Juguetes que se encienden solos en medio de la noche


Juguetes que se encienden solos en medio de la noche.




Compartimos otra interesante experiencia personal recibida en el Consultorio Paranormal de El Espejo Gótico, en este caso relacionada con algo que seguramente ha inquietado a más de un padre: juguetes que se encienden solos en medio de la noche. Al finalizar aclararemos algunas cuestiones sobre el tema.


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Mi nombre es Dante, y quiero compartir mi experiencia paranormal con El Espejo Gótico. Intentaré ser lo más claro posible. Espero que me disculpen por cualquier error que pueda cometer en la redacción. La escritura no es lo mío.

Con esto de la cuarentena, mi esposa y yo nos hemos estado quedando en casa de mis suegros, que es mucho más grande que nuestro departamento. No se trata de una casa embrujada, ni mucho menos. El único aspecto, digamos, extraño de la casa, es esta habitación donde dormía la hermana de mi esposa, Alejandra, que lamentablemente falleció siendo muy pequeña debido a una enfermedad. Mi suegra ha mantenido este cuarto tal como ella lo dejó al morir.

La primera noche que pasamos en casa de mis suegros empecé a notar cosas extrañas mientras intentaba dormir. Se oía como un zumbido grave, rítmico, que se prolongaba durante algunos segundos y luego desaparecía. Al principio pensé que esto se debía a algún ruido propio de la casa. Ya saben, cada casa tiene sus ruidos particulares, y solo los notan aquellos que no están acostumbrados a ellos. De manera tal que no se lo comenté a mi esposa.

La segunda noche ocurrió lo mismo: un ruido grave y rítmico, pero en absoluto fuerte. Digamos que era un ruido que solo escucharías durante la noche, cuando la casa está en silencio. Afortunadamente, mi esposa estaba despierta a mi lado cuando comenzó a sonar, de manera que le pregunté qué podría ser.

Se mostró reacia. Dijo algo sobre las cañerías, pero era evidente que estaba eludiendo el tema. Decidí que era demasiado tarde para entrar en un debate que probablemente no conduciría a ninguna parte. Ella es extremadamente testaruda, y seguramente no obtendría nada presionándola.

Al día siguiente, durante el desayuno, comenté algo sobre este ruido extraño que había estado oyendo por las noches. Lo mencioné en un tono casual, sin asignarle un origen sobrenatural o algo así. Tanto mis suegros como mi esposa se paralizaron durante un segundo. Intercambiaron miradas furtivas, hasta que mi suegro dijo que esos ruidos simplemente se debían a una casa vieja, nada más.

Más tarde esa mañana, mi esposa me llevó a nuestro dormitorio. Estaba bastante nerviosa. Me explicó que su madre creía que Alejandra, su hija fallecida, volvía a veces a jugar con sus juguetes de noche, y que por eso mantenía el cuarto en perfectas condiciones (ver: La muñeca de porcelana embrujada). La historia me entristeció un poco, debo admitirlo, pero realmente no le di demasiada validez. Quiero decir, ¿quién puede juzgar a una madre que ha perdido a su hija pequeña?

No obstante, el ruido era real. Yo lo había escuchado. Pensé que, tal vez, mi suegra se despertaba en medio de la noche y visitaba el cuarto de Alejandra. Era lógico suponer que el ruido se debía a eso.

Esa noche, bien entrada la madrugada, el ruido volvió a escucharse.

Mi esposa estaba profundamente dormida, así que decidí ir a investigar. La habitación de Alejandra quedaba frente a la nuestra, de modo que solo tuve que salir a pasillo y abrir la puerta que tenía enfrente. Dudé, por un momento, porque temía encontrar a mi suegra allí dentro, y sinceramente no estaba de ánimo para vivir una escena de película de terror. De todos modos, el deseo de saber cuál era el origen de ese maldito ruido me impulsó a seguir adelante.

No me atreví a encender las luces. Tampoco había traido conmigo mi teléfono celular, con lo cual dependía de la poca luz de la cocina que se filtraba hacia el cuarto a través del pasillo.

Entré, y me quedé en el centro de la habitación de Alejandra, mirando a mi alrededor. Después de unos minutos, mis ojos se acostumbraron a la oscuridad lo suficiente como para distinguir mi entorno. Básicamente era el cuarto de una niña pequeña, en perfecto orden, con su cama, su pequeña mesa, una silla de mimbre, y estantes donde había juguetes y muñecas.

De repente, el sonido volvió a escucharse. Esta vez no sonó como lo había percibido desde mi dormitorio. Aquí sonaba más bien como una risa, pero grave, lenta, pausada, un JA JA JA JA como si alguien estuviese hablando desde un pozo y arrastrando las vocales.

Me sobresalté, como era de esperar, pero no sentí miedo realmente.

El ruido provenía de esta muñeca en uno de los estantes. Mi propia hermanita había tenido una similar, sino la misma; era una de esas muñecas que se ríen cuando le haces cosquillas en la panza (ver: Cuando los niños ven fantasmas).

La risa que emitía este juguete era grave, pensé, debido a que estaba allí vaya uno a saber desde hace cuánto tiempo. Esto me inquietó. Alejandra había fallecido hacía quince años aproximadamente. Ninguna batería resistiría tanto tiempo. Por otro lado, pensé que mi suegra, tal vez en su afán de mantener el cuarto tal como lo había dejado Alejandra, reponía las baterías de sus juguetes de vez en cuando. La idea sonaba un tanto ridícula, pero insisto, el dolor de un padre ante una pérdida semejante puede llegar a extremos verdaderamente extraños.

