Gente Sombra: la verdad detrás del mito


Gente Sombra: la verdad detrás del mito.




¿A qué nos referimos cuando hablamos de Gente Sombra? Básicamente a esas siniestras y oscuras criaturas asociadas a las pesadillas, los visitantes nocturnos, íncubos, súcubos y otros seres no humanos del plano astral.

Por regla general, la Gente Sombra (Shadow People) aparecen como figuras de un negro sólido, impenetrable, más oscuro que la oscuridad misma. La mayoría prefiere asumir una silueta masculina y visten largos sobretodos y sombreros. Su altura es prodigiosa, de hasta dos metros de estatura. Poseen densidad, ya que son capaces de interrumpir el curso de la luz y bloquear objetos.

La Gente Sombra rara vez intenta comunicarse; sin embargo, muchos se muestran interesados en los seres humanos.

Repasemos primeros algunas categorías que diferencian los distintos tipos de Gente Sombra:


Vigilantes de habitación (Bedroom Watchers)
Suelen ser descubiertos de pie frente a la cama, observando fijamente a quien allí duerme, o ubicados en algún oscuro rincón del cuarto.

En general todo concluye allí. Solo se limitan a observar, aunque de hecho sea imposible verificarlo ya que carecen de facciones. Si bien su sola presencia es capaz de infundir un horror profundo, casi atávico, no suelen adopar una actitud amenazadora.

Pueden permanecer allí durante largos períodos de tiempo. Cuando son observados por la persona, que casi siempre despierta de forma abrupta, desaparecen súbitamente, fundiéndose con la negrura circundante.

Rara vez son agresivos, pero cuando lo son pueden infundir verdaderos espasmos de terror.


Sombras en las paredes (Shadows On Walls)
Estas figuras aparecen repentinamente como siluetas humanas recortadas contra las paredes. Desde luego, ninguna luz las proyecta, y pueden moverse independientemente por los muros.

No suelen mostrarse demasiado interesados en los humanos. Solo se los percibe como una sombra fugaz, casi imperceptible, que rara vez deja certezas.


Sombras en Movimiento (Moving Shadows)
Estas figuras aparecen abruptamente y se mueven a una velocidad notable. Surgen de las paredes, atravesando las habitaciones, solo para derretirse en algún rincón opuesto. Pocas veces prestan atención a los seres humanos, salvo que se los observe fijamente.

En esos casos se recluyen en los rincones más oscuros y desde allí nos devuelven la mirada. En ciertos casos es posible detectar el brillo opaco de sus ojos.


Visitantes de Fondo (Background Visitors)
Estos seres rara vez son detectados por el ojo humano. Usualmente son capturados por cámaras fotográficas como densos bloques de negrura flotando en el fondo de la imagen.


Ya concluido este breve repaso, resulta lógico preguntarnos qué son la Gente Sombra.

En principio habría que descartarlos como espíritus desencarnados, almas en pena, o simplemente fantasmas. Tampoco son demonios, ni vampiros, y mucho menos ángeles o hadas. No están necesariamente atados a ningún lugar físico, por ejemplo, como ciertos fantasmas se incorporan a las casas embrujadas.

La Gente Sombra posee movilidad, lo cual nos permite deducir que poseen algún grado de autonomía. De hecho, hay casos registrados de Gente Sombra que sigue a una misma persona en varios domicilios diferentes, incluso en lugares realmente alejados entre sí.

A pesar de su notoriedad es prácticamente imposible emboscar a la Gente Sombra, es decir, verlos voluntariamente. La mayoría de las veces son sorprendidos por personas que despiertan en medio de la pesadilla; sin embargo, algunos cazadores de fantasmas sostienen que nuestros ojos son perfectamente capaces de detectarlos, solo que rara vez de forma directa.

Cuando miramos fijamente algo, por ejemplo, cuando leemos un libro, es posible que por el rabillo del ojo detectemos alguna sombra furtiva que cruza a toda velocidad a nuestro lado. Cuando giramos la cabeza ya no hay nada, sin embargo, podríamos jurar que la sombra realmente existió.

Pero quizás no haya ninguna explicación satisfactoria para la Gente Sombra. Ningún tipo de lugar los atrae, así como tampoco sienten especial predilección por los sitios embrujados. En cierta forma, pareciera que atravesaran circunstancialmente nuestro plano, a veces mostrándose interesados en nosotros y otras indiferentes.

¿Por qué algunas personas son vigiladas por la Gente Sombra?

Resulta imposible saberlo. Solo podemos especular que vigilan nuestros procesos mentales, quizás interesándose en nuestros sueños y emociones.

No obstante, no siempre la Gente Sombra se comporta de manera contemplativa. Algunas personas han experimentado horrorosas sensaciones de parálisis, sofocación y ahogos en su presencia.

