes, una lluvia incesante de innumerables átomos; y a medida que caen, forman parte de la vida de un lunes o martes.


Esta última frase: la vida de un lunes o martes, es el núcleo de lo que Virginia Woolf considera ficción; es decir, un estado mental donde lo fantástico se mezcla con lo ordinario, sin que haya muchas diferencias entre ambos. De ahí que la frase haya sido empleada para su primer colección de cuentos.




Lunes o martes.
Monday or Tuesday, Virginia Woolf (1882-1941)




Libros de poemas. I Libros de Virginia Woolf.


El análisis y resumen del libro de Virginia Woolf: Lunes o martes (Monday or Tuesday), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Virginia Woolf: ensayos literarios destacados


Virginia Woolf: ensayos literarios destacados.




Nadie podrá cuestionar que Virginia Woolf (1882-1941) fue una de las más importantes autoras inglesas de todos los tiempos, tampoco que los cuentos de Virginia Woolf se encuentran entre los más destacados del modernismo. En esta sección, sin embargo, nos ocuparemos de otra faceta de su producción literaria, quizá menos conocida pero igualmente influyente: hablamos de los ensayos de Virginia Woolf.

Gran parte de los ensayos de Virginia Woolf se relacionan con la mujer y la literatura, es decir, revelan las costumbres, los hábitos y la lucha de la mujer que busca abrirse paso en la literatura, predominantemente masculina en aquellos años.

A lo largo del tiempo, Virginia Woolf fue generando una vasta e interesante producción de ensayos literarios, algunos de los cuales compartimos a continuación.




Virginia Woolf: ensayos literarios:
  • Ficción moderna (Modern Fiction)
  • La muerte de la polilla (The Death of the Moth)
  • La mujer en el espejo (The Lady in the Looking Glass: A Reflection)
  • La vida y el novelista (Life and the Novelist)
  • Una habitación propia (A Room of One's Own)
  • ¿Cómo debería una leer un libro? (How Should One Read a Book?)
  • Cómo golpea un contemporáneo (How it strikes a Contemporary)
  • Diarios de una escritora (A Writer’s Diary)
  • El arte de la biografía (The Art of Biography)
  • El diario de Virginia Woolf (The Diary of Virginia Woolf)
  • El ensayo moderno (The Modern Essay)
  • El lector común (The Common Reader)
  • El momento y otros ensayos (The Moment and Other Essays)
  • El punto de vista ruso (The Russian Point of View)
  • Ensayos escogidos (Collected Essays)
  • Jane Austen (Jane Austen)
  • John Donne después de tres siglos (Donne After Three Centuries)
  • Joseph Conrad (Joseph Conrad)
  • Granito y arcoiris (Granite and Rainbow)
  • La casa de Carlyle y otros borradores (Carlyle's House and Other Sketches)
  • La escena londinense (The London Scene)
  • Las mujeres y la literatura (Women And Writing)
  • Libros y retratos (Books and Portraits)
  • Los extraños isabelinos (The Strange Elizabethans)
  • Los pastores y Chaucer (The Pastors and Chaucer)
  • Memorias de una novelista (Memoirs of a Novelist)
  • Profesiones para mujeres (Professions for Women)
  • Sobre el no saber griego (On not knowing Greek)
  • Sobre estar enfermo (On Being Ill)
  • Todo sobre libros (All About Books)
  • Tres guineas (Three Guineas)
  • Una novela no escrita (An Unwritten Novel)
  • Un borrador del pasado (A Sketch of the Past)




Taller de literatura. I Autores con historia.


El artículo: Virginia Woolf: ensayos literarios fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Virginia Woolf: cuentos destacados


Virginia Woolf: cuentos destacados.




Virginia Woolf (1882-1941) fue una de las más importantes escritoras inglesas de todos los tiempos, autora de magníficos ensayos, estudios críticos, y una gran cantidad de cuentos, algunos de los cuales se han convertido en auténticos referentes del modernismo. Esta última faceta —los cuentos destacados de Virginia Woolf— es la que más nos interesa a propósito de este artículo.

En este segmento de El Espejo Gótico daremos cuenta de buena parte de la producción narrativa de esta notable autora, naturalmente, con algunos cuentos destacados de Virginia Woolf.




