«No mires en mis ojos»: A.E. Housman; poema y análisis


«No mires en mis ojos»: A.E. Housman; poema y análisis.




No mires en mis ojos, por temor (Look not in my eyes, for fear) es un poema mitológico del escritor inglés A.E. Housman (1859-1936), publicado en la antología de 1896: Un muchacho de Shropshire (A Shropshire Lad).

No mires en mis ojos, uno de los grandes poemas de A.E. Housman, nos introduce en la trágica historia de Narciso, cuya versión más elaborada se encuentra en las Metamorfosis de Ovidio (ver: Eco y Narciso: una historia de amor).

El mito griego cuenta que todas las mujeres se enamoraban de la belleza de Narciso, y que todas eran rechazadas por él. Entre ellas estaba la ninfa Eco, condenada por Hera, esposa de Zeus, a nunca emitir sus propias palabras, sino a repetir las de sus interlocutores. Cierto día, Narciso se sobresaltó al sentir una presencia extraña en el bosque, y preguntó: «¿Hay alguien aquí?»; pero sólo escuchó: ...aquí.

El jóven volvió a alzar la voz: «¡Ven!», gritó; pero apenas escuchó: ...ven. Entonces la ninfa Eco salió al encuentro de Narciso, pero éste la rechazó. Llena de pena, ella se ocultó en una cueva, donde se consumió de tristeza.

La escena fue atestiguada por la diosa Némesis, Señora de la Venganza, quien condenó a Narciso a conocer el amor sólo por su propio reflejo, a enamorarse de una nada en las ondulaciones del agua. Así Narciso pronto se encontró con lo único que podía amar: él mismo, reflejado en una corriente. Esta pasión fue tan fervorosa que, incapaz de separarse de su reflejo, Narciso cayó en las aguas al intentar besarse, y se ahogó.

En la orilla donde el joven encontró su muerte creció una flor, el narciso (Νάρκισσος), cuya silueta adormecida aún se inclina hacia su reflejo en el agua.




No mires en mis ojos, por temor.
Look not in my eyes, for fear, A.E. Housman (1859-1936)

No mires en mis ojos, por temor
a que reflejen lo que yo contemplo,
y veas tu rostro demasiado claro,
y lo ames y te condenes como yo.
En largas noches uno ha de echarse
suspirando, frustrado bajo el cielo.
Pero ¿por qué has de perecer?
No mires en mis ojos fijamente.

Escucho la canción de un muchacho griego.
Lo amaron muchos, mas todos en vano.
En el bosque se asomó a un pozo
y su mirada fue su carcelero.
Entre las flores de la primavera,
con la mirada triste, cabizbajo,
resiste a la llovizna en aquel césped,
el narciso, que fue un muchacho griego.


Look not in my eyes, for fear
Thy mirror true the sight I see,
And there you find your face too clear
And love it and be lost like me.
One the long nights through must lie
Spent in star-defeated sighs,
But why should you as well as I
Perish? gaze not in my eyes.

A Grecian lad, as I hear tell,
One that many loved in vain,
Looked into a forest well
And never looked away again.
There, when the turf in springtime flowers,
With downward eye and gazes sad,
Stands amid the glancing showers
A jonquil, not a Grecian lad.


Alfred Edward Housman
(1859-1936)




Poemas góticos. I Poemas de A.E. Housman.


Más literatura gótica:
El análisis, resumen y la traducción al español del poema de A.E. Housman: No mires en mis ojos, por temor (Look not in my eyes, for fear), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

1 comentarios:

Achurita dijo...

Interesante la visión de un Narciso frágil como una flor.



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