«Un cementerio que mira al mar»: Alfonsina Storni; poema y análisis


«Un cementerio que mira al mar»: Alfonsina Storni; poema y análisis.




Un cementerio que mira al mar (Un cementerio que mira al mar) es un poema de la escritora argentina Alfonsina Storni (1892-1938), compuesto en 1920.

Muchos consideran que Un cementerio que mira al mar presagia el suicidio de Alfonsina Storni en 1938, fecha en la que se arrojó al mar desde una escollera de la ciudad de Mar del Plata.

Sin embargo, esto no es así.

Un cementerio que mira al mar en realidad está inspirado en una visita que Alfonsina Storni realizó al Cementerio del Buceo, Uruguay, en 1920; donde presenció un curioso ritual de luces frente al mar.

Así como el lector sitúa a Jorge Luis Borges entre espejos, rodeado de laberintos impensables, o a William Blake entre tigres, debatiendo la posibilidad del bien en un mundo resueltamente brutal, Alfonsina Storni parece ubicarse siempre en la cercanía del mar, dialogando con la muerte, generando un vínculo que ya resulta indivisible de su obra.



Un cementerio que mira al mar.
Alfonsina Storni (1892-1938)

Decid, oh muertos, ¿quién os puso un día
Así acostados junto al mar sonoro?
¿Comprendía quien fuera que los muertos
Se hastían ya del canto de las aves
Y os han puesto muy cerca de las olas
Porque sintáis del mar azul, el ronco
Bramido que apavora?

Os estáis junto al mar que no se calla
Muy quietecitos, con el muerto oído
Oyendo cómo crece la marea,
Y aquel mar que se mueve a vuestro lado,
Es la promesa no cumplida, de una
Resurrección.

En primavera, el viento, suavemente,
Desde la barca que allá lejos pasa,
Os trae risas de mujeres... Tibio
Un beso viene con la risa, filtra
La piedra fría, y se acurruca, sabio,
En vuestra boca y os consuela un poco...
Pero en noches tremendas, cuando aúlla
El viento sobre el mar y allá a lo lejos
Los hombres vivos que navegan tiemblan
Sobre los cascos débiles, y el cielo
Se vuelca sobre el mar en aluviones,
Vosotros, los eternos contenidos,
No podéis más, y con esfuerzo enorme
Levantáis las cabezas de la tierra.

Y en un lenguaje que ninguno entiende
Gritáis: -Venid, olas del mar, rodando,
Venid de golpe y envolvednos como
Nos envolvieron, de pasión movidos,
Brazos amantes. Estrujadnos, olas,
Movednos de este lecho donde estamos
Horizontales, viendo cómo pasan
Los mundos por el cielo, noche a noche...
Entrad por nuestros ojos consumidos,
Buscad la lengua, la que habló, y movedla,
¡Echadnos fuera del sepulcro a golpes!

Y acaso el mar escuche, innumerable,
Vuestro llamado, monte por la playa,
¡Y os cubra al fin terriblemente hinchado!

Entonces, como obreros que comprenden,
Se detendrán las olas y leyendo
Las lápidas inscriptas, poco a poco
Las moverán a suaves golpes, hasta
Que las desplacen, lentas, -y os liberten.
¡Oh, qué hondo grito el que daréis, qué enorme
Grito de muerto, cuando el mar os coja
Entre sus brazos, y os arroje al seno
Del grande abismo que se mueve siempre!

Brazos cansados de guardar la misma
Horizontal postura; tibias largas,
Calaveras sonrientes: elegantes
Fémures corvos, confundidos todos,
Danzarán bajo el rayo de la luna
La milagrosa danza de las aguas.
Y algunas desprendidas cabelleras.
Rubias acaso, como el sol que baje
Curioso a veros, islas delicadas
Formarán sobre el mar y acaso atraigan
A los pequeños pájaros viajeros.

Alfonsina Storni (1892-1938)




Más poemas góticos. I Poemas de Alfonsina Storni.


Más literatura gótica:
El análisis y resumen del poema de Alfonsina Storni: Un cementerio que mira al mar (Un cementerio que mira al mar) fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

0 comentarios:



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Artículo.
Relato de Charles R. Tanner.
Relato de Charles R. Tanner.

Etimologías y curiosidades.
Relato de Amelia Reynolds Long.
Artículo.