Paranormal: cuando algo invisible te toca


Paranormal: cuando algo invisible te toca.




Uno de los fenómenos paranormales —o, mejor dicho, asociados a lo paranormal— más frecuentes que pueden ocurrirnos es la sensación de que algo invisible nos toca.

Esto puede ocurrir en cualquier momento del día, pero la mayoría de las personas lo experimentan de noche, en ocasiones incluso mientras están durmiendo, llegando a despertarse realmente sobresaltadas.

A veces puede ser un simple roce, algo casual, como una caricia, y hasta como una brisa en el rostro (ver: Cuando algo invisible te respira en la cara); y otras contacto puede ser mucho más intenso, y hasta violento (ver: Seducción paranormal: encuentros con fantasmas y espíritus).

Hoy intentaremos descifrar este extraño fenómeno, en primer lugar, analizando algunas hipótesis dentro del ámbito de la parapsicología. Luego veremos qué tienen para decirnos las neurociencias al respecto.


Fantasmas, espíritus y entidades del bajo astral.

Aquí es importante hacer algunas distinciones.

En primer lugar, los fantasmas son típicamente energías residuales que pueden quedar impresas en un determinado lugar, e interactuar repetitivamente con nosotros (ver: ¿Los fantasmas son «grabaciones» impresas en la realidad?). Si nuestra conciencia les presta atención, es decir, si reacciona ante esa energía, es probable que aumente su intensidad.

Un ejemplo típico es continuar hablando en voz alta con alguien que ha muerto. Eventualmente esa energía residual se habrá acumulado lo suficiente como para tocarte, o tocar y mover objetos a tu alrededor.

Este tipo de interacción es repetitiva, y ocurre aproximadamente a la misma hora, en el mismo lugar, y con la misma intensidad (ver: Espíritus y «ambientes cargados»).

Cuando se trata de un fantasma las cosas no suelen ir mucho más lejos, ya que simplemente se trata de algo residual, como una huella impresa en el lugar. No hay una voluntad detrás de aquello invisible que te toca, de manera tal que el fenómeno perderá fuerza con el tiempo, salvo que el sujeto asuma una actitud proactiva en relación al suceso.

En otras palabras: al ignorar el fenómeno es más probable que desaparezca. No obstante, hay otros motivos, además de los fantasmas, para explicar esa sensación de que algo invisible te toca.

El vínculo de cada persona con el Plano Astral es diferente. Y, en este caso en particular, el toque invisible, o toque fantasma, viene acompañado de otros fenómenos cuando tiene algún tipo de relación con lo astral.

El primero de ellos es la Experiencia aparicional, es decir, cuando te sentís observado —estando solo, naturalmente—, o bien sentis que hay «presencias» en tu casa, y más concretamente en un lugar específico de ella.

Si bien este tipo de percepciones son absolutamente subjetivas, en conjunto con el toque fantasma pueden ser indicadores interesantes para determinar qué está ocurriendo.

Las larvas, gusanos y parásitos del plano astral pueden interactuar con nosotros, cuando las condiciones son propicias, e incluso apoderarse poco a poco de una casa, generando toda clase de fenómenos (ver: Infección Astral: casas tomadas por los espíritus). De hecho, las manifestaciones físicas de lo astral pueden originar un constante estado de malestar en las personas que viven en la casa (ver: Parásitos astrales y las «malas energías»), y uno de los fenómenos relacionados es, precisamente, la sensación de que algo invisible nos toca.

Entre las particularidades del fenómeno se encuentran aquellos que aseguran que algo invisible los toca en la espalda, en los hombros, en el rostro; otros describen fuertes sacudones, a menudo en la cama, sintiéndolos más frecuentemente en las extremidades inferiores, como si alguien o algo les tirara de los pies, y hasta arañazos que dejan marcas en la piel.

Como decíamos anteriormente, es importante considerar este fenómeno que otros que puedan ocurrir simultáneamente en la casa:

a- olores inusuales (ver: Entidades que se manifiestan a través del aroma)

b- sombras que aparecen y desaparecen por el rabillo del ojo (ver: Figuras humanas que caminan por tu casa de noche)

c- Voces, murmullos y susurros (ver: Fantasmas de niños que ríen y lloran en la casa)

d- Comportamiento extraño de las mascotas (ver: ¿Los gatos y perros pueden ver a los espíritus?)


La sensación de que algo invisible te toca no necesariamente es desagradable, en especial cuando se trata del espíritu de una persona fallecida, alguien a quien conoces.

Estas entidades pueden ser amigables, afectuosas, y saben de qué manera pueden hacerse escuchar, e incluso tocarte, aunque lo más frecuente es que emitan algún tipo de aroma o perfume que los caracterizó en vida para anunciar su presencia. El miedo está ausente en este tipo de interacciones.

De hecho, el grado de miedo que experimente el sujeto —que no es otra cosa sino el llamado sexto sentido— es un buen indicador sobre la naturaleza del fenómeno.


Sensación de presencia.

Las presencias fantasmales, es decir, la sensación de hay alguien cerca cuando en realidad no hay nadie allí, son tan antiguas como la humanidad, y existen algunos casos notables.

Uno de los más interesantes es el del explorador británico Frank Smythe, quien en 1933, cuando estaba a punto de hacer cumbre en el Monte Everest, sintió la absoluta certeza de que alguien más estaba escalando con él, a pesar de que su equipo había quedado en uno de los campamentos base.

El propio Smythe sabía racionalmente que se trataba de una alucinación, pero aún así no pudo evitar el impulso de fraccionar sus raciones de alimento y ofrecérselas a su invisible compañero de montaña.

