Señales de que hay un espíritu en tu casa


Señales de que hay un espíritu en tu casa.




Antes de pedir un presupuesto para que su hogar sea exorcizado por un profesional del celibato, es conveniente analizar si realmente estamos frente a una casa embrujada o no.

Una investigación paranormal seria cuenta con varias fases, a lo largo de las cuales es posible determinar si los sucesos extraños que ocurren en una casa pueden ser explicados por causas naturales. De todas formas, la mayoría de estas investigaciones comienzan por averiguar si los habitantes de la casa supuestamente embrujada han experimentado alguno de estos sucesos:

¿Se oyen pasos en las escaleras, en los pasillos, o básicamente en cualquier habitación de la casa donde sabemos que no hay nadie?

¿Las puertas de los armarios, alacenas, gabinetes, se abren o se cierran inexplicablemente?

¿Las cosas —sobre todo objetos pequeños— desaparecen misteriosamente?

Estas son algunas señales de que en tu casa puede haber espíritus; pero también existen otras, muchísimas más, las cuales empezaremos a examinar a continuación.

No todas las personas pueden percibirlo, pero en ciertos casos se cree que los espíritus desprenden un olor muy particular, que no necesariamente es desagradable, aunque distinto del olor de los ángeles y los demonios. Resolver la verosimilitud de estas apariciones odoríferas no es sencillo, ya que fácilmente se puede confundir el olor de los fantasmas con los olores fantasma; cuyas causas son ampliamente conocidas por la ciencia.

Tampoco es inusual que el olor detectado sea agradable, incluso reconocible para el residente, y generalmente asociado con el mismo perfume que utilizaba un familiar ya fallecido.

En las casas habitadas por espíritus suelen registrarse misteriosos sonidos provenientes de las paredes. A veces esto ocurre en una sola habitación, a veces en varias al mismo tiempo, y el sonido característico oscila entre pequeños golpes regulares, como si alguien nos estuviera llamando a través de las paredes, a una frecuencia más aguda e irregular, como si uñas invisibles rascaran la pared.

El fenómeno de las casas embrujadas se caracteriza por mostrar una amplia variedad de sucesos inexplicables; sin embargo, las señales de que hay un solo espíritu en la casa son mucho más difíciles de estudiar, precisamente porque la cantidad de manifestaciones se reduce dramáticamente, y a menudo se resume a un solo fenómeno paranormal.


Sonidos inexplicables:

Pisadas, golpes, ruidos sin causa aparente, son algunas señales que los investigadores paranormales deben tomar en cuenta a la hora de evaluar el escenario. Desde luego, no todos los sonidos extraños son una señal de que hay un espíritu en casa, sino que estos deben contar con una serie de características especiales.

Al parecer, a los fantasmas les gusta rascar los vidrios, paredes y espejos; pero este aspecto rara vez se toma como la señal de una presencia espiritual. El sonido que más interés despierta en los investigadores, respecto de la posibilidad de que sea emitido por un espíritu, es uno que el propietario de la casa tarda bastante tiempo en identificar. Incluso es posible que este se levante en medio de la noche, que recorra toda la casa en búsqueda de su origen, y que el sonido se detenga, solo para volver a comenzar cuando aquel vuelve a la cama.

Frecuentemente se trata del ruido que hace un objeto al caer al suelo.

Supongamos, por ejemplo, que estamos solos en casa. Es de noche y nos encontramos en nuestra habitación. De repente, se oye un ruido irreconocible en la cocina. Cuando vamos a investigar descubrimos que algo —un vaso, un cuadro, o incluso un objeto más pequeño— ha caído al piso sin razón aparente. Una vez que sean descartadas las explicaciones básicas —una mascota traviesa, un golpe de viento, etc— podemos empezar a inquietarnos seriamente.


Puertas que se abren y se cierran solas:

Puertas, armarios, gabinetes que se abren y se cierran inexplicablemente, rara vez son tomados como fenómenos concluyentes para probar la presencia de un espíritu; aunque la persona que habita en la casa reconoce perfectamente este tipo de ruidos y sabe cuando se producen sin causa aparente.

