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«El Tritón abandonado»: Matthew Arnold; poema y análisis.


«El Tritón abandonado»: Matthew Arnold; poema y análisis.




El Tritón abandonado (The Forsaken Merman) es un poema gótico del escritor inglés Matthew Arnold (1822-1888), publicado originalmente en la antología de 1849: El juerguista perdido y otros poemas (The Strayed Reveller, and Other Poems).

El Tritón abandonado, uno de los mejores poemas de Matthew Arnold, relata la historia de un «Rey del Mar», un Tritón [ser mitológico mitad humano, mitad pez], casado con una doncella mortal, llamada Margaret, que lo abandonó a él y a sus hijos bajo el impulso cristiano de regresar a la superficie y rezar por su alma.

El Tritón se aflige por su esposa humana, quien, después de escuchar las campanas de la iglesia en Pascua, lo abandona para vivir en la tierra, entre los humanos, para nunca regresar a las profundidades del mar. El poema está impregnado de sentimientos de melancolía y pérdida; porque hubo un tiempo en el que Margaret fue feliz en este reino sumergido «donde los vientos duermen y las ballenas pasan navegando». Sin embargo, todo cambió el día en que escuchó el tañido de las campanas de Pascua desde el mundo mortal de arriba, despertando su deber religioso. Decide dejar al Tritón y a sus hijos. El Tritón le concede partir y ver a su pueblo, suponiendo que su visita será efímera: «Sube corazón, entre las olas; di tu oración y vuelve a las bondadosas cuevas marinas». Pero Margaret no regresa.

El Tritón abandonado de Matthew Arnold [fuertemente influenciado por Christabel (Christabel) y La Balada del Viejo Marinero (The Rime of the Ancient Mariner) de Samuel Taylor Coleridge] abre con la cruda realidad del aislamiento en el que Margaret ha dejado al Tritón y a sus hijos. Ellos intentan recordarla y traerla de vuelta a su mundo, pero todos sus esfuerzos son en vano. ¿Fue ayer que los abandonó?, se preguntan. «Llámala una vez más», se dicen. El Tritón sigue repitiendo estas frases, aferrándose a la esperanza de un posible retorno.

Matthew Arnold describe la vida del Tritón en comparación con la esterilidad del mundo de los humanos. El reino bajo el mar ilustra una historia diferente; está lleno de colores y tiene una naturaleza salvaje. El Tritón y los niños viven una vida sin preocupaciones, haciendo cosas que los hacen felices, sin razonar en normas y obligaciones. El abandono de Margaret los hace enfrentar interrogantes que nunca se han planteado. Por supuesto, el Tritón está profundamente herido por la repentina elección de Margaret de volver a la vida terrenal, dejándolo a él y a sus hijos en un estado de desconcierto, soledad y tristeza. Por otro lado, Margaret tampoco es feliz en su nueva vida. Ella regresa a la iglesia, trabaja en un telar y gime incesantemente por todo lo que ha dejado atrás. Ha resignado su felicidad por este llamado de las campanas.

La historia aparentemente simple de El Tritón abandonado en realidad tiene varias capas. La existencia del Tritón en las profundidades del mar, lejos del pueblo humano, pretende ser un símbolo de un estilo de vida pagano anterior en el que la vida se llevaba pacíficamente, sin la interferencia de ninguna religión organizada. El sonido de las campanas ha incitado a la mujer a partir. Así, el poema contrasta la vitalidad del paganismo con el monótono cristianismo. Los dos mundos están tan separados el uno del otro que, al volver a la tierra, la mujer ya no puede regresar. Una vez que el mundo ha aceptado el cristianismo, ya no puede volver a las formas paganas simples.

Por lo tanto, El Tritón abandonado puede tomarse como la crítica de Matthew Arnold al cristianismo y los efectos adversos que él creía que estaba teniendo en el pueblo. En este contexto, el poema está impregnado de un intenso sentimiento de nostalgia por la felicidad perdida. El Tritón recuerda con cariño sus días felices en compañía de su esposa, pero sabe que tendrá que vivir prisionero de sus recuerdos.




El Tritón abandonado.
The Forsaken Merman, Matthew Arnold (1822-1888)

(Traducido al español por Sebastián Beringheli para El Espejo Gótico)


Vengan, queridos hijos, descendamos bien abajo.
Ahora mis hermanos llaman desde la bahía,
ahora los grandes vientos soplan hacia la costa,
ahora las mareas saladas fluyen hacia el mar;
ahora los salvajes caballos blancos juegan,
golpean y se irritan y arrojan al agua.
¡Hijos queridos, descendamos!
¡Así, así!

