Si dos personas tienen el mismo sueño, ¿sigue siendo solo un sueño?


Si dos personas tienen el mismo sueño, ¿sigue siendo solo un sueño?




El significado de los sueños ya es un asunto bastante complejo en sí mismo, pero si además le añadimos otras variantes excepcionales como los sueños compartidos; es decir, cuando dos personas sueñan lo mismo, entonces las respuestas necesitan el mismo grado de complejidad.

Si dos personas tienen el mismo sueño, ¿sigue siendo solo un sueño?

Esta inquietante pregunta corresponde a la novela: ¿Los androides sueñan con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheep?), del gran autor de ciencia ficción Philip K. Dick; y a continuación intentaremos responderla.

Para explicar por qué dos personas tienen el mismo sueño debemos analizar en profundidad la naturaleza de los sueños compartidos. No nos referimos aquí a simples detalles en común, o sincronías, sino a dos personas que tienen exactamente el mismo sueño.

El primer punto de interés consiste en examinar la dinámica entre las dos personas que han soñado lo mismo. Al parecer, esto es independiente de la relación existente entre ellos. Puede ocurrir entre dos personas estrechamente vinculadas a nivel físico y emocional, como entre individuos aparentemente distantes en esos aspectos.

También es importante mencionar que no es lo mismo tener un sueño compartido con un amigo que soñar con una pareja. En general, lo más habitual es soñar lo mismo con una ex-pareja, o bien entre dos personas que han estado vinculadas sentimentalmente.

Hay una diferencia sustancial entre los sueños compartidos y la posibilidad de entrar en los sueños de otra persona. En el caso de los sueños compartidos el sueño es el mismo, sólo que son dos las personas que lo experimentan.

Todo parece indicar que los sueños de a dos son mucho más frecuentes de lo que cabría especular. También hay otro dato interesante al respecto: el argumento principal de los sueños compartidos, es decir, la trama argumental del sueño, a menudo no tiene nada que ver con las dos personas que están soñando lo mismo, sino con un tercero, que puede o no aparecer como personaje activo dentro del sueño.

Soñarse mutuamente con otra persona no equivale a tener un sueño compartido: A puede soñar con B, y B soñar con A, con los mismos escenarios y motivos oníricos, y no ser en realidad un sueño compartido, sino un sueño telepático. La diferencia es sutil, casi imperceptible, pero ahí está: en los sueños telepáticos solo aparecen dos personas, los dos soñadores, y el conflicto del sueño no incluye a un tercero, como veremos más adelante.

Tampoco es necesario que este tipo de transmisión derive en un sueño agradable. De hecho, hay personas capaces de crear y proyectar pesadillas a distancia con un alto nivel de eficacia, muchas veces, sin la intención consciente de hacerlo; mientras que algunas investigaciones han intentado demostrar que incluso es posible hackear los sueños de alguien más. En cualquier caso, nuestra mente no es invulnerable; por el contrario, está abierta a todo tipo de conexiones.

Pero cuando dos personas tienen el mismo sueño SIEMPRE es en relación con un tercero involucrado; y la mejor forma de entender su significado es, precisamente, examinando toda la información disponible acerca de este tercero.

En este punto las cosas se tornan extremadamente subjetivas, porque una cosa es soñar algo parecido con alguien más y otra muy diferente es soñar el mismo sueño con otro.

En general, los sueños compartidos no se producen espontáneamente, sino que son precedidos por una serie de fenómenos oníricos muy particulares; entre otros, los sueños recurrentes, y específicamente el hecho de soñar con la misma persona varias veces; la cual puede o no ser conocida para el soñador.

La pregunta fundamental al respecto supera por lejos el estremecimiento que podría producirnos saber que otras personas sueñan lo mismo que nosotros. Después de todo, si los sueños son hechos del inconsciente, con sus miedos, ansiedades y preocupaciones personales, los sueños compartidos podrían ser un suceso del inconsciente colectivo, aunque en una escala más reducida.

Es por eso que cuando dos personas tienen el mismo sueño éste generalmente carece de detalles circunstanciales; como si entre ambos se utilizara un lenguaje hecho de símbolos primarios y fáciles de interpretar. Es realmente infrecuente que un sueño compartido nos deje un mensaje ambiguo. Habitualmente es directo, breve, y sumamente perturbador.

