Lo más visto esta semana en El Espejo Gótico:

Poemas de William Wordsworth.
Relato de Lord Dunsany.
Microficción.

Poema de John Keats.
Relato de Charles Nodier.
Poema de W.B. Yeats.


El hombre lobo de París: Guy Endore (la biblia de los licántropos)

El hombre lobo de París (The Werewolf of Paris) es una novela de hombres lobo del autor norteamericano Guy Endore (1900-1970), publicada en 1933.

La novela desarrolla la historia de Bertrand Caillet, un licántropo envuelto en las desgracias y masacres de la guerra Franco-Prusiana y la creación de La Comuna de París en 1871.

En cierta forma, El hombre lobo de París es a la novela de licántropos lo que Drácula (Dracula) de Bram Stoker significa para la novela de vampiros.

Casi todos los mitos sobre luchas entre clanes de licántropos que tan a menudo vemos en el cine se originan en esta novela olvidada de Guy Endore.

El hombre lobo de París inicia con un episodio clásico de la novela gótica: el halazgo de un libro maldito.

Un estudiante americano radicado en París, cuyo nombre no se nos informa, adquiere un raro libro prohibido de unos mendigos que lo hallaron entre la basura. El manuscrito contiene el relato de Aymar Galliez, un hombre del siglo XIX que narra la historia trágica de Bertrand Caillet.

Bertrand tuvo la mala fortuna de nacer en la víspera de Navidad, y de provenir de un vientre abusado por las caricias innobles de un sacerdote, el padre Pitamont. Fue adoptado por su tío, Aymar Galliez, el narrador de aquel libro de los hombres lobo, pero a pesar de sus esfuerzos por contener el espíritu animal del muchacho, la mente y el corazón de Bertrand son agitados por lúgubres pensamientos; sueños inquietantes en los que se ve a sí mismo corriendo desnudo por los bosques, convertido en licántropo.

El joven Bertrand está maldito. Es, en definitiva, un hombre lobo. Su transformación no se debe a motivos sobrenaturales, sino al odio y la ira contra aquel sacerdote católico que destruyó, literalmente, la inocencia de su madre.

Cuando el Lobo reclama el cuerpo y el espíritu de Bertrand, este libera sus más oscuros deseos. Asesina brutalmente a un amigo de la aldea, luego a una muchacha de vida disipada, e incluso comete un feroz asalto incestuoso con su madre.

El muchacho huye a París, dejando atrás un rastro sangriento de crímenes que no parecen del todo azarosos. Aymar intenta seguir aquellas pistas, que en definitiva conforman su Libro de los licántropos, aquel manuscrito con el que se abre la historia.

Ya en la convulsionada París, Bertrand pasa desapercibido en el clima político de la ciudad, cuyo eje central es el levantamiento de la clase obrera contra los partidarios de Napoleón III; un marco adecuado para que la sangre derramada por sus fechorías se confunda con la de los trabajadores caídos en la lucha por sus derechos.

Como todo relato gótico clásico, Bertrand descubre un antídoto, o al menos un analgésico, para sus inclinaciones salvajes. Se enamora de una muchacha acomodada, miembro de una intransigente familia burguesa. Este amor es lo único que lo vincula con la ternura, y acaso lo único que suaviza sus deseos de matar.

Recordemos que este hombre lobo de Guy Endore no se basa en los licántropos de la Edad Media. Su naturaleza, de hecho, se forja a partir de una tragedia humana, del hombre que nace maldito sin haber cometido ningún pecado para recibir esa carga.

En cierta forma, Guy Endore nos lleva a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de los licántropos. A medida que recorremos El hombre lobo de París descubrimos que hay lobos mucho peores que Bertrand en la sociedad parisina: burgueses, aristócratas, religiosos, e incluso comuneros.

El hombre lobo de París fue llevado al cine en 1961 bajo los auspicios de Hammer Film Productions. Se la tituló: La maldición del hombre lobo (The Curse of the Werewolf).




Más novelas de hombres lobo. I Relatos de hombres lobo.


Más literatura gótica:
El resumen de la novela de Guy Endore: El hombre lobo de París (The Werewolf of Paris) fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com