Este fenómeno, conocido como Sensación de Presencia —Feeling of Presence (FoP)—, es distinto del de otras alucinaciones corporales, como las experiencias extracorporales, en las cuales el sujeto siente que está fuera de su propio cuerpo, incluso mirándolo.

La sensación, en última instancia, posee características espirituales, y hasta místicas, siempre con el convencimiento de que hay alguien más ahí. Creer o no en la naturaleza sobrenatural de esas presencias también pertenece a la órbita de lo subjetivo.

Por otro lado, la parapsicología arriesga la posibilidad que nuestra percepción vaya más allá de los cinco sentidos conocidos. Así como los bigotes de un gato le brindan al animal información extra sobre el entorno, nuestro cuerpo —siempre dentro de esta línea de pensamiento— está envuelto en un campo de energía invisible, llamado aura. Para no entrar en un terreno debatible podemos pensar en este campo como una especie de burbuja personal

Ahora bien, todos nosotros tenemos una percepción muy fuerte de nuestro espacio personal, y reaccionamos cuando alguien o algo lo atraviesa sin nuestro permiso. Quizás nos sea difícil explicar dónde empiezan y terminan exactamente esas zonas aceptables, tanto cuando la aproximación externa es placentera o espeluznante, pero nuestro cerebro lo sabe, en especial cuando se genera una incomodidad interpersonal.

En este contexto, las interacciones paranormales también responden a la misma dinámica, y sus niveles de intensidad y de desagrado tienen una correlación con las diferentes capas de nuestra burbuja invisible.

a- Espacio extrapersonal: este espacio se extiende entre uno y dos metros a nuestro alrededor.

En términos paranormales, cuando una presencia transita esa franja se produce la Experiencia Aparicional, es decir, cuando sentimos que hay algo extraño, una presencia, a nuestro alrededor.

Este espacio es constantemente invadido en la vida cotidiana por otros seres humanos, por ejemplo, en el transporte público. Concedemos esa proximidad con extraños, solo cuando es inevitable, pero no la disfrutamos.

b- Espacio peripersonal: es el espacio que se extiende al alcance de nuestros brazos y piernas.

El círculo, aquí, es mucho más estrecho, ya que incluye todo aquello que está al alcance de la mano. Los fenómenos paranormales que ocurren dentro de esta franja suelen producirnos reacciones físicas más intensas, como escalofríos, dolor de cabeza, cansancio, etc.

c- Espacio pericutáneo: es el espacio inmediatamente fuera de nuestro cuerpo, es decir que si algo ingresa dentro de este campo directamente toca nuestra piel.

En esta zona es donde se produce la sensación de que algo invisible nos toca.

Curiosamente, la reacción del cuerpo ante esa interacción, o intrusión, mejor dicho, es ampliar o intensificar el espacio pericutáneo, es decir, moverse repentinamente, agitar los brazos y las piernas, como si quisiéramos quitarnos un insecto o algo desagradable de encima.




Fenómenos paranormales. I Parapsicología.


Más literatura gótica:
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8 comentarios:

JorgeB dijo...

Interesante!

Elisa dijo...

Buenas noches , a mi me paso muchas veces en casa de mi padre, ver una forma humana mas oscura que la noche, tirar cosas o mover objetos, osea no vi , si no que senti los ruidos... Mi niñera tambien vio lo mismo de día... Quería saber que es esa aparición... Gracias!

Unknown dijo...

Buenas tardes, siento que me tocan a cualquier ora, no veo nada o solo sombras muy leves, si me habla pero soy yo el que habla por el es una situación muy extraña pero sin miedo, la primera vez sentí un miedo terrorífico no era capaz de subir a la segunda planta y a los pocos días desapareció el miedo y hasta hoy nada, no se que es o quien es pero su presencia esta a todas oras, quisiera saber algo mas sobre estas presencias.

Unknown dijo...

Hola estoy muy curiosa anoche antes de quedarme dormida note una bofetada pequena de un bebé en el rostro note sus manitas fríasy umedas tal como suelen ser los bebes no abrí los ojos me quede un rato así intentando de darme cuenta por qué... Y me giré...llevo toda mi vida teniendo experiencias paranormales y tengo 30 años pero nunca sentir un bebe... siempre sentía lo malo... Que piensan? Podría ser también malo lo del bebe? Ayuda porfa...

Sebastian Beringheli dijo...

No creo que sea necesariamente malo, ni bueno. La mejor forma de concluir la naturaleza de estos encuentros es analizar cómo te sentías al momento de experimentarlos. El miedo, la repulsión, el asco, son señales de que no se trata de una manifestación bondadosa. Sentimientos positivos, por el contrario, indican la presencia de algo positivo.

Unknown dijo...

Hola . No me había pasado de que me toquen si de ver . Pero hoy me agarraron la pierna tan fuerte que pude sentir los dedos y estaba en el trabajo . Pegue un grito . Significara algo???

Nurhayat Isakova dijo...

Siento y veo muchas cosas ,mi familia no me oye ,desde la universidad se me presentó ese señor que no le veo el rostro siempre está indefinible o oscuro y me dice muchas cosas que después suceden ,en la cocina de mi apto siento a alguien atrás de mi y desde hace tres días me despiertan los toques en la puerta de mi cuarto ya ayer me levanté y habría por supuesto no hay nadie.

Biblioteca Milenio dijo...

Bueno, yo estaba parado al lado de mi silla, la cual está al frente de mi puerta, mi mamá estaba afuera de mi cuarto. Me dijo que vio como un brazo de hombre que intento agarrarme, más o menos a la altura de la cintura, y yo también soy hombre. Alguien sabría decirme qué era eso?



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