Llámala una vez antes de partir.
¡Llámala una vez más!
Con una voz que ella reconocerá:
«¡Margaret! ¡Margaret!»
Las voces de los niños deben ser queridas
(Llama una vez más) al oído de una madre;

Voces de niños enloquecidas por el dolor:
[¡seguramente volverá!]
Llámala una vez y ven, así.
«¡Madre querida, no podemos quedarnos!
Los salvajes caballos blancos echan espuma y se inquietan.»
¡Margaret! ¡Margaret!

Vengan, queridos hijos, bajen.
¡No llamen más!
¡Una última mirada a la ciudad de paredes blancas
y la pequeña iglesia gris en la orilla ventosa,
y luego bajen!
Ella no vendrá aunque la llamen todo el día;
¡vengan, vengan!

Queridos niños, ¿fue ayer
que escuchamos las dulces campanas sobre la bahía?
En las cavernas donde yacíamos,
a través del oleaje y las mareas,
¿escuchamos el sonido lejano de una campana de plata?
Cavernas cubiertas de arena, frescas y profundas,
donde los vientos duermen;
donde las luces tiemblan y brillan,
donde la hierba salada se balancea en la corriente,
donde las bestias marinas, alineadas a su alrededor,
se alimentan en el lodo de sus pastos;
donde las serpientes marinas se enroscan,
secan su malla y toman sol en la salmuera;
donde las grandes ballenas pasan navegando,
incansablemente, con los ojos abiertos,
alrededor del mundo para siempre;
¿cuándo nos llegó la música?
Niños queridos, ¿fue ayer?

Queridos niños, ¿fue ayer
(llamen una vez más) que ella se fue?
Una vez se sentó, con ustedes y conmigo,
en un trono de oro rojo en el corazón del mar,
y la menor se sentó en sus rodillas.
Peinaba su pelo brillante y lo cuidaba bien,
cuando se oyó el sonido de una campana lejana.
Ella suspiró, miró hacia arriba a través del mar;
y dijo: «Debo ir a orar con mis parientes
en la pequeña iglesia gris en la orilla.
Será el tiempo de Pascua en el mundo, ¡ay de mí!,
si pierdo mi pobre alma, Tritón, aquí contigo.»
Dije: «Sube, querido corazón, a través de las olas;
¡Di tu oración y regresa a las amables cuevas marinas!»
Ella sonrió, subió a través de las olas en la bahía.
Queridos niños, ¿fue ayer?

Niños queridos, ¿estuvimos mucho tiempo solos?
«El mar se vuelve tormentoso, los pequeños gimen
largas oraciones», dije, «en el mundo dicen: ¡vuelve!»
Y nos elevamos a través de las olas en la bahía.
Subimos por la playa, por la arena donde florecen
los peces, hasta la ciudad de paredes blancas;
por las estrechas calles pavimentadas, donde todo estaba en silencio,
hasta la pequeña iglesia gris en la colina ventosa.
De la iglesia llegó un murmullo de gente en sus oraciones,
pero nos quedamos afuera en el aire frío.
Trepamos a las tumbas, a las piedras gastadas por la lluvia,
y miramos el pasillo a través de los pequeños cristales emplomados.
Ella estaba sentada junto a la columna; la vimos claramente:
«¡Margaret! ¡Ven pronto, estamos aquí! ¡Amor mío!», dije,
«estamos solos desde hace mucho tiempo;
el mar se embravece, los pequeños gimen.»
¡Pero, ah, ella nunca me miró,
porque sus ojos estaban sellados en el libro sagrado!
Ruega en voz alta el sacerdote; cierra la puerta.
¡Vengan, niños, no llamen más!
¡Vengan, bajen, no llamen más!

¡Abajo, abajo, abajo!
¡A las profundidades del mar!
Ella se sienta en la ciudad bulliciosa,
cantando con la mayor alegría.
Escuchen su canción: «¡Oh alegría, oh alegría,
por la calle que zumba, y el niño con su juguete,
por el sacerdote, y la campana, y el pozo santo;
¡por la rueda donde yo hilaba, y la bendita luz del sol!»
Y así canta hasta hartarse,
con la mayor alegría,
hasta que el huso se le cae de la mano
y la rueda zumbante se detiene.
Se acerca sigilosamente a la ventana y mira en la arena,
y sobre la arena hacia el mar;
y sus ojos están fijos en una mirada;
y luego rompe un suspiro,
y luego cae una lágrima
de un ojo nublado por la pena,
y un corazón cargado de dolor,
un largo, largo suspiro,
por los ojos extraños y fríos de una pequeña Sirena
y el brillo de su cabello dorado.