La teoría de los arquetipos de Carl Jung propone que la humanidad cuenta con una serie de símbolos universales que expresan, en sueños, ciertos temores atávicos. En este sentido, es lógico razonar que entre dos personas conectadas por un fuerte lazo emocional, el cual puede prescindir de la frecuentación, exista también un lenguaje simbólico propio de ese vínculo, es decir, uno que ambos individuos puedan reconocer e interpretar con relativa facilidad.

La física cuántica, por su parte, va un poco más lejos todavía, y sostiene que toda la energía del universo está conectada, de forma tal que aquello que afecte una parte del cosmos también afecta al todo. Nuestros sueños, pensamientos y fantasías están hechos de energía, y por lo tanto están sujetos al mismo nivel de conectividad.

Para entender el significado de un sueño compartido entre dos personas es importante separarlo en dos partes:

La primera es el contenido literal del sueño, es decir, lo que ambas personas han visto y experimentado en él, lo cual a menudo se resume en un CONFLICTO.

La segunda parte es el contenido latente; básicamente los símbolos del sueño.

Los sueños compartidos se caracterizan por manifestar el mismo CONFLICTO, el cual a su vez involucra a las dos personas que sueñan lo mismo y a un TERCERO.

Este CONFLICTO al que hacemos referencia es lo más difícil de interpretar, porque a menudo el hecho de soñar lo mismo con otro hace que eso sea lo único que captura el interés de los soñadores, y no los motivos que han precipitado el fenómeno.

Los sueños entre dos personas generan una serie de sensaciones que se imprimen fácilmente en el recuerdo. Rápidamente nos damos cuenta de que no estamos ante a un sueño común y corriente, y frente a esto es probable que uno de los dos soñadores se lo comunique al otro. En este punto es aconsejable no revelar demasiado, y dejar que la información fluya de ambos lados. De otro modo no podríamos estar completamente seguros de que la experiencia ha sido real.

Philip K. Dick sostenía, entre otros arrebatos místicos, que los sueños se dividían en tres sustratos: los sueños en el plano físico, etérico y astral. Los primeros son aquellos que tenemos habitualmente, y que conforman la materia onírica del individuo respecto de sus miedos y preocupaciones. Los sueños etéricos y los sueños astrales, en cambio, constituyen un canal de comunicación entre dos o más personas.

Este canal de comunicación suele ser elemental en términos simbólicos. En otras palabras, no sucede demasiado en los sueños compartidos: generalmente dos personas que se encuentran, que hablan entre sí, y no mucho más; siempre, insistimos, en relación con un TERCERO que preocupa a ambos soñadores.

El TERCERO en cuestión generalmente se traduce como una amenaza, tanto para él mismo como para cualquiera de los dos soñadores. Puede que dos amigos o una pareja sueñen el mismo sueño en donde el TERCERO intenta atacarlos, de forma directa o simbólica, o bien que este se encuentre en algún tipo de peligro.

Más allá de todo esto, resulta imposible responder satisfactoriamente la pregunta que nos hacíamos al principio, o que Philip K. Dick se hacía: los sueños se caracterizan por ser piezas elaboradas por el inconsciente, pero los sueños de a dos, en última instancia, se distinguen por ser un territorio en común, no propio; y quizás por eso su simbolismo se reduce a un nivel de expresión elemental; justamente para que los dos sujetos puedan entender el significado del sueño.

A muchas personas les cuesta aprender a recordar sus sueños, pero con los sueños compartidos la cuestión es muy distinta, ya que el CONFLICTO que plantean no puede resolverse unilateralmente, sino de a dos. Ésa, en todo caso, es la única clave para entender su significado.

En dónde ocurren los sueños de a dos, si en las mentes de ambos soñadores o en el plano de consciencia superior, como sostienen muchos investigadores, es algo que no podemos responder de manera concluyente. Sólo sabemos que este tipo de sueños es muy frecuente, mucho más de lo que pensamos, y que dejan una impresión imborrable.




Diccionario de sueños. I El lado oscuro de la psicología.


Más literatura gótica:
El artículo: Si dos personas tienen el mismo sueño ¿sigue siendo solo un sueño? fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

2 comentarios:

Gatira Aleister Curiel dijo...

Muy interesante.

Cristina Arevalo dijo...

increible pensar en 2 personas soñando lo mismo, sin dudas hay muchos factores...tanto fisicos como metafisicos porque no? no estamos solos en este plano terrenal y la idea de pensar cosas que son intangibles me hacen vibrar y espantar a veces. hermoso blog, seguramente los chicos de la Gran Hermandad Blanca estaran al corriente de ti, son geniales tus topics! besitoo ♥



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