El Dragón Rojo: el grimorio para invocar a Lucifer


El Dragón Rojo: el grimorio para invocar a Lucifer.




El Dragón Rojo (Le Dragon Rouge) —también conocido como Gran Grimorio (Grand Grimoire) y El Evangelio de Satán— es uno de los grimorios de magia negra más pretenciosos de la historia. Fue escrito en el siglo XVIII, pero en sus páginas asegura estar basado en un libro escrito en 1521 [aunque algunos lo sitúan en 1421]. Según la leyenda, este libro fue escrito por Honorio de Tebas, de quien se dice que estaba poseído por Satanás [ver: ¿Qué siente una persona poseída?]. Tal vez por eso se considera que El Dragón Rojo es uno de los libros ocultistas más poderosos que existen, al menos en relación a la invocación de demonios [ver: Peligros de invocar a los demonios]

Honorio de Tebas es una figura apócrifa. Nunca existió. Lo más probable es que El Dragón Rojo haya sido escrito originalmente en 1702 por un tal Antonio Venitiana del Rabina, quien supuestamente habría recopilado la información contenida en el libro de los escritos originales del rey Salomón. Es legítimo dudar de esta afirmación, pero no del hecho de que gran parte del material de El Dragón Rojo proviene del Clavicula Salomonis (La llave mayor del rey Salomón) y el Lemegeton Clavicula Salomonis (La llave menor de Salomón). En cualquier caso, El Dragón Rojo contiene instrucciones destinadas a convocar a Lucifer, así como a otro extraño demonio llamado Lucifugus Rofocalus [Lucifuge Rofocale].

Lucifugus Rofocalus, según algunos tratados demonológicos, es el demonio a cargo de la administración del gobierno y el tesoro del infierno por orden de Lucifer. Su nombre es interesante en términos etimológicos. Lucifugus proviene del latín lux [«luz»] y fugio [«huir»], de tal modo que su nombre significa «el que huye de la luz». Algunos creen que Rofocal [Rofocalus] podría ser un anagrama de Focalor, el nombre de otro demonio importante; sin embargo, este no parece ser el caso. Los dos demonios no tienen nada que ver el uno con el otro; y la única evidencia que los vincula es simplemente una similitud de nombre.

La presencia de este demonio, Lucífugus, es sumamente extraña en un grimorio que pretende brindar información para invocar a Lucifer y realizar algún tipo de pacto satánico con él [ver: Cómo hacer un pacto con el diablo]. En esencia, Lucifugus [Lucífugo, «el que huye de la luz»] es el reverso de Lucifer, cuyo nombre significa «portador de la luz».

Hay que decir que el ocultista francés del siglo XIX, Éliphas Lévi, consideraba que El Dragón Rojo era una falsificación del verdadero y más antiguo Gran Grimorio. Escribió un extenso análisis del tema en el libro: Dogma y ritual de la Alta Magia (Dogme et rituel de la haute magie).

El Dragón Rojo se divide en dos libros. El primero contiene instrucciones para invocar a Lucifer, y el segundo proporciona las herramientas necesarias para obligar a Lucifer a cumplir las órdenes del invocante, lo cual, naturalmente, puede ser muy peligroso si no se tienen los conocimientos previos pertinentes. Como es fácil imaginar, Lucifer no es un demonio menor que aceptará fácilmente este grado de sumisión.

Ahora bien, el segundo libro de El Dragón Rojo también está dividido en dos partes: Sanctum Regnum y L'Art Magique du Grand Grimoire (El Arte Mágico del Gran Grimorio). El Sanctum Regnum contiene instrucciones para hacer un pacto con el demonio, lo cual le permite al iniciado comandar al espíritu demoníaco pero sin los rituales requeridos en la primera parte, aunque con mayor riesgo. La segunda parte del libro II, L'Art Magique du Grand Grimoire, es un grimorio mucho menos ambicioso, y contiene hechizos y rituales simples, casi prosaicos, como hablar con espíritus, volverse invisible, obtener el amor de una mujer, o de un hombre, y hasta ganar la lotería.