Vengan, niños
Vengan, bajen.
El viento ronco sopla con frialdad;
las luces brillan en la ciudad.
Ella se sobresaltará de su sueño
cuando las ráfagas sacudan la puerta;
ella oirá los vientos aullando,
oirá rugir las olas del mar.
Veremos, mientras sobre nosotros
rugen y se arremolinan las olas,
un techo de ámbar,
un pavimento de perlas.
Y cantaremos: «¡Aquí vino una mortal,
pero infiel era ella!
Y solos habitan para siempre
los reyes del mar.»

Pero, hijos, a medianoche,
cuando los vientos soplan suaves,
cuando la luz de la luna cae despejada,
cuando las mareas vivas están bajas;
cuando los dulces aires llegan hacia el mar
desde los brezales estrellados con retamas,
y las altas rocas proyectan
sombras sobre las arenas blancas;
por las tranquilas y resplandecientes playas,
por los riachuelos caminaremos,
sobre bancos de brillantes algas marinas,
sobre las hojas que se secan al bajar la marea.
Contemplaremos, desde las colinas de arena,
la ciudad blanca y dormida;
la iglesia en la ladera de la colina,
y luego volveremos, cantando:
«Allí vive una mujer amada,
pero cruel es ella.
Para siempre abandonó
a los reyes del mar.»


Come, dear children, let us away;
Down and away below!
Now my brothers call from the bay,
Now the great winds shoreward blow,
Now the salt tides seaward flow;
Now the wild white horses play,
Champ and chafe and toss in the spray.
Children dear, let us away!
This way, this way!

Call her once before you go—
Call once yet!
In a voice that she will know:
"Margaret! Margaret!"
Children's voices should be dear
(Call once more) to a mother's ear;

Children's voices, wild with pain—
Surely she will come again!
Call her once and come away;
This way, this way!
"Mother dear, we cannot stay!
The wild white horses foam and fret."
Margaret! Margaret!

Come, dear children, come away down;
Call no more!
One last look at the white-wall'd town
And the little grey church on the windy shore,
Then come down!
She will not come though you call all day;
Come away, come away!

Children dear, was it yesterday
We heard the sweet bells over the bay?
In the caverns where we lay,
Through the surf and through the swell,
The far-off sound of a silver bell?
Sand-strewn caverns, cool and deep,
Where the winds are all asleep;
Where the spent lights quiver and gleam,
Where the salt weed sways in the stream,
Where the sea-beasts, ranged all round,
Feed in the ooze of their pasture-ground;
Where the sea-snakes coil and twine,
Dry their mail and bask in the brine;
Where great whales come sailing by,
Sail and sail, with unshut eye,
Round the world for ever and aye?
When did music come this way?
Children dear, was it yesterday?

Children dear, was it yesterday
(Call yet once) that she went away?
Once she sate with you and me,
On a red gold throne in the heart of the sea,
And the youngest sate on her knee.
She comb'd its bright hair, and she tended it well,
When down swung the sound of a far-off bell.
She sigh'd, she look'd up through the clear green sea;
She said: "I must go, to my kinsfolk pray
In the little grey church on the shore to-day.
'T will be Easter-time in the world—ah me!
And I lose my poor soul, Merman! here with thee."
I said: "Go up, dear heart, through the waves;
Say thy prayer, and come back to the kind sea-caves!"
She smiled, she went up through the surf in the bay.
Children dear, was it yesterday?

Children dear, were we long alone?
"The sea grows stormy, the little ones moan;
Long prayers," I said, "in the world they say;
Come!" I said; and we rose through the surf in the bay.
We went up the beach, by the sandy down
Where the sea-stocks bloom, to the white-wall'd town;
Through the narrow paved streets, where all was still,
To the little grey church on the windy hill.
From the church came a murmur of folk at their prayers,
But we stood without in the cold blowing airs.
We climb'd on the graves, on the stones worn with rains,
And we gazed up the aisle through the small leaded panes.
She sate by the pillar; we saw her clear:
"Margaret, hist! come quick, we are here!
Dear heart," I said, "we are long alone;
The sea grows stormy, the little ones moan."
But, ah, she gave me never a look,
For her eyes were seal'd to the holy book!
Loud prays the priest; shut stands the door.
Come away, children, call no more!
Come away, come down, call no more!