Cuentos destacados de Virginia Woolf:
  • El cuarteto de cuerda (The String Quartet)
  • El foco (The Searchlight)
  • Juntos y separados (Together and Apart)
  • La casa encantada (A Haunted House)
  • La dama en el espejo: un reflejo (The Lady in the Looking-Glass: a Reflection)
  • La duquesa y el joyero (The Duchess and the Jeweller)
  • La mancha en la pared (The Mark on the Wall)
  • La muerte de la polilla (The Death of the Moth)
  • La mujer en el espejo (The Lady in the Looking Glass: A Reflection)
  • La señora Dalloway (Mrs. Dalloway)
  • Lunes o martes (Monday or Thuesday)
  • Lunes o martes (Monday or Tuesday, antología)
  • Addison (Addison)
  • Ancestros (Ancestors)
  • Aprendiz apasionado (Passionate Apprentice)
  • Arcadia de la condesa de Pembroke (The Countess of Pembroke's Arcadia)
  • Atardecer en Sussex (Evening Over Sussex)
  • Azul y verde (Blue and Green)
  • Caminando alrededor de Evelyn (Rambling round Evelyn)
  • Cartas de lord Chesterfield a su hijo (Lord Chesterfield's Letters to his Son)
  • Cómo golpea un contemporáneo (How it strikes a Contemporary)
  • ¿Cómo debería una leer un libro? (How Should One Read a Book?)
  • Contornos (Outlines)
  • Defoe (Defoe)
  • Diarios de una escritora (A Writer’s Diary)
  • El arte de la biografía (The Art of Biography)
  • El arte humano (The Humane Art)
  • El cosmos (The Cosmos)
  • El diario de la amante Joan Martyn (The Journal of Mistress Joan Martyn)
  • El diario de Virginia Woolf (The Diary of Virginia Woolf)
  • El ensayo moderno (The Modern Essay)
  • El hombre en la entrada (The Man at the Gate)
  • El hombre que amaba a los de su clase (The Man who Loved his Kind)
  • El legado (The Legacy)
  • El lugar de riego (The Watering Place)
  • El misterioso caso de la señorita V. (The Mysterious Case of Miss V)
  • El patrón y el azafrán (The Patron and the Crocus)
  • El punto de vista ruso (The Russian Point of View)
  • El símbolo (The Symbol)
  • El sol y el pez (The Sun And The Fish)
  • El vestido nuevo (The New Dress)
  • El viaje sentimental (The "Sentimental Journey)
  • En el huerto (In the Orchard)
  • Escenas de la vida de un oficial naval británico (Scenes from the Life of a British Naval Officer)
  • Felicidad (Happiness)
  • George Eliot (George Eliot)
  • Gitano, el mestizo (Gypsy, the Mongrel)
  • Jack Mytton (Jack Mytton)
  • Jane Austen (Jane Austen)
  • Jardines de Kew (Kew Gardens)
  • John Donne después de tres siglos (Donne After Three Centuries)
  • La casa de Carlyle y otros borradores (Carlyle's House and Other Sketches)
  • La casa encantada y otros relatos cortos (A Haunted House and Other Short Stories)
  • La cortina de la criada Lugton (Nurse Lugton's Curtain)
  • La duquesa de Newcastle (The Duchess of Newcastle)
  • La fascinación de la piscina (The Fascination of the Pool)
  • La fiesta al atardecer (The Evening Party)
  • La fiesta de la señora Dalloway (Mrs. Dalloway's Party)
  • La fiesta de los disparos (The Shooting Party)
  • La introducción (The Introduction)
  • La libertad del momento: un diario más corto (A Moment's Liberty: the shorter diary)
  • La niñera Lugton (Nurse Lugton's Curtain)
  • La plataforma del tiempo (The Platform of Time)
  • Lappin y Lapinova (Lappin and Lapinova)
  • Las cartas de Dorothy Osborne (Dorothy Osborne's Letters)
  • Las cartas de Virginia Woolf (The Letters of Virginia Woolf)
  • La señora Dalloway en Bond Street (Mrs Dalloway in Bond Street)
  • Las mujeres y la literatura (Women And Writing)
  • La universidad de la mujer desde afuera (A Woman's College from Outside)
  • La viuda y el loro (The Widow and the Parrot)
  • Los extraños isabelinos (The Strange Elizabethans)
  • Los pastores y Chaucer (The Pastors and Chaucer)
  • Memorias de una novelista (Memoirs of a Novelist)
  • Montaigne (Montaigne)
  • Momentos de vida (Moments of Being)
  • Notas sobre una obra isabelina (Notes on an Elizabethan Play)
  • Objetos sólidos (Solid Objects)
  • Oda escrita parcialmente en prosa (Ode Written Partly in Prose)
  • Paseos por Londres (Street Haunting: A London Adventure)
  • Phyllis and Rosamond (Phyllis y Rosamond)
  • Profesiones para mujeres (Professions for Women)
  • Retratos (Portraits)
  • Señorita Pryme (Miss Pryme)
  • Simpatía (Sympathy)
  • Sobre el no saber griego (On not knowing Greek)
  • Tío Vania (Uncle Vanya)
  • Todo sobre libros (All About Books)
  • Tres pinturas (Three Pictures)
  • Una novela no escrita (An Unwritten Novel)
  • Una simple melodía (A Simple Melody)
  • Una sociedad (A Society)
  • Un borrador del pasado (A Sketch of the Past)
  • Un diálogo sobre el monte Pentelicus (A Dialogue upon Mount Pentelicus)
  • Un resumen (A Summing Up)
  • Viajes con Virginia Woolf (Travels With Virginia Woolf)
  • Vidas de lo oscuro (Lives of the Obscure)
  • Vieja señora Grey (Old Mrs. Grey)




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Virginia Woolf: cuentos destacados fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

10 muertes extrañas de 10 grandes autores


10 muertes extrañas de 10 grandes autores.




Probablemente esta breve lista de muertes extrañas en el mundo de la literatura podría prolongarse durante muchos casos más, docenas, tal vez; sin embargo, existe una clara diferencia entre una muerte extraña y una muerte trágica.

La segunda, quizás, requiere un acercamiento menos mórbido del asunto —por ejemplo, el suicidio de Virginia Woolf, Sylvia Plath o Robert E. Howard—, mientras que la primera nos invita a reflexionar acerca de lo absurdo, del sinsentido, de lo frágil y delicada que resulta la vida en contraste con lo extremadamente fácil que es morir boludamente.

Sin mayores preámbulos, repasemos las 10 muertes extrañas de 10 grandes escritores.




10- Dan Andersson.
Causa de la muerte: intoxicación por cianuro de hidrógeno.



Dan Andersson (1888-1920) fue un escritor sueco que obtuvo cierto reconocimiento de manera póstuma. En 1920 se estableció en la ciudad de Estocolmo, donde había reservado una habitación de hotel para pasar una temporada. Desafortunadamente, el recepcionista no fue informado de que la habitación había sido tratada recientemente con cianuro de hidrógeno, mezcla que por aquel entonces era utilizada para exterminar chinches, pulgas y otros insectos indeseables.

Dan Anderson fue encontrado muerto en la cama al día siguiente, el 16 de septiembre de 1920, cuando el personal de servicio se disponía a cambiar las sábanas.



9- Tennessee Williams.
Causa de la muerte: atragantado con la tapa de una botella.



El escritor norteamericano Tennessee Williams (1911-1983) le debemos algunas joyas inolvidables del gótico sureño (Southern Gothic), entre ellas, La noche de la iguana (The Night of the Iguana), pero también una de las muertes más extrañas en el mundo de la literatura.

