«El oráculo de Sadoqua»: Clark Ashton Smith; relato y análisis


«El oráculo de Sadoqua»: Clark Ashton Smith; relato y análisis.




El oráculo de Sadoqua (The Oracle of Sadoqua) es un relato fantástico del escritor norteamericano Clark Ashton Smith (1893-1961), publicado de manera póstuma en varias antologías.

El oráculo de Sadoqua es, quizá, el cuento de Clark Ashton Smith más enigmático. El relato quedó inconcluso debido a la inoportuna muerte del autor, aunque luego sería retomado por Ron Hilger. De ahí que se lo considere una colaboración póstuma.

Más allá de eso, hay que decir que El oráculo de Sadoqua pertenece al ciclo de Averoigne, aquella ficticia reproducción de la provincia francesa en tiempos de la dominación romana, poblada por nigromantes y otros expertos en magia negra.

Debido a que aquella colaboración póstuma es, como mínimo, pobre, y a que tampoco sabemos realmente cuál era el final pensado por el autor, a continuación compartimos el borrador escrito por Clark Ashton Smith, donde se vislumbra la primera aparición del tenebroso Tsathoggua.




El oráculo de Sadoqua.
The Oracle of Sadoqua, Clark Ashton Smith (1893-1961)

Horatius, un oficial romano apostado en la recién conquistada provincia de Averonia, busca en vano a su desaparecido compañero, Galbius, de quien no existe al parecer ni señal ni rumor entre los nativos. Horatius, desesperado, solicita por último un oráculo de los druidas paganos: el maligno oráculo de Sadoqua, el dios espantoso, el cual se cree dormita eternamente bajo tierra en una caverna en medio de los profundos bosques de Averoigne.

Encuentra el lugar, acompañado por varios soldados, y es llevado por los sombríos, repulsivos druidas que le ordenan entrar en la cueva del oráculo, solo. En una gruta hendida de arriba a abajo, donde la luz de fuera desciende lúgubremente al interior de medio veladas sombras, halla a un extraño ser mitad humano, peludo, atezado, encadenado junto a una fétida, sima de donde vahean hórridos, hediondos vapores.

El ser habla en un semiarticulado latín, y da una críptica contestación a sus preguntas relativas al destino de Galbius. Horatius se siente extrañamente desasosegado por algo en la voz; y cuando la medio tamizada luz del sol cae por un momento sobre el insólito oráculo, cree ver en este ser un remoto, deformado, imposible parecido con el perdido Galbius. La criatura, empero, niega ser Galbius; y Horatius se marcha con sus hombres, más dolorosamente perplejo y confuso que antes.

Al irse, se encuentra con una preciosa chica pagana, que mora en las proximidades de la caverna. Se produce una inmediata atracción entre los dos; y Horatius regresa más tarde, solo, para continuar conociéndola. El amor crece entre ellos y la chica le cuenta, de mala gana, alguno de los verdaderos secretos de la caverna del oráculo, y confiesa que el actual oráculo es efectivamente el perdido Galbius, quien fue secuestrado por los druidas y encadenado al lado de la sima. Los vapores elevándose desde ella le habían hecho olvidar rápidamente todos sus recuerdos normales y habían causado su degradación en una forma subhumana.

De esta manera, se había convertido en un apropiado médium a fin de ser influido por el durmiente dios Sadoqua, el que conoce todas las cosas; y podía responder las preguntas con las respuestas que el dios le dictaba.

Muchos otros habían sido los oráculos del dios. Se decía que los vapores emanados de la sima eran su mismo aliento; y su efecto era tan terrible que pocos mortales podían resistirlos mucho tiempo sin morir o cuando menos tornarse tan embrutecidos que ya no eran capaces de hablar y perdían su valor como mediadores. Al saber esto, Horatius entra de nuevo en la cueva secreta, y se encuentra con que Galbius se ha convertido en una casi informe masa de negro, velludo plasma, que profiere inarticulados sonidos. Horrorizado, trata de matar a la cosa. Los druidas entran y lo prenden mientras hunde su espada en el metamorfoseado Galbius. Es dejado inconsciente de un golpe. Al recobrar más tarde la consciencia, se encuentra a sí mismo encadenado junto a la maligna sima, inhalando los humos que le hacen olvidar su pasado humano en un loco, primigenio delirio.

Clark Ashton Smith (1893-1961)




Relatos góticos. I Relatos de Clark Ashton Smith.


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El análisis y resumen del cuento de Clark Ashton Smith: El oráculo de Sadoqua (The Oracle of Sadoqua), fueron realizados por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

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