Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Poemas de William Wordsworth.
Relato de Lord Dunsany.
Microficción.

Poema de John Keats.
Relato de Charles Nodier.
Poema de W.B. Yeats.


Ragnarok: el conflicto final (segunda parte)


Ragnarok: el conflicto final (segunda parte)


Hace pocos días hemos seguido paso a paso los acontecimientos del Ragnarok, pero no todo termina allí. Nuevos y asombrosos hechos emergen de las cenizas y la destrucción.

Después del Ragnarok, una bloque de tierra emergerá del mar. Sus campos conocerán una fertilidad nunca antes vista. El valle Idavöllr (el campo de las hazañas), que brillaba en el Asgard, la ciudad de los dioses, reaparece con un verde que lentamente devorará los ríos de sangre de incontables guerreros. Un retoño del sol, de brillo virginal, reaparecerá en el cielo dando comienzo a un nuevo ciclo en el universo.

Pero no sólo los retoños del pasado han perdurado. Un puñado de dioses también ha sobrevivido a la catástrofe. Vili, hermano de Odín, y los hijos de éste, Vali y Vidar. Los vástagos de Thor, Magni y Modi, heredarán a Mjölnir, el gran martillo del Señor del trueno. Balder y Hödr, quienes fenecieron antes del Ragnarok, volverán del inframundo y se reunirán en las ruinas del Valhala. Ya unidos en Idavöll, los sobrevivientes discutirán sobre cosas altas y sabias, compartirán sus conocimientos secretos, y hablarán de innumerables sucesos que aún no han ocurrido, y otros que permanecen vivos en el hedor de los cadáveres.

Nada se dice sobre las diosas, aunque Freyja y Frigg se intuyen en la calma con la que conversan sus camaradas.

De la raza humana sólo quedarán dos ejemplos, ocultos en lo profundo de Yggdrasil. Sus nombres son Lif (vida) y Lifthasir (el que desea la vida), y ambos se alimentarán del rocío dulce de la mañana, recordando oscuramente a los viejos dioses de antaño. Juntos comenzarán un nuevo culto, y Balder será su dios supremo.

De las viejas ciudades celestiales o los salones del submundo aún persisten algunos ecos. Al sur del antiguo Asgard existe una tierra secreta; un cielo virgen reservado para esta época de cambios: Andlang, y junto a éste, Vidblain; sitios que se mantuvieron firmes aún cuando Surt, el gigante, blandía sobre el universo su espada flamígera. Pero los dioses, acaso con un dejo de orgullo, desechan estos cielos y se ubican en el Gimlé; una construcción brillante cubierta de oro que resplandece sobre las nubes. Allí vivirán en paz, consultándose unos a otros sobre el reordenamiento del universo. Hablarán en los amplios pasillos del Brimir, en las estancias Ókólnir ("jamás frío"), bajo los dechos de Sindri y sobre las sombrías baldosas de Nidafjoll ("montañas oscuras").

Muy pronto los dioses reorganizan el antiguo ciclo natural, pero de un modo ligeramente diferente. Los infames que mueran en la Tierra irán al Náströnd ("playa de cadáveres"), ubicada en las raíces del mundo. El sol estará ausente en ese sitio de tristeza infinita, ya que su única abertura, una puerta de hierro colosal, se abrirá hacia el norte. Sobre sus muros habitan incontables serpientes con las cabezas vueltas hacia adentro, vigilantes, arrojando vahos y vapores pestilentes sobre los réprobos.

Pero los dioses han pensado un lugar aún más terrible, Hvergelmir, sitio donde los demonios que hayan sobrevivido al Ragnarok se encargarán de torturar a los muertos mediante la prolija succión de sus fluidos corporales.

Finalmente, la Tierra Media, el cálido y a veces hostil Midgard, será reestablecido como hogar de los descendientes de Lif y de Lifthrasir, quienes recordarán oscuramente su pasado y desconocerán por completo el futuro, creyendo que todo aquello es parte de un mito.

Lord Aelfwine.




El artículo: Ragnarok: el conflicto final (segunda parte) fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

4 comentarios:

dayanakurosaki dijo...

OHH!! muy interesante, me da una idea para una novela que quiero hacer :D

ronald rubio dijo...

valla es fantástico, jamas había oído esta parte de la historia

fantasma dijo...

Pocos seremos los que sobrevivamos al Ragnarok, los que habitamos Midgard seremos los escogidos por los dioses para comenzar una nueva era.Muy interesante dan ganas de hacer una pelicula con un relato asi.

fantasma dijo...

Nosotros los que habitamos en Midgard habitaremos con los descendientes de Lif y de Lifthrasir en un nuevo mundo. Que historia tan fantastica.