Cuando algo invisible te toca la espalda


Cuando algo invisible te toca la espalda.




Viernes en el Consultorio paranormal de El Espejo Gótico, esta vez con una experiencia sumamente común: la sensación de que algo invisible te toca la espalda (ver: Cuando algo invisible te toca)

Después de la experiencia diremos algo sobre este fenómeno.


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Primero quiero saludar al equipo de El Espejo Gótico. Me encanta la sección del Consultorio Paranormal y quiero compartir mi experiencia. En realidad, son tres. Intentaré ser lo más breve posible.

La primera ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada. Estaba acostada de lado, con el cabello recogido, y el lado izquierdo del cuello expuesto. Era pleno verano, así que no estaba tapada. Tenía los auriculares puestos y escuchaba música cuando sentí como dos dedos tocando mi cuello, no en puntos diferentes, sino que se sentía como si los dos dedos se mantuvieran juntos (ver: ¡No puedo dormir sin taparme las orejas!)

Tan pronto como sucedió, me saqué los auriculares y me senté. Estaba aterrada. No podía moverme. Recuerdo que finalmente volví a acostarme, pero tenía tanto miedo de cerrar los ojos que me quedé sentada preparándome para que algo horrible ocurriera en cualquier momento (ver: Un espíritu está tratando de comunicarse conmigo)

Nunca antes había experimentado algo como esto. En la cama a veces siento como si algo me estuviera tocando la espalda, como si me acariciara suavemente, pero estoy segura de que hay una explicación para eso. Sin embargo, esta cosa de tocarme el cuello fue horrible porque realmente se sentían los dedos sobre mí. Me hizo sentir muy vulnerable (ver: Me siento observada en mi casa)

Mi segunda experiencia ocurrió alrededor de la medianoche. Estaba acostada tratando de quedarme dormida, cuando juro que escuché que la perilla de la puerta comenzaba a moverse. De repente, la habitación se sintió muy fría (ver: Los «Puntos Fríos» y los fantasmas). Luego, antes de que pudiera reaccionar, sentí unos dedos grandes y fríos presionando mi espalda y moviéndose lentamente por mi columna hasta llegar al área de la cadera.

Mi tercera experiencia también sucedió de noche. Me estaba quedando dormida y sentí que alguien me acariciaba la espalda. Estaba en la cama con mi esposo, sin embargo, estaba acostada de lado, mirando hacia él. Mi espalda no estaba cerca de él; de hecho, él ya estaba roncando en ese momento (ver: Señales de que hay un espíritu en tu casa)

Así que, justo cuando estaba por quedarme dormida, siento que alguien invisible me toca la espalda, como si me acariciara suavemente desde la parte inferior de la espalda hacia arriba. Al ver que no era mi esposo, mi corazón comenzó a acelerarse. Me moví, incómoda, y pensé en cualquier excusa lógica para no preocuparme demasiado (ver: Algo invisible se metió en la cama conmigo)

Volví a la misma posición para dormir, y de nuevo llegué a ese momento antes de quedarme totalmente dormida, ¡y sucedió de nuevo! Tenía miedo, mucho, así que literalmente no me moví. Volví a sentir una tercera vez una mano invisible en mi espalda unos segundos después, cuando ya estaba completamente despierta y alerta (ver: Sentir que hay un espíritu en casa)

Recé algunas oraciones, aunque no soy una mujer religiosa, y después de un rato finalmente me dormí. Sin embargo, durante todo el día siguiente sentí una extraña sensación de energía en esa parte de mi espalda. No duele, pero puedo sentir la energía fluyendo en esa área o algo así (ver: Parásitos astrales y las «malas energías»)

Despúés de eso, han ocurrido otros episodios, pero nunca tan marcados. Por ejemplo, estando en la ducha, enjuagándome el cabello, y sintiendo que algo me tocaba en la cadera, como si estuviera tratando de llamarme la atención, cuando no había nadie en el baño conmigo y la puerta estaba cerrada (ver: La energía negativa en mi casa se manifestó)

Espero no haberme extendido demasiado. Espero con mucho interés la respuesta de El Espejo Gótico.

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Antes de analizar este fenómeno, es importante aclarar que las alucinaciones táctiles son muy comunes. Se trata de la percepción de que algo nos toca cuando en realidad no hay ningún estímulo externo que lo justifique.

La alucinación táctil, entonces, es una percepción sensorial falsa de contacto físico con una persona u objeto que no está ahí. Al igual que muchas formas de alucinaciones, esta no se limita a personas que padecen una enfermedad mental. Pueden tener muchas causas. Una de las más comunes es sentir que hay cosas que se mueven por nuestro cuerpo, como insectos que se arrastran por debajo o por encima de la piel. Esto generalmente se llama Formicación.