Inmerso en una honda depresión, Tennessee Williams entró y salió de varios manicomios, hasta que la mañana del 26 de febrero de 1983 fue encontrado sin vida en su suite del Hotel Elysee de Nueva York. La prensa publicó que la causa de la muerte se debió a una severa intolerancia al Seconal. No obstante, la autopsia reveló oficialmente que Tennessee Williams falleció por la obstrucción de las vías superiores, provocada por la tapa de una botella de gotas para los ojos.



8- Li Bai.
Causa de la muerte: ahogado por pescar a la luna.



Li Bai (701-762 AD) fue uno de los poetas chinos más prominentes y prolíficos de la dinastía Tang. Se le atribuyen alrededor de 1000 poemas, algunos de los cuales se inscriben en el llamado romanticismo chino.

Si bien algunos historiadores dudan de la autenticidad de este relato, la leyenda sostiene que, cierta noche, Li Bai navegaba en su bote por el río Yangtze, completamente ebrio, con la intención de abrazar a la luna en el horizonte. Incapaz de llegar a destino, el poeta resolvió al menos pescar el reflejo de la luna sobre el río; se arrojó al agua y se ahogó.



7- Edgar Allan Poe.
Causa de la muerte: desconocida.



Los relatos de terror de Edgar Allan Poe (1809-1849) son bien conocidos por su notable eficacia y sus finales brillantes. Sin embargo, el final de su propia vida continúa abierto.

La noche del 3 de octubre de 1849, un tal Joseph Walker encontró a E.A. Poe vagando por las calles de Baltimore, ebrio y acaso presa de las más espantosas alucinaciones. Fue internado en un hospital, donde se lo sometió a novedosos tratamientos. Cuatro días después, falleció.

Aún hoy se discuten las causas de la muerte de Edgar Allan Poe. Algunos se la atribuyen al alcoholismo, diabetes, rabia o epilepsia; otros, sin embargo, se inclinan por el envenenamiento producto del cooping, práctica mediante la cual se secuestraba a alguien en la vía pública y se lo obligaba votar por tal o cual candidato político. Para inducir cierta docilidad en la víctima se solía darle una dosis devastadora de opio.

Los interesados pueden repasar nuestro detallado informe sobre la misteriosa muerte de Edgar Allan Poe.



6- Julien Offray de la Mettriede.
Causa de la muerte: atracón con paté de trufas.



El escritor y filósofo francés Julien de la Mettrie (1709-1751) era un hombre de placeres. Evidencias de su filosofía hedonista se encuentran en obras como Discurso sobre la felicidad y El arte de gozar. De hecho, una de sus frases más conocidas para referirse a la muerte es la farce est jouée, es decir, «la farsa acaba», cuestión que adquiere suma relevancia a la hora de repasar su muerte.

El 11 de noviembre de 1751, De la Mettrie asistió a un banquete organizado por el embajador francés en Prusia, donde intentó demostrar su sólida constitución física al ingerir una cantidad enorme de pâté de fait aux truffes. El resultado de esa prueba de glotonería fue una lenta y dolorosa muerte.



5- Esquilo.
Causa de la muerte: cráneo aplastado por una tortuga



Junto a hombres de talla marmórea como Eurípides y Sófocles, Esquilo (525 a.C.-456 a.C.) es considerado uno de los padres de la tragedia griega, título que de algún modo pronostica el trágico final de su vida.

Al parecer, Esquilo se encontraba caminando despreocupadamente cuando un águila, que sobrevolaba la región, buscaba una roca sobre la cual dejar caer la tortuga que había atrapado para romper su caparazón. La cabeza calva del poeta, vista desde las alturas, tal vez fue confundida por el ave rapaz, quien causó una de las muertes más absurdas de la Antigua Grecia.



4- Sherwood Anderson.
Causa de la muerte: atragantado con un escarbadientes.



Sherwood Anderson (1876-1941), autor de La risa negra (Dark Laughter), sufrió en 1941 un atroz dolor abdominal durante un postergado viaje a Panamá. Fue internado de urgencia en un hospital, donde se le diagnosticó peritonitis y, pocas horas después, falleció.

La autopsia reveló que Sherwood Anderson había tragado involuntariamente un fragmento de escarbadientes, o mondadientes, varias semanas antes, el cual había causado un daño irreversible en sus órganos y, posteriormente, una infección que lo llevaría a la muerte.

Vale señalar que ese fragmento de escarbadientes habría sido tragado junto con la aceituna que saborizaba uno de sus frecuentes martinis vespertinos.



3- Yukio Mishima.
Causa de la muerte: seppuku.



Yukio Mishima (1925-1970) fue probablemente uno de los mejores escritores japoneses del siglo XX. Seguidor del bushido, o código del samurai, envió su última novela a su editor, La corrupción del ángel, minutos antes de cometer seppuku, suicidio ritual de los samurais, que básicamente consistía en abrirse el estómago de lado a lado con un sable.

La corrupción del ángel testimonia la ideología de un hombre frustrado por el estado de la sociedad japonesa, según él, sumida en una irreversible decadencia moral y espiritual.



2- Gustav Kobbé.
Causa de la muerte: golpeado por un aeroplano.



La gran obra del escritor norteamericano Gustav Kobbe (1857-1918), El libro completo de la Ópera (The Complete Opera Book), especie de biblia de la ópera que aún hoy es considerada la mejor de su género, fue publicada de manera póstuma.

Previamente, el 27 de julio de 1918, Kobbé se encontraba navegando en la Bahía de Nueva York, cuando un avión fuera de control golpeó súbitamente contra su embarcación y le provocó una muerte casi instantánea.



1- Pietro Aretino.
Causa de la muerte: risa.