Para muchos, la Gente Sombra es apenas una fracción de lo que nuestros sentidos alcanzan a percibir sobre seres interdimensionales que atraviesan nuestro plano siguiendo algún propósito que nos escapa. Esto explica por qué a veces se muestran interesados, pero realmente nada sobre la naturaleza de sus ataques.

Otra especulación, basada en las circunstancias en las que son detectados, sostiene que es nuestra propia consciencia quien les permite acceso a nuestro plano. La Gente Sombra solo aparece durante las fases del sueño o bien bajo un profundo estado de concentración, como decíamos antes, leyendo un libro.

Recordemos que, aunque no sea frecuente, muchos sueños atraviesan simultáneamente el plano etérico, astral y mental.

También su silueta, oscura y alargada, podría ser un tipo de figura que la Gente Sombra asume deliberadamente; o quizás la única forma eficaz de manifestarse en el plano físico.

Si tomamos como referencia las emociones que irradian, la Gente Sombra induce casi siempre una especie de horror atávico; es decir, un tipo muy intenso de miedo, casi medular, como si nuestro organismo fuese capaz de detectarlos mucho antes que nuestros sentidos entren en acción.

Quizás sea esta alarma ancestral la que nos despierta en medio de una pesadilla para advertirnos de que no estamos solos en la oscuridad de nuestra habitación. No es infrecuente que durante las experiencias extracorporales o los sueños lúcidos se nos ha adhieran seres del plano astral.

Ahora bien, cuando analizamos los casos de apariciones de Gente Sombra en general vemos que las personas que las han visto suelen asociarlas a distintos estados mentales y emociones más bien turbulentas. Sentimientos como la ira, la soledad y la tristeza, suelen facilitar sus apariciones.

En este contexto, la Gente Sombra estaría asociada a las Formas de Pensamiento (Thought Forms), es decir, larvas, gusanos y parásitos del bajo astral formados específicamente a partir de una idea o un impulso primordial.

Otras personas, en cambio, parecen físicamente más abiertas a ver a la Gente Sombra de forma más frecuente y definida que el resto. Sea como sea, todos alguna vez hemos albergado dudas sobre alguna sombra sospechosa que insiste en aparecer en nuestro cuarto.




Fenómenos paranormales. I Leyendas urbanas.


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5 comentarios:

Elisa dijo...

Buenas noches, a mi me ha pasado algo similar una noche en casa de mi padre, lo cual no me olvido mas en la vida, ..
Esa noche no podía dormir por un dolor muy fuerte de muelas, me levante de la cama y fui hasta él baño, que estaba en la habitación de al lado, la puerta del baño daba al comedor de la casa, mientras me cepillaba los dientes, con mucha fuerza , tratando de calmar el dolor que sentia, escucho un ruido, en el comedor,era el casco de la moto, que se habia caido, fue un ruido fuerte, al que no preste atención, crei que fue algún gato, seguí en lo mio, cuando escucho que el casco empeso a rodar por el suelo, la luz estava apagada, y cuando levanto la mirada, una sombra mas negra que la noche con forma humana me estaba observando, lo pude ver, y enseguida como que se escondio, me asuste tanto que hasta él dolor de muelas se me fue, entre a mi habitación y me tape, como que si eso fuera una barrera jajaja
La cuestion es que al otro dia me voy a trabajar como todos los dias, al llegar a mediodía encuentro mi niñera en la vereda de mi casa, con mis chicos y le dijo que esa era la ultima ves que los cuidaba, le pregunte que habia pasado y me comento muy asustada que una sombra negra estaba parada detras de ella, ....
Solo esa ves me paso, después me mude....

Sebastian Beringheli dijo...

Gracias por compartir tu experiencia, Elisa. Ciertamente fue aterradora.

Anónimo dijo...

Hola. Soy ¨Maika Duvnjack¨. Hace mucho que no escribo acá con este seudónimo pero hoy me llamo la atención la publicación que apareció en mi Facebook y entré. Mi sorpresa fue grade ya que me trajo a la memoria algo que nunca voy a olvidar por mas que pase el tiempo. No sabia que los llamaban ¨Gente Sombra¨, solo se que vi a uno. No suelo hablar de ello ya que soy ¨una mina grande¨ y la anécdota suena a locura, pero me voy a permitir hacerlo aquí sin utilizar mi nombre real, tal vez a modo de catarsis. Hace 20 años atrás aun vivía en la casa de mis padres. Martín, mi hermano, se quedo en mi habitación charlando conmigo (él con 18 y yo con 22 años). Tanto hablamos de esto y lo otro que se durmió en la cama de arriba de la cucheta que estaba en mi cuarto. En la cama de abajo estaba yo, me tapé con la frazada y caí dormida. En medio de la noche, de repente, abrí los ojos: estaba acostada de lado, observando directamente la ventana de mi piesa que tenía la persiana abierta, lo cual permitía que la luz tenue de la noche entre a la habitación. Me desperté alterada, percibiendo en el cuerpo descargas adrenalínicas como las que sentiría un animal en peligro o en estado de alerta...creo que me despertó el instinto de autopreservación. Inmediatamente lo pude ver: estaba camuflado en la oscuridad del cuarto, en un rincón de la habitación. Era muy alto, yo veía su silueta perfecta, estaba como hecho de una sombra densa, antropormorfo, parecía portar un abrigo o capa muy largo que le llegaba a los tobillos con picos en los hombros (lo cual le daba un aspecto aun mas amenazador).