Tomé la muñeca en mis manos y tantee en busca de un interruptor atascado o algo así. A veces los niños presionan demasiado fuerte los interruptores, con lo cual estos pueden activarse en cualquier momento, pero no era el caso. La muñeca no tenía ningún interruptor visible. Al funcionar con presión en la panza, probablemente el sensor interno estaría roto, o en corto, pero ninguna de estas teorías resultarían ser ciertas, porque al abrir la cubierta en su espalda vi que no tenía baterías.

En este punto me sentía bastante asustado, y abandoné la expedición para otro momento.

En las noches siguientes este juguete comenzó a sonar solo, aparentemente al azar. Evidentemente había pasado algo por alto, tal vez un botón atascado. No lo creía, pero me obligué a considerar la posibilidad.

El domingo siguiente simulé estar demasiado cansado para acompañar a mi esposa y a sus padres a hacer las compras semanales. Así que me quedé en la cama, y esperé que se fueran. Calculé que tendría por lo menos una hora para desarmar la muñeca.

No soy un experto en electrónica, pero mi autopsia de la muñeca arrojó los siguientes resultados: era un juguete viejo, bastante viejo, en su interior solo encontré un circuito eléctrico simple que funcionaba con baterías de celda, y un sensor de presión. Al no tener una fuente de alimentación, era imposible que sonara, pero insisto, no soy un experto. Supongo que podría haber alguna forma de que la muñeca se cargara de algún modo.

Mientras la tenía desarmada sobre la mesa de la cocina, con el circuito eléctrico en mi mano derecha, es decir, sin ninguna conexión posible con el pequeño altavoz en su interior, la muñeca empezó a reirse. Y no solo eso, su risa era constante, como un bucle. Parecía que alguien estuviese presionando o frotando repetidamente su panza.

Decidí que ya había tenido demasiado, así que coloqué todas las piezas en su interior (con la muñeca riendo endemoniadamente), y la coloqué de vuelta en su lugar (ver: Escuchar fantasmas de niños que ríen y lloran en la casa).

No tengo nada más para aportar, solo decir que mientras nos estuvimos quedando en casa de mis suegros el juguete se prendió solo casi todas las noches, probablemente de mí. Espero que la gente de El Espejo Gótico tenga alguna explicación sobre lo que sea que esté sucediendo en esa casa.

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Los Poltergeist constituyen un fenómeno o anomalía paranormal muy mal entendida (ver: Espíritus y «ambientes cargados»). En principio, hay que decir que los Poltergeist no son un efecto causado por entidades inteligentes, ni siquiera concientes. Algunos los denominan como fuentes no identificables de de energía cinética. Esto se debe a que no muestran ningún signo de conciencia, a menudo causando ruidos, moviendo objetos al azar, o simplemente activando dispositivos eléctricos, como un juguete (ver: Infección Astral: casas tomadas por los espíritus)

Es decir que este tipo de fenómenos no son necesariamente buenos o malos, simplemente están ahí. Tampoco son necesariamente una entidad, sino más bien como paquetes de energía caótica, sin una intenció real (ver: ¿De qué están hechos los espíritus?).

Estas cosas no hablan, no responden preguntas, no son concientes del entorno, y nunca se manifiestan como apariciones. Tampoco harán daño intencionalmente. En cambio, si se escuchan voces, pasos, o se ven sombras, entonces no se trata de un Poltergeist, esencialmente un bolsón de energía residual no inteligente (ver: ¿Los fantasmas son «grabaciones» impresas en la realidad?).

En el caso de Dante, es destacable que haya investigado el caso a fondo, en la medida de sus posibilidades. El 99% de los sucesos paranormales pueden ser refutados o explicados científicamente. Es importante, en estos casos, tratar de buscar alguna explicación lógica en lugar de intentar probar que algo paranormal está sucediendo.




Consultorio Paranormal. I Fenómenos paranormales.


Más Consultorio Paranormal:
El artículo: Juguetes que se encienden solos en medio de la noche fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción, enviar consultas o compartir tu experiencia, escríbenos a elespejogotico@gmail.com

4 comentarios:

Figueroa dijo...

Es interesante e imposible de notar que quizás de la sustancia que está compuesta el fantasma, es como una especie de raíz de la electricidad... Me recuerda mucho al Éter y la manifestación que este tiene: Calor, electricidad, etc...

Unknown dijo...

Hola me pasa que una noche me acuesto eran las 2 de la madrugada y acosté mis hijos con Migo en mi cama de repente en la pieza de ellos empieza a sonar la consola de juegos q usan manualmente la cual trae una ficha q debemos si o si mover para ensender no tiene otro botón de encendido quedé traumada solo empece a rezar anoche me levanto al baño vuelvo a la cama y otra ves la consola empezó a sonar la apague y en eso que me acuesto un reloj digital empezó a sonar como cuando ponemos una alarma sinceramente quedé en shock resé y me quedé dormida no sé por q pasan estas cosas pero ya me parece extraño mis hijos tienen miedo de dormir en su pieza 😞creo q algo no está bien en casa...

Unknown dijo...

Mi madre trabaja en una guarderia de niños de 3 a 5 años y a menudo nos cuenta que se encienden juguetes solos y incluso sombras y no tenemos ninguna explicacion logica para esas cosas incluso llega a escuchar que la llaman por su nombre ojo estas cosas ocurren cuando no queda ningun niño en el lugar

Guitotextremo dijo...

Jola, entré justo para ver si había alguna explicación, porque vivimos en una casa que era de la tía de mí mujer y su tío, más precisamente en la que era la pieza de él pasa eso. Empezó con un camión a pilas que se prendía aveces de noche, cuando dejó de funcionar paso con otro autito a pilas, luego un dinosaurio y luego otro. Lo raro que siempre de noche, todos necesitaban un botón para activarlo. No le encuentro explicación pero tampoco le tengo miedo porque solo es eso, lo malo que mí hijo mayor no quiere dormir en esa habitación.



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