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El secreto de la atracción

El secreto de la atracción.


La reunión se tornó en hastío colectivos cuando los concurrentes advirtiron la probervial ausencia de mujeres.

Acto seguido se abrió un interesante debate acerca de la atracción, algo bastante curioso si tenemos en cuenta que nuestro grupo de eruditos se caracterizan por el más riguroso ascetismo sensual.

Cada uno de ellos manipulaba una hipótesis acerca del secreto de la atracción. A continuación trascribo parte de aquel debate.


SILVIO PASCAL (oftalmólogo): la atracción ocurre a partir de la vista. Lo que vemos perfora la retina y el nervio óptico se encarga de transportar la información a la corteza cerebral, por ejemplo, de un escote generoso. Una vez allí el cerebro se encarga de responder una pregunta fundamental: "¿es o no es atractivo?". De más está decir que los caballeros nos enfocamos en el rostro, los pechos, las caderas, el culo y las piernas de una mujer; mientras que ellas ponen el ojo en el rostro, la espalda, los brazos, las manos, y los pies del hombre.

EDGARDO TAPIA (fonoaudiólogo): Perdón, Pascal, pero el secreto de la atracción se encuentra en el oído. La vibración de la voz estimula la corteza cerebral y la relaciona con una imagen. En realidad, el cerebro crea una "imagen acústica" a partir de una voz, y con ella compara otras voces que previamente consideró atractivas.

EUSEBIO NASON (floricultor): Discrepo, caballeros. El secreto de la atracción se halla en el olfato, el sentido más poderoso para causar afinidades y rechazos. Si tenemos en cuenta que es el único sentido que viaja directamente a la corteza cerebral podemos admitir que es el más rápido de todos. El efecto de un aroma es más rápido y certero que la vista y el oído combinados. Un buen perfume garantiza el éxito.

GUILLERMO DACTILO (manicuro): Lamento estar en desacuerdo con todos, señores. El secreto de la atracción está en lo táctil, en la piel, el órgano más extenso del cuerpo. Las yemas de los dedos y los labios son las áreas más sensibles del cuerpo. Alcanza con estimular esas dependencias de la geografía epidérmica para lograr una atracción inapelable.

ERNESTO DENTINI (ortodoncista): No podrían estar más equivocados, caballeros. El secreto de la atracción está en el gusto, más precisamente en la lengua. Piensen lo siguiente, poseemos entre 5.000 y 12.000 receptores gustativos. Un beso con sabor agradable marcará el éxito de la atracción.

LUGANO (exégeta): Ustedes son lo que académicamente se llama imbéciles. La atracción no tiene secretos. De hecho, no existe nada más claro y evidente. La atracción sucede, así como suceden las mareas o el ocaso. Una persona nos resulta atractiva en parte porque estamos condicionados por nuestra sociedad, pero también porque en ella encontramos algo que la destaca del resto; y que no necesariamente resulta de una ecuación matemática acerca de lo que es orgánicamente conveniente.

El debate continuó, cada vez más acalorado, hasta que la reunión se dispersó en la noche en perfecto orden.

Nunca se ha visto una congregación de expertos en atracción tan atildada, tan aguda, tan segura de sus potulados, y tan solitaria...





El artículo: El secreto de la atracción fue realizado por El Espejo Gótico. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Este debate me ha sacado grandes risas. La atracción como dice Lugano.. es lo que es. jaja
Hubiera sido estupendo preguntarle al señor seductor con su técnica irrestible, que será la atracción para ese seductor del oeste pistolero?! jajaaa

MoRgAn dijo...

A mí también me causó gracia, sobretodo porque con una amiga creemos que hay una explicación científica y racional detrás de
todo.
Salu2

Anónimo dijo...

pues yo creo que al final todos tienen la razón desde cierto punto de vista y el verdadero secreto seria utilizar todos los sentidos que te sean posibles