Los extraños seudónimos de Lovecraft.


Los extraños seudónimos de Lovecraft.




A H.P. Lovecraft le gustaba jugar con los seudónimos que usaba. Generalmente estos establecen una postura, incluso una opinión y una valoración que van más allá de la obra que suscriben. En esencia, ningún seudónimo de Lovecraft es caprichoso. Todos codifican un mensaje.

En primer lugar, Lovecraft elegía cuidadosamente qué obras firmar con su nombre, y cuáles publicar con un seudónimo. Es significativo que solo dos de los relatos de Lovecraft no aparecieran con su propio nombre: el cuento humorístico Una reminiscencia del doctor Samuel Johnson (A Reminiscence of Dr. Samuel Johnson, 1917), y el poema en prosa Ex Oblivione (Ex Oblivione). La razón de esto, sin embargo, puede no ser tan obvia como parece; esto es, que Lovecraft haya usado seudónimos con mayor frecuencia en sus obras publicadas en la prensa aficionada. En parte, esto es cierto. Incluso las primeras cartas y artículos de Lovecraft para el Providence Evening News aparecieron bajo el seudónimo de «Isaac Bickerstaffe, Jr.», lo cual, a su vez, nos permite concluir casi con seguridad que nunca recibió un centavo por estos aportes.

Esto implica, además, que Lovecraft prácticamente dejó de usar seudónimos cuando cesó sus extensas contribuciones a la prensa aficionada, aproximadamente en 1923, y se dedicó a publicaciones profesionales como Weird Tales. También es probable que el abundante uso de seudónimos haya tenido que ver con la impresionante cantidad de textos que Lovecraft publicó en la prensa aficionada, especialmente poesía. Parece claro que, siendo un hombre modesto, no deseara dar la apariencia de estar saturando ciertas revistas con su propia obra [ver: El Círculo de Lovecraft y la aristocracia de «Weird Tales»]

¿Qué revistas de aficionados recibieron las mayores contribuciones de Lovecraft firmadas con seudónimos?

Hubo muchas, pero la principal es Tryout, en la que se publicó gran parte de su poesía. Solo tres artículos en la revista amateur dirigida por Lovecraft, The Conservative, se publicaron con seudónimo: La balada de Patrick von Flynn (Ye Ballade of Patrick von Flynn); Inspiración (Inspiration) [ambos con el seudónimo «Lewis Theobald»] y Lo desconocido (The Unknown). La mayoría de las piezas de Lovecraft en The Conservative [ensayos y editoriales en su mayor parte] aparecían con su propio nombre o directamente sin firmar, aunque en este último caso no había ningún secreto en cuanto a su autoría. Otras revistas de aficionados, como United Amateur, Silver Clarion y Wolverine también recibieron una buena cantidad de artículos de Lovecraft firmados con seudónimos.

Esto plantea otra pregunta: ¿por qué Lovecraft utilizaba seudónimos principalmente para la poesía y no para sus relatos, artículos y ensayos?

Creo que es injusto suponer que Lovecraft usaba seudónimos para aquellas obras que no valoraba [o por las cuales sentía algún grado de incertidumbre sobre su calidad], y por lo tanto no deseaba reconocer públicamente. En primer lugar, seudónimos como «Ward Phillips» [HoWARD PHILLIPS Lovecraft] y «Henry Paget-Lowe» [HPL] apenas ocultan mucho, y parece probable que la mayoría de los aficionados también supieran que «Lewis Theobald» era Lovecraft [bajo este seudónimo aparecieron las dos colaboraciones de Lovecraft con Winifred Jackson: La pradera verde (The Green Meadow) y El caos reptante (The Crawling Chaos)]. De hecho, Lovecraft incluso usó en algunas ocasiones el seudónimo de Winifred Jackson: «Elizabeth Berkeley» [ver: Lovecraft y Winifred Jackson: ¿una historia de amor?]