Son muy infrecuentes los casos en los que algunos muebles, como sillas o sillones, parecen moverse solos, y más raro aún es que el propietario de la casa observe el fenómeno mientras este se produce.


Luces:

El fenómeno de las luces que se prenden y se apagan solas tampoco suele ser tomado como señal inequívoca de la presencia de un espíritu. Como en el caso de las puertas que se abren o se cierran solas, el residente de la casa sabe, por ejemplo, que apagó todas las luces al salir a la calle, encontrándolas posteriormente encendidas al regresar. Esto es tan normal como inaceptable en una investigadores seria.

En algunos casos no son las luces las que se apagan o prenden solas, sino los dispositivos electrónicos de la casa: televisores, radios, computadoras, etc. Incluso hay casos registrados de personas que aseguran haber recibido llamados telefónicos de los muertos.


Desaparición de objetos:

Este suceso es conocido como Fenómeno del Objeto Desaparecido (Disappearing Object Phenomenon), y es extremadamente común y difícil de probar. Los objetos que desaparecen en la casa son casi siempre pequeños, y en todos los casos se trata de algo que el residente utiliza con frecuencia. como llaves o un teléfono celular.

No solo se trata de creer que uno ha dejado las llaves en el mismo lugar de siempre y luego encontrarlas en otro, sino de extraviarlas durante un lapso de tiempo solo para volver a hallarlas en el sitio en donde debían haber estado en primer lugar.

Aunque la casa esté habitada por varias personas, es habitual que solo una de ellas encuentre que sus posesiones se pierden misteriosamente.


Sombras:

Mucha gente ya conoce la leyenda de la Gente Sombra (Shadow People), es decir, sombras o siluetas que el residente de la casa observa por el rabillo del ojo. Cuando éste mira directamente hacia el sitio en donde debería estar la sombra, no encuentra nada.

Generalmente estas sombras fantasma no son estáticas, sino que se mueven a gran velocidad, a veces pasando por la abertura de una puerta y luego desapareciendo sin dejar rastros sobre su causa. Son más densas que las sombras normales, y obturan por completo la luz en los sitios por los que pasan. Muchas veces el residente de la casa ni siquiera llega a observar si la sombra posee una silueta humana, pero en los casos en los que sí es posible determinar su forma se suele describir a una silueta de baja estatura.


Comportamiento animal extraño en presencia de espíritus:

Desde siempre se creyó que los gatos y los perros pueden ver a los espíritus, y quizás haya algo de cierto en la leyenda. En cualquier caso, tanto los perros como los gatos manifiestan un comportamiento extraño, inusual en ellos, en presencia de un espíritu.

Los perros suelen ladrar enérgicamente hacia un punto específico de la casa, casi siempre un rincón, sin que el residente observe nada extraño allí. Después de unos minutos, el perro dejará de ladrar, y volverá a su comportamiento habitual, pero también puede ocurrir que transforme aquel ladrido furioso en una especie de quejido o lamento, como si tuviera miedo.

En ciertos casos los perros incluso pueden rehusarse a entrar en ciertas habitaciones de la casa.

Los gatos, lejos de emitir sonidos de alerta para el resto de los residentes de la casa, manifiestan su alteración por los espíritus de manera totalmente silenciosa: simplemente miran fijo hacia cierto punto de la habitación donde, insistimos, el ojo humano no detecta nada inusual.

Este tipo de comportamiento extraño puede repetirse varias veces al día, siempre en los mismos horarios, y su duración no supera los cinco o diez minutos. Transcurrido este lapso, el animal volverá a comportarse con absoluta normalidad, como si nada hubiese ocurrido.

También es importante señalar que los animales de la casa establecen un vínculo muy fuerte no solo con sus dueños, sino además con otros animales con los que han compartido el espacio; de hecho, pueden seguir viendo al espíritu de una mascota fallecida, por ejemplo, antes de que esta se integre a lo que el investigador A.E. Powell describe en términos frugales como: alma de los animales o almas grupales animales.


Comportamiento humano en relación a la presencia de espíritus:

La presencia de espíritus en la casa suele ser detectada tardíamente por los adultos, y muy rápido por los niños. De hecho, hay estudios que relacionan este tipo de presencias con la súbita aparición de un amigo imaginario por parte del habitante más joven de la casa.