Pietro Aretino (1492-1556) fue un extraordinario dramaturgo y poeta italiano, muy asociado a la sátira y a la invención de nuevas formas de irritar al poder establecido a través de la risa. Irónicamente, su afición al humor también sería la causa de su muerte.

Según la versión más extendida de la historia, Pietro Aretino se encontraba en una fiesta cuando uno de los concurrentes le contó un chiste acerca de su propia hermana y ciertas actividades indecentes en el burdel local. La broma divirtió tanto al poeta que sencillamente no pudo parar de reír, a tal punto que cayó de su silla, sofocado y convulso, y falleció con un horripilante rictus de alegría en el rostro.




Autores con historia. I Autores en El Espejo Gótico.


Más literatura gótica:
El artículo: 10 muertes extrañas de 10 grandes autores fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

10 grandes escritoras internadas en manicomios


10 grandes escritoras internadas en manicomios.




Enfermedades mentales, depresión, desórdenes alimenticios, intentos de suicidio, son por lejos los motivos más recurrentes para ser internado en un manicomio... al menos para las grandes autoras que ocupan esta lista.

La locura y el arte están unidos desde tiempos inmemoriales; frontera exigua que puede llegar a confundir los territorios que delimita. En su justo equilibrio, esa combinación ha gestado un sinnúmero de obras transgresoras, rupturistas, que iniciaron o derribaron procesos literarios enteros.

¿Pero qué ocurre cuando uno de estos dos ingredientes absorbe al otro? Más precisamente: ¿qué ocurre cuando la locura se apodera del artista?

La respuesta a esta pregunta es incierta en términos generales pero quizá más accesible si analizamos algunos ejemplos puntuales de autores considerados locos, con o sin razón aparente.

A continuación repasaremos 10 casos de grandes autoras internadas en manicomios que evidencian el aterrador resultado de aquel vínculo primario entre el arte y la locura.





10- Janet Frame (1924-2004)


Poeta, ensayista, novelista, autora de excelentes relatos, Janet Frame es considerada como una de las mejores escritoras neozelandesas. Su infancia fue traumática. Siendo todavía una niña presenció como dos de sus hermanas murieron ahogadas. En 1945, tras un torpe intento de suicidio, se le diagnosticó esquizofrenia y fue internada en un manicomio, donde fue sometida a los más horrorosos procedimientos.

Lo peor, sin embargo, no fue ese diagnóstico equivocado (luego se demostraría que Janet Frame no padecía esquizofrenia) sino el tratamiento que por entonces se utilizaba para tratar este tipo de desórdenes: electroshock.

Durante su estancia en el hospital mental, Janet Frame escribió su primer volumen de cuentos, que fue terminado casi al mismo tiempo en el que sus médicos programaran una lobotomía. Afortunadamente, unos días antes de que se realice la intervención, Janet Frame ganó inesperadamente un concurso literario y, tiempo después, fue dada de alta.

Su novela de 1961: Rostros en el agua (Faces in the Water), rápidamente se convirtió en un best-seller en su tierra natal, así como casi todas las obras que le sucederían



9- Alejandra Pizarnik (1936-1972)


La notable poetisa argentina Alejandra Pizarnik vivió una infancia llena de complejos. Tartamudeaba, tenía severos brotes de acné y una acusada tendencia a subir de peso, cuestiones que poco a poco fueron minando seriamente su autoestima.

A la deformada autopercepción de su propio cuerpo, según Alejandra Pizarnik, grotesco, se suman las constantes comparaciones con su hermana, lo cual fue cultivando en ella una personalidad singularmente obsesiva.

Para paliar sus prolongados episodios de depresión, Alejandra Pizarnik comenzó a ingerir anfetaminas en dosis prácticamente industriales, que con el tiempo se convirtieron en una verdadera adicción que le produciría severos trastornos del sueño y pasajes de euforia seguidos de una tremenda desazón.

No en vano la obra poética de Alejandra Pizarnik gira en torno a temas como la soledad, el dolor, la niñez, y principalmente la muerte.

A los 36 años de edad, en la noche del 25 de septiembre de 1972, Alejandra Pizarnik se quitó la vida ingiriendo cincuenta pastillas de seconal, un barbitúrico que había sustraído una semana antes al salir con permiso del hospital psiquiátrico en el que se hallaba internada debido a un cuadro depresivo agudo.



8- Valerie Valere (1961-1982)


La escritora francesa Valerie Valere fue internada en un manicomio cuando tenía apenas trece años de edad. ¿Diagnóstico? Anorexia.

Posteriormente escribiría El pabellón de los niños locos (Le Pavillon des infants fous)—a veces traducido como Diario de una anoréxica—, novela que retrata de manera cruda este traumático período de su vida.

Valerie Valere llegaría a escribir algunas obras más antes de morir prematuramente a los veintiún años de edad. La causa de su muerte continúa siendo un misterio, aunque muchos sospechan que se debió a causa de una sobredosis.



7- Unica Zürn (1916-1970)


Unica Zürn fue una pintora y poeta alemana. Poco después del final de la Segunda Guerra Mundial empezó su carrera como guionista para pequeñas obras de radioteatro, además de vender sus relatos y novelas por entregas a periódicos suizos.

En 1953 se convirtió en compañera de Hans Bellmer, pintor y escultor obsesionado con el fetichismo. Fue internada varias veces debido a sus brotes esquizofrénicos, uno de ellos producto de la portada de la revista literaria Surréalisme même, donde posó encadenada por su pareja.

Sus problemas psiquiátricos se agudizaron con los años, hasta que en 1970 se suicidó arrojándose al vacío desde sus habitaciones en París.

Sus dos mejores novelas: El hombre jazmín (Der Mann in Jasmin) y Primavera sombría (Dunkler Frühling), fueron publicadas póstumamente y retratan su frecuentes estadías en hospitales psiquiátricos.



6- Susanna Kaysen (1948- )


La escritora norteamericana Susanna Kaysen fue internada en un hospital psiquiátrico en 1967 para tratar un prolongado estado de depresión.