Down, down, down!
Down to the depths of the sea!
She sits at her wheel in the humming town,
Singing most joyfully.
Hark what she sings: "O joy, O joy,
For the humming street, and the child with its toy!
For the priest, and the bell, and the holy well;
For the wheel where I spun,
And the blessed light of the sun!"
And so she sings her fill,
Singing most joyfully,
Till the spindle drops from her hand,
And the whizzing wheel stands still.
She steals to the window, and looks at the sand,
And over the sand at the sea;
And her eyes are set in a stare;
And anon there breaks a sigh,
And anon there drops a tear,
From a sorrow-clouded eye,
And a heart sorrow-laden,
A long, long sigh;
For the cold strange eyes of a little Mermaiden
And the gleam of her golden hair.

Come away, away children
Come children, come down!
The hoarse wind blows coldly;
Lights shine in the town.
She will start from her slumber
When gusts shake the door;
She will hear the winds howling,
Will hear the waves roar.
We shall see, while above us
The waves roar and whirl,
A ceiling of amber,
A pavement of pearl.
Singing: "Here came a mortal,
But faithless was she!
And alone dwell for ever
The kings of the sea."

But, children, at midnight,
When soft the winds blow,
When clear falls the moonlight,
When spring-tides are low;
When sweet airs come seaward
From heaths starr'd with broom,
And high rocks throw mildly
On the blanch'd sands a gloom;
Up the still, glistening beaches,
Up the creeks we will hie,
Over banks of bright seaweed
The ebb-tide leaves dry.
We will gaze, from the sand-hills,
At the white, sleeping town;
At the church on the hill-side—
And then come back down.
Singing: "There dwells a loved one,
But cruel is she!
She left lonely for ever
The kings of the sea."


Matthew Arnold
(1822-1888)

(Traducido al español por Sebastián Beringheli para El Espejo Gótico)




Poemas góticos. I Poemas de Matthew Arnold.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Matthew Arnold: El Tritón abandonado (The Forsaken Merman), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Poemas»: Matthew Arnold; libro y análisis


«Poemas»: Matthew Arnold; libro y análisis.




Poemas (Poems) es una colección de poemas victorianos del escritor inglés Matthew Arnold (1822-1888), publicado por primera vez en 1853 y luego reeditado en numerosas ocasiones con nuevo material incluido.

Poemas, en todas sus versiones, es una antología que se caracteriza por integrar los mejores poemas de Matthew Arnold, un poeta extraordinario, básicamente un clásico de la poesía inglesa de aquellos años, aunque también ensombrecido por la figura colosal de Alfred Tennyson y Robert Browning, entre otros autores notables del período, pero responsable de actualizar los principales temas de la poesía del romanticismo y trasladarlas a la problemática y las inquietudes de la literatura victoriana.




Poemas.
Poems, Matthew Arnold (1822-1888)
  • La playa de Dover (Dover Beach)
  • La vida enterrada (The Buried Life)
  • La voz (The Voice)
  • Requiescat (Requiescat)
  • Shakespeare (Shakespeare)
  • Abatimiento (Despondency)
  • Alarico en Roma (Alaric at Rome)
  • Al este de Londres (East London)
  • Arenas de Calais (Calais Sands)
  • Austeridad de la poesía (Austerity of Poetry)
  • Bacanal (Bacchanalia)
  • Consuelo (Consolation)
  • Coraje (Courage)
  • Cromwell (Cromwell)
  • Destino (Destiny)
  • Hojas desvanecidas (Faded Leaves)
  • Inmortalidad (Immortality)
  • El futuro (The Future)
  • El progreso de la poesía (The Progress of Poesy)
  • El tritón abandonado (The Forsaken Merman)
  • Empédocles en el Etna (Empedocles on Etna)
  • Envejeciendo (Growing Old)
  • Epílogo (Epilogue)
  • Este y Oeste (East and West)
  • La divinidad (The Divinity)
  • La iglesia de Brou (The Church of Brou)
  • La juventud de la naturaleza (The Youth of Nature)
  • La mejor parte (The Better Part)
  • La muerte de Balder (Balder Dead)
  • Las nuevas sirenas (The New Sirens)
  • La tumba de Heine (Heine's Grave)
  • La última palabra (The Last Word)
  • La última plegaria de Mónica (Monica’s Last Prayer)
  • Los mensajeros del Señor (The Lord's Messengers)
  • Micerino (Mycerinus)
  • Moralidad (Morality)
  • Muerte y fama prematuras (Early Death and Fame)
  • Persistencia de la poesía (Persistency of Poetry)
  • Resignación (Resignation)
  • San Brandán (Saint Brandan)
  • Tristán e Isolda (Tristram and Iseult)
  • Una advertencia para los poetas (A Caution to Poets)
  • Una noche de verano (A Summer Night)
  • Un deseo (A Wish)
  • Un epitafio sin nombre (A Nameless Epitaph)
  • Un sueño (A Dream)
  • Vida humana (Human Life)




Libros de poemas. I Libros de Matthew Arnold.


