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10 mejores villanos en la obra de Shakespeare


10 mejores villanos en la obra de Shakespeare.




Parece sencillo detectar quién es el villano en las obras de William Shakespeare. Cada una de sus tragedias tiene su héroe, por supuesto, y también su villano; sin embargo, estos no siempre encarnan el mal absoluto. Ésa es una de las facetas más interesantes de William Shakespeare: sus villanos nunca son completamente malvados; más aún, podríamos verlos como agentes provisorios del mal.

Todos los villanos de William Shakespeare, además de comportarse como verdaderos cretinos, afrontan algún tipo de dilema moral, algún remordimiento que los llena de culpa, lo cual los acerca peligrosamente a las sutiles malevolencias de la vida real.

Repasemos entonces los 10 mejores villanos en la obra de Wiliam Shakespeare.


10- Shylock: El mercader de Venecia (Merchant of Venice)


Usurero, más por decisión que por amor al oficio, Shylock está cansado de los cristianos. Siendo un judío en Venecia esto es perfectamente comprensible. En parte, representa las propias ideas de William Shakespeare contra el antisemitismo de su tiempo.

Más allá de esto, Shylock es uno de esos sujetos con los que uno no querría contraer una deuda. Antonio, uno de sus deudores, debió saldar un préstamo que no pudo cubrir a tiempo otorgándole una libra de carne de su propio cuerpo.


9- Don Juan: Mucho ruido y pocas nueces (Much ado about Nothing)


Don Juan es un tipo esencialmente celoso. ¿De quién? De su medio hermano, don Pedro, con quien establece una especie de guerra personal. De hecho, esta lucha realmente se concreta, y don Pedro vence; pero el hombre tiene un corazón grande, demasiado, quizás, e invita a su hermano vencido a participar de los festejos por su victoria.

Mala idea. Pésima.


8- Edmund: Rey Lear (King Lear)


Edmund es el ejemplo típico de cómo los villanos de Shakespeare pasan de ser malos a patéticos, ya en el ocaso de sus tragedias. Edmund no solo teje una sutil red de mentiras para que su hermano sea exiliado sino que se comporta de forma distante cuando su propio padre resuelve arrancarse los ojos.

Ya en el terreno amoroso, Edmund es el vértice de un triángulo con las hermanas Regan y Goneril, chicas que no son precisamente inocentes de una o dos conspiraciones.


7- Ricardo II: Vida y muerte del rey Ricardo II (The Life and Death of King Richard the Second)


Ordena a Mowbray que asesine a su tío de inmediato. Como buen villano, luego hace perseguir y ejecutar al leal Mowbray por haber asesinado a su tío.

Lo que se dice un tipo maquiavélico.


6- Lady Macbeth: Macbeth (Macbeth)


Las chicas también son villanas en la obra de Shakespeare.

Lady Macbeth decide que su esposo no es lo suficientemente ambicioso. Teje para él una compleja trama por la cual lo persuade de que el trono de la familia no está seguro. Su esposo, sin embargo, duda. Desarticulada esa estrategia, lady Macbeth comienza a hacer circular rumores que ponen en duda la hombría y la virilidad de su marido. En un arrebato, el pobre diablo apuñala a Duncan, quizás para terminar con aquellos odiosos rumores.

El señor Macbeth pierde la cabeza, desespera, pero regresa con lady Macbeth, dejando atrás la escena del crimen. Es ella, fría y calculadora, quien retorna para plantar evidencias falsas que conducen a uno de los sirvientes de Duncan. Todo parece concluir ahí, pero no. El manipulado esposo de lady Macbeth comienza un raíd de asesinatos organizados por su esposa para ocultar y silenciar a todos los testigos de aquel primer crimen.


5- Claudio: Hamlet (Hamlet)


Claudio es tío de Hamlet y luego su padre adoptivo. Verán, él fue quién asesinó al verdadero padre de Hamlet, rey de Dinamarca, para apoderarse del trono. Más adelante, contrata los servicios de Rosencrantz y Guildenstern para asesinar al propio Hamlet, y cuando esto falla convence al príncipe de que el verdadero asesino de su padre fue Laertes, cuyo propio progenitor fue accidentalmente muerto durante unos juegos con el padre biológico de Hamlet...

Sí, la trama es compleja, pero adelantamos un final pletórico de justicia: Claudio es encontrado culpable de prácticamente todo: regicidio, adulterio, incesto, asesinato, etc.

Cualquier similitud de Hamlet con El rey león es puramente intencional.


4- Ricardo III: Vida y muerte del rey Ricardo III (The Life and Death of King Richard III)


Pobre Ricardo III: el hombre es desagradable, jorobado y con un temperamento de mierda. Desparrama rumores maliciosos acerca de su hermano, llevándolo a que lo encierren en la Torre de Londres. Corteja a la hermosa Anna Neville, lo cual podría hacernos pensar que no todo es malévolo en él, pero no es así.

Previamente, Ricardo III se encargó de matar tanto al esposo de Anna como a su padre. En realidad, el hombre es capaz de matar a cualquiera que se ponga en su camino; muchos, desafortunadamente, a lo largo de la obra.


3. Yago: Otelo (Othello)


Yago es uno de esos tipos que no es malo por naturaleza propia sino que se entrega al mal de forma progresiva, albergando envidia y resentimiento en su corazón. Siente celos de Cassio, de modo que convence a Otelo de que su esposa, Desdémona, le es infiel con él. Semejante revelación a un hombre realmente enfermo de celos no puede más que desencadenar la tragedia.

Otelo, loco de ira, asesina a Desdémona y luego se suicida. Yago, inadvertidamente aprovecha ese escenario sangriento y apuñala a su propia esposa, quizás para que el crimen le sea atribuido al influenciable Otelo.


2- Tamora: Tito Andrónico (Titus Andronicus)


Tamora, la Reina de los Góticos, viaja a la ciudad de Roma junto a su esposo, Tito Andrónico; por quien siente el más vivo desprecio, y no sin razones objetivas. Quizás por eso Tamora persuade a su amante, Aaron el Moro, para que elabore algún plan siniestro para su marido.

Ella es, en definitva, la instigadora del primer puesto de nuestra lista.


Aaron el moro: Tito Andrónico (Titus Andronicus)


Tamora aborrece a su marido, Tito, por haber sacrificado a uno de sus hijos. Sin embargo, la venganza que urde su amante, Aaron el moro, lo posiciona como la mano ejecutora de uno de los actos más detestables en la obra de Shakespeare.

Aaron convence a los hijos varones de Tamora de que violen y mutilen a una de sus hermanas, Lavinia, favorita de Tito. Los hermanos acceden, sedientos de venganza: le cortan la lengua, le desfiguran el rostro y le amputan las manos, para que nadie pueda reconocerla. Finalmente, Aaron urde su golpe final: organiza con Tamora un plan para que Tito se ampute sus propias manos como pago para volver a ver a su hija.

William Shakespeare diseñó, además, una de las muertes más horrorosas para Aaron, acorde a la crueldad de sus crímenes. El hombre es enterrado hasta el pecho y abandonado para que muera lentamente de sed; escena difícil para representar en una obra escolar.




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1 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Pensé que Macbeth tenía que estar en la lista pero Lady MacBeth lo supera.
Lástima que en ese entonces se les prohibía actuar a las mujeres.
Es la ventaja de las adaptaciones cinematográficas de Shakespeare. Marion Cotillard va interpretar a esta villana.