El residente de una casa embrujada puede certificar objetivamente si una puerta fue o no abierta, pero difícilmente podrá brindar evidencias concretas sobre lo que éste siente cuando la presencia se encuentra cerca de él.

Hay individuos que aseguran que una entidad se les ha pegado al cuerpo durante un tiempo; lo cual no es exactamente una síntoma de posesión, sino más bien de un fuerte apego del espíritu hacia él.

La mayoría de estos fenómenos se inscriben en la categoría de experiencias aparicionales; es decir, cuando el sujeto experimenta la sensación de estar siendo observado por algo o por alguien, o de sentir presencias cuando está solo, tanto amigables como hostiles.

Ambas posibilidades; es decir, cuando el sujeto siente que no está solo, o que está siendo observado, ocurren frecuentemente en un lugar específico de la casa, y a menudo a una hora en particular; sobre todo durante la noche. De hecho, una de las sensaciones más recurrentes es la de que alguien invisible se sienta en la cama.


Señales inequívocas de que hay un espíritu en tu casa.

Los siguientes fenómenos son, por lejos, los más difíciles de explicar mediante causas naturales, pero también los más inusuales.

Una cosa es oír que una puerta se abre y otra muy distintas es ver cuando ese suceso ocurre. Lo mismo puede aplicarse al resto de los fenómenos que anteriormente hemos analizado. Regresar a casa y ver que la televisión está encendida, sin que exista la posibilidad de que alguien más haya accionado el control remoto, puede dejarnos algunas incertidumbres, pero realmente presenciar el momento en el que una radio o una TV se prenden solas es, sin dudas, una señal de alarma.

Pero a veces los sucesos son bastante menos dramáticos en términos objetivos, aunque igualmente aterradores; por ejemplo, cuando los juguetes del niño de la casa se encienden solos y comienzan a operar en medio de la noche.

Otro fenómeno infrecuente es el de sentir el contacto de algo o de alguien, sin esto pueda ser explicado. La sensación de que alguien invisible nos toca, o que incluso nos acaricia en la oscuridad, es realmente escalofriante. Lo curioso es que los testimonios al respecto son coincidentes en un punto esencial: no se trata de la sensación de haber sido tocado por una mano o por dedos invisibles, sino más bien una sensación parecida a la de ser ligeramente acariciado por un pincel.

Generalmente son las mujeres las que aseguran haber sentido que algo o alguien las peinaba, o bien que las acariciaba delicadamente en el cabello. Sumamente perturbador, sin dudas.

Además de sentirse espiado por alguien, también es frecuente que el sujeto sienta que hay alguien parado justo detrás de él. Otros, en cambio, experimentan la sensación de que alguien les sopla una ráfaga de aire frío sobre el rostro mientras están en la cama. En casos menos extremos, la sensación es parecida a la de una telaraña que nos acaricia o nos hace cosquillas en la cara. Todo esto suele ocurrir cuando el sujeto se encuentra acostado. De pie, la sensación es parecida a la de alguien que acabara de pasar rápidamente junto a él.

Algunas personas sostienen oír el llanto de un niño, o susurros en la oscuridad, e incluso voces que murmuran su nombre. Y si bien este fenómeno es verdaderamente estremecedor, rara vez puede ser probado.

Los puntos fríos, o calientes, suelen tomarse como evidencia de que hay un espíritu en la casa, pero esto no necesariamente trae consigo otras manifestaciones.

Todavía más extraños son los fenómenos de tipo poltergeist; en los cuales puede observarse cómo ciertos objetos levitan, o directamente son arrojados contra las paredes. En general, estos casos se caracterizan por ser sumamente violentos.

Para finalizar, es importante señalar que los espíritus no necesariamente se confinan en un área específica de la casa, aunque suelen sentirse más cómodos en ciertos lugares y a determinadas horas. Del mismo modo, ninguna de estas señales, tomadas de manera aislada, prueban que haya un espíritu en el hogar: es en la combinación de fenómenos manifestándose simultáneamente donde podemos comenzar a preocuparnos.




Fenómenos paranormales. I Parapsicología.


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