Pasó dieciocho meses recluida en el Hospital McLean para someterse a las variadas propuestas de sus psicoterapeutas, aunque luego se le diagnosticó trastorno límite de la personalidad, o borderline personality disorder, de abordaje más bien exploratorio por aquellos años.

Aquella estancia le permitió escribir su obra cumbra: Inocencia interrumpida (Girl, Interrupted), que en 1999 sería adaptada al cine con Winona Ryder en el rol de Susanna Kaysen.



5- Anne Sexton (1928-1974)


Anne Sexton, ganadora del Premio Pulitzer, se destacó especialmente por su estilo confesional, algo que quizá se relaciona directamente con sus problemas psiquiátricos.

En 1954 se le diagnosticó depresión postparto, que derivó en el primero de muchos colapsos nerviosos. Fue recluida en un manicomio y luego dada de alta, pero la crisis se repitió, esta vez con un intento de suicidio tras el nacimiento de su segunda hija, razón por la cual fue hospitalizada nuevamente.

Su médico, el doctor Martin Orne, el mismo que le diagnosticó un desorden bipolar y tendencias suicidas, fue quien la alentó a escribir como forma de terapia.

Anne Sexton publicó algunos libros infantiles con cierto éxito, hasta que descubrió su verdadera pasión, que afortunadamente coincidía con su talento: la poesía.

Su obra poética, profundamente visceral, se centra en la experiencia de ser mujer en un mundo represivo y machista. Si bien fue duramente criticada por abordar temas controversiales como el aborto, las drogas y el sexo, llegaría a ganar el Premio Pulitzer y a convertirse en un referente por los derechos de la mujer.

El 4 de octubre de 1974, Anne Sexton revisó la versión final del manuscrito: El horrible remar hacia Dios (The Awful Rowing Toward God), luego se puso el abrigo de piel de su madre, se quitó los anillos, bebió un vaso de vodka, se encerró en el garaje y encendió el motor de su vehículo, suicidándose por intoxicación por monóxido de carbono.



4- Zelda Fitzgerald (1900-1948)


Esposa del escritor F. Scott Fitzgerald, fue una novelista destacada y poco reconocida en su tiempo, además de una musa constante para su marido.

Zelda Fitzgerald se sentía miserable, perdida, aislada, patológicamente aburrida, lo cual la condujo a un ostracismo creativo total. La incipiente fama de su esposo y su tendencia al alcoholismo coinciden con sus primeros brotes psiquiátricos durante los años ´20.

Pronto se obsesionó con el ballet, al punto de llegar a practicar diez horas por día. En 1930 fue internada en un sanatorio de Francia, donde Eugen Bleuler, uno de los psiquiatras más prestigiosos de Europa, le diagnosticó esquizofrenia.

Luego de pasar algunos meses recluida en distintos manicomios de Suiza y Francia, donde su cuerpo las consecuencias del electroshock, Zelda Fitzgerald fue dada de alta. Su salud mental fue deteriorándose progresivamente; sin embargo, con una última chispa de creatividad llegaría a escribir una obra notable: Resérvame el vals (Save Me the Waltz).

En 1948, Zelda Fitzgerald falleció durante un incendio que consumió por completo el manicomio donde se encontraba internada.



3- Sylvia Plath (1932-1963)


Durante su primer año en la universidad, Sylvia Plath intentó suicidarse por primera vez y fue recluida en una institución psiquiátrica, experiencia que quedó registrada en la novela: La campana de cristal (The Bell Jar).

Después de un tiempo fue dada de alta y pareció recuperarse aceptablemente, a tal punto que se graduó con honores en 1955. Gracias a una beca se trasladó a Inglaterra, donde contrajo matrimonio con el poeta Ted Hughes; sin embargo, su salud mental se desgastaba rápidamente.

Son muchos los biógrafos que consideran que su constante depresión y sus repetidos intentos de suicidio fueron consecuencia de la muerte de su padre, la cual se produjo cuando Sylvia Plath tenía solo nueve años, tragedia que nunca logró superar. No obstante, lo más probable es que padeciera de trastorno bipolar severo, algo que actualmente se trata exitosamente con medicación.

Ya separada, Sylvia Plath sufrió en 1963 un brote particularmente profundo y se suicidó asfixiándose con gas.



2- Charlotte Mew (1869-1928)


El padre de Charlotte Mew padecía una rara enfermedad mental degenerativa, por aquel entonces sin diagnóstico, que lo llevaba a cultivar un comportamiento extravagante y a menudo escandaloso. De hecho, todos los varones de la familia Mew sufrieron del mismo e inexplicable desorden.

Los dos hermanos mayores de Charlotte Mew fueron recluidos en un manicomio y jamás salieron en libertad. Pero el horror no termina allí: sus tres hermanos menores fallecieron misteriosamente antes de cumplir los cinco años de edad.

Las únicas sobrevivientes de la familia fueron Charlotte Mew y su hermana, Anne. Entre ellas formalizaron un pacto por el cual se comprometieron a no casarse jamás por temor a trasmitirle la locura (o la maldición) a sus hijos. Esta elección radical acaso fue más sencilla para Charlotte Mew, según sus biógrafos, «cástamente lesbiana».

En 1894, Charlotte Mew publicó El libro amarillo (The Yellow Book) y una colección de poemas titulada: La novia del granjero (The Farmer's Bride), alabada por autores de renombre como Thomas Hardy, Virginia Woolf y Walter de la Mare.

Indicios de la locura hereditaria de Charlotte Mew se observan en poemas como El cenotafio (The Cenotaph), metáfora de un útero vacío, yermo, estéril, condenado a la improductividad por temor a que la demencia se desplace a una nueva generación; o En el camino del manicomio (On The Asylum Road), de carácter casi profético.