El análisis y resumen del libro de Matthew Arnold: Poemas (Poems), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Matthew Arnold: poemas destacados


Matthew Arnold: poemas destacados.




Matthew Arnold (1822-1888) fue un destacado poeta inglés cuyo estilo inimitable fue variando a lo largo del tiempo. De hecho, podemos pensar que los poemas de Matthew Arnold son herederos del romanticismo, pero también decisivos para el desarrollo de la poesía victoriana y, al menos en parte, precursores del modernismo.

En este segmento iremos reuniendo algunos de los más destacados poemas de Matthew Arnold.




Poemas de Matthew Arnold:




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Matthew Arnold: poemas destacados fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La vida enterrada»: Matthew Arnold; poema y análisis.


«La vida enterrada»: Matthew Arnold; poema y análisis.




La vida enterrada (The Buried Life) es un poema gótico del escritor inglés Matthew Arnold, compuesto alrededor de 1852 y publicado en la antología: Poemas (Poems). La vida enterrada es considerado como uno de los grandes poemas de Matthew Arnold.






La vida enterrada.
The Buried Life, Matthew Arnold (1822-1888)

A menudo, en las más concurridas calles del mundo,
En los más estruendosos conflictos,
Se levanta un deseo inexplicable
Después del conocimiento de nuestra vida enterrada;
Una sed de derrochar nuestro fuego y el inquieto vigor,
De seguir nuestro rumbo verdadero;
Un anhelo de investigar
El misterio de este corazón latiente,
Tan salvaje, tan profundo en nosotros, para conocer
El origen de nuestras vidas y hacia adónde van.


But often, in the world's most crowded streets,
But often, in the din of strife,
There rises an unspeakable desire
After the knowledge of our buried life;
A thirst to spend our fire and restless force
In tracking out our true, original course;
A longing to inquire
Into the mystery of this heart which beats
So wild, so deep in us—to know
Whence our lives come and where they go.


Matthew Arnold
(1822-1888)




Poemas de Matthew Arnold. I Poesía gótica.


Más literatura gótica:
El análisis, resumen y traducción al español del poema de Matthew Arnold: La vida enterrada (The Buried Life) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La playa de Dover»: Matthew Arnold; poema y análisis.


«La playa de Dover»: Matthew Arnold; poema y análisis.




La playa de Dover (Dover Beach) es un poema de amor del escritor inglés Matthew Arnold (1822-1888), compuesto alrededor de 1850 y publicado en la antología de 1867: Nuevos Poemas (New Poems).

La playa de Dover, uno de los mejores poemas de Matthew Arnold, nos ubica en el puerto de Dover, Kent. Del otro lado del Canal aguarda Calais, Francia, sitio en el que Matthew Arnold pasó su luna de miel.

La playa de Dover es un poema difícil de analizar. Sus metáforas han trascendido el espacio poético y se han convertido en expresiones comunes del idioma inglés. Naturalista por elección, Matthew Arnold encara sus versos de un modo notable, aludiendo a una hipotética mujer que, quizá, sea su propia esposa.




La playa de Dover.
Dover Beach, Matthew Arnold (1822-1888)

El mar está en calma esta noche.
La marea alta, la luna duerme hermosa
Sobre el estrecho – en la costa francesa la luz
Resplandece y se ha ido; los acantilados de Inglaterra alzan,
Tenues y vastos, allá en la plácida bahía.
Ven a la ventana, el aire nocturno es dulce,
Soñoliento, desde la larga línea de espuma
Donde el mar besa la tierra empalidecida por la luna,

¡Escucha! Puedes oír el rugir de las piedras
Que las olas agitan, arrojándolas
a su regreso allá en el ramal de arriba,
Comienza y cesa, y luego comienza otra vez,
Con trémula cadencia disminuye, y trae
La eterna nota de la melancolía.

Sófocles, hace mucho tiempo
Lo escuchó en el Egeo, y trajo
A su mente el turbio flujo y reflujo
De la miseria humana, nosotros
También encontramos una idea en el sonido,
Cerca de este remoto mar del norte.