El tema de los seudónimos se volvió incómodo para Lovecraft, sobre todo en materia de ficción, ya que su primer relato amateur publicado: El alquimista (The Alchemist) [United Amateur, noviembre de 1916], fue su «credencial», una especie de carta de presentación que acreditaba su capacidad literaria para unirse a la United Amateur Press Association. Lo único extraño es que este relato tardara tanto en publicarse. Lovecraft se había unido a la U.A.P.A. a principios de 1914 y había contribuido voluminosamente durante los siguientes dos años y medio [la mayoría de las «credenciales» se publicaban inmediatamente después de que un miembro se uniera a la asociación]. Luego, cuando se publicó La tumba (The Tomb) [The Vagrant, noviembre de 1919], fue precedido por un artículo de W. Paul Cook titulado: La ficción de Howard P. Lovecraft (Howard P. Lovecraft's Fiction), el cual estableció al flaco de Providence en la prensa aficionada como un escritor de ficción destacado.

Es desconcertante [al menos para mí] que no aparecieran más artículos y ensayos de Lovecraft firmados con seudónimos, pero para despejar un poco la maleza es importante ver exactamente qué tipos de artículos y ensayos aparecieron. Los tres seudónimos más utilizados para la no ficción de Lovecraft son «Isaac Bickerstaffe, Jr.», «El Imparcial» [sí, en español] y «Zoilus». El último es el más fácil de comprender. De las cinco columnas de Zoilus publicadas en Wolverine [de 1921 a 1923], cuatro son de Lovecraft y la otra de Alfred Galpin. El nombre «Zoilus» es una referencia al crítico griego del siglo IV a.C., quien criticó duramente los poemas homéricos. Sin embargo, las columnas de «Zoilus» no son especialmente duras o polémicas; de hecho, una de ellas es una furiosa alabanza a la poetisa aficionada Lilian Middleton.

La investigadora Willametta Keffer fue la primera en identificar a «El Imparcial» como un seudónimo de Lovecraft. August Derleth dudaba de la atribución sobre la base de que «no es el tipo de seudónimo que normalmente habría elegido HPL», sea lo que sea que eso signifique [ver: August Derleth: el creador de los Mitos de Cthulhu]. Pero Keffer tenía razón, y hasta la fecha se han descubierto siete piezas de «El Imparcial», todas relacionadas con el periodismo amateur. El seudónimo «Isacc Bickerstaffe, Jr.» tampoco requiere mucha discusión. El propio Lovecraft se lo atribuyó, y explicó que es una referencia al seudónimo utilizado tanto Jonathan Swift como por Joseph Addison para satirizar al astrólogo J. F. Hartmann en las páginas del Providence Evening News.

Además de los dos artículos y una carta publicados bajo estos seudónimos, Lovecraft también escribió varios textos atacando a Hartmann bajo su propio nombre, creando la impresión de que en realidad había tres personas involucradas en la controversia. Hartmann, claramente, nunca descubrió la estratagema [ni siquiera con la ayuda de los astros] porque en una de sus respuestas señala quejumbrosamente: «dos artículos recientes en estas columnas, escritos por un enemigo que se hace pasar por astrólogo, son verdaderas tonterías, del tipo que nuestro crítico [es decir, Lovecraft] no critica».

Es evidente que Lovecraft restringió sus seudónimos a publicaciones muy específicas: artículos sobre periodismo amateur [«El Imparcial»], ataques a la astrología [«Isaac Bickerstaffe, Jr.»], y una columna crítica [«Zoilus»]. Dos artículos: El viaje de Theobald (The Trip of Theobald, 1923) [que relata las visitas de Lovecraft a varios sitios de Nueva Inglaterra en 1927], y La convención (The Convention, 1930) [relato presentado en una convención de la U.A.P.A. en Boston] aparecieron en Tryout firmados por «Theobald». El uso de este apellido únicamente para textos autobiográficos [o al menos con un fuerte contenido autorreferencial] refleja la faceta más personal de Lovecraft; y la mayoría de los lectores de la prensa aficionada sabían quién era el hombre detrás del seudónimo. Finalmente, Gatos y perros (Cats and Dogs) apareció póstumamente en Leaves firmado por «Lewis Theobald», pero esto fue obra de R.H. Barlow, ya que el manuscrito original no está firmado, y no sabemos cómo deseaba publicarlo Lovecraft; ni siquiera si deseaba publicarlo [ver: Lovecraft, los gatos y un paseo por Ulthar]

En consecuencia, Lovecraft restringió sus seudónimos [en gran medida] a la poesía. ¿Por qué?