En 1927, Anne Mew comenzó a manifestar los mismos síntomas psiquiátricos que Charlotte ya había visto en su padre y sus hermanos. Esto la sumió en una honda depresión de la que ya no volvería a salir.

Cuando empezó a sentir en sí misma los los primeros pensamientos erráticos Charlotte Mew se recluyó voluntariamente en un manicomio. A los pocos días se suicidó bebiendo una dosis letal de desinfectante.



1- Charlotte Perkins Gilman (1860-1935)


Socióloga, feminista, intelectual, Charlotte Perkins Gilman se destacó en una época de cambios para la mujer, algunos expresados a lo largo de su vasta e impresionante obra y otros a través de su deterioro psíquico.

En El tapiz amarillo (The Yellow Wallpaper) realizó una síntesis magistral del tránsito de una mujer hacia la locura a través de la depresión postparto.

Charlotte Perkins Gilman sufrió una honda depresión postparto en los meses que siguieron al nacimiento de Katharine. Con 26 años de edad buscó la asistencia profesional del primer «neurólogo calificado» de los Estados Unidos, el doctor S.W. Mitchell, quien le diagnosticó «agotamiento nervioso» y le prescribió una «cura de descanso» en una institución psiquiátrica. Ya dada de alta se la obligó a abandonar sus funciones pensadora para convertirla en una reclusa de su hogar.

A pesar de que Charlotte Perkins Gilman siguió al pie de la letra el tratamiento, su depresión se profundizó de un modo alarmante, poniéndola al borde del colapso emocional. Durante este período caótico compuso el primer borrador de El tapiz amarillo. El relato expone lo más crudo de una obsesión y la respuesta brutal que la sociedad ejerce sobre las mujeres cuando éstas se atreven a contradecir los mandatos que pesan sobre ellas.

El tapiz amarillo relata la historia de una mujer en plena depresión postparto, recluida en una casona durante dos meses, en los cuales se obsesiona con el empapelado amarillo de su habitación. El horror está presente, pero de un modo sutil, que denuncia la condición de sometimiento de la mujer y su absoluta falta de autonomía intelectual, emocional y física. La protagonista debe obedecer, a su esposo y a su médico, aunque el tratamiento contradiga lo que ella realmente necesita: libertad para moverse, para escribir, para pensar.

Charlotte Perkins Gilman se divorció de su marido en 1888, algo inaudito para la época, y su depresión comenzó a ceder casi de inmediato. El tapiz amarillo apareció en 1890, además de incontables novelas, ensayos y poemas que la posicionaron como un baluarte por los derechos de la mujer.

Semejante fruición intelectual no impidió que Charlotte Perkins Gilman recordase a su viejo médico y aquel anacrónico tratamiento para las mujeres demasiado oficiosas a la hora de pensar, y le envió una copia autografiada de El tapiz amarillo.

En enero de 1932, Charlotte Perkins Gilman fue diagnosticada con cáncer de mama. Para rubricar con sangre su defensa pública de la eutanasia, se suicidó el 17 de agosto de 1935 con una sobredosis de cloroformo.




Autores con historia. I Feminología: la mujer en la literatura.


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10 libros que podrían enorgullecerte de estar sola


10 libros que podrían enorgullecerte de estar sola.




Basta de flores, chocolates, películas románticas, cenas íntimas (¿acaso las hay públicas?) y todo ese despliegue de artificiosa burocracia que despliegan las personas en pareja para olvidar otros aspectos rutinarios de su condición.

Claro que en el reparto de reproches a las mujeres les toca la peor parte.

Ser soltera, o estar sola, puede transformarse de un interesante estilo de vida, incluso de una elección perfectamente válida, en una perpetua sucesión de interrogatorios de parte de terceros interesados, vaya uno a saber porqué, en emparejarlas.

Al respecto hay que decir que son muchos los autores que han plantado batalla frente a aquella idea estúpida de que la mujer sólo puede sentirse completa en pareja.

—Macanas —diría el profesor Lugano; opinión que seguramente sería suscrita por la licenciada Safo.

A continuación citamos 10 libros que podrían enorgullecerte de estar sola. Para apartarnos ligeramente de nuestra costumbre de reseñar, ésta vez dejaremos que sean los propios autores quienes filosofen sobre la cuestión de la soltería y sus enormes posibilidades para desarrollar una vida plena.



10- Seré calma; seré mi propia amante.
(I will be calm; I will be mistress of myself)
Sensatez y sentimientos (Sense and Sensibility, Jane Austen)


Excelente consejo de Elinor Dashwood; especialmente adecuado para esos momentos donde el impulso de verificar cada movimiento de tu ex en Facebook se vuelve incontrolable.



9- Cuánto más solitaria, con menos amigos, con nada de estabilidad, más me respeto a mí misma.
(The more solitary, the more friendless, the more unsustained I am, the more I will respect myself)
Jane Eyre (Jane Eyre, Charlotte Brontë)


Jane Eyre es una de esas novelas que glorifican la soledad como modo de vida; y para eso, curiosamente, apela a una de las historias de amor más notables de todas las épocas.



8- Una de las cosas más importantes en el mundo es aprender a pertenecerse a uno mismo.
(The greatest thing in the world is to know how to belong to oneself)
Ensayos (Complete Essays, Michel de Montaigne)


Una frase que, en tiempos mejores, podría sustituir a toda la fraseología de posesión que suele adornar el discurso de los enamorados: necesitar, ser para el otro, no existir sin él o ella, no caben en la filosofía de Montaigne.



7- Mi ser es todo mío. No tengo ninguna necesidad del tuyo.
(My self is all to me. I don't have any need of you)
Cierro la puerta sobre mí misma (I Lock My Door Upon Myself, Joyce Carol Oates)


Hay que admitir que Joyce Carol Oates quizá va demasiado lejos en su declaración. De hecho, es fácil imaginarla en un tono similar al de Gollum abrazándose a sí mismo y acariciando el Anillo Único; sin embargo, el empoderamiento del ser puede, en ciertos casos, parecer un rasgo de egoísmo.