El Mar de la Fe
También era uno, en su plenitud,
Y rodaba en las orillas de la tierra,
Yacía como los pliegues de una gloriosa diadema.
Pero ahora sólo escucho
su rugir lleno de tristeza, largo y en retirada,
alejándose hacia el sereno de la noche
Hacia los extensos bordes monótonos.
Oh, mi amor, ¡seamos fieles el uno al otro!
Pues el mundo, que parece yacer ante nosotros
Como una tierra de sueños,
Tan variada, tan bella, tan nueva,
No posee en realidad ni gozo, ni amor, ni luz,
Ni certeza, ni paz, ni alivio para el dolor;
Estamos aquí como en una llanura sombría
Envueltos en alarmas confusas de fugas y batallas,
donde los ejércitos, ignorantes, se enfrentan por la noche.


The sea is calm tonight.
The tide is full, the moon lies fair
Upon the straits; on the French coast the light
Gleams and is gone; the cliffs of England stand,
Glimmering and vast, out in the tranquil bay.
Come to the window, sweet is the night-air!
Only, from the long line of spray
Where the sea meets the moon-blanched land,
Listen! you hear the grating roar
Of pebbles which the waves draw back, and fling,
At their return, up the high strand,
Begin, and cease, and then again begin,
With tremulous cadence slow, and bring
The eternal note of sadness in.

Sophocles long ago
Heard it on the Ægean, and it brought
Into his mind the turbid ebb and flow
Of human misery; we
Find also in the sound a thought,
Hearing it by this distant northern sea.

The Sea of Faith
Was once, too, at the full, and round earth’s shore
Lay like the folds of a bright girdle furled.
But now I only hear
Its melancholy, long, withdrawing roar,
Retreating, to the breath
Of the night-wind, down the vast edges drear
And naked shingles of the world.

Ah, love, let us be true
To one another! for the world, which seems
To lie before us like a land of dreams,
So various, so beautiful, so new,
Hath really neither joy, nor love, nor light,
Nor certitude, nor peace, nor help for pain;
And we are here as on a darkling plain
Swept with confused alarms of struggle and flight,
Where ignorant armies clash by night.


Mathew Arnold
(1822-1888)




Poemas de Matthew Arnold. I Poemas góticos.


Más literatura gótica:
El análisis, resumen y traducción al español del poema de Matthew Arnold: La playa de Dover (Dover Beach) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«La voz»: Matthew Arnold; poema y análisis


«La voz»: Matthew Arnold; poema y análisis.




La voz (The Voice) es un poema del romanticismo del escritor inglés Matthew Arnold (1822-1888), publicado originalmente en la antología de 1849: El revelador disgustado y otros poemas (The Strayed Reveller, and Other Poems), y luego reeditado en la colección de 1853: Poemas (Poems).

Si bien el estilo de los poemas de Matthew Arnold fue atravesando por distintas etapas a lo largo de su carrera, llegando incluso a servir de puente entre la poesía victoriana y el modernismo, La voz presenta algunas características del romanticismo realmente interesantes, como su extraña y, por momentos, aterradora musicalidad.

La voz es un poema ambicioso, oscuro, repleto de símbolos que remiten a algo monstruoso que, por su propia naturaleza, resulta indefinible términos específicos.




La voz.
The Voice, Matthew Arnold (1822-1888)

Como miradas llameantes,
Blancas y brillantes,
Lanzadas por la pálida luna
Desde su tranquila esfera,
Cayendo sobre las aguas insomnes
De un solitario mar,
Vibrando en las olas del viento,
Atribuladas, lastimeras,
Temblando y muriendo.

Como lágrimas de tristeza
Que las madres han derramado
—Plegarias que mañana serán en vano—
Cuando la flor por la que lloran
Yazga fría y muerta;
Aplastada contra la frente,
Caída sobre el pecho ardiente;
Sin traer paz ni descanso.

Como ondas luminosas que caen,
Con un movimiento natural,
Sobre la orilla infernal
De un espumoso Océano;
Una rosa salvaje se arrastra por el muro,
Un racimo de sol cae en la sala en ruinas,
Cuerdas de una melodía alegre en el funeral,
Tan triste que ha logrado confortar
Este profundo corazón soberbio,
Tan ansioso y doloroso,
Tan confundido y apenado,
Con pensamientos de intolerable cambio,
—Tal es aquel contraste extraño—
Y tu voz inolvidable, tu acento arribando
Como viajero desde el extremo del mundo
Hasta su antiguo palacio.

