Agotada: Elizabeth Siddal


Agotada (Worn Out) es un poema prerrafaelita de la escritora inglesa Elizabeth Siddal.

La siguiente escena, que en la pluma de Elizabeth Siddal alcanza una intimidad y una gravedad asombrosas, posiblemente haya sido parte de la experiencia común de todos nosotros.

Quizás hayas estado con una dama que necesitaba tu presencia, sin amarte; o tal vez hayas sido tú aquella mujer distante, que agotada por el infortunio necesitabas de un cuerpo cálido a tu lado.

Los roles pueden invertirse, pero todos nos hemos sentido cansados. Todos hemos sido el lecho de las lágrimas ajenas o la fuente de una pena derramada gota a gota sobre un cuerpo cómplice, dolorosamente extraño.


Agotada.
Worn Out; Elizabeth Eleanor Siddal.

Tus fuertes brazos me rodean,
Mi cabello se enamora de tus hombros;
Lentas palabras de consuelo caen sobre mi,
Sin embargo mi corazón no tiene descanso.

Porque sólo una cosa trémula queda de mí,
Que jamás podrá ser algo,
Salvo un pájaro de alas rotas
Huyendo en vano de ti.

No puedo darte el amor
Que ya no es mío,
El amor que me golpeó y derribó
Sobre la nieve cegadora.

Sólo puedo darte un corazón herido
Y unos ojos agotados por el dolor,
Una boca perdida no puede sonreír,
Y tal vez ya nunca vuelva a reír.

Pero rodéame con tus brazos, amor,
Hasta que el sueño me arrebate;
Entonces déjame, no digas adiós,
Salvo si despierto, envuelta en llanto.

Elizabeth Eleanor Siddal (1829-1862)


Más poemas de amor. I Poemas del romanticismo. I Poemas de dolor. I Poemas de Elizabeth Siddal.


Más Poesía gótica:
El poema de Elizabeth Siddal: Agotada (Worn Out); fue traducido al español por El Espejo Gótico. Para la reproducción de nuestra versión escríbenos a elespejogotico@gmail.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY HERMOSO ESE POEMA DE CIERTA MANERA HAY MUCHOS MOMENTOS EN LA VIDA EN Q NOS SENTIMOS HACI DEBIDO A PROBLEMAS O FALTA DE PERFIL LUCHADOR Y AUNQUE CREO Q SIEMPRE ESTAMOS SOLOS Q POCAS VECES PODEMOS CONFIAR EN LOS DEMAS, Q SENTIMIENTO ES MAS FIEL Y ATENTO Q LA SOLEDAD?

Araceli Karlsberg dijo...

Hermoso poema, hasta he llorado

Mónica dijo...

Has llorado ? jajajajaja turbias y pegajosas lágrimas de cocodrilo, supongo. Qué estúpida manera de referir sobre un poema, una opinión insustancial, banal, anodina, como toda tú.