No podemos saberlo, pero podría deberse al enorme volumen de poesía que estaba escribiendo y publicando entre 1914 y 1923. No creo que Lovecraft sintiera que su producción poética fuera inferior, o de algún modo lo suficientemente vergonzoza como para ocultar su verdadero nombre, pero definitivamente no quería que su nombre propio apareciera demasiado. Sin embargo, podemos refinar aún más esta idea examinando qué seudónimos usó Lovecraft para qué poemas.

Podemos prescindir de algunos seudónimos utilizados solo una o dos veces. El manuscrito del poema El misterio de la vida (Life’s Mystery) está firmado por un tal «L. Phillips Howard», el cual no ofrece mucho misterio. Este poema fue seguido por una respuesta satírica: Sobre el poema profundo del Sr. L. Phillips Howard titulado «El misterio de la vida» (On Mr. L. Phillips Howard’s Profound Poem Entitled "Life's Mystery"). No se sabe con precisión cuándo se escribió; posiblemente podría ser otro ataque a El páramo (The Waste Land) de T.S. Eliot, catalogado por sus defensores como «un poema de profundo significado», provocando la respuesta de Lovecraft subtitulada: Un poema de profunda insignificancia (A Poem of Profound Insignificance).

El seudónimo «Alexander Ferguson Blair», utilizado para el poema Bretones del norte y el sur (North and South Britons, 1919), fue identificado recientemente. Sin duda, Lovecraft deseaba acentuar la unidad de sentimientos entre Inglaterra y Escocia [los bretones del norte y el sur], y para eso utilizó un seudónimo claramente escocés. No se ha descubierto ninguna otra obra bajo este seudónimo.

Lovecraft también usó otros seudónimos solo una vez para varios poemas: «Jeremy Bishop» para la sátira: Medusa, un retrato (Medusa: A Portrait) [aunque en la versión mecanografiada aparece firmada por «Theobaldus Senectissimus»]; «John J. Jones» para la autoparodia: El difunto gusano de libro (The Dead Bookworm); «Richard Raleigh» para A la juventud (To a Youth) [poema sobre Alfred Galpin]; y «Albert Frederick Willie» para la parodia: Nathicana (Nathicana). Sobre el seudónimo de «Richard Raleigh» hay que decir que el flaco de Providence hace referencia aquí al cortesano isabelino Sir Walter Raleigh. «Albert Frederick Willie» [en sus dos primeros nombres] es una alusión a Alfred Galpin, y en su apellido al apellido de soltera de la madre de Galpin, Willy. En realidad, Galpin y Lovecraft escribieron conjuntamente el poema.

El seudónimo «Michael Ormonde O'Reilly» se utilizó cuando Lovecraft permitió que su poema juvenil: A Pan (To Pan), apareciera en la edición de abril de 1919 de Tryout. Este número contenía otros dos poemas del flaco de Providence: A la vieja religión pagana (To the Old Pagan Religion) [firmado como «Ames Dorrance Rowley»] y Oda a Selene o Diana (Ode to Selene or Diana) [firmado como «Edward Softly»]. Curiosamente, los tres poemas se imprimieron con títulos diferentes a los originales: Pan (Pan), El último pagano habla (The Last Pagan Speaks) y Para Selene (To Selene).

«Lawrence Appleton» es otro seudónimo transparente. Los dos poemas escritos bajo este seudónimo [Hylas y Myrrha (Hylas and Myrrha) y Myrrha y Strephon (Myrrha and Strephon)] se encuentran entre otros dirigidos a Alfred Galpin, específicamente relacionados con sus diversas relaciones románticas. El apellido Appleton claramente se relaciona con la ciudad de residencia de Galpin, mientras que Lawrence se refiere al Lawrence College en Appleton, al que asistió Galpin.

