¿Cómo era el aspecto de Sauron en realidad?


¿Cómo era el aspecto de Sauron en realidad?




Sauron es uno de los personajes más importantes de El Señor de los Anillos, sin embargo, y a pesar de que J.R.R. Tolkien describe con minuciosidad su pasado, hay mucho que permanece en las sombras, literalmente.

¿Cómo era Sauron físicamente? ¿Cuál era el aspecto del Señor Oscuro en realidad?

Lo curioso de Sauron es que, a pesar de su importancia, obtiene muy poca participación directa en el libro. El Señor del Anillo se mantiene fuera de la vista la mayor parte del tiempo, con algunas excepciones notables, como el relato posterior de Pippin luego de conectarse con Sauron a través del palantir, y ya al final de El retorno del rey, cuando Sauron finalmente se da cuenta lo que está sucediendo en el Monte del Destino (ver: ¿Qué significa realmente la inscripción en el Anillo Único?)

A pesar de esta ausencia física en el desarrollo de la historia, la presencia de Sauron sobrevuela constantemente en El Señor de los Anillos, casi siempre como una vaga referencia susurrada por otros personajes. De hecho, todo lo que sabemos sobre Sauron en la novela son referencias secundarias [ver: ¿Quién era Boca de Sauron en realidad?]

Es probable que Tolkien desconfiara un poco del efecto Paraíso Perdido, y temiera que el lector experimentara algún grado de simpatía por el diablo si Sauron recibía demasiada atención, algo que claramente sucede en la obra de Milton. Sin embargo, este razonamiento solo puede aplicarse sobre El Señor de los Anillos, porque claramente Morgoth y Sauron intervienen mucho en El Silmarillion (ver: El «Efecto Milton» y la simpatía por el diablo)

Sauron aparece muy poco —nada, realmente— en El Señor de los Anillos sencillamente porque la historia está contada desde la perspectiva de los hobbits, quienes jamás vieron a Sauron. El Silmarillion, en cambio, tiene un enfoque élfico, y los Elfos sí vieron a Sauron en sus diferentes facetas.

Este Señor Oscuro en las sombras tiene, sin embargo, un extraño efecto secundario, casi hipnótico. Cualquier referencia a Sauron es leída con avidez por el lector, precisamente debido a la escasez de información, incluso sobre aspectos básicos, como su aspecto.

No hay una descripción concreta de la apariencia real de Sauron, fuera de aquella escena en la que se convierte en un lobo para luchar contra Huan en El Silmarillion. Sabemos que podía tomar una forma bella en épocas anteriores, pero que de algún modo quedó atrapado en una figura oscura, sucia, después de conspirar para el hundimiento de Númenor, y eso es todo (ver: Los 8 sueños en «El Señor de los Anillos»)

Realmente no hay información directa al respecto, pero esto no debería sorprendernos en un autor que nunca especifica el color de cabello de Legolas (ver: ¿Qué fue de Legolas y Gimli después de «El Señor de los Anillos»?). Menos aun podemos esperar que se detenga a describir el aspecto del Señor Oscuro, a quien deliberadamente mantiene en las sombras. Sin embargo, sabemos que Sauron no era un ojo sin cuerpo, y que Tolkien se refiere a él como un humanoide (con nueve dedos después de su encuentro con Isildur).

En una carta fechada en 1963, Tolkien menciona lo siguiente en relación a la posible apariencia de Sauron:


Sauron debería ser considerado como de un aspecto muy terrible. La forma que tomó fue la de un hombre de una estatura más que humana, pero no gigantesca.

(Sauron should be thought of as very terrible. The form that he took was that of a man of more than human stature, but not gigantic)


Es decir que Sauron es esencialmente un hombre de gran estatura, al menos por encima de la media, y de aspecto aterrador, pero que previamente lucía una apariencia justa y agradable para los Elfos y los Hombres, cuando era conocido como Annatar, que significa Señor de los Obsequios, probablemente un presagio de la repartija de anillos.

Ahora consideremos lo que las películas han hecho con estos magros detalles:

En las películas de Peter Jackson, Sauron tiene dos formas: el gran sujeto de la armadura y el Ojo en la cima de la Torre Oscura.

El primero aparece en el prólogo de la La Comunidad del Anillo, y reaparece como una silueta en películas posteriores de El Hobbit. Esta apariencia probablemente se tomó de la representación de John Howe de Morgoth. Tengamos en cuenta que Howe estuvo involucrado en las películas de Jackson.

En cuanto al Ojo sobre la Torre Oscura, bueno, es una creación de Peter Jackson. Uno entiende la necesidad de expresar que Sauron no podía tomar una forma física durante la Guerra del Anillo, pero el efecto parece poco logrado. Se asemeja más a un faro que a la expresión de una entidad insomne y constantemente vigilante.

Es decir que Sauron, en la Segunda Edad, tenía una Forma Justa, es decir, noble y atractiva, la cual utilizó para seducir a los Elfos de Eregion y a los Hombres de Númenor. Eventualmente perdió la capacidad de aparecer de otra forma que no sea horrible (ver: El horror cósmico en El Señor de los Anillos). Pero antes de eso, Sauron tenía la capacidad de aparecer tan atractivo como quisiera. En general, se imagina que su forma más habitual era básicamente élfica, aunque con ojos más antiguos, por decirlo de algún modo.

Desde la representación del Satanás de Miton hay una tendencia artística a representar al mal de forma seductora, incluso atractiva. Tolkien claramente no quería este destino byroniano para Sauron, es por eso que prefirió mantenerlo en las sombras, aunque de hecho haya sido él mismo quien intentó representarlo más adelante en el siguiente boceto inacabado, donde se ve a Sauron estirando un brazo inútilmente cuando el Anillo está a punto de caer en el Monte del Destino.



Con esto concluye nuestra mirada a la fugitiva figura de Sauron: un personaje que opera casi completamente desde las sombras, más conocido por sus hechos, y por su rol en la historia de la Tierra Media, que por su apariencia, decididamente vaga.




Tierra Media. I J.R.R. Tolkien.


Más literatura gótica:
El artículo: ¿Cómo era el aspecto de Sauron en realidad? fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

1 comentarios:

Ariel dijo...

Es interesantísimo lo que decís sobre la apariencia de Sauron. Se nota que Tolkien tenía enormes dificultades para imaginar y representar a este ser divino. Creo que precisamente allí radica el quid de la cuestión. ¿Cómo luce un dios (porque, al fin y al cabo, Sauron era una entidad divina)? Me parece que Tolkien se enfrentó a este dilema al momento de describir y dibujar al antagonista de la novela, uno de carácter teológico o gnoseológico.



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Relato de David H. Keller.
Análisis de «El Templo» de H.P. Lovecraft.
Consultorio paranormal.

Tierra Media.
Relato de Henry Hasse.
Análisis de «El Montículo».