Todo es en vano, todas las cosas son en vano,
Tu voz golpeó sobre mis oídos otra vez,
Aquellos tonos de melancolía tan dulce e inmóvil;
Aquellos tonos como un laúd oscuro y olvidado
—Que todavía penetran en mis oídos—
Volaron sobre toda mi voluntad,
Y no pudieron sacudirla;
Quemaron mi corazón con su propia sangre,
Y no pudieron quebrarlo.


As the kindling glances,
Queen-like and clear,
Which the bright moon lances
From her tranquil sphere
At the sleepless waters
Of a lonely mere,
On the wild whirling waves, mournfully, mournfully,
Shiver and die.
As the tears of sorrow
Mothers have shed—
Prayers that to-morrow
Shall in vain be sped
When the flower they flow for
Lies frozen and dead—
Fall on the throbbing brow, fall on the burning breast,
Bringing no rest.

Like bright waves that fall
With a lifelike motion
On the lifeless margin of the sparkling Ocean:—
A wild rose climbing up a mould’ring wall—
A gush of sunbeams through a ruin’d hall—
Strains of glad music at a funeral:—
So sad, and with so wild a start
To this long sober’d heart,
So anxiously and painfully,
So drearily and doubtfully
And, oh, with such intolerable change
Of thought, such contrast strange,
O unforgotten Voice, thy whispers come,
Like wanderers from the world’s extremity,
Unto their ancient home.

In vain, all, all in vain,
They beat upon mine ear again,
Those melancholy tones so sweet and still;
Those lute-like tones which in long distant years
Did steal into mine ears:
Blew such a thrilling summons to my will
Yet could not shake it:
Drain’d all the life my full heart had to spill;
Yet could not break it.

Matthew Arnold (1822-1888)




Poemas góticos. I Poemas de Matthew Arnold.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Matthew Arnold: La voz (The Voice), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

Matthew Arnold: poemas


Matthew Arnold: poemas.




Matthew Arnold (1822-1888) fue uno de los grandes poetas ingleses del período victoriano. Si bien es cierto que ocupa un lugar menos influyente que el de otros autores importantes de la época, lo cierto es que los poemas de Matthew Arnold son esenciales para comprender el abandono de las viejas fórmulas del romanticismo y su transición hacia una mirada más escéptica del mundo, típica del modernismo.

En esta sección de El Espejo Gótico daremos cuenta de algunos de los grandes poemas de Matthew Arnold.




Matthew Arnold: poemas, ensayos, libros:
  • El Tritón abandonado (The Forsaken Merman)
  • La playa de Dover (Dover Beach)
  • La vida enterrada (The Buried Life)
  • La voz (The Voice)
  • Poemas (Poems)
  • Requiescat (Requiescat)
  • Shakespeare (Shakespeare)
  • Capilla Rugby (Rugby Chapel)
  • Cultura y anarquía (Culture and Anarchy)
  • El gitano erudito (The Scholar Gypsy)
  • El revelador disgustado (The Strayed Reveller)
  • El titán cansado (The Weary Titan)
  • Empédocles en el Etna (Empedocles on Etna)
  • Ensayos críticos de literatura (Essays in Celtic Literature)
  • Estrofas del gran monasterio (Stanzas from the Grande Chartreuse)
  • La guirnalda de la amistad (Friendship's Garland)
  • La muerte de Balder (Balder Dead)
  • Literatura y dogma (Literature and Dogma)
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  • Nuevos poemas (New Poems)
  • Poemas (Poems)
  • Sobre el estudio de la literatura celta (On the Study of Celtic Literature)
  • Sobre la traducción de Homero (On Translating Homer)
  • Sohrab y Rustum (Sohrab and Rustum)
  • Thyrsis (Thyrsis)
  • Tristán e Isolda (Tristram and Iseult)
  • Una noche sureña (A Southern Night)




Autores en El Espejo Gótico. I Autores con historia.


El artículo: Matthew Arnold: poemas fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Shakespeare»: Matthew Arnold; poema y análisis


«Shakespeare»: Matthew Arnold; poema y análisis.




Shakespeare (Shakespeare) es un poema victoriano del escritor inglés Matthew Arnold (1822-1888), publicado originalmente en la antología de 1849: El revelador disgustado (The Strayed Reveller), y luego reeditado en la colección de 1853: Poemas (Poems).

Shakespeare, uno de los mejores poemas de Matthew Arnold, es un sincero homenaje a William Shakespeare, cuya reputación como el mejor poeta inglés de la historia recién se estableció de forma definitiva a principios del siglo XIX.