Un seudónimo de Lovecraft bastante extraño es «Archibald Maynwaring». Podría ser una referencia a Arthur Mainwaring, un oscuro poeta que tradujo las Metamorfosis de Ovidio al inglés, versión que Lovecraft leyó cuando era niño. Los tres poemas publicados bajo este seudónimo son bastante inocuos: un inofensivo poema pastoril titulado El pretendiente pensativo (The Pensive Swain); un poema sobre el cumpleaños compartido de Alfred Galpin y Margaret Abraham; Al ocho de noviembre (To the Eighth of November) y, curiosamente, un poema explícitamente religioso titulado Sabiduría (Wisdom). Este último apareció en Silver Clarion, una revista conocida por su piedad un tanto ingenua, casi vulgar. El poema concluye:


«He aquí» —clama a la multitud mortal,
«Esta es la Sabiduría que habéis buscado durante tanto tiempo:
¡Reverenciar al Señor y dejar los caminos del mal!»

[“Behold,” He cries unto the mortal throng,
“This is the Wisdom ye have sought so long:
To reverence the Lord, and leave the paths of wrong!”
]


«Henry Paget-Lowe», otro seudónimo de Lovecraft, jamás habría aprobado este poema. Realmente no hay muchas explicaciones aquí. Es es lo más alejado de Lovecraft de lo que Lovecraft alguna vez escribió. Lo único que se me ocurre, a modo de excusa, es que el flaco de Providence trató de proporcionar a John Milton Samples, editor de Silver Clarion, algo para llenar sus páginas, eligiendo lo más bajo que tenía a mano.

«Humphry Littlewit» es otro seudónimo curioso de Lovecraft. El nombre parece diseñado para ser autoparódico [o autocrítico], pero las tres obras para las que se usó no son exactamente de este tipo. Ciertamente, Una reminiscencia del doctor Samuel Johnson es una pieza irónica. Pretendía ser una parodia del [muy conocido en el mundo aficionado] estilo anticuado de Lovecraft, casi arcaico [ver: El adverbio que cayó del espacio]:


Tho’ many of my readers have at times observ’d and remark’d a Sort of antique Flow in my Stile of Writing.

[«Aunque muchos de mis lectores han observado y notado a veces una especie de flujo antiguo en mi estilo de escritura»]


Pero «Humphry Littlewit» también es el seudónimo utilizado en la excelente parodia lovecraftiana de T.S. Eliot. Este poema ciertamente no es una autoparodia. Pero el ejemplo más curioso es la serie de poemas que aparece bajo el título Poesía pervertida o métrica moderna (Perverted Poesie or Modern Metre). Este ciclo es muy temprano, datando posiblemente de 1914, y apareció póstumamente en la revista amateur The O-Wash-Ta-Nong, editada por el viejo colega aficionado de Lovecraft, George W. Macauley.

Lo más extraño es que, de los cuatro poemas de este ciclo: La introducción (The Introduction), Unda o La novia del mar (Unda, or, The Bride of the Sea), El abogado de la paz (The Peace Advocate) y Una tarde y atardecer de verano (A Summer Sunset and Evening), dos ya habían sido publicados con seudónimos diferentes a «Humphry Littlewit». Unda apareció en 1916 como obra de «Lewis Theobald», y El abogado de la paz apareció en la edición de mayo de 1917 de Tryout... ¡bajo el nombre de «Elizabeth Berkeley»! Este es el segundo poema de Lovecraft que apareció con el seudónimo de Winifred Jackson [el otro es Lo desconocido (The Unknown)]. En una carta, el flaco de Providence explica que esto ocurrió «en un esfuerzo por desconcertar al público al tener un trabajo muy diferente de la misma mano nominal».

Estos poemas, una vez más, no son autoparódicos, aunque ciertamente son parodias: de las empalagosas cartas de amor de Lord Byron o Thomas Moore [Unda], del pacifismo [El abogado de la paz] y de la elegía pastoral insípida [Una tarde y atardecer de verano] [ver: ¡Vamos a Arkham!: Lovecraft y sus paisajes]

«Ames Dorrance Rowley» es el único seudónimo de Lovecraft que pretende ser una parodia de otra persona, en este caso, del poeta James Laurence Crowley. Uno podría imaginar que los poemas que aparecen bajo este nombre serían de alguna manera parodias de la obra de Crowley, o al menos del estilo de Crowley, pero no parece ser el caso. Ciertamente no es el caso del poema A la vieja religión pagana [publicado como El último pagano habla]. De los otros tres poemas, quizás sólo Laeta: un lamento (Laeta; a Lament), puede considerarse una parodia de Crowley. Más bien, se asemeja a Unda, o La novia del mar en tono:


Qué tristes se inclinan los sauces junto a la hermosa orilla del Zulal,
donde hace poco me extravié con mi novia de cabello negro:
cada lirio que flota en la luz, cada flor en la orilla,
se pliega de dolor desde que Laeta no puede verlas, nunca más.