La edición del siglo XVIII, además, contiene un texto breve llamado Le Secret Magique, où le Grand Art de pouvoir parler aux Morts [«El secreto mágico, o El gran arte de poder hablar con los muertos»], que trata básicamente sobre la nigromancia [ver: Nigromancia: el arte de invocar a los muertos]

El Dragón Rojo es uno de esos libros prohibidos sobre el cual no hay demasiadas opiniones coincidentes. Algunos lo consideran uno de los grimorios más poderosos que existen, otros una pieza de literatura popular, y están aquellos que lo denuncian como una gran burla a los grimorios que circulaban en la Francia del Renacimiento, como La Gallina Negra (La poule noire). No obstante, la compleja precisión del rito de invocación de Lucifer y Lucifugus hacen pensar lo contrario. En cualquier caso, el contenido de El Dragón Rojo es herético en extremo, y va desde rituales que implican hervir un gato negro hasta el uso de sustancias tóxicas en forma ceremonial. No es de extrañar entonces que haya ganado tanta notoriedad como libro maldito.

El Dragón Rojo menciona tres demonios superiores con sus respectivos cargos en la administración del gobierno del infierno, similares a los que aparecen en el Grimorium Verum: Lucifer [emperador], Belcebú [príncipe] y Astarot [gran duque]. También menciona seis demonios inferiores: Lucifuge Rofocale [primer ministro y tesorero], Satanachia (gran general), Agaliarept [comandante], Fleurety [teniente general], Sargatanas [brigadier mayor], y Nebiros [mariscal]. El libro incluye varios sellos mágicos, oraciones, ofrendas, y diferentes formas de hacer un pacto con los demonios a cambio de prestaciones más bien mundanas.

Sin embargo, uno de los contenidos más infames de El Dragón Rojo es el ritual que supuestamente le permitiría al iniciado convocar a Lucifer y a Lucifuge Rofocale. No entraremos en muchos detalles aquí, pero sí mencionaremos un elemento extraño, la herramienta indispensable para someter la voluntad de Lucifer.

Si bien la Vara o Varita mágica no algo inédito [su uso y funciones son ampliamente reconocidas en la magia], en este caso es es utilizada por el mago para controlar a los espíritus, especialmente a los más rebeldes, como los demonios. Se cree que la Vara tiene poderes terribles sobre los demonios, tanto es así que cuando se fabrica correctamente, y se efectúan los rituales correspondientes, prácticamente asegura que los demonios obedecerán al mago. Su forma es la de una rama bifurcada, cuyos extremos están cubiertos con acero magnetizado. Esto dice El Dragón Rojo al respecto:


[... hace temblar los espíritus; y está hecha tal como Dios armó a su Ángel cuando Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso Terrenal. Esta arma, finalmente, hirió a los ángeles rebeldes, precipitando sus ambiciones en los abismos más espantosos. Ese es el poder de esta Vara, esta Vara que recoge las nubes, que dispersa las tempestades, que evita los relámpagos o precipita todos y cada uno de ellos sobre cualquier porción de la tierra a voluntad de su amo.]


Al conjurar al demonio, el mago debe amenazar con herir a Lucifer con la Vara si este no aparece en el Triángulo de Pactos, sin emitir sonido [los cuales pueden ser horrorosos] o despedir mal olor [igualmente insoportable], y responder las preguntas del mago con voz clara. Si el demonio aún se niega a aparecer, El Dragón Rojo sugiere lo siguiente:


[Ya están allí, aunque el mago no pueda verlos. Este debe golpear y azotar a los demonios sumergiendo los extremos bifurcados de la Vara en las llamas. No te alarmes por los espantosos aullidos que puedas oír, porque en este momento todos los demonios se manifestarán.]


Si el demonio aún se niega a aparecer, probablemente porque el mago no ha hecho su trabajo de preparación correctamente, se debe seguir adelante. Interrumpir la invocación es peor que llevarla hasta el final inadecuadamente. El Dragón Rojo proporciona algunas otras amenazas con la Vara, junto con encantamientos cada vez más poderosos, pero si todo esto falla, bueno, digamos que el mago está en serios problemas [ver: El efecto rebote en la magia]

Ahora bien, si el ritual para invocar a Lucifer sale bien, y este es sometido con la Vara, se puede hacer un pacto con el diablo. En una instancia previa se debe cargar una piedra de ematille y bendecir dos velas; estos tres objetos se usarán para formar el Triángulo de Pactos, de modo que el mago pueda estar protegido de los demonios que han sido convocados.




Libros prohibidos. I Libros extraños.


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1 comentarios:

Unknown dijo...

Nota sumamente interesante. No sabia que existía como grimorio real. Creía que fue una creación de William Blake y que luego Thomas Harris lo utiliza para su novela, la primera de la saga del Dr. Lecter.
Lo otro que encontré sorprendente es todo lo que comentás sobre el Lucífugo, que es mencionado en la novela El Angel Caído de William Hjortsberg. Felicitaciones por la nota.



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