Cómo hacer hablar a un hombre tímido (o el silencio de los elocuentes)

Cómo hacer hablar a un hombre tímido (o el silencio de los elocuentes)


-No consigo superar la timidez, profesor Lugano.

-¿Y cuál es el motivo por el que desea superarla?

-Muy simple. Acabo de volver de una cita con una mujer encantadora. Siendo generoso podría decir que no logré articular más de cuatro o cinco conceptos razonablemente interesantes.

-Ya veo. Es usted un admirador de Mark Twain.

-¿A qué se refiere?

-A aquello de: Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda.

-No conocía la frase, pero supongo que es posible. Sin embargo, la timidez, la incapacidad para hablar fluidamente, son una verdadera desgracia.

-La verdadera desgracia no procede de la timidez, sino del valor y la inteligencia para cerrar la boca cuando es necesario.

-¿Le parece, profesor?

-Absolutamente. Le digo más: el beso fue inventado por el silencio, la única forma lícita de la elocuencia.



Más filosofía del profesor Lugano. I Egosofía.


Más literatura gótica:
El artículo: Cómo hacer hablar a un hombre tímido (o el silencio de los elocuentes) fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

0 comentarios:



Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Y la historia del Espíritu Guardián de los cementerios.
Antología de Gustav Meyrink.
Ensayo de Robert Louis Stevenson.

Primer relato de exorcismos de la historia.
Obras completas de A.C. Doyle.
Poema de Mary Frye.