Poema a la musica.

De la tranquila poesía isabelina les dejamos un gran poema de Robert Herrick; tal vez menos musical que su título, pero uno de los primeros en evocar la redención mediante la música.


A la música.
Robert Herrick (1591-1674)

Encántame, adorméceme y consúmeme con tus deliciosas armonías;
Déjame arrebatado alejarme en tranquilos sueños.
Alivia mi mente enferma, adorna mi lecho,
Tú, poder que puedes librarme de este dolor;
Hazlo rápidamente, aunque no consumas mi fiebre.

Con dulzura, tu conviertes su fuego voraz en una llama cálida,
Y luego la haces expirar; ayúdame a llorar mis penas,
Y concédeme tal descanso que yo, pobre de mi,
Crea que vivo y muero entre rosas.

Cae sobre mi como un rocío silencioso,
O como esas lluvias virginales que en la aurora
Esparcen su bautismo sobre las flores.
Diluye, derrite mis sufrimientos con tus suaves acordes;
Que yo pueda entre deleites abandonar esta luz,
y alzar mi vuelo hacia el Paraíso.

Robert Herrick (1591-1674)


Más poemas isabelinos. I Poemas ingleses.


Más Literatura:


Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

La novela sobre el Anticristo que recomienda el papa Francisco.
Esas extrañas presencias nocturnas.
Relato de Edgar Allan Poe.

Poema de Robert Louis Stevenson.
Aparición en el Swan Point Cemetery.
Poema de Charles Baudelaire.