Dicho esto, entremos en el terreno paranormal.

Las sensaciones táctiles son un fenómeno paranormal muy frecuente, pero que se descarta fácilmente, salvo cuando es recurrente. En el espiritismo, por ejemplo, se cree que estos toques fantasmales son intencionales, y que invariablemente están destinados a quien lo recibe (ver: Un golpe: «SÍ»; dos golpes: «NO»; tres golpes: «DÉJAME ENTRAR»)

Se trata de un tipo de contacto físico y psíquico a la vez. Puede provocar una inmensa variedad de sensaciones en el receptor, y a menudo se anuncia de antemano, es decir, algo cambia en el ambiente, algo indefinible, antes de que la persona sea tocada, normalmente en la espalda y las piernas (ver: Siento que hay alguien detrás mío)

El efecto de la sensación del toque fantasmal puede variar. Algunas personas sienten como si lo produjera un objeto blando, pero también como las patas de un animal, una mano humana, telarañas, flores y dedos. El tacto en sí puede ser fuerte, suave, seco, húmedo, pegajoso o frío (si es caliente puede deberse a una entidad no humana). Puede sentirse como un pequeño golpe, una caricia, una bofetada, una patada, un pinchazo, un empujón, un puñetazo o incluso un beso (ver: Algo invisible me besó).

En casos más extremos pueden aparecer quemaduras, arañazos, ampollas y ligeras decoloraciones de la piel (ver: ¿Pueden los espíritus tocarte?)

Entre los toques fantasma agradables, por llamarlos de algún modo, están los abrazos, súbitas brisas en el rostro sin causa aparente (ver: Cuando algo invisible te respira en la cara). Estos fenómenos van acompañados de Experiencias Aparicionales, es decir, cuando sentís una presencia cerca; particularmente la sensación de que alguien está sentado a tu lado. Algunos sostienen que este tipo de toques son en realidad mensajes enviados por entidades guardianas, o ángeles (El olor de los ángeles, demonios, espíritus y fantasmas)

Estos eventos de toque fantasma ocurren cuando la persona que los recibe podría necesitar un estímulo positivo. Más que un toque, este tipo de sucesos se experimentan como abrazos, caricias, alguien sosteniendo tu mano, frotando tu cabello, palmeando tu hombro o espalda (ver: Algo me tira de los pies en la cama)

Los espíritus a menudo se manifiestan en el mundo físico a través del aire. Un toque fantasma a veces se experimenta como una suave brisa que te roza la cara o alborota tu cabello; desde ya, cuando no hay una causa lógica que lo explique. Otro signo revelador es el movimiento localizado de objetos, por ejemplo, papeles en una mesa cercana que se mueven sin explicación.

Hay toques invisibles que producen sensaciones líquidas, sumamente raras. En estos casos es posible que la persona experimente la sensación de un líquido cálido sobre la piel, como miel o aceite. Parece extraño, y hasta desagradable, pero aquellos que han tenido esta experiencia la describen como sumamente placentera.

Ahora bien, antes de sentir que algo invisible te toca la espalda, o por tal caso en cualquier otra parte del cuerpo, suele ocurrir un cambio repentino en el ambiente. Algunos lo describen como la sensación de alguien sentado al lado, una presencia física, aunque invisible, que de algún modo irradia energía, la cual puede ser positiva o negativa, dependiendo de la entidad y sus intenciones.

Los espíritus demoníacos básicamente actúan sobre la atracción y la invitación, de modo tal que no pueden tocar sin que previamente hayan sido atraídos o invitados por la persona (ver: Invité a un demonio a mi casa). Por lo general, esto sucede cuando se intenta comunicarse con los espíritus sin saber sin saber exactamente lo que se está haciendo (ver: Ouija: errores frecuentes, peligros y consecuencias)

El toque de un demonio, o de una entidad no humana negativa, no se siente diferente a ser tocado por un humano, al menos en términos físicos, pero produce reacciones instintivas extremas. Ser tocado por una de estas entidades se siente como si te tocara algo absolutamente horrible, desagradable y repugnante.

El tema de los toques psíquicos se ha discutido mucho (y volveremos a hacerlo en e futuro), pero es un fenómeno tan subjetivo que poco o nada se puede concluir sobre él. La sensación de que algo invisibe te toca la espalda no es algo que pueda medirse realmente. Por otro lado, una amplia variedad de sensaciones corporales asociadas, que van desde lo ordinario hasta lo espectacular, también pueden atribuirse a acciones completamente internas. Pero aquí entramos en el terreno de a autosugestión, y eso será motivo para otra entrega del Consultorio Paranormal de El Espejo Gótico.




Consultorio Paranormal. I Fenómenos paranormales.


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