Azazel: el origen del "chivo expiatorio" y devorador de pecados


Azazel, el origen del "chivo expiatorio" y devorador de pecados.




Las tradiciones mitológicas de la diáspora recuerdan como Azazel al macho cabrío mencionado en el Levítico, mediante el cual se expiaban los pecados del pueblo de Israel.

El nombre de Azazel proviene del hebreo y significa literalmente "cabra del emisario", es decir, "chivo expiatorio" (aze, "cabra" y azel, "salida"). Solo aparece mencionado en Levítico 16:8-10. A partir de allí desaparce misteriosamente del Antiguo Testamento.

Una vez al año, sostienen los mitos hebreos, se celebraba una ceremonia en la que el oficiante conjuraba sobre la cabeza del animal sus propios pecados y los de su gente. Luego abandonaban al hirsuto Azazel en las arenas inmemoriales del desierto.

Tal vez por eso se conocía a Azazel como el "devorador de pecados".

En la mayoría de los grimorios y libros prohibidos de la Edad Media se utiliza un epíteto alusivo para referirse a Azazel: "el mensajero", acaso en reconocimiento de las pesadas tareas purgatorias a las que se lo sometía en tiempos antiguos.

Por otro lado, en El libro de Enoc se identifica a Azazel como el arquetipo de los ángeles caídos, es decir, de los siniestros Grigori y los Nephilim, ángeles y gigantes que fueron vencidos en las Guerras Celestiales.

Estas criaturas colosales fueron vencidas por las jerarquías angélicas convencionales y arrojadas al abismo sin fondo conocido como Sheol.

En la misma senda se encuentra el poeta John Milton, quién en su Paraíso Perdido (Paradise Lost) ha creído reconocer en Azazel al abanderado de las huestes del infierno y al lugarteniente de Lucifer.



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1 comentarios:

Peregrin Tuk dijo...

Excelente entrada!



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