Nephilim: los hijos de los ángeles caídos


Nephilim: los hijos de los ángeles caídos.




Los Nephilim —הנּפלים, en hebreo; y Nefilim, en español—, cuyo nombre significa literalmente «los caídos», son una raza de gigantes mencionados en los mitos bíblicos, quienes serían los descendientes directos de los ángeles caídos luego de la Segunda Guerra Celestial.

Existe una tendencia natural a asumir los mitos de la Biblia como verdades reveladas, y al resto de las mitologías como simples fábulas, o a lo sumo como historias coloridas que ilustran un pasado pagano e ignorante. De hecho, para el Cristianismo la mitología es un juego infantil que nos distrae de la Verdad, cuando en realidad la Biblia es, en esencia, una serie de mitos canónicos.

Seguramente el amante de la mitología exagera, tal es su naturaleza, aunque como prueba de su veracidad podría extraer cualquier mito de la Biblia y examinarlo sin oscuras creencias que enturbien su razón. Eso es lo que intentaremos hacer con el mito de los Nephilim: los hijos de los ángeles caídos

La palabra Nephilim significa «derribados», e integran uno de las leyendas más extrañas de la Biblia. En el Génesis (6:1-4) se llama a los Nephilim los «Hijos de Dios» (Bnei ha'elohim), aunque en muchas versiones de la Biblia se los traduce simplemente por Titanes o Gigantes.

Los arameos, pueblo misterioso y guerrero, llamaban Nephila a la constelación de Orión, dato que algunos señalan como prueba del origen celestial de estas criaturas antediluvianas. Esta asociación ha dado una cifra escandalosa de especulaciones acerca del origen extraterrestre de los ángeles.

Zecharia Sitchin, en los libros Crónicas de la Tierra (Earth Chronicles) y El duodécimo planeta (The 12th Planet), arriesga la posibilidad de que los Nephilim sean, en realidad, los siniestros Annunaki.

Los Nephilim pertenecen a la estirpe de los ángeles caídos, pero no de aquellos que fueron derrotados por arcángel Miguel, como Lucifer y Satán, y arrojados al infierno, sino de una segunda oleada de ángeles sediciosos que se rebelaron muchos milenios después.

Estos segundos ángeles caídos no perdieron su condición como castigo por un acto de rebeldía filosófica; por el contrario, su caída se debió exclusivamente a cuestiones carnales, ya que estos ángeles caídos se enamoraron de las mujeres mortales, y descendieron de las estrellas para saciar esos apetitos, cuyas implicaciones han devanado los sesos de los teólogos durante siglos.


Y aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra y les nacieron hijas, al ver los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.


Estos ángeles caídos eran liderados por Semihazah y Azazel.


Los Nephilim se hallaban en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos de Dios continuaron teniendo relaciones con las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos, estos fueron los poderosos que eran de la antigüedad, los hombres de fama. (Génesis, 6, 1-4)


Los Nephilim no sólo aparecen en la Biblia, también cumplen un rol protagónico en El libro de Enoc, donde se los acusa, entre otros males, de provocar la ira de Dios que desembocó en el Diluvio Universal.


La destrucción de toda la humanidad fue provocada por estos seres (Libro de Enoc, 10:1-9)


No fueron creados según los planes de Dios (Libro de Enoc, 10:15-16 7)


Otras versiones aseguran que los Nephilim fueron el fruto de aquellas uniones entre los ángeles y las mujeres mortales, aunque también se aclara que la mezcla se produjo únicamente con las hijas de Cain, con el propósito de distribuir esa sangre impura con el resto de la humanidad, contaminando de este modo la estirpe celeste de Adán y Eva.

El libro de Enoc hace de los Nephilim los herederos de la Lengua Adánica, descifrada por John Dee, y conocida como Enoquiano, el idioma de los ángeles.

Así se describe a los Nephilim en el Libro de los Jubileos:


Allí nacieron los famosos Nephilim de los primeros tiempos, de gran estatura y expertos en la guerra. Pero no fue a ellos a quienes Dios eligió y les dio el camino de la ciencia; ellos perecieron por su falta de discernimiento, perecieron por su insensatez. (Baruc 3:26, 3:27 ,3:28)


Por su parte, El Libro de la Sabiduría comenta lo siguiente:


Así también, al comienzo, cuando murieron los orgullosos Nephilim, la esperanza del mundo se refugió en una balsa (el Arca de Noé) que, conducida por Tu mano, dejó al mundo la semilla de una nueva humanidad. (4:6)


Como siempre que encontramos una raza mitológica en la Biblia, las cosas pueden tornarse confusas rápidamente. En Números, los Nephilim vuelven a aparecer a pesar de que antes se nos informó que todos habían sucumbido en el Diluvio:


Cuando Moisés envió a los espías a la tierra de Canaán, regresaron con la noticia de que allí habitaban gigantes (Números: 3:33).