[How sad droop the willows by Zulal’s fair side,
Where so lately I stray’d with my raven-hair’d bride:
Ev’ry light-floating lily, each flow’r on the shore,
Folds in sorrow since Laeta can see them no more!
]


Los otros dos poemas son militaristas: Para el mayor general de los Estados Unidos, Omar Bundy (To Maj.Gen. Omar Bundy, U.S.A.) y El Voluntario (The Volunteer). Me gustaría pensar que estos son de alguna manera paródicos, pero el triste hecho es que no lo parecen. Aquí está la estrofa final del primero:


Así brille siempre el valiente de COLUMBIA,
primera en la refriega, aún invicta;
¡cuyas glorias resuenan sobre la ola,
y cada tierra se llena de triunfo!

[So ever shine COLUMBIA’S brave,
First in the fray, unconquer’d still;
Whose glories echo o’er the wave,
And ev’ry land triumphant fill!
]


Entre los seudónimos de Lovecraft más utilizados se encuentran «Henry Paget-Lowe», «Ward Phillips», «Edward Softly» y «Lewis Theobald». De estos, el más fácil de manejar es «Henry Paget-Lowe». Es tan transparente que difícilmente habría escapado de la perspicacia de los lectores de la prensa aficionada. Lo extraño, en todo caso, es que las cinco obras escritas con este seudónimo aparecieran en 1920. La poesía y los dioses (Poetry and the Gods) [un cuento escrito en colaboración con Anna Helen Crofts], es una de sus pocas historias colaborativas que aparece con seudónimo. De los cuatro poemas, dos son cantos a las estaciones [Enero (January) y Octubre (October)], uno es una reminiscencia neoclásica [Sobre una columnata griega en un parque (On a Grecian Colonnade in a Park), cuyo título, pero nada más, deriva del poema de John Keats: Oda a una urna griega (Ode on a Grecian Urn)], y una sátira bastante mordaz: Sobre la religión (On Religion). Dejando de lado los méritos, o no, de estos poemas, todos tenían una clara intención seria, no paródica.

«Ward Phillips» tampoco es un gran disfraz, y es bajo este seudónimo apareció el poema en prosa Ex Oblivione, así como muchos otros dentro del género extraño: Astrophobos (Astrophobos); Campanas (Bells); La ciudad (The City); Un ciclo en verso (A Cycle of Verse); El ídolo (The Eidolon) y La casa (The House). Otras obras de «Ward Phillips» son tributos muy personales a amigos: Al Sr. Hoag, en su nonagésimo cumpleaños (To Mr. Hoag, on His Ninetieth Birthday); In Memoriam: JETD (In Memoriam: JETD) [una elegía a la difunta Jennie E.T. Dowe]; Sir Thomas Tryout (Sir Thomas Tryout) [dedicado a la muerte del gato de C.W Smith] y un conmovedor poema filosófico: Ambición (Ambition). Al igual que con «Humphry Littlewit», el seudónimo «Ward Phillips» es algo autoparódico [y hasta es el nombre de un personaje de A través de las puertas de la llave de plata (Through the Gates of the Silver Key)] aunque las obras que aparecen bajo el nombre no lo son.

El seudónimo «Edward Softly» deriva de Joseph Addison, En consecuencia, se usa para varias pastorales que satirizan los amoríos juveniles de Alfred Galpin: Chloris y Damon (Chloris and Damon); Damon y Delia (Damon and Delia); El sueño (The Dream) [subtitulado: Respetuosamente dedicado al maestro cónsul Hasting (Respectfully Dedicated to Master Consul Hasting), un seudónimo de Galpin], y A Delia, evitando a Damon (To Delia, Avoiding Damon). Contrariamente, el seudónimo «Edward Softly» se usó para un poema humorístico sobre C.W. Smith: El lamento de Tryout por la araña desaparecida (Tryout's Lament for the Vanished Spider), y un pequeño poema navideño muy agradable: Navidad (Christmas).

