Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Relato de Edgar Allan Poe.
Poema de Robert Herrick.
Libro prohibido.

Poema de Robert Browning.
Relato de W.H. Hodgson.
Poema de John Keats.


Kafka y lo kafkiano: una pesadilla premonitoria


Kafka y lo kafkiano.
Una pesadilla premonitoria.


Franz Kafka nació en Praga, en 1883. Como muchos genios, se alarmó de su talento.

A los doce años su maestra le encargó, a él y a sus compañeros, que escriberan un relato, y el joven Kafka cumplió.

Cuando escuchó las obras de sus camaradas, Kafka se excusó con su maestra, y dijo haber olvidado su cuento en casa. Había advertido que su relato no se parecía en nada a los de sus compañeros. Epístolas posteriores relatan que aquel cuento estaba basado en una pesadilla recurrente, en la que veía a su hermana Ottilie en una habitación larga y oscura, retorciéndose con la boca abierta, descoyuntada, pero sin emitir sonido alguno.

Ese fue el primer encuentro de Kafka con lo kafkiano.


Si bien el joven Kafka impresionaba a sus camaradas por su conducta amable, austera, por su aspecto juvenil y pulcro, interiormente temía ser percibido como un ente repulsivo. En medio de esta crisis, a la que deberíamos sumar el miedo visceral por su padre, Franz Kafka toma conciencia de que es escritor. En una sesión maratónica escribe El Juicio (Das Urteil) en ocho horas, y a finales de 1912 completa su antología Contemplación (Betrachtung), compuesta de 18 cuentos.


En 1917 se le diagnostica tuberculosis, para algunos, como consecuencia de la ingesta obsesiva de leche sin pasteurizar. Kafka sobrevive gracias al amor de su hermana Ottilie y Felice Bauer, con quien mantuvo una correspondencia de alrededor de 500 cartas. Felice, de hecho, fue la primera lectora de La metamorfosis (Die Verwandlung), obra que no la impresionó en absoluto. Esto sumió al joven Kafka en una honda crisis de identidad. El menosprecio de su padre se intensificó, y el temor totémico hacia él adquirió siluetas fantásticas.


Sus tambaleantes deseos de escribir se paralizaron con el estallido de la Primera Guerra Mundial. No fue alistado en el ejercito debido a su salud precaria. Sus proyectos matrimoniales con Felice fracasaron por segunda vez. En 1923 conoce a Dora Diamant, una periodista que quedó maravillada por la austeridad del genio.

En la navidad de 1923 se le detecta una pulmonía. Es internado en las afueras de Viena, donde sufre un tremendo ataque de tuberculosis de laringe. El 3 de junio Kafka muere tras una agonía inimaginable, y nace su leyenda.


Antes de morir, Kafka obliga a sus allegados a prometer que no publicarán ninguna de sus obras, entre ellos, su amigo Max Brod, y que las destruirán sin dejar rastros. Palabras como demonios, oscuridad, persecución, soledad, comienzan a brotar de sus borradores como presagios terribles. La relectura de sus textos secretos revela que Kafka padecía de interminables noches de insomnio, seguidas de pesadillas aberrantes, y de algo que el escritor definió como un "asalto a las últimas fronteras terrenales".


Max Brod decide ignorar el último deseo de Kafka, y comienza a publicar algunas de sus obras. Dora, por su parte, cumplió parcialmente su promesa, cediendo algunos escritos y ocultando otros, que luego serían confiscados por la Gestapo. Rápidamente, su obra atrapó al público, despertando horrores innombrales y dándole nuevos nombres a otros conocidos.


Luego de la ocupación nazi de Checoslovaquia aquel primer cuento mítico de Kafka adquiere una relevancia profética. Sus tres hermanas, Gabriele, Valerie y Ottillie fueron enviadas al guetto de Lodz. El 7 de octubre de 1943, Ottillie fue trasladada a Auschwitz, donde fue asesinada en una habitación larga y oscura conocida como cámara de gas, junto con otras 1318 personas.

Lord Aelfwine.
lord-aelfwine@hotmail.com



El artículo: Kafka y lo kafkiano (una pesadilla premonitoria) fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

4 comentarios:

Ana Enriques dijo...

Increíble artículo..había leído una biografía de Kafka pero este artículo te hace ver las cosas desde una nueva dimensión. Gracias por su excelente trabajo en este blog.

Aelfwine dijo...

Hola Ana.
Ya mismo estoy siguiendo tu blog, interesantísimo, por cierto.

Saludos!

Anónimo dijo...

excelente historia!! arriba espejo gotico

jonathan macas dijo...

Bueno la verdad me ha gustado el articulo realizado por este blog, impresionante la prosa utilizada Me gusta mucho Apoyos!