6- Si yo siguiera la inclinación de mi naturaleza sería mendiga y soltera, en vez de casada y reina.
(If I follow the inclination of my nature, it is this: beggar-woman and single, far rather than queen and married)
Obras completas (Collected Works, Elizabeth I de Inglaterra)


La reina Elizabeth I de Inglaterra ascendió al trono para producir un heredero. En cambio, le dio la espalda a la tradición y gobernó soltera durante 44 años. Pocas mujeres en la historia podrían defender la soltería con mejores argumentos.



5- Que Dios no me envíe un marido es una merced que le imploro de rodillas todas las mañanas y todas las noches.
(If God send me no husband, for the which blessing I am at him upon my knees every morning and evening)
Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing, William Shakespeare)


Ambos, Benedick y Beatrice, observan la vida conyugal con ciertas reservas. Ella, sin embargo, planta una de las más conmovedoras resistencias al matrimonio en una época donde lo único que se esperaba de la mujer era que se casara.



4- Mientras ella piense en un hombre nadie objetará que la mujer piense.
(As long as she thinks of a man, nobody objects to a woman thinking)
Orlando (Orlando, Virginia Woolf)


Brillante reflexión de Virginia Woolf, probablemente la más lúcida feminista de la historia, acerca de las estructuras mentales aprobadas por la sociedad de su tiempo: pensar en él está bien; pensar en una misma, pésimo.



3- Los hombres se casan porque están cansados; las mujeres por curiosidad. Ambos terminan decepcionados.
(Men marry because they are tired, women, because they are curious: both are disappointed)
El retrato de Dorian Gray (The Picture of Dorian Gray, Oscar Wilde)


Cierto o no, Oscar Wilde ataca la institución del matrimonio por encima de la idea de pareja, en su tiempo, claramente despareja. No obstante, sirve como ejemplo de que ciertas metas, como casarse, deberían ser apenas el comienzo de una aventura.



2- Cualquiera que se regocije en la soledad, o es una bestia salvaje o un dios.
(Whosoever is delighted in solitude, is either a wild beast or a god)
Sobre la amistad (On Friendship, Francis Bacon)


En realidad, aquí Francis Bacon recicla una frase de Aristóteles (aquel que es incapaz de vivir en sociedad o es una bestia o un dios) pero adaptándola a la idea de soledad en términos de pareja. Subjetivamente, preferimos la versión reciclada.



1- Aquellos que conocen el valor y el exquisito sabor de la solitaria libertad (pues únicamente se es libre cuando se está solo), el acto de partir es el más valiente y hermoso de todos.
(For those who know the value of and exquisite taste of solitary freedom ―for one is only free when alone―, the act of leaving is the bravest and most beautiful of all)
La nómada: los diarios de Isabelle Eberhardt (The Nomad: The Diaries of Isabelle Eberhardt, Isabelle Eberhardt)


Para aquellos que no la conozcan, Isabelle Eberhardt fue una escritora y exploradora de principios del siglo XX, que para sentirse con mayor libertad comenzó a vestirse de hombre. Murió joven, a los 27 años, soltera pero jamás sola, luego de sobrevivir a varios intentos de asesinato por defender la libertad de los pueblos africanos.




Libros extraños y lecturas extraordinarias. I Feminología: filosofía de la mujer.


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5 modelos de doppelgängers en la literatura


5 modelos de doppelgängers en la literatura.




El tema del «doble», o doppelgänger, es uno de los más productivos y seductores de la literatura.

¿Pero qué es un doppelgänger?

Básicamente un reflejo sombrío, un eco fantasmal, un «doble» que generalmente se complementa con el protagonista, expresando la idea de unión y separación al mismo tiempo.

El motivo del doppelgänger es ancestral. Podemos encontrarlo en los mitos y leyendas más antiguos bajo la forma de dobles míticos, hermanos rivales, almas gemelas, etc. Sin embargo, a partir de la era victoriana el doppelgänger creció de forma notable en la literatura; en este caso, expresando el psicodrama freudiano que atormenta al protagonista, obligándolo a confrontar sus peores miedos encarnados en una figura externa y objetiva.

De esta forma, el doppelgänger se transforma en la proyección de los deseos y miedos inconscientes del protagonista; su lado oscuro, por así decir. Este simple detalle puede hacer la diferencia en cualquier relato o novela. Si el autor no logra conformar una dinámica similar entre su protagonista y su villano, que bien puede ser él mismo, fracasará.

El maniqueismo no tiene lugar en la literatura, o al menos en la buena literatura. No existe tal cosa como la batalla entre el bien y el mal ya ninguno de esos principios es absoluto. Ambos comparten la misma naturaleza dual: se atraviesan, se yuxtaponen; se entrelazan en la psique y actos de cada personaje. Poseer solo uno, o carecer por completo del otro, redunda en un tipo de literatura más bien laxa, chirla y predecible.

Repasemos 5 modelos de doppelgängers clásicos de la literatura.



1- Frankenstein (Frankenstein, Mary Shelley)

La encarnación más aceitada del doppelgänger del romanticismo se encuentra en este clásico de Mary Shelley.

Frankenstein posee todas las marcas del «doble diabólico», o una, en realidad, la que verdaderamente importa: es antinatural. Fue creado a partir de pedazos de cadáveres y no posee nombre. Su creador, Victor Frankenstein, es en cierta forma el verdadero monstruo de la historia.

Libre de cualquier tipo de condicionamiento social, Frankenstein representa los deseos primarios y reprimidos de su creador, en especial sus impulsos carnales por Elizabeth. Actúa de manera instintiva, brutal, mientras que su hacedor está obligado a observar una rigurosa etiqueta.