«Lewis Theobald» es el seudónimo de Lovecraft más difícil de categorizar, ya que parece haber sido utilizado para una desconcertante variedad de obras, ensayos, colaboraciones y poemas por igual. Ya hemos comentado los ensayos [El viaje de Theobald y La convención] y las colaboraciones [La pradera verde y El caos reptante], y también el hecho de que parece haberse dado a conocer muy temprano como un seudónimo de Lovecraft. De hecho, se escribió una especie de biografía de «Lewis Theobald» en la edición de marzo de 1918 de United Amateur [probablemente escrita por Verna McGeoch, editora oficial de la revista]. No está claro que el origen del seudónimo tenga alguna relación con las obras publicadas con ese nombre. Como es bien sabido, «Lewis Theobald» deriva de un poeta y crítico del siglo XVIII que tuvo la desgracia de ganarse la enemistad de Alexander Pope y, en consecuencua, fue ridiculizado por aquel. Pero Lovecraft parece haber adoptado el nombre, al menos inicialmente, como una especie de referencia paródica a sus propias inclinaciones estilísticas por el siglo XVIII. Pero el nombre se usó con tanta frecuencia, desde 1916 en adelante, que su significado y propósito originales parecen haberse perdido, y se convirtió simplemente en otro alter ego de Lovecraft como «Henry Paget-Lowe» y «Ward Phillips».

En todo caso, la mayor parte de los poemas de «Lewis Theobald» son humorísticos y levemente satíricos, muchos dirigidos a sus propios colegas. Se hace evidente, por lo tanto, que este seudónimo no se usó de manera sistemática salvo, quizás, en poemas que tal vez tenían algún significado personal para Lovecraft.

En 1927, Lovecraft hizo una extraña declaración sobre los seudónimos en una carta a Zealia Bishop:


[«Nadie puede aconsejar a otro sobre la elección de un nom de guerre, ya que solo uno mismo puede comprender completamente todos los factores sentimentales y asociativos involucrados. Por mi parte, siempre he usado mi propio nombre de manera rutinaria, por pura falta de razón para usar cualquier otro, excepto en obras demasiado pobres para ser reconocidas.»]


Esta última frase no solo es desconcertante, sino directamente falsa.

Por poco que Lovecraft valorara sus primeros poemas, nunca habría repudiado obras como Un ciclo de versos o La casa [escrito en esa misma casa en Providence], la cual sirvió de escenario para La casa maldita (The Shunned House) [ver: El vampiro de Benefit Street: análisis de «La Casa Maldita»] En cualquier caso, nunca habría considerado que estas obras eran «demasiado pobres para ser reconocidas». Aún así, es evidente que Lovecraft se mostró cada vez más reacio a usar seudónimos:


[«Mi única objeción general a los seudónimos es que tienden a implicar una especie de timidez o autoconciencia, algo ajeno al proceso de creación artística impersonal y desinteresado. Implican que el autor se distancia tanto de su obra que ya ni siquiera se considera a sí mismo como el autor.»]


Y, sin embargo, el uso temprano de seudónimos por parte de Lovecraft apunta no solo a una tremenda fecundidad en la escritura, sino a una cuidadosa conciencia del propósito y la dirección de una obra determinada, donde el uso de un seudónimo realza su ambiente general y transmite un cierto guiño de complicidad a aquellos lectores capaces de comprender la broma.

El hecho de que tantos de sus seudónimos se remonten al siglo XVIII [«Isaac Bickerstaffe», «Humphry Littlewit», «Archibald Maynwaring», «Lewis Theobald»] enfatiza una vez más la afinidad espiritual de Lovecraft con esta época. Fue esa afinidad la que lo llevó a escribir, en su mejor poesía, algunas de las sátiras y parodias más mordaces de su época, bajo seudónimos que traicionaban más que ocultaban su autoría [ver: Las «familias extrañas» de Lovecraft]




H.P. Lovecraft. I Taller gótico.


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