Cartas goticas.

Hoy les traemos una antología muy curiosa, pero fundamental para los amantes de la poesía maldita y más aún, para los adoradores de los maravillosos Cantos de Maldoror.

Sobre el conde de Lautréamont ya hemos hablado bastante, sin embargo, más allá de sus poemas existe toda una biblioteca que permanece velada; como esta íntima y para nada modesta antología de cartas y poemas.

Más allá de que Lautréamont puede resultar fuerte para algunas personas, creo que es un buen ejemplo de eficacia (cuando se lo propone, de otro modo sus párrafos son tortuosos y dan la sensación de no concluir nunca) para los que comienzan su camino como escritores. En estos poemas y cartas podemos percibir a un Lautréamont ligeramente diferente de aquel de los Cantos de Maldoror. Aquí se nos muestra como una cierta economía de recursos, de precisión literaria, acaso impensada para el lector de los pantanosos Cantos.

Ante la sonrisa servil y oracular de los académicos les dejamos este pequeño pensamiento del poeta:

...Aquello que sufre, que diseca los misterios que nos rodean, no espera. La poesía que discute las verdades necesarias es menos bella que la que no las cuestiona. Indecisiones acérrimas, talento mal empleado, pérdida de tiempo: nada será más fácil de verificar...


Pueden descargar las cartas y poemas del conde Lautréamont aquí:



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Si tienes inconvenientes para descargar este libro deberías leer esto.

1 comentarios:

Dama Blanca dijo...

Cuál es más profundo, más impenetrable de los dos...
¿El océano o el corazón humano?

Y yo me decanto por el segungo, sin ninguna duda.
Enorme Lautréamont, como este blog. Te agrego a favoritos.

Un saludo.