Shakespeare.
Shakespeare, Matthew Arnold (1822-1888)

Otros aguardan nuestra pregunta.
Tú eres libre. Nosotros interrogamos sin pausa.
Tú sonríes y guardas silencio, conocimiento supremo.
Pues la cima más alta, aquella que solo las estrellas

Conocen su majestad, la que clava sus huellas
Inmutables en el mar y hace del cielo de los cielos
Su morada, deja sólo el arco nebuloso librada
A la exploración frustrada de los hombres;

Y tú, que has conocido las estrellas y el sol;
Autodidacta, autocrítico, honrado y seguro de ti mismo,
Vagaste por esta tierra, insospechado.
¡Mejor que así haya sido! Todos los dolores

Que debe tolerar el espíritu inmortal,
Todas las debilidades que menoscaban,
Todas las penas que agobian el alma,
Hallan su voz en aquella frente victoriosa.


Others abide our question. Thou art free.
We ask and ask – Thou smilest and art still,
Out-topping knowledge. For the loftiest hill,
Who to the stars uncrowns his majesty,

Planting his steadfast footsteps in the sea,
Making the heaven of heavens his dwelling-place,
Spares but the cloudy border of his base
To the foil’d searching of mortality;

And thou, who didst the stars and sunbeams know,
Self-school’d, self-scann’d, self-honour’d, self-secure,
Didst tread on earth unguess’d at. – Better so!

All pains the immortal spirit must endure,
All weakness which impairs, all griefs which bow,
Find their sole speech in that victorious brow.

Matthew Arnold (1822-1888)




Poemas góticos. I Poemas de Matthew Arnold.


Más literatura gótica:
El análisis, traducción al español y resumen del poema de Matthew Arnold: Shakespeare (Shakespeare), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

«Requiescat»: Matthew Arnold; poema y análisis


«Requiescat»: Matthew Arnold; poema y análisis.




Requiescat (Requiescat) —término en latín que significa «descansa», utilizado en innumerables lápidas a través de la frase Requiescat in pace, «descansa en paz»— es un poema del romanticismo del escritor inglés Matthew Arnold (1822-1888), compuesto en 1849 y publicado por primera en la antología de ese mismo año: El juerguista extraviado y otros poemas (The Strayed Reveller and Other Poems). Más adelante reaparecería en la colección de 1853: Poemas (Poems).

Requiescat, uno de los mejores poemas de Matthew Arnold, fue escrito cuando el autor tenía apenas veintisiete años de edad. Se presume que fue dedicado a una mujer que conocía, y recitado durante su entierro.

Un repaso superficial de este extraordinario poema de Matthew Arnold puede dejarnos la impresión de ser un poema fúnebre, otra balada a la muerte prematura de una mujer joven y hermosa; sin embargo, Requiescat es mucho más que eso.

La esperanza puede apreciarse en cada verso, sin ironía ni cinismo, casi como una ausencia. Ciertamente no es esta una esperanza voluptuosa, y mucho menos apasionada, sino un humilde deseo de que al término de todas las distracciones e inquietudes de la vida encontremos una merecida recompensa.




Requiescat.
Requiescat, Matthew Arnold (1822-1888)

Que se esparzan sobre ella las rosas
y nunca el rocío del tejo.
En paz ella descansa,
así también como lo haré yo.

El mundo requirió su alegría;
ella se bañó en el regocijo de las sonrisas,
pero su corazón estaba cansado, cansado,
y ahora el mundo la deja ser.

Su vida daba vueltas y vueltas,
en laberintos de sonido y calor.
Pero paz era lo que su corazón deseaba,
y ahora la paz baila a su alrededor.

Su espíritu amplio y fuerte
revoloteó sin poder respirar.
Esta noche por fin podrá heredar
El vasto salón de la muerte.


Strew on her roses, roses,
And never a spray of yew.
In quiet she reposes:
Ah! would that I did too.

Her mirth the world required:
She bathed it in smiles of glee.
But her heart was tired, tired,
And now they let her be.

Her life was turning, turning,
In mazes of heat and sound.
But for peace her soul was yearning,
And now peace laps her round.

Her cabin'd, ample Spirit,
It flutter'd and fail'd for breath.
To-night it doth inherit
The vasty hall of Death.


Matthew Arnold (1822-1888)




Poemas góticos. I Poemas de Matthew Arnold.


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El análisis, traducción al español y resumen del poema de Matthew Arnold: Requiescat (Requiescat), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com



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