Frankenstein es un doppelgänger realmente completo. No solo replica los deseos básicos de su creador, es decir, su lado oscuro; sino también expresa cierta ternura y bondad, lo cual también refleja esos mismos sentimientos en Víctor.


2- El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde (The Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde, Robert Louis Stevenson)

Siguiendo el rastro de la novela gótica, este clásico de Robert Louis Stevenson propone una nueva forma de liberar a nuestro doppelgänger, en este caso, inducido por un misterioso brebaje.

Contrariamente a lo que ocurre con Frankenstein, este doppelgänger no requiere un móvil externo, es decir, de un otro objetivo, sino que es él mismo quien oscila entre dos hemisferios emocionales.

Por un lado tenemos al doctor Henry Jekyll, un respetable científico victoriano. Por el otro al señor Edward Hyde, brutal e insaciable asesino. Desde luego, son la misma persona, pero recordemos que en la novela esto recién se descubre al final, algo que en las adaptaciones cinematográficas no han conseguido respetar, perdiendo así una porción considerable de la historia.

Se trata, en última instancia, de un doppelgänger que expresa una doble vida. El respetable vs. el condenable. El atildado vs. el lujurioso. Desde luego, hoy puede parecernos algo simple, y hasta básico, pero la única forma de combinar estos dos aspectos del ser humano en el período victoriano era adoptando múltiples personalidades; una para cada pulsión, impidiendo así que la mala reputación de una perjudique a la otra.

Al pobre doctor Jekyll le tomó décadas construir una reputación intachable, una moral de hierro, con lo cual debió darle vida a su «doble», el señor Hyde, para liberar sus impulsos inmorales, su sensualidad y sus fantasías homicidas.


3- El retrato de Dorian Gray (The Picture of Dorian Gray, Oscar Wilde)

Oscar Wilde fue un público admirador del tema del doppelgänger, sobre el cual trabajó extensivamente en dos obras: La importancia de llamarse Ernesto (The Importance of Being Earnest) y El retrato de Dorian Gray (The Picture of Dorian Gray).

La primera relata la historia de dos hombres jóvenes que adoptan nombres falsos para poder explorar sus fantasías con cierta indulgencia, sin ponerse en peligro frente a la moral de la sociedad, algo que el propio Oscar Wilde debió pagar con la cárcel. La segunda, probablemente la mejor de las dos, no explora el tema de la inmoralidad que tanto preocupaba a Robert Stevenson, sino de la amoralidad.

Dorian Gray es, en última instancia, un desvergonzado hedonista, un sujeto superficial, vano, y también un asesino. No es su verdadero rostro el que se oculta en el retrato, sino su sentimiento de culpa. Al ser incapaz de experimentar remordimiento se convierte en un ser amoral.

En este caso el doppelgänger no opera como «doble» de Dorian Gray, es decir, como un otro necesario para expresar lo prohibido, lo que no puede hacerse; sino una especie de bóveda en donde es posible depositar todos aquellos impulsos sociales que nos impiden practicar el egoísmo absoluto.


4- Orlando (Orlando, Virginia Woolf)

El motivo del doppelgänger también aparece de forma diferenciada en esta genial novela de Virginia Woolf, ya más ligado a la problemática de género.

Estamos aquí frente a un doppelgänger completamente nuevo; héroe y heroína al mismo tiempo: cross, trans; un personaje que permite explorar un enorme y complejo abanico de posibilidades emocionales, sexuales, sociales, que se enfrentan a todos los estereotipos de forma conjunta.

Orlando propone que las definiciones de género son, en definitiva, una camisa de fuerza que restringe y reduce otras porciones del ser. En otras palabras: una nueva forma de represión, ya que al asumirse como algo estamos dejando afuera otras facetas del Yo igualmente importantes.

Lo que Virginia Woolf realmente quería destruir es la idea del Yo, y cómo este no necesariamente nos representa:

Este yo me harta. Necesito otro. Pero tampoco es fácil porque uno puede llamar, como Orlando lo hizo, y el Orlando requerido puede no presentarse; estos yo que nos forman, uno apilado encima de otro, como los platos en la mano del mozo, tienen lazos en otra parte, simpatías, pequeños códigos y derechos propios, llámense como quiera: de modo que uno de ellos no acude sino en los días de lluvia, otro en un cuarto de cortinas verdes, otro cuando no está Mrs. Jones, otro si le prometen un vaso de vino y otros son demasiado absurdos para figurar en letras de molde.


5- El talentoso señor Ripley (The Talented Mr Ripley, Patricia Highsmith)

Nuestro último modelo de doppelgänger aparece en esta excelente novela de Patricia Highsmith, no ya como expresión de los deseos de emanciparse, como en el caso de Orlando; de liberar nuestros impulsos sexuales, como En Jeckyll y Hyde; de la amoralidad, como en Dorian Gray; o receptáculo de la soberbia y la venganza, como en Frankenstein, sino como reflejo siniestro de nuestras mezquindades.

Tom Ripley es un sujeto mezquino, celoso, posesivo, a tal punto que cae en fuertes y prologados períodos de obsesión, por supuesto, disimulados de franca admiración. Se obsesiona con alguien y pronto lo cela, desea sus posesiones, su estilo de vida, con tanta intensidad que necesita convertirse en el otro.

Naturalmente, para convertirse en el otro es necesario que el otro deje de existir. Y Tom Ripley, como todo sujeto mezquino, es un hábil impostor, capaz de vivir la vida de alguien más sin sentir el más ínfimo registro de culpa, aún cuando para lograrlo deba cometer un asesinato.

Es así que Tom Ripley sustrae la vida de Dickie, un playboy adinerado y carismático. El proceso de asimilación nace a partir de la admiración: vistiéndose como el otro, hablando del mismo modo, caminando igual. Sin embargo, para que la metamorfosis sea completa el otro debe dejar de existir, y Ripley está dispuesto a pagar ese último final para dejar de ser un doppelgänger.




Autores con historia. I Taller de literatura.


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