Ecos de la casa del amor: William Morris.


William Morris nos propone que contemplemos un reflejo, un eco ciertamente peculiar en su poema: a cada frase pronunciada por un enamorado exaltado, el poeta imagina otra, una respuesta distorsionada, que quizás provenga del mismo enamorado, pero enunciada en circunstancias menos felices.





Ecos de la Casa del Amor.

Echoes of love's house, William Morris.

El Amor nos regala cada don que nos permite vivir.
El Amor nos roba cada don que nos evita sufrir.

El Amor desata los labios en palabras de vanidad.
El Amor ata los labios cuando se dice una verdad.

El Amor aclara los ojos que de otro modo serían fríos.
El Amor ciega los ojos de todos, salvo los tuyos y los míos.

El Amor torna la vida en dicha, hasta que nada tengamos que desear.
El Amor torna la vida en desdicha, hasta que en vano podamos desear.

El Amor, que todo lo cambia, que nunca arrebate mi candor.
El Amor, que todo lo cambia, que me libere de este dolor.

El Amor quema al mundo en un inmutable cielo de placer.
El Amor quema al mundo en una cambiante tumba en donde yacer.

Y allí nosotros dos fuimos abandonados, sin necesidad de trabajar.
Y allí fui sólo abandonado, sin que nadie me llegue a extrañar.

Yo te elogio, Amor, pues la felicidad ha triunfado!
Es esta plegaria suficiente para curar mi corazón destrozado?

William Morris (1834-1896)



Más poesía gótica:

El poema de William Morris, Ecos de la casa del amor (Echoes of love's house), fue traducido al español por El Espejo Gótico. Para su utilización escríbenos a elespejogotico@gmail.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Después de mucho tiempo de ausencia paso a saludarte... y me detengo aquí, en este poema, tal vez porque me siento un poco así, en esa dicotomía de sentimientos donde me cuesta discernir.
Veo que tu espacio tiene hasta chat! Está muy bueno en verdad... para perderse en él y encontrarse...
Un beso al vuelo, Gaby*

Merlina Manson dijo...

Hola, me gusta mucho pasar a la pagina ese poema lolei en un libro que thengo de poemas, y em gusto demasiado, paso por un momento de osadia y contradicciones, de no saber que onda con ese tema del amor. No saber si te destrosa a tal momento de llorar hasta quedar seco o sonreir y saber que estas pleno de dicha y pasion.