También vimos Nephilim, hijos de Anac, raza de los gigantes: y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos. (Números 13:34)


El Deuteronomio va más lejos en su descripción:


Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre. (Deuteronomio 2:10, 2:11, 3:11)


La palabra hebrea Nephilim también aparece en la jornada épica del joven David.


¿Acaso siendo joven no mató a un Nephilim y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat? (Eclesiástico. 47:4)


Se nos dirá, y con justicia, que Goliat era un filisteo longilíneo y no una criatura mitológica. Pero Goliat era filisteo y también refaíta. Según la Biblia medía seis codos y un palmo (poco menos de tres metros), y su hermano, Lahmi, también es descrito con la palabra Nephilim.

Más extraño aún es considerar la contraofensiva divina para mantener a raya los apetitos de los Nephilim. Se dice que Dios, en su infinita sabiduría, envió a una encantadora embajadora, llamada Yecum para atraer la antención de los Nephilim y conducirlos hacia su destrucción. Según algunas versiones lo logró. Esa historia puede leerse aquí.




Mitología. I Mitos bíblicos.


Más literatura gótica:
El artículo: Nephilim: los hijos de los ángeles caídos, fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

6 comentarios:

thevampirelis dijo...

Los ángeles son estúpidos, entonces (Baruc 3:26, 3:27 ,3:28) Bue... lo dirán por lo de bajarse del cielo para venir a tener sexo con las chicas terrestes? O.o XD

Anónimo dijo...

Primero q nada los angeles no son estupidos!! si tu estas hablando de los viigilantes, te apoyo! Yo creo q los vigilantes fueron muy pero muy superficiales en bajar a la tierra y engendrar los NEPHILIiM (q fueron seres orribles). Practicamente hicieron todo lo contrario q devian. Ellos devian proteger a la tierra de las cosas malas, y aún asi decidieron desobedecer a Dios. Fueron ellos la causa de la Ira de Dios, y fue por eso q ocurrio el Diluvio Universal.

Anónimo dijo...

A mi me parece que esos angeles caidos al tener tanto contacto con los humanos acabaron "humanizandose"
porque ellos al igual que nosotros, gozan del libre albedrio,que nos fue otorgado por nuestro Dios Padre.

Unknown dijo...

cuando los hijos de Dios tuvieron relaciones con las hijas de hombre..nacieron los famosos heroes legendarios..acaso hablan de los dioses que conocemos? zeus,hercules ,atlas,atenea etc etc

L dijo...

Desde mi punto de vista... creo que eso forma parte del plan de dios... es decir... pensad un poco... se notaria el bien si no hubiese el mal?...

Unknown dijo...

Sin tener en cuenta, desde las historias bíblicas, las mitologías griega y nórdica, es decir, sin aceptarlas como veraces, pensando que fueron historias creadas para determinadas razas,en épocas en que se utilizaba el terror, el temor a lo desconocido, para dominar y gobernar a los pueblos, no podemos ir contra el hallazgo de restos humanos de portentosas dimensiones, los que demuestran que sí, que en épocas remotas vivieron a lo largo y ancho del planeta seres de dimensiones extraordinarias.
Ahora bien, si fueron dioses, semi-dioses, si fueron ellos, hijos de los ángeles caídos, los causantes del Diluvio Universal, ¿ quién lo puede asegurar ?
Estoy de acuerdo en lo que comenta L, que para conocer el Bien, debemos conocer el Mal.
Uno no existe sin el otro, tal como existe la luz para saber lo que es la oscuridad. Creo que todo, cada cosa que existe en el Universo tiene su opuesto y está en nosotros mismos encontrar el equilibrio perfecto.
Y aún más, no olvidemos que todo es relativo, hasta ahora no se ha conocido la verdad absoluta, lo que es bueno para mí, puede ser malo para otros y viceversa.
Me encantó el artículo, da para conversar largo y tendido.
Saludos a todos y en especial a la gente de El espejo Gótico.



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Relato de Allison V. Harding.
Artículo.
Índice.

Relato de Jane Rice.
Artículo.
Poema de E.A. Poe.