William Morris desarrolló una enorme sensualidad dentro de lo fantástico.
Lo ominoso y lo sobrenatural en sus poemas es tan evidente que muchos lo ubican entre los precursores del horror cósmico; es decir, del horror despojado de forma y sentido. Ahora bien, detrás de esta faceta sombría hay otro William Morris, acaso tan fantástica como la anterior, pero mucho más terrenal y comprometida con la realidad social de su tiempo.
¿Qué es aquello que viene del oeste arrasando todo?
¿Y quiénes son estos que marchan firmes y extraviados?
Traemos el mensaje que los ricos han enviado
Abatiendo a los condenados a despertar y saber.
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Les preguntamos por la vida de arduo trabajo,
Se nos ordenó aguardar el momento por nuestro pan;
Ansiamos expresar nuestros humildes pensamientos,
Regresamos sin palabras, trayendo a nuestros muertos.
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Ellos no aprenden; no tienen oídos para escuchar.
Ellos esconden el rostro ante los ojos del destino;
Sus salones brillantes esconden el cielo que oscurece.
¡Pero observa a este hombre muerto golpear las puertas!
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Aquí se encuentra la señal que quebrará nuestra prisión;
En medio de la tormenta él ganó el reposo presidiario;
Pero en el amanecer el sol surgió entre las nubes
Trayéndonos un día de trabajo lleno de esperanzas.
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Más poemas de William Morris. I Poemas victorianos. I Poemas del romanticismo. I Poemas de muerte. I Poemas ingleses.
Lo ominoso y lo sobrenatural en sus poemas es tan evidente que muchos lo ubican entre los precursores del horror cósmico; es decir, del horror despojado de forma y sentido. Ahora bien, detrás de esta faceta sombría hay otro William Morris, acaso tan fantástica como la anterior, pero mucho más terrenal y comprometida con la realidad social de su tiempo.
Una canción de muerte.
A Death Song; William Morris (1834-1896)
A Death Song; William Morris (1834-1896)
¿Qué es aquello que viene del oeste arrasando todo?
¿Y quiénes son estos que marchan firmes y extraviados?
Traemos el mensaje que los ricos han enviado
Abatiendo a los condenados a despertar y saber.
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Les preguntamos por la vida de arduo trabajo,
Se nos ordenó aguardar el momento por nuestro pan;
Ansiamos expresar nuestros humildes pensamientos,
Regresamos sin palabras, trayendo a nuestros muertos.
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Ellos no aprenden; no tienen oídos para escuchar.
Ellos esconden el rostro ante los ojos del destino;
Sus salones brillantes esconden el cielo que oscurece.
¡Pero observa a este hombre muerto golpear las puertas!
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
Aquí se encuentra la señal que quebrará nuestra prisión;
En medio de la tormenta él ganó el reposo presidiario;
Pero en el amanecer el sol surgió entre las nubes
Trayéndonos un día de trabajo lleno de esperanzas.
No uno, ni siquiera uno o un millar deben morir,
Pero todos y cada uno si oscurecen el día.
William Morris (1834-1896)
Más poemas de William Morris. I Poemas victorianos. I Poemas del romanticismo. I Poemas de muerte. I Poemas ingleses.
Más poemas góticos:
El poema de William Morris: Una canción de muerte (A Death Song); fue traducido al español por El Espejo Gótico. Para la utilización de nuestra versión escríbenos a elespejogotico@gmail.com




























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