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Los Beatles, Kubrick y una versión de "El Señor de los Anillos" que nunca se filmó

Los Beatles, Stanley Kubrick y una versión de El Señor de los Anillos que nunca se filmó.


Más allá de las versiones de Peter Jackson, las novelas de J.R.R. Tolkien ubicadas en la Tierra Media: El Señor de los Anillos (The Lord of the Rings) y El Hobbit (The Hobbit), recibieron muchas ofertas de adaptación.

Algunas, de hecho, se concretaron; en todos los casos con resultados más o menos deplorables.

El primer ofrecimiento para realizar una película de El Señor de los Anillos surgió en 1957. J.R.R. Tolkien se entusiasmó con el proyecto, en especial por su concepto artístico: tres horas de animación y miniaturas como escenario de la mítica Tierra Media, pero con actores de carne y hueso.

Lamentablemente, el proyecto no se concretó.

J.R.R. Tolkien siempre fue severamente crítico con las propuestas de adaptaciones cinematográficas que le llegaban, críticas que podríamos trasladar incluso a las adaptaciones de Peter Jackson, que naturalmente J.R.R. Tolkien jamás llegó a ver en la pantalla grande.

Lo que J.R.R. Tolkien odiaba era el tono, mezcla de cuento de hadas de los hermanos Grimm con cierta fantasía épica carente de sustento mítico, que impregnaba todas las propuestas de adaptación. 

De haber presenciado a los elfos de Peter Jackson, de cabelleras invariablemente lacias y atuendos orientales, seguramente habría sido lapidario en sus críticas.

¿Qué puede esperarse de una cultura integrada por sujetos inmortales, descomunalmente sabios, hábiles en todas las artes, incluido el conocimiento técnico y una filosofía estrechamente emparentada con la Tierra y sus maravillas?

Según Peter Jackson, el resultado podría ser tipos hepáticamente pálidos con exuberantes pelucas, de andar más o menos felino, y hembras asexuadas que desconocen la emancipación.

Después de todo, ¿qué palabras puede pronunciar un elfo que observa el cambio de las estaciones, de los años, las décadas y los siglos como lentos atardeceres que se suceden sin solución de continuidad?

Probablemente lo opuesto al Legolas de Peter Jackson; más ocupado en contar el número de sus víctimas que en ofrecer una mirada profunda y distante sobre el drama de la Tierra Media.

Ahora bien, de todas las adaptacione posibles de El Señor de los Anillos existió una que sin dudas le hubiese provocado un derrame cerebral a J.R.R. Tolkien.

En 1969 J.R.R. Tolkien vendió los derechos de su obra a la empresa cinematográfica United Artist, tal vez por temor a que sus herederos la cedan al siempre peligroso Disney. Ése mismo año Los Beatles realizaron una propuesta formal para adaptar El Señor de los Anillos.

Paul McCartney interpretaría a Frodo, Ringo Starr a Sam, George Harrison a Gandalf, y John Lennon a... ¡Gollum!.

A finales de 1969 Los Beatles incluso le llevaron el proyecto al director Stanley Kubrick, quien lo rechazó de plano debido a la magnitud de la novela, por entonces, imposible de adaptar de forma más o menos completa.

Una vez más, las limitaciones técnicas de una época nos han ahorrado otra innecesaria blasfemia cinematográfica.





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El artículo: Los Beatles, Stanley Kubrick y una adaptación de "El Señor de los Anillos" fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

1 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Disiento. La trilogía es una gran obra épica. Arwen no es asexuada y Eowyn es notablemente emancipada.
De acuerdo en desconfiar en los resultado de esa versión con los Beatles.
Hubo un proyecto que se concretó a medias, en una versión animada que quedó incompleta.