Anónimo dijo...

Soy Maika Duvnjack y sigo acá porque es largo. Bueno: Él empezó a moverse con una lentitud sobrenatural, se deslizaba suavemente como si flotara, pero yo veía que tenía los pies en el suelo. Se puso frente a la ventana y con la luz exterior a sus espaldas lo vi de cuerpo entero: estaba constituido enteramente de oscuridad, no se si tenía cara ya que no podía ver sus facciones. Se detuvo ahí y cambió de dirección: ahora venía hacia la cama cucheta. Sentí la certeza de que no era humano. Yo no podía moverme, quería gritar, salir de la cama para prender la luz y despertar a Martín, pero ni mis brazos ni mis piernas respondían, apenas podía respira, estaba aterrorizada. Se paró frente a mi cabeza y supe que tenía algún tipo de masa corporal (por así decirlo) porque percibí en mi cara el aire que él desplazaba al mover su atuendo.Esa cosa no tenia cara, pero deduje por el angulo de su mentón que me estaba observando, ahora muy quieto. Luego levantó el mentón.Ahora miraba a Martín fijamente, quien dormía en la cama de arriba. Mi corazón aceleró: temí que lo toque, o peor aun, que lo lastime. Inhalé aire y no se de donde saque el coraje para decirle con voz quebradiza: -¨Fuera¨- Ese ser bajó el mentón, me miró nuevamente y se desplazo hacia atrás sin darme la espalda, con la misma suavidad y lentitud que utilizó para acercarse, se dirigió hacia el rincón del que salió para diluirse en la oscuridad del cuarto. Recién ahí pude moverme: prendí la luz y desperté a mi hermano. Le conté lo que había ocurrido y él me miraba incrédulo. A la noche siguiente Martín quiso quedarse conmigo otra vez para no dejarme sola y se lo agradecí. Obviamente no podíamos dormir. De repente, a las 2 AM empezamos a escuchar rasguños en el pasillo que unía todas las habitaciones de la casa de mis padres: sus paredes estaban machimbradas y el sonido que emanaban era algo así como el de rasgar la madera con un rastrillo. Muy fuerte y estruendoso, el sonido se desplazó desde la otra punta del pasillo hasta la puerta de mi habitación y se detuvo allí ¨sin entrar¨. Martín estaba de pie, pálido frente a la puerta de mi cuarto, con los ojos muy abiertos y su respiración estaba agitada. Yo estimo que estaba igual que él. Juntos salimos a corroborar que era lo que estaba pasando y prendimos las luces de toda la casa lo mas rápido posible. No había nada y nuestros viejos dormían profundamente. Días después, cuando le contamos lo ocurrido, afirmaron nunca haber escuchado un solo rasguño. ¨Eso es imposible¨, pensamos con mi hermano: el sonido era tan fuerte que hubiese despertado a cualquiera. Y fue la experiencia compartida de esa segunda noche, en la que mi hermano fue testigo de que ¨algo raro¨ pasaba, lo único que hoy me hace pensar que no lo aluciné.

Anónimo dijo...

En el vudú hay entidades representadas con sobretodos y sombreros bombines, creo que relacionadas con los cementerios, pero no recuerdo bien. Sabiéndolo, y rechazando que estas criaturas interactúen con la humanidad, una vez que estaba de viaje soñé con dos hombres de esta descripción indumentaria, que flotaban fuera de la ventana de mi dormitorio domiciliario (no el del hospedaje); uno me dijo "Siempre te estamos mirando", mientras yo los insultaba de arriba abajo. "Siempre estamos acá", insistió el mismo, y yo los seguía insultando y maldiciendo y los escupía, y la saliva pasaba a través de ellos. A la noche siguiente soñé que me miraba de costado en un espejo y veía tener una pequeña criatura humana aferrada a mi cuello por atrás, raquítica, con cara muy larga (medio como las cabezas de la Isla de Pascua), pelo largo negro liso y una especie de turbante; giró lentamente la cabeza para mirarme con expresión agria. Dejé de mirarlo y traté de quitármelo o afectado engarfiando los dedos tras mi nuca, por lo menos energéticamente ya que parecía saber que el bicho no